Fotografo: Alejandra Caballero

Instagram: @Fresale

Lee Perry en el Foro Indie Rocks!

La ceremonia rastafari de Lee “Scratch” Perry y el Subatomic Sound System.

Los fanáticos del reggae y el dub no necesitan de introducciones cuando se trata de Lee “Scratch” Perry, el legendario productor y músico oriundo de Jamaica. Su historia en el género está marcada. Discutiblemente, más que la de Bob Marley. Sobre todo en el aspecto del sonido, estética y hasta los tintes religiosos que envuelven al género.

Tal vez por eso, sin mucha difusión en las calles, en la radio o en redes sociales, el Foro Indie Rocks! estaba a reventar el domingo 29 de septiembre. El nombre de esta leyenda no necesitaba de promoción innecesaria o anuncios parroquiales, mucho menos cuando venía acompañado por el Subatomic Sound System, un colectivo de reggae con una historia que data de 1999 y que entre sus miembro está el legendario percusionista Larry McDonald, quien ha colaborado con Toot & the Maytals, Peter Tosh, The Skatalites y hasta Mick Jagger.

La ausencia de cuatro años de Lee “Scratch” Perry en México también influyó al número de asistentes, ya que la última vez que se presentó en la capital del país, fue junto a Mad Professor, Dennis Bovell y Bungalo Dub en El Plaza Condesa, y dejó a más de una centena de personas queriendo escuchar más. Y como si fuera un encore, aunque fuera de 1460 días, esta leyenda regresó, inclusive con uno de los artistas de aquel cartel como acto abridor: Bungalo Dub.

Con ya casi dos décadas haciendo reggae, Bungalo Dub se ha convertido en uno de los referentes más importantes del género en nuestro país. Y su acto se ha ido refinando con cada año, canción y presentación que han tocado. No había mejor acto para abrir la ceremonia que Lee "Scratch" estaba por oficiar.

Quienes no están muy familiarizados con el reggae, ignoran que el género está conectado directamente con la religión rastafari, una creencia abrahámica que nació en la década de 1930 en Jamaica. Entonces, todo concierto de reggae, es una ceremonia con fines espirituales.

Por eso, cada que Lee “Scratch” Perry toma el escenario, tiene que haber incienso, banderas rastafari, una imagen de Haile Selassie y por supuesto, la hierba sagrada.

Como en cualquier rito, antes de que el sacerdote salga a vista de todos los feligreses, tiene que haber oraciones previas y acólitos que preparen su entrada. En este caso, los acólitos fueron los tres miembros del Subatomic Sound System; John Emch, Larry McDonald y Omar Little, quienes después de dar un repaso por algunas oraciones/canciones en su catálogo, dieron paso al maestro de ceremonias; el sacerdote Lee “Scratch” Perry.

Los feligreses empezaron a cantar la sentencia “Zion blood is flowing through my veins…”, mientras que Lee “Scratch” salía a bendecir a todos sus feligreses. Con una corona en la cabeza, un micrófono con un crucifijo colgando, un cáliz y un cigarro de marihuana, la ceremonia comenzó.

Canciones legendarias sonaron en el Foro Indie Rocks!, desde “Zion’s Blood”, pasando por “Dub Along”, “Chase the Devil” y “Dread Lion”, fueron sólo algunas de las que bendijeron los oídos de todos en el recinto.

Y después de decenas de bendiciones y cigarros de hierba santa del sacerdote Lee “Scratch”, el legendario octagenario, se retiró para prepararse para su siguiente ceremonia. Sus feligreses habían quedado satisfechos, y como en cualquier otro acto religioso, se preparaban para seguir al pie de la letra, la palabra de su sacerdote.

UNKLE en el Auditorio BlackBerry

UNKLE, por el lado oscuro del camino.

El día de ayer la temporada de huracanes creó una vorágine de bullicio e incertidumbre entre la ocupada Ciudad de México, que luchaba por reanudar su rutina diaria después de un merecido puente vacacional por las fiestas patrias. El granizo y los aguaceros impactaron como pocas veces los rumbos del Auditorio BlackBerry, y la concurrencia peleaba por obtener un poco de refugio en los techos de las taquillas o un acceso más temprano. Algunos contaron con suerte, y la tempestad irónicamente los cargó de pila para el espectáculo sombrío que estarían por presenciar, debido a la visita de James Lavelle, mejor conocido como UNKLE, quien se encuentra promocionando su más reciente material, The Road: Part II (Lost Highway).

Justamente parte del camino fue una agonizante e injustificable espera, que debido a nimiedades que todo el mundo desconoció, el acceso se postergó y no hubo un ingreso tan ordenado como en ocasiones anteriores tanto para la audiencia en general como para otros miembros de la prensa. Fue un factor de boletos y pulseras mal organizadas que nos metió ya tarde al recinto y pocos pudimos realmente apreciar a la banda telonera, Thieves Like Us.

Ya cuando logramos pasar el protocolo de seguridad y la muchedumbre que calentaba motores acompañados de bebidas y compañeros musicales, fue cuando pudimos entrar a apreciar algunas canciones como “Worthy to Me,” “Bleed Bleed Bleed,” “Headlong Into Night” y “Shyness”. Al menos esas fueron las que pudimos disfrutar. No obstante, Andy Grier (guitarra y voz) y compañía mostraron su estoica dinámica en el escenario como ya es su costumbre y demostraban su proeza en ambientar un BlackBerry casi lleno. Entre sus múltiples interacciones con el público, Grier intentaba agradecer siempre en español frente al aclamo del público, demostrando su estatus como banda de culto en suelo mexicano.

En punto de las 21:45 H, la pantalla del escenario se iluminó con la leyenda “All Artists Are Either Cowboys or Indians,” para dar pie a lo que sería justamente eso: un show lleno de bestialidad y combate, al menos interno para algunos oídos. Acto seguido, subió Lavelle saludando al público para dar inicio al recital con “Requiem,” mientras el fondo proyectaba una catedral siniestra que se esfumaba entre distorsiones digitales de fuego. El ataque prosiguió con la potente “Chemistry” y dio rienda suelta para continuar con las municiones eléctricas y deslumbrantes de “Let It Be,” “Caged Bird” y “Sunrise”. La iluminación creó un caleidoscopio sensorial que hacía una gloriosa armonía con los visuales, que aludían a las portadas y arte de los discos pasados del proyecto.

Lavelle se encontraba en excelente compañía, con la batería demoledora y puntual de Alex Thomas y el virtuosismo y frenesí en los sintetizadores y guitarra de Steve Weston, mientras soltaban clásicos y nuevos temas de The Road: Part II (Lost Highway) a diestra y siniestra, como si fuese un DJ set en donde el descanso no existía. Y el respetable no tenía intenciones de detenerse. Fue la oportunidad de perderse en un mundo en donde podían coexistir “Reign” con “Looking for the Rain” o “Bloodstain” con “Arms Length” como mezclas en vivo tan elásticas como disfrutables y en donde era posible bailar “Rabbit In Your Headlights” a manera de rave, con el clásico video de Jonathan Glazer de fondo.

El momento de catarsis llegó con la monumental “Lonely Soul” en donde los suelos de las plantas altas y bajas retumbaron al ritmo de su belicosa percusión y después con “On My Knees”, tema que compuso junto con Michael Kiwanuka para el soundtrack inspirado en Roma, de Alfonso Cuarón. Las últimas y dramáticas notas del tema acompañadas de la ya icónica escena de la playa fue para varios el punto cumbre de la velada.

A medida que Lavelle aplaudía y brincaba, la fiesta comenzaba a llegar a su fin con unas reversiones estremecedoras de “Follow Me Down,” “The Road,” “Touch Me” y un cover fantástico de “I Feel Love” de Donna Summer. Para culminar, Lavelle habló por primera vez con el público, agradeciéndonos por ser una de las mejores audiencias del mundo (sí, ya nos estamos acostumbrando un poco) e introduciendo “In a State”. Hubo una pequeña falla técnica al final con el sampleo, que quizás se desenchufó, pero su brutal cierre amortiguó ese tropiezo.

Al salir, el resto se determinaba (o resignaba) a seguir con la rutina usual y a enfrentarse al clima inclemente que quizás tendremos en los próximos días, pero con una sensación de breve euforia, de volver a armar un pequeño mundo, por lo menos de 3 horas, en donde las emociones de todo tipo de personas, sin importar lo efusivo o reservado que fuesen, convivían y bailaban en paz y felicidad, pese a los sonidos oscuros de UNKLE. Ese es el camino que muchos de nosotros melómanos decidimos tomar día con día; a perseguir la chuleta mientras tenemos estos escapes.

Off Limits 2019 en el 360e Venue

Festival Off Limits 2019: Una noche de música rápida y amistad.

El festival Off Limits es realizado de manera independiente, se realizan actos de bandas punk y sus distintas vertientes, como punk rock, thrash metal, d-beat, hardcore, entre otros. El line up de este año fue un trabajo increíble, es un esfuerzo enorme el que realizan para reunir a bandas como Wolfbrigade, Strike Anywhere, Toxic Holocaust, Earth Crisis, MUTE, Control, Questions, Acidez, Bad Cop / Bad Cop, entre muchas otras bandas nacionales e internacionales reforzando el cartel con mucha energía.

Questions fue una sorpresa bastante agradable para mí, nunca los había escuchado, sus letras son muy políticas y tienen un sonido muy potente. Hardcore punk bien hecho y muy divertido.

MUTE es una de las bandas favoritas en México, les gusta mucho venir al país y la gente los abraza como a casi ninguna otra banda. Punk rock muy técnico que en ocasiones tuvieron problemas por algunas fallas en el audio. Aún así creo que dio un show digno a lo que nos tienen acostumbrados.

Después de ir por un poco de agua de jamaica en los stands de comida del festival pasé a ver a Incendiary, una banda de hardcore de Nueva York que se llevó la noche, sonó súper bien y la energía de su vocalista Brendan Garrone demostraron lo que se puede hacer en el escenario del 360e Venue. Sin duda fue de mis favoritas de la noche.

Las chicas de Bad Cop / Bad Cop también sufrieron un poco con el audio, fue su primera presentación en México y hasta cierto punto se les veía incómodas, a excepción de la bajista Rinh Re, quien giraba, saltaba, bailaba de manera formidable. Fue un buen contraste dentro de las bandas de hardcore que habían estado previamente.

La agrupación que más esperaba era Earth Crisis, disfruto mucho las letras de sus canciones, sus mensajes sociales y ambientales. Fue un show muy divertido, mientras volaba la gente en el crowd surfing y los punks más viejos se molestaban por artículos de playa rebotando. En esta parte del show fue cuando realmente lamenté que no hubiera un poco más de tiempo para las bandas, me habría encantado poder escuchar un par de canciones más.

Cuando comenzó Toxic Holocaust me percaté que muchas personas solo iban a verlos. Un power trío de thrash metal que hizo que todos corearan “666, 666, 666” al unísono, No esperaba mucho de su presentación y creo que fue un trabajo estupendo.

Estoy seguro que muchos de los asistentes querían cantar “I’m Your Opposite Number” de Strike Anywhere como si no hubiera mañana y cuando finalmente lo pudieron hacer, ¡Vaya que lo hicieron bien! Un placer poder ver a estas leyendas del punk rock finalmente.

Después de una larga espera para conectar y hacer los ajustes necesarios para que su presentación fuera épica, Wolfbrigade empezó con el final de la noche. En los costados del escenario podías ver a la mayoría de las bandas que acababan de tocar presenciar a una de las bandas más influyentes del punk. Un show increíble por parte de los suecos en la que podría ser la única ocasión que se presenten en el país.

El festival Off Limits es un esfuerzo enorme por parte de los organizadores, armar un cartel como el que nos presentaron y en ocasiones anteriores es digno de admirar, reunir vertientes tan diversas del género es muy complicado y ellos lo hacen de una forma extraordinaria, espero que el próximo año sea algo igual de asombroso y lleno de amigos como en la edición del 2019.

Comisario Pantera en el Teatro de la Ciudad

Comisario Pantera: La fuente de la eterna juventud.

El sold out de Comisario Pantera en el Teatro de la Ciudad, llegó luego de que se anunciara que la agrupación estaría presentando música nueva y desempolvando viejas canciones; noticia que apresuró a los fanáticos a comprar la entrada para vivir una enérgica y nostálgica noche.

En punto de las 19:00 H, las puertas del venue se abrieron para recibir a los fanáticos de la banda, quienes -en su mayoría-, eran adolescentes, los cuales se veían muy felices portando las camisetas de la banda.

Para comenzar con las sorpresas de la noche, en cada una de las butacas del Teatro estaba colocado un banderín high school con el nombre y logotipo de la agrupación; un pequeño recuerdo físico para todos los presentes.

Habían pasado 25 minutos desde el acceso, cuando se anunció la segunda llamada. Para entonces, el inmueble se encontraba a la mitad de su capacidad. Dichas las indicaciones y precauciones, las luces se apagaron para recibir al Lúa, un trío que con un bajo, una guitarra acústica y un cajón de percusión, endulzaron la noche al ritmo de “All My Loving”, tema de The Beatles; continuando con sus frescas y divertidas melodías: “Sacarte a bailar”, “Tú, mi sueño”, “Estrella fugaz”, y “Pensando en ti”.

A las 20:15 H. con mucha buena vibra y una energía que hacía temblar el recinto, fueron recibidos en el escenario: Darío Vital, Roger Dávila, Markinhoz Brown Hernán Raúl, quienes inauguraron su show con: “No me digas más, tema de su primer álbum de estudio: Jóvenes Ilustres (2011). Con esta canción, Comisario Pantera demostraba que no había mentido al decir que tocaría aquellos primeros éxitos que la llevaron a ser considerada como una de bandas más entrañables de la industria musical mexicana.

Continuando con todo el entusiasmo, resonó “Noches de Luna”, canción que hizo que todos los chicos se pusieran de pie y empezaran a bailar, solos o acompañados de su pareja; a la cual más tarde le dedicaron el romántico single: “Aire”.

Temas de Club Rodante (2013) también sonaron en el Teatro de la Ciudad, tal fue el caso de “Nada es fácil”, tema que nos da la fortaleza para hacer todas cosas que tienes planeadas con esa persona especial. Después de escuchar estos grandes éxitos, Darío Vital dio la bienvenida al público, y aprovechó para dedicar su siguiente tema a todos los jóvenes ilustres, quienes eufóricos comenzaron a corear: “Cada vez que mientes”.

Para entonces el recinto ya se veía completo, y se notaba que todos los presentes iban dispuestos a pasar una divertida y nostálgica velada, y lo demostraron cuando comenzaron los primeros acordes de “Horizonte”.

“Creíamos que lo teníamos bajo control, pero la verdad es que estamos muy nerviosos. Ustedes nos imponen...“, comentó Vital.  “Hace ocho años grabamos una canción con el vocalista de Enjambre. La última vez, él estaba sentado en el público y no se aguantó las ganas y subió a cantarla con nosotros. Espero que esta vez ustedes la canten mejor que él”.

Fueron las palabras que Vital añadió para introducir “Murasaki”; lo que realmente no esperábamos es que Luis Humberto Navejas se presentara en el escenario para compartir esta bonita melodía junto a Comisario Pantera. Después de haber presenciado tal colaboración en vivo, continuaron con algo más romántico pero no menos enérgico: “Para ti” e “Inerte”, tema que dio pie para que el líder de la banda comentara. “Tenemos tantas cosas que decirles, que no sabemos qué canciones cantarles”.

La noche apenas iba comenzando y los presentes se mostraban más joviales que cuando empezó el concierto, y lo demostraron coreando y cantando “Perfume de mujer” y “Pasional”.

Tras un cambio de escenario y de vestuario -tipo estudiante de high school-, los integrantes de la banda regresaron al escenario para interpretar “Éramos adolescentes” y  “Los solitarios”, dos de sus primeros grandes éxitos, que contrastó con “El camino de la noche”, uno de los últimos lanzamientos de los mexicanos.

Una noche divertida se aproximaba cuando todos dieron un cambio de roles en los instrumentos, demostrando su versatilidad en el mundo musical. "Algo muy padre de la música es que te permite poder trabajar con grandes artistas. Recibamos a Mauricio Durán, quien trabajó con nosotros en el nuevo sencillo: 'Otra vez'", expresó el líder.

Aprovechando que los fanáticos mostraban mucha energía y ganas de bailar, Comisario Pantera interpretó, “Good Rockin’ Tonight”, tema de Elvis Presley. Después de esta gran pieza musical, Vital compartió lo agradecido que se sentía por ver al público tan contento y agradeció a su LP, Cosmovisiones (2017). “Este álbum nos ha traído grandes oportunidades, nos llevó a Las Vegas y ahora les compartiré una canción que nos gusta mucho, espero les guste a ustedes”.

Así fue como interpretaron “Corre amor”, single que habla de poner fin a una relación y de cómo continuar con tu vida, prosiguiendo con “De cuando te conocí”, tema perteneciente a su más reciente álbum de estudio.

Para esta noche llena de juventud, Comisario Pantera nos tenía preparada una sorpresa más junto al cantautor mexicano Marco Mares, a quien admitieron admirar por su talento y su interesante propuesta musical, juntos colaboraron en el tema “No hagas caso de la gente”.

“En La Ciudad de México no se ven las estrellas, pero ustedes son las estrellas que iluminan esta noche.” Con esas bonitas palabras el vocalista invitó a los presentes a corear “Perfecta”.

“Todo lo bueno se acaba, este concierto ha sido muy especial para nosotros. Hemos tocado para más seguidores y amigos, porque sí, ustedes son nuestros amigos. Gracias por venir.” Fueron las palabras que pronunció Darío, antes de tocar, “La vez primera”, una canción que conmovió a todos los presentes.

Se retiraron del escenario, y las luces se apagaron, hecho que generó que el público comenzara a corear al unísono: “Comisario Pantera”, mientras que otros tantos gritaban “Regresen, aún falta 'grabemos una porno'.

Después de varios minutos y con outfit más casual, regresaron al escenario para culminar esta gran noche que se había pasado volando. Consintiendo al público con: “Sofá”, “Historia”, “No es por ti”, terminando con “Amiga”, uno de los temas más esperados de la noche. Agradeciendo el sold out, y esperando que hayan pasado una grandiosa noche.

Las luces del Teatro de la Ciudad se encendieron, y los presentes comenzaron a salir más felices de lo que entraron. El público adulto agradeció a la agrupación por haberlos llevado a su época de adolescentes con esas viejas canciones. 

Chvrches showcase acústico

El lado íntimo de Chvrches.

Detrás de los sintetizadores, de las melodías repetitivas y de los coros pegajosos en la música de ​Chvrches​​, se esconde un discurso mucho más profundo de lo que parece. Además de ser compositores, los escoceses utilizan su popularidad para compartir mensajes sociales, políticos y de su vida personal. En 2015, ​Lauren Mayberry publicó un ensayo a través de ​The Guardian en donde confrontó a todos aquellos que se comportan de manera abusiva en las redes sociales. Posteriormente, expuso su lado más vulnerable al compartir una ​carta para el portal ​Lenny​​, en donde habló sobre la relación tóxica en la que estuvo durante años y cómo logró salirse de ella.

Con este contexto, ​Chvrches demuestra que es capaz de comunicar algo que va más allá de algunos versos bailables. Y es que si quitamos todas las capas que endulzan la música del trío, se expone un lado sentimental que recae únicamente en las letras. Previo a su presentación en el ​Corona Capital​​, los escoceses lanzaron un EP con cinco canciones de su más reciente material ​Love is Dead e​n versión acústica. Acompañada de guitarra, piano y algunos arreglos orquestales, la voz de ​Mayberry le da la seriedad merecida a sus canciones y nos deja claro por qué piensa que el amor está muerto.

Es difícil imaginar una versión minimalista de ​Chvrches​​. Afortunadamente, el lunes pasado, la banda dio un ​showcase ​íntimo para sus seguidores mexicanos en donde, a través de tan solo cuatro canciones, mostraron esta parte “desnuda” de su música. Sin toda la parafernalia que caracteriza sus shows masivos, los escoceses se notaban nerviosos, bromeaban con el público y no estuvieron en el escenario más de 30 minutos. Pero ese tiempo bastó para poder escuchar realmente lo que la banda tiene que decir, sin ​Auto-Tune, sin sintetizadores, sin atuendos llamativos.

Lo más cerca que tendrán de experimentar esta intimidad aquellos que no pudieron asistir a su ​showcase, e​s escuchar su nuevo EP ​​Hansa Session.​​ P​arece que era necesario un cambio en los arreglos musicales de ​Chvrches para poder empatizar realmente con ellos. Fue un concierto sumamente sentimental en donde quizá todos los espectadores experimentamos un poco de desamparo, miedo a crecer y la inevitable decepción de un amor que llega a su fin.