Ride — This Is Not a Safe Place

Los británicos Ride encuentran su lugar seguro en la experimentación.

El sonido shoegaze es un fenómeno extraño, sus guitarras ahogadas en reverberación de sonido brillante, pero distorsionado y a la vez sofocante, así como sus ritmos melancólicos y vocales difíciles de comprender son un ingrediente que ha permeado la música discretamente desde los 80 a la actualidad. Bandas modernas como Beach House y Ride siguen tomando prestado de este hasta la fecha.

Dicho subgénero se traduce como “admirar u observar con fascinación los zapatos” y hace alusión a la postura que emplean los guitarristas de agrupaciones como My Bloody Valentine, Cocteau Twins, Slowdive o The Jesus and Mary Chain en el escenario, ya que están todo el tiempo al pendiente de que sus pies pisen el pedal de distorsión correcto para generar su sonido de cámara de eco.

Pero a diferencia de sonidos como la psicodelia, el shoegaze es considerado por muchos como un término peyorativo, una etiqueta que hay que sacudirse y la agrupación británica conformada por Mark Gardner, Andy Bell, Steve Queralt y Laurence Colbert se incluye en este desdén por el género.

Hace casi tres décadas Ride se colocaba en la cima del mundo con su aclamado disco debut Nowhere de 1990, pero con la llegada del grunge en Estados Unidos y especialmente con el britpop de su lado del charco, la atención sobre la banda y en general sobre el movimiento shoegaze se perdió por completo.

Una crisis de identidad sonora y tensiones internas, particularmente entre Gardner y Bell –principales compositores de Ride-, hicieron que la banda se desintegrara en 1996 tras tan solo cuatro álbumes de estudio y un par de EPs. No sería sino hasta 2017 que los de Oxford retomarían los instrumentos y su sonido característico con su disco de regreso, Weather Diaries.

Este es el segundo material consecutivo en el que trabajan con el productor británico Erol Alkan –quien tiene créditos de producción en trabajos de Mystery Jets, Klaxons y The Killers-, lo cual habla de una recién descubierta química. Pero a diferencia de su material pasado con este productor, este disco se siente más amplio en cuanto a la paleta de sonidos, parece una amalgama del sonido característico de la banda con un deseo de experimentar un poco con nuevos sonidos y a la vez rendir tributo a una que otra de sus influencias.

En el track uno, instrumental titulado con el nombre de la agrupación como acrónimo, el amplio papel del sintetizador salta al oído, aderezado por samples en reversa, un sonido muy fuzz, potentes percusiones y el uso de vocalizaciones como un instrumento más de la mezcla.

Las comparaciones son inevitables cuando intento hablar sobre este disco, momentos como “Repetition” me regresan al tiempo del britpop más bailable, más adelante “Jump Jet” es uno de los puntos altos del disco con una melodía levantadora, un ritmo enérgico y un sonido que bien pudo encajar en el Get Ready de New Order.

En “Kill Switch” y “Fifteen Minutes” –dos puntos más oscuros del disco- Andy Bell proporciona las vocales principales y hace su mejor imitación de Thurston Moore. En el azucarado y jovial primer sencillo del álbum, “Future Love”, Ride se convierte momentáneamente en una de aquellas bandas cuyo sonido influenció, como Wild Nothing o Real Estate.

“Clouds of Saint Marie” y “Eternal Recurrence” son los dos temas que más nos remiten al sonido clásico de Ride. La primera nos muestra su lado más luminoso y nos recuerda aquella “Vapour Trail” que ayudó a hacerles de renombre hace ya casi tres décadas, mientras que la segunda nos brinda su lado más melancólico sin dejar por completo de lado lo esperanzador (“la luz siempre triunfa sobre el dolor / el tiempo quebrantado quizás no se recupere / pero el amor ganará al final”).

El tema “End Game” líricamente es la contraparte de “Future Love”, pues en esta Gardner ya no canta sobre infatuación, sino sobre un amor muerto en medio de un bajo ligeramente reminiscente a “Aerials” de System of a Down. “Estás muerta como una piedra para mí” y “tratando de recordar, creí que teníamos algo” son algunas de las líneas que recita Gardner.

“Dial Up” y “Shadows Behind the Sun” son temas más bajados de tono donde la banda coquetea con nuevos sonidos y se sale de su área de confort, la primera es un folk que bien podría ser una canción de Donovan y la segunda experimenta con texturas más psicodélicas.

El tema final, “In This Room”, cierra en una nota altamente emotiva y desoladora entre guitarras ahogadas en eco. Su letra retoma el título del disco para describir los pormenores de la fama (“este no es un lugar seguro / no pensaste que lo fuera cuando te formaste para anotar tu nombre”) y un outro instrumental, prolongado y mágico finaliza este material de forma satisfactoria, donde arpegios tintineantes y envolventes brindan una sensación acuática que te sumerge en un mar de melancolía.

This is Not a Safe Place es un álbum que pone a Ride de vuelta en el buen camino, nos da seguridad de que aquel segundo aire que Weather Diaries les dio después de que el mundo los daba por acabados va para rato, que la banda no tiene miedo a seguir experimentando y que aún tiene combustible.

De gira: Björk en México

Además de presentar Cornucopia, Björk se paseó por la ciudad.

Björk presentó Cornucopia el 17, 20, 23, 27 y 30 de agosto en el Parque Bicentenario. Llegó a principios de ese mes, y desde entonces comenzó a hacer suya la ciudad. La artista islandesa pasó casi todo el mes en el centro de México, pero este fin de semana fueron los últimos días que disfrutamos de su presencia en la capital.

Mientras no tenía presentaciones en el parque Bicentenario, Björk salió a conocer la ciudad sin miedo. Ni siquiera se hospedó en un hotel. Rentó una residencia en la colonia Roma y se paseó con poca o casi nada de seguridad entre los cafés y tiendas de la zona. Algunos fans tuvieron la fortuna de cruzar camino con la estrella, sin embargo, ésta pidió respetaran su privacidad y declinó cualquier tipo de contacto. Se negó a tomarse fotos con los fans, a firmar autógrafos y a aparecer en cualquier tipo de contenido. Algunos paparazzis la captaron paseándose en su día a día por Reforma, Polanco, la Condesa y la Roma.

Aunque no salió con frecuencia de la casa en la que se estaba quedando, cuando salía paseaba con un aire simple y tranquilo, con sus hijos o amigos. Hay fotos de la islandesa que van desde ella comiendo plátanos en Reforma, hasta donde se le ve comprando en boutiques mexicanas de diseño independiente. La Cafebrería el Péndulo de la Roma, corrió con la suerte de ser uno de los lugares que Björk llegó a visitar con su hija para pasar la tarde. 

También su equipo se paseó y conoció la ciudad de manera única, la artista compartió en sus redes sociales un re-post de sus flautistas coreografeándo una pieza sobre la pirámide del sol en Teotihuacán, y en la misma cuenta oficial de sus músicos, se pueden ver desayunando en lugares con tranquilidad pasando inadvertidos.

Whitney — Forever Turned Around

Con su nuevo disco, Whitney crece en espíritu a través de los pequeños detalles.

Es difícil explicar el lugar donde está parada la banda en este momento: ha crecido bastante rápido; se ha ido de gira por todo el mundo; e incluso Chicago le dio su propio día. Pareciera que Whitney es una agrupación veterana y consagrada de la escena independiente, pero este es apenas su segundo disco.

Forever Turned Around es un álbum importante en el futuro del grupo, los primeros tres lanzamientos siempre son cruciales en cualquier proyecto. Sin embargo, para Whitney puede ser un caso distinto, pues ¿cómo superas el disco que te puso en la cima y encantó a todo el mundo (incluidos Elton John y Phoenix)? No tengo idea.

Whitney tiene sus ideas e intenciones claras en este material. Buscan mantener las cosas simples, ser un poco más llamativos y crecer el proyecto con un estilo más pop. Un buen ejemplo de eso es “Giving Up”, la primera canción del disco, que nos recibe con una buena melodía y lírica no muy compleja.

En general, la primera parte del disco no desarrolla mucho el aspecto lírico y son temas bastante sencillos. A pesar de eso, la banda se las arregla para generar contrastes y añadir carga emocional a través de las vocales de Julien Ehrlich y distintos elementos, como instrumentos de viento. “Used To Be Lonely” ofrece bastante, pero en “Before I Know It” la formula ya parece repetitiva y empieza a preocupar.

La intención del grupo fue que las letras del disco se leyeran como un diálogo interno. Viéndolo así, tiene sentido centrarnos en una idea específica en los coros, y ejemplificarla o argumentarla en los versos, pero también eso hace que la composición lírica se sienta rezagada.

“Song For Ty” y “Valleys (My Love)” son la gran dosis de esa extraña receta que mezcla escenarios depresivos con perspectivas optimistas. Es un cambio interesante, que es llevado a flote en aguas profundas por una melodía apacible con cierto tono beatlesque. De entre todos los tracks anteriores, estos son los que más destacan y sin duda el ideal para las intenciones de la banda con este disco.

Un punto y aparte surge justo a la mitad del álbum con “Rhododendron”. Este tema instrumental es de lo mejor que tiene que ofrecer este material y honestamente te pone a pensar bastante sobre lo que está presentando Whitney.

El grupo da un pequeño vistazo al pasado y retoma el estilo de Light Upon the Lake con “My Life Alone”. Se apega mucho a lo que nos gusta de la banda, pero añadiendo un mensaje y tono diferente, así como más instrumentación. Es lo mismo, pero mejorado y más ambicioso en los detalles.

“Day & Night” ya nos presenta a un Whitney diferente, mucho más acompasado y dispuesto a dar un poco más en lo lírico. La canción se inclina un poco más al folk y aunque no añaden instrumentos de viento como en la mayoría de los temas, los arreglos y la guitarra se encargan de seguir acercándolos al soul.

La banda guarda sus temas más elaborados para el final: “Friend Of Mine” sobresale en gran parte por su ritmo, que es un verdadero estimulante a esta altura del disco. Pero el cierre y tema principal del álbum es en definitiva el gran momento de este material. “Forever Turned Around” concentra la dulzura y nostalgia de la agrupación para llevarla a nuevos terrenos.

Para su segundo disco Whitney crece bastante, pero lo hace de manera desproporcionada. Se enfocó bastante en las melodías y los arreglos, dejando a un lado a las letras. Musicalmente es un disco notable y creo que en gran parte es gracias Jonathan Rado de Foxygen, quien está destacando como productor con el reciente disco de Weyes Blood.

La buena química del grupo es una constante y aunque no supieron encontrar el equilibrio en este disco, sí nos dejan con un buen sabor de boca y ganas de escuchar más de ellos.

Bodywash, la encarnación moderna del shoegaze

Conoce a Bodywash, la nueva banda canadiense que está modernizando la psicodelia.

Bodywash es una banda de Montreal conformada por Yoon Rachel Nam, Una Rose Long Decter, Christopher Steward, Ryan White, y Rian Adamian. Los integrantes comenzaron a tocar juntos en 2014 mientras estudiaban en la Universidad de McGuill. Experimentaron con su sonido durante varios años en sesiones universitarias y pequeños conciertos, hasta que fueron descubiertos y firmados por Luminelle Recordings.

Hoy, Bodywash lanzó su primer álbum titulado Comforter. El estilo que proyectan en este material logra un balance perfecto. La música materializa un sonido dream pop, que con toques psicodélicos y sintetizadores, añaden el toque necesario de synth pop, y crean un cóctel de shoegaze moderno. Tienen un estilo lo-fi, pero esta característica no desgasta su sonido, sino que lo pule y lo torna en un producto elegante y único. Los loops de guitarra y capas de sintetizadores mueven las emociones y llevan a una catarsis musical.

Si te interesó la descripción, escucha este lanzamiento:

Los integrantes de Bodywash, pasaron tres años trabajando en este lanzamiento estudio, y cada canción va evolucionando de la misma manera que la banda lo hizo durante el tiempo que trabajaron en Comforter. El camino de grabación para este material no fue nada sencillo, duró tres años, pasó por cinco estudios de grabación y una infinidad de arreglos para hacer que cada nota y tono se sintieran como lo hacen en el producto. Nigel Ward, Austin Tufts y Taylor Smith fueron los encargados de producir el álbum y de ayudarles a tomar las decisiones que pulieron Comforter.

Sigue a la Bodywash en sus redes sociales: Facebook, Instagram, Twitter, Bandcamp, Soundcloud y Spotify.

Mira el nuevo video de The Flaming Lips junto a Mick Jones

The Flaming Lips estrena video para “Giant Baby”.

The Flaming Lips lanza video para “Giant Baby”, single promocional de King’s Mouth: Music and Songs, su más reciente álbum. Con personajes icónicos y su excéntrico sello, la banda regresa con una presencia sonora igual de fuerte y colorida que con Yoshimi Battles the Pink Robots.

El video fue dirigido por Wayne Coyne, cantante y líder de la banda. Fred Armisen, el cómico de Saturday Night Live, es el presentador del video, y Mick Jones, el legendario ex-integrante de The Clash colabora y funciona como narrador. Con batas de monje, miles de luces led, y globos metálicos a la Warhol, Coyne nos sitúa dentro de un colorido y psicodélico viaje.

Mira el video a continuación:

King’s Mouth: Music and Songs, es el primer álbum de la banda que tiene concepto de cuento. El álbum narra una historia canción a canción, y quién mejor para lograr este efecto narrativo que el ex integrante de The Clash. La colaboración de The Flaming Lips junto con Mick Jones, es una mezcla histórica que honra el concepto del disco. Jones cumple con el papel del abuelo universal del punk rock, y lleva estas historias mágicas y estrafalarias a todo mundo. 

Este último disco es el soundtrack de la instalación artística de Coyne llamada King’s Mouth: Immerse Heap Trip Fantasy Experience. "La pieza está basada en la escenografía de los shows de The Flaming Lips, y está hecha según Coyne, para humanos de todos los tamaños, edades, culturas y religiones". La instalación se estuvo mostrando en Meow Wolf’s House of Eternal Return en Santa Fe, Nuevo México.

The Flaming Lips estará de gira desde el 13 de octubre por Estados Unidos, y el 7 de diciembre se presentarán en Puebla en el Festival Catrina

Bat For Lashes comparte "Desert Man"

La cantante británica Bat For Lashes, compartió una nueva canción antes del lanzamiento de su álbum.

Natasha Khan, o como todos la conocemos por su nombre artístico, Bat For Lashes, compartió “Desert Man” tema encarga de abrir su próximo material. A partir del próximo viernes 6 de septiembre podremos escuchar los temas que conforman este álbum bajo el sello de Awal Recordings. Además, será el sucesor del aclamado álbum conceptual The Bride, el cual fue producido a través de Parlophone/ Warner Bros. Para que no se te pase la fecha, ya puedes pre-ordenar Lost Girls en tu plataforma favorita aquí.

En “Desert Man” podemos escuchar la voz de Bat For Lashes que no pierde fuerza en este nuevo tema. Los sintetizadores, aunque pocos, son notables e importantes pues ayudan a adentrarnos a una atmósfera llena de oscuridad. Además, están acompañados de fuertes tambores con reverb, que ayudan a darle profundidad y muchas más fuerza a la canción para que esta logre transmitir lo que Natasha logra con su voz. La base de synth pop, que la hace destacar, es muy notoria mientras que constantemente repite “Take it slow, desert man / Love is a nowhereland”. La canción fue compuesta por Natasha Khan y Jenn Decilveo.

No te pierdas este último estreno a continuación.

Este es el quinto single que nos presenta Bat For Lashes, pues anteriormente presentó “Jasmine”, “Feel for You”, “The Hunger”. Este último viene acompañado de un video inspirado  en la película de Tony Scott, The Hunger (1983), y el cual fue grabado por Natasha, quien funge como el personaje principal: Nikki Pink. También disfrutamos del melancólico video de "Kids in the Dark". Un tema que nos habla de alejarse de aquella persona que queremos aún y cuando hay mucho que dar. Sabiendo que al final, se volverán a encontrar, de una forma y otra.

FKA Twigs confirma un nuevo LP llamado 'Magdalene'

Luego de cinco años, FKA Twigs ha confirmado que tendremos un sucesor de LP1 llamado Magdalene.

Si algo emocionó la primera mitad de este 2019 fue el lanzamiento de "Cellophane", sencillo que marcó el regreso de FKA Twigs. Luego de algunos meses de incertidumbre la cantante ha confirmado que tendremos un material titulado Magdalene. De acuerdo a la también bailarina este será lanzado próximamente.

En entrevista con I-D la cantante reveló que este material contó con la producción de Nicolas Jaar, incluirá la colaboración de Future en un track llamado "Holy Terrain" y además, manejará un alter-ego.

El LP es sobre cada amante que he tenido y cada amante que voy a tener. Es realmente frágil. Lo logré en un momento en que me estaba recuperando, física y emocionalmente, y creo que eso se cumple".

 Sobre la colaboración con Future mencionó. 

Le llamé y le dije 'Escucha, Future ... de eso se trata mi álbum'. Es un disco muy poderoso y sensible, con mucha energía femenina, y esta canción es probablemente el tema más divertido, pero todavía necesito contenido lírico".

Puedes leer el resto de la entrevista en el siguiente link.

Sigue pendiente de Indie Rocks! para más noticias sobre este esperado material.

HIPNOSIS 2019: Entrevista con Stereolab

Stereolab: Una banda para el hoy.

Muchos han argumentado que existe un “antes y después” de Stereolab, la legendaria banda londinense formada en 1990 por Laetitia Sadier y Tim Gane. Hasta ese entonces, ningún acto había combinado de manera tan efectiva y fascinante las tendencias más experimentales de la música underground que abundaba en ese entonces con las sensibilidades más puras del género pop, resultando en un vaivén de estilos y ánimos que resaltaba tanto lo enigmático como lo intoxicante de la experiencia aural de la melodía. Sus técnicas de grabación y sus letras surrealistas, filosóficas y con fuerte carga política también contribuyeron a su estatus icónico, mismo que sigue resonando en bandas modernas.

Sin embargo, para los mismos Stereolab, esta corriente de pensamiento no significa nada, ya que ellos crean mundos sónicos concentrándose en el hoy, sin preocuparse de lo que han recogido y hacia dónde irá. Tuvieron que pasar 10 años de su desintegración para que todo volviera a hacer sentido para que se reunieran. Con este propósito, el relanzamiento remasterizado de sus discos más emblemáticos y su visita al festival HIPNOSIS de este año, tuvimos la oportunidad de platicar con Gane de lo que para él ha representado y representará formar parte de ese fenómeno llamado Stereolab.

“¡He estado disfrutando mucho el tocar en vivo después de estos 10 años!”, comentó entusiasmado el también guitarrista del conjunto. “No me emociona mucho el viajar y llevar el equipo a todas partes, pero una vez que estamos sobre el escenario y empezamos a tocar y a agarrar ritmo es una experiencia sumamente agradable. Aunque tocamos canciones viejas, podemos llevarlas a otros lados y jugar un poco con ellas. Creo yo que no sonamos tan diferente a lo de antes pero nunca lo forzamos para que sea de esa manera; todo sale con naturalidad. Después de todo, ¡solo puedo tocar la guitarra de una forma!”.

En 1985, Gane y Sadier se conocieron en un concierto de la banda anterior del primero, llamada McCarthy. Pronto se enamoraron y empezaron a crear música juntos, fruto del descontento de Sadier por la escena musical francesa de esos años. Después de la desintegración de McCarthy, Gane aprovechó para formar la banda con Sadier y empezaron a grabar y distribuir discos de 7 y 10 pulgadas a través de sus propias tocadas y en envíos de correo, en donde la disquera Rough Trade les facilitó esta distribución. Desde entonces, no pararon y empezaron a diversificar su sonido y la cantidad de material que tenían.

“Tocar ahora se siente como si nunca hubiéramos parado. Hemos incorporado un secuenciador en el escenario para las partes electrónicas y las cajas de ritmos que ya había usado en Cavern of Anti-Matter [proyecto solista de Gane formado en 2013], pero los sonidos y cómo los usamos son 100% Stereolab. Andy [Ramsay, baterista] también tiene su caja de ritmos y la manera en la que tocamos tiene mucho que ver con el momento actual y no como solíamos hacer las cosas antes. No ensayamos ni estudiamos nuestros conciertos anteriores o lo que improvisábamos en discos en vivo,” aclaró.

Stereolab llegó a la escena musical con Peng! de 1992. Este material se caracterizaba más por una estética sonora rica en distorsión de guitarras y aspectos del shoegaze, mismo que permanecería en sus discos posteriores pero en menor manera. A este le seguirían Transient Random Noise-Bursts With Announcements (1993), Mars Audiac Quintet (1994), Emperor Tomato Ketchup (1996), Dots and Loops (1997) y Cobra and Phases Group Play Voltage in the Milky Night (1999), cada uno drásticamente distinto al anterior. Podían sonar como banda de música de lounge sofisticado, de drone aspero y macizo, de pop japonés, de krautrock alegre o a rock psicodélico denso, a veces dentro de una misma canción.

“Siempre fuimos una banda que sonaba muy distinto en vivo a como tocábamos en el estudio, con excepción de los tres primeros años de la banda. Cuando grabamos Emperor Tomato Ketchup dejamos de llevar las canciones ensayadas y todo se empezó a crear en el estudio, pero esto significaba que teníamos que volver a aprendernos todo antes de salir de gira, dando como resultado un sonido más primitivo. A algunos les gustaba más el sonido en el estudio y a otros cómo tocábamos en vivo, pero nunca recibimos ninguna queja. Pero siempre era truculento convertir todos los elementos de las canciones a lo básico para las giras. Por ejemplo, nunca nos salió tocar “Brakhage” [deDots and Loops] bien en vivo hasta que grabamos una secuencia de percusiones y beats específicamente para este tour,” relató.

Justamente son todos los discos anteriores, comenzando por Transient y siguiendo con Sound-Dust y Marguerine Eclipse, sus lanzamientos durante la década de los 2000, los que serán publicados de manera remasterizada junto con tomas alternas, demos y mezclas nunca antes lanzadas bajo la cuidadosa supervisión del mismo Gane y Warp Records.

“El ímpetu original de estos conciertos fue por el relanzamiento de los discos. Fueron siete LPs grabados en 10 años y nos preguntaron si queríamos hacer una gira de aniversario con esas canciones. Eventualmente todos dijimos que sí y al final fue una gran idea. Nunca dudé si las canciones tendrían la misma potencia ahora como en esos tiempos. No tiene que ver tampoco si yo pienso que tienen que tener una nueva vida o un reajuste para 2019 para que no suenen descontinuadas. Hubo una entrevista anterior en donde se me adjudica que yo dije que era para que las canciones tuvieran una nueva vida, pero no recuerdo haberlo dicho en ese contexto. Quizás si se me atribuye a mí, tal vez lo mencioné pero no de esa forma”, declaró.

Ahora, con su llegada a México para tocar lo mejor de estos materiales en el festival HIPNOSIS de este año, ante una audiencia con exigencias y gustos distintos a los de otros de su categoría, Gane no tiene miedo a esta recepción y confía y respeta la inteligencia y el apego del público. Esa confianza y respeto también se extiende a varios artistas de nuestro país, quienes incluso han influido a Gane.

“Toqué hace un par de años con Lorelle Meets the Obsolete en el Liverpool Psych Fest y en Glasgow. Me gustó mucho lo que hicieron. También me encantó el relanzamiento del LP del músico Luis Pérez, Ipan In Xiktli Metztli (México Mágico Cósmico, en el Ombligo de la Luna) y una de mis grandes influencias cuando compusimos Sound-Dust fue Silvestre Revueltas, particularmente 'La noche de los Mayas'. Me gusta también la canción 'Waking Morning' de Camila Fuchs y el looping minimalista de CNDSD. Como buen fan de Terry Riley, me atrajo mucho”.

“Espero que la gente que nos vaya a ver a HIPNOSIS reaccione como le dé la gana. Es cierto que Stereolab se alimenta mucho de la atmósfera y las sensaciones del público cuando tocamos en vivo, entonces si es una audiencia bulliciosa y entregada reaccionaremos de esa manera; lo mismo si son muy educados e inertes. La verdad no espero que el público mexicano sea educado e inerte, ¡pero veamos qué pasa!”, concluyó emocionado.

Stereolab encabeza el cartel del festival HIPNOSIS 2019, que se realizará el sábado 26 de octubre en Las Caballerizas, Huixquilucan.

Jack White intepreta un tema de Jay-Z previo a un show

Como parte de su calentamiento, Jack White interpretó "99 problems" de Jay-Z.

The Raconteurs se encuentra de gira y en unos meses podremos ser testigo de ese show en la Ciudad de México en el Capítulo 10 de Corona Capital. Como parte de su tour, la banda realizó una transmisión en vivo para sus seguidores en los que mostró cómo es la preparación de Jack White previo a que suba al escenario. Esto ocurrió en la ciudad de Nashville.

En el clip podemos ver como es que el también integrante de The White Stripes interpreta "99 problems", un clásico de Jay-Z que aparece en el LP The Black Album (2003). White solamente utiliza su guitarra como acompañante.

¡Chécalo en el siguiente link!

Como lo mencionamos al principio de la nota, la agrupación está preparándose para dar un par de shows en la Ciudad de México, uno como en el Corona Capital y el otro de manera independiente en las instalaciones de El Plaza Condesa el cual ya está agotado.

Esos shows son parte de la gira promocional de Help Us Stranger, placa con la que este proyecto regresa 11 años después para retomar el camino del éxito con rock chapado a la antigua. Además es importante mencionar que será la primera vez de esta banda tocando en nuestro país.

Daniela Spalla en el Teatro Metropólitan

Las penas del corazón se alivian cantando.

¿Cuándo fue la última vez que interpretaste una canción con el corazón roto? La noche de ayer se convirtió en el pretexto perfecto para liberar nuestras emociones más profundas y sanar nuestras heridas a través de la música.

Nostalgia, baile y un desfile de invitados fueron los elementos más notables durante la presentación estelar de Daniela Spalla en el Teatro Metropólitan. A las afueras del recinto las distintas prendas amarillas en los atuendos de los asistentes comenzaban a colorear la cálida tarde de domingo. Una vez al interior, tocaba el turno de dirigirnos a nuestros asientos y disfrutar el show de la banda telonera, Drims.

Poco menos de 30 minutos fue el tiempo con el que contaron los regiomontanos para encender los ánimos de los asistentes al ritmo de temas como “Amanecer”, “Todas las chicas” y la infalible “¿Qué nos pasó?".

La luz se disipó y el escenario cobró vida. Plantada sobre una base circular color blanca que se ubicada al centro de la tarima y un decorado lleno de vegetación tropical, Daniela Spalla hizo acto de presencia para robar la primera ovación del público al ritmo de “Si te alejas”.

El arranque del show no podía ser más celebrado. Cinco músicos de fondo coordinaban la ejecución de los instrumentos en la parte trasera, mientras que un par de esferas blancas en la parte superior de una estructura metálica completaban el diseño de la escenografía. De esta forma, la intérprete dio paso a “Insomnio” y “Prefiero olvidarlo”.

El nivel y la participación de la audiencia aumentaban junto a los desgarradores coros de Amor difícil y “Prometí”.

La noche avanzaba y ahora era turno de dar la bienvenida a la primera invitada de la noche. La belleza y el encanto de Elsa y Elmar se unieron al escenario para dar paso a una dulce interpretación a dueto de “Transatlántico”. Tras su breve participación, la velada continúo al ritmo de “Los de siempre” y “Estás pensando”.

“La cultura mexicana ha empezado a permear en mí, en mi cultura, en mi música. Hace un año escribí una canción. Ya que es una ranchera quería invitar a unos amigos mexicanos”, explicó la cantante antes de dar paso a la siguiente canción e introducir a los segundos invitados de la noche: Ed Maverick y Dromedarios Mágicos, que con guitarra en mano acompañaron los acordes de “Lo que digan”.

Las sorpresas aún no llegaban a su fin. De manera inesperada, Daniela Spalla apareció entre los pasillos del recinto para saludar al público durante los primeros instantes de “Costa Rica”. Mientras tanto, en el escenario, Alex Ferreira acompañaba la melodía con su guitarra acústica.

La ovación del público volvió a hacerse presente con Pinamar. Las sombrillas rosas y amarillas que acompañaban al tema fueron sustituidas por  bolas de cristal y luces neón que recreaban una pista de música disco en Te veo a la salida. Ya cerca del final, dos camas separadas en centro del escenario recreaban el nombre de su último álbum para llevarnos de “Viaje a la luna”, junto a Santiago Casillas de Little Jesus.

Todo llega a su fin, un concierto, una canción e incluso el amor. “Estábamos tan bien” y “Vete de una vez” fueron los temas encargados para decir adiós y recordarnos que las penas del corazón, se alivian cantando.