Foro: Lunario del Auditorio Nacional

Out Of Control Army en el Lunario

La banda que asegura que el ska no está en extinción tiene fecha para presentarse en el Lunario

Liderada por Deal Olan (saxofonista y compositor de Maskatesta y actual saxofonista de Tijuana No), Out Of Control Army se ha presentado en grandes escenarios como el Pepsi Center, la Feria del Caballo en Texcoco,  el Monterrey Ska Wars, y han sido teloneros de los Auténticos Decadentes y de la banda estadounidense NOFX.

Integrada por Yocu Arellano y Moro "Osito" (ambos integrantes de Los De Abajo), Póporo (Sekta Core y Royal Club), Papi Montecinos (Los Victorios), Big Máscara (Señor Bikini), Chinwi (ex integrante de Tremenda Korte), Pako (ex integrante de Maskatesta) y Mr. Corean Boy, presentarán su primer material discográfico titulado El SKA No Está En Extinción, el 18 de febrero en el Lunario del Auditorio Nacional.

Más que sólo una banda, es una gran colaboración entre amigos de otras bandas de ska y rock independiente. El motivo de su creación fue para demostrar la unión de músicos con diferentes talentos.

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El disco fue grabado en los estudios de Out Of Control Records en México,  y se desprende sale el sencillo "Al Fondo del Mar", donde cuentan con la colaboración de Dr. Shenka de Panteón Rococo. Ésa canción basta para decirnos lo que se puede esperar de un disco colaborativo.

Las bandas encargadas de abrir el escenario para la presentación son Sr. Bikini y Royal Club. Como invitados especiales se presentarán Javi y Chuy de Inspector, Pato de la Maldita Vecindad, Vince de Rebel Cats, entre otros.

Los boletos están ya a la venta a través de Ticketmaster  y en el Bar Gato Calavera, ubicado en Insurgentes Sur 179 A, Col. Roma, donde se regalarán playeras oficiales hasta agotar existencias. El boleto general tiene un precio de $120, y el VIP $180, que incluye Meet&Greet con la banda.

 

 

David J & The Gentleman Thieves en el Lunario

David J. & The Gentleman Thieves: bajo la sombra de su sonrisa

Hace unos meses nos tomó por sorpresa el anuncio del concierto de David J. en el Lunario del Auditorio Nacional, visita para la que se haría acompañar por The Gentleman Thieves para deleitar a sus fieles fans de México, con canciones tanto de su carrera en solitario como de Love and Rockets y, por supuesto, Bauhaus.

La fecha por fin llegó. Cerca de las 9 de la noche, Descartes a Kant se encargó de preparar el escenario para lo que sería una especial y mágica velada.

A unos minutos de terminar la presentación de la banda tapatía, cada músico fue tomando su lugar para dar paso a David J., quien con sombrero negro y camisa roja, saludó amablemente y arrancó con “Bound for Hell” de Love and Rockets.

Inmediatamente después llegó el turno de la entrañable “Shelf Life” y  "****(Jungle Law)”, ambas también de Love and Rockets, banda que compartió con Daniel Ash y Kevin Haskins tras la separación de Bauhaus.

El público era poco pero entregado. Cuando comenzó “Candy On The Cross”, tal vez una de las mejores canciones de su carrera como solista, se escucharon  gritos y aplausos que se prolongaron hasta “I'll Be Your Chauffeur”.

Los teléfonos de varios no dejaron de grabar, mucho menos en canciones como “No New Tale To Tell” que, a 20 años del concierto en el desaparecido Teatro Cine Ópera, de nuevo sonó en la Ciudad de México.

Tras “Kundalini Express” y “Yin and Yang”, llegó el primer encore de la noche donde David J. interpretó la icónica “Bela Lugosi’s Dead”, además de  “Who Killed Mr. Moonlight”, ambas de Bauhaus. La ejecución emuló la teatralidad que alguna vez caracterizó a la banda.

Un par de minutos, y llegó el segundo y último encore compuesto por “Holiday On The Moon” y un cover a “(What's So Funny 'bout) Peace, Love and Understanding”, original de Brinsley Schwarz y conocida por muchos en voz de Elvis Costello.

Las luces se encendieron. Algunos se abrazaron, otros se tomaban la foto del recuerdo. Unos pocos aún tenían la esperanza de que David volviera al escenario para regalar un par extra de canciones, pero no fue así.

Es difícil quedar satisfecho con un concierto de poco más de una hora cuando se trata de un músico con una trayectoria tan extensa como la de David J. Sin embargo, fue tan íntimo y maravilloso que no había manera de no salir con una sonrisa en la boca.

Pompeya de regreso en México

Los rusos estarán de vuelta en México, presentando Real, su más reciente producción.

Esta agrupación que tuvo su nacimiento en Moscú, está de vuelta en nuestro país, con el fin de presentar Real, disco que fue lanzado el 5 de mayo del año pasado y que por fin podremos escuchar en vivo este año.

Conformada por Daniil Brod, Sasha Lipsky, Nairi Simonian y Denis Agafonov, Pompeya es una mezcla de sonidos de los 70, el new wave de los 80 y el sonido de indie rock, se caracterizan por sus vibrantes armonías, sintetizador melódico y guitarras con buen punch, creando un pop y un new wave muy amigables.

Su álbum debut es titulado Tropical, y acompañados de un par de álbumes de remixes y 3 EP, se trasladaron a la ciudad de Los Ángeles, pues firmaron un contrato con el sello Gala, división de Warner Music. Tropical recibió los elogios de medios como Under Radar, MTV Hive y DUMMY Mag, los trajo a la ciudad de México el 28 de noviembre de 2013, para presentarse en el Imperial.

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El cuarteto tuvo inicios independientes, pues ellos mismos lanzaron su EP debut Cheenese en 2010, y su talento llamó la atención de la disquera No Shame. Trabajan bajo la inspiración de nombres como Queen, Nicolas Jaar, Snoop Dog, Nirvana, Prince y Pearl Jam, y aún cuando su sonido es bastante diferente, ellos mismos aseguran estos nombres.

Pompeya se presentará en el Lunario del Auditorio Nacional el 6 de mayo gracias a Eyescream Concerts y Helados Producciones. Los boletos tienen un precio de $550 pesos hasta el día 30 de abril, y a partir del 1 de mayo hasta el día del concierto, el precio subirá a $600 pesos, ambos precios con cargos por servicio.

Real fue co-producido por Brian Mctear y grabado en Filadefia, Nueva York, Savannah y Orlando, lugares donde la banda nunca había estado, pero ahora que se han expandido más sus territorios, las ciudades visitadas con este tour irán en incremento.

David J and The Gentleman Thieves en el Lunario

El músico inglés David J se presentará en en Lunario del Auditorio Nacional junto a su grupo The Gentleman Thieves.

El músico, compositor y productor, David John Haskins, mejor conocido como David J llegará al Lunario para ofrecer un concierto único acompañado de su grupo The Gentleman Thieves el cual está integrado por Darwin Meiners (bajo), Tommy Dietrick (guitarra), Joel Patterson (batería) y Chris Vibberts (teclado).

La trayectoria musical de David J es tan amplia y basta que no terminaríamos en una sola nota. David fue fundador de dos destacadas bandas: Bauhaus, al lado de Peter Murphy, Daniel Hash y Kevin Haskins, y de Love and Rockets, también al lado de Hash y Haskins, con la que vendió millones de discos. También colaboró con el grupo The Bubblemen.

Con respecto a su carrera en solitario ha lanzado 10 producciones discográficas hasta el momento, siendo An Eclipse of Ships de 2014 lo último que hemos podido escuchar. Pero no solo en la escena musical ha contribuido Haskins, también el cine e incluso en el teatro.

Durante el concierto que ofrecerá con el grupo The Gentleman Thieves, tendrá como banda abridora al grupo mexicano Descartes a Kant, que se ha destacado en los géneros de noise, punk y cabaret, y que a finales del año pasado estuvieron de gira por Estados Unidos.

La venta de boletos ya se encuentra disponible a través del sistema Ticketmaster y en las ventanillas del inmueble. El costo de boleto es de $500 pesos. Recuerda que tienes una cita el próximo 22 de enero para disfrutar de una noche llena de buena música a cargo del también escritor y director de teatro, David J.

Por lo pronto te dejamos con el tema "Candy on the cross" para que vayas calentando motores y te prepares para su concierto en la Ciudad de México.

Bestia 2015: ciclo John Zorn

Ciclo John Zorn: Masada, psicomagia y divina improvisación

La noche de ese sábado, el Lunario se volvió el púlpito desde el cual aquellos que son fieles a las vanguardias musicales, escucharon predicar a uno de sus máximos exponentes: John Zorn.

Dos minutos antes de las nueve, la liturgia dio inicio con los mexicanos de Klezmerson, quienes ejecutaron piezas que son el resultado de un sincretismo entre las tradiciones musicales de los gitanos, del Medio Oriente y de México. A ellos les correspondió ejecutar temas provenientes del Masada Book 2: The Book of Angels, perteneciente a la serie de producciones que bajo este concepto reúne distintas composiciones de Zorn.

La agrupación fundada en 2003 por Benjamín Shwartz, elegida por el famoso saxofonista y compositor para formar parte de Tzadik (su sello discográfico), ofreció un set pletórico de ritmos que combinaban sutilmente la cadencia del jazz con la sensualidad propia de los ritmos orientales, en una presentación que fue in crescendo a la par del ánimo de los asistentes. Al finalizar, el homenajeado de esa noche subió al escenario pare felicitar al grupo y solicitar una ovación para ellos.

A las 21:35 horas, Abraxas se apoderó del escenario. El cuarteto norteamericano integrado por Shanir Ezra Blumenkranz (bajo), Aram Bajakian (guitarra), Eyal Maoz (guitarra) y Kenny Grohowski (batería), ejecutó composiciones del Psychomagia, su más reciente producción conformada por creaciones de Zorn, e inspirada en las técnicas y rituales sanadores concebidas por el conocido artista Alejandro Jodorowsky.

Abraxas le subió varias rayitas a la distorsión y a la fuerza del show, en una energética y psicodélica actuación inclinada más hacia el space rock y ondas progresivas afines, donde hizo despliegue de su virtuosismo en paroxísticas improvisaciones que llevaron a la audiencia a la inmediaciones del paraíso. Y nuevamente, al terminar de tocar, John Zorn entró en escena para agradecer al cuarteto por su brillante intervención.

Eran cinco minutos pasadas las diez cuando se procedió a dar un breve intermedio, en lo que se hicieron algunos ajustes en el escenario para continuar con el orden del programa. Mientras esperaban, algunos de los feligreses aprovecharon para reabastecerse de cerveza ("Está más chida que la del Corona”, exclamó uno de ellos); otros hacían diversos comentarios sobre lo que acababan de ver (“Yo no sé bien qué pedo con lo de Masada”); y otros sobre lo que estaban a punto de presenciar (“Ahorita que suban los Secret Chiefs, vas a ver que se debrayan bien chido”). También se pudo ver a un par de integrantes de Klezmerson deambulando entre el público, recibiendo algunos elogios.

A las 22:20 un septeto hizo su aparición, adueñándose del recinto por casi 30 minutos y haciendo que uno de los divinos misterios se apoderase de todos: los Secret Chiefs 3 entraron en escena, esta vez despojados de sus túnicas —que en el pasado les hicieran famosos—, arremetiendo con canciones extraídas del Masada Book 3: The Book Beriah, también de la autoría de Zorn.

Encabezados por Trey Spruance, la banda brindó una ecléctica fusión en donde cabían pasajes melódicos que nos remitían nuevamente a la música de Medio Oriente; melancólicos fragmentos ejecutados en violín; alegres jugueteos con cuerdas y percusiones; y brutales estallidos de guitarra distorsionada, en una desquiciante y lúdica mezcla que evocaba los números más delirantes de su anterior y más conocido proyecto: Mr. Bungle.

La banda tuvo que parar un momento su actuación debido a un pequeño percance sufrido por Spruance con su guitarra, pero un minuto más tarde este detalle fue subsanado y la agrupación continuó con su esquizofrénico set. Mientras tocaban, una joven sostenía un crisantemo blanco en dirección al escenario y lo agitaba al son de los ritmos imposibles generados por el grupo. Al final, Secret Chiefs 3 coronó su participación con una improvisación que dejó cortos de aliento a los allí presentes.

Eran las 22:57 horas cuando las luces se apagaron por un breve instante, indicando con ello que los apóstoles habían terminado de predicar los evangelios del maestro; era momento de dar paso al sumo pontífice en persona, que se hizo acompañar de otros dos oficiantes de su altura: el bajista Bill Laswell (músico ecléctico fundador del ensamble Material y del sello M.O.D. Technologies) y Dave Lombardo (exbaterista de Slayer, uno de los pilares del thrash metal, quien también ha participado en agrupaciones tan distantes entre sí, tales como Voodoocult, Fantômas, Testament, Grip Inc. y Philm), integrando una Santísima Trinidad denominada Bladerunner.

La divinidad se materializó en el escenario a través de furiosas, frenéticas y enloquecedoras notas que brotaron del saxofón de su santidad John Zorn, replicadas por la batería de Lombardo —la cual él atacaba rabiosamente pero con precisión matemática—, contrapunteadas por el bajo de Laswell, quien lucía como una deidad benigna contemplando la demencia desatada por sus compañeros con serenidad y calma, y replicándola en momentos clave.

La vorágine desatada en escena concluyó veinte minutos después, dejando al respetable en un coitus interruptus auditivo, reclamando a gritos un tema más para llegar al éxtasis sonoro y emocional. Zorn invitó a los integrantes de todas las agrupaciones que se presentaron esa noche a que subieran al escenario para recibir una última ovación y despedida, pero ante la insistencia de sus seguidores, Zorn dio una serie de indicaciones y en un par de minutos ya había armado un ensamble con dos bateristas (Lombardo y Grohowski), un guitarrista (Spruance), un bajista (Laswell) y él mismo; así ejecutaron una improvisación final iniciada con un duelo de baterías, concluida con Bill haciendo toda serie de extrañas distorsiones con su bajo y con los efectos disponibles en sus pedales.

Finalmente, a las 23:26 horas, la misa había terminado. Salvo por un pequeño altercado que se dio a las afueras del recinto, el resto de los asistentes nos fuimos en paz.

 

Midge Ure en el Lunario del Auditorio Nacional

Midge Ure: Reviviendo viejas glorias.

Si bien no parecería raro que una banda como Ultravox tuviera una gran base de seguidores en México, solo unos cuantos se dieron cita la noche de ayer en el Lunario del Auditorio Nacional, recinto que albergó la primera presentación en México del músico y productor escocés Midge Ure.

Tal vez debido a la poca difusión del show, o el elevado precio de los boletos, la sala no llegó ni a la mitad de su capacidad; sin embargo, los pocos presentes se encargaron de darle una cálida bienvenida a este importante ícono del new wave y la escena musical de la década de los 80.

Muchos esperábamos disfrutar en vivo de canciones que con el tiempo se volvieron clásicas, como “Vienna” de Ultravox y “Fade To Grey” de Visage, banda de la que también formó parte; en lugar de los sintetizadores, la guitarra fue protagonista de tan especial ocasión, regalando versiones más apegadas a un rock contemporáneo que a sus originales.

034-Midge Ure-Lunario-26 de Noviembre-Fotografo Carlos Alvar

Sin esperarlo llegó el momento “especial” de la noche, por llamarlo de alguna manera. Si les preguntaran quién sería el invitado ideal para un show como éste, ¿a quién hubieran mencionado? Sea quien sea seguramente no fue Aleks Syntek quien se les vino a la cabeza, personaje que fue recibido de mala gana por un público que no se aguantó las ganas de regalarle un sincero abucheo.

La mala calidad del audio fue una constante a lo largo de la noche, ya que lo único que destacaba por sobre todas las cosas era la guitarra de Ure, dejando fuera casi completamente al resto de la banda.

Las canciones fueron coreadas y aplaudidas, aunque realmente ninguna desató euforia; ni siquiera “Dacing With Tears in My Eyes”, tema elegido para cerrar la noche. Con precedentes como el dejado por OMD en el Teatro Metropólitan las expectativas eran demasiado altas, y si bien no fue un total desperdicio, tampoco se trató de un concierto que vivirá en nuestras memorias por los siglos de los siglos.

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Midge Ure de Ultravox en México

El músico y compositor, Midge Ure, vendrá a México a interpretar temas de Ultravox.

Ganador del Ivor Novello y el Grammy, el músico escocés James Midge Ureha ha formado parte de agrupaciones importantes como Slik, The Rich Kids, Thin Lizzy, Visage, Ultravox y Band Aid, incursionando en géneros tan diversos como rock, pop, glam rock, punk, hard rock, new wave y synthpop.

Compositor, cantante, tecladista y guitarrista, fue responsable también de la realización de Live Aid, el concierto global que en 1985 convocó a las mejores bandas y artistas de la escena internacional para reunir fondos y combatir el hambre en África. Ahora viene a dar muestra de su experiencia y genio musical al Lunario del Auditorio Nacional para interpretar temas de Ultravox, banda que lideró y es considerada piedra angular del movimiento electropop de los años 80.

Boletos: $700

Motorama regresa a México

Luego de visitar nuestro país a principios de año, la banda rusa regresará en febrero de 2016 para presentarse en el Lunario del Auditorio Nacional.

Los integrantes de Motorama estarán de nueva cuenta por tierras aztecas. Esta vez para presentarse en las instalaciones del Lunario del Auditorio Nacional e interpretar todos los éxitos que los han colocado dentro del gusto del público mexicano.

Luego de sus exitosas presentaciones en nuestro país el pasado mes de mayo en SALA y en el Foro Indie Rocks!, la banda de post punk rusa regresa para conquistar a todos aquellos que se quedaron con las ganas de escucharlos por primera vez.

El  quinteto originario de la ciudad de Rostov cuenta hasta el momento con tres materiales de larga duración: Alps (2010), Calendar (2012) y su más reciente álbum Poverty (2015), además de un par de EPs.

A pesar de que la alineación ha sufrido algunos cambios con el paso del tiempo, el talento de Motorama se ha consolidado; la banda incluso es considerada como uno de los grupos más representativos de la música independiente en Rusia.

Después de que en 2010 consiguiera llamar la atención de medios especializados gracias a la publicación de su primer álbum, Alps, la banda regresa a nuestro país por tercera ocasión presentando su más reciente producción discográfica Poverty.

La venta de boletos para su presentación en el Lunario inicia a partir del viernes 13 de noviembre a las 11:00 horas. Además, podrás conseguirlos en las taquillas del inmueble.

Motorama está muy influenciada por agrupaciones como Joy Division y Gang of Four, así como por bandas británicas modernas de post punk o dream pop. Su nombre proviene de una rara película estadounidense de bajo presupuesto de 1991 dirigida por Barry Shils, en la que participan conocidos nombres como Flea de los Red Hot Chili Peppers, Garrett Morris o Michael J. Pollard.

Adanowsky en el Lunario

Bailando hasta la muerte con Adanowsky.

Después de un recorrido camaleónico de varios años, el Lunario del Auditiorio Nacional fue testigo de cómo Adán dio muerte a Adanowky en un íntimo, bailable y sensual show, para dar paso a lo que según él será el comienzo de una vida por el camino del bien, para así cerrar la trilogía de alter egos que comenzó en 2008.

Ante un Lunario que compartió noche con el concierto de OV7 y Kabah en el Auditorio Nacional, el verdadero éxtasis se vivió en la noche que vio renacer de las cenizas a Adán. La noche comenzó con el pop bailable y francés a cargo de Gush, cuarteto originario de la capital del amor y que es la banda de apoyo de Adán, quienes en aproximadamente 40 minutos de concierto lucieron su fino talento. En su segunda visita a nuestro país, Gush se ganó al público a base canciones pegajosas que calentaron el ambiente para el candente show de quien hasta entonces era Adanowsky.

Al ritmo de "Welcome to my Word" y “Dancing to the Radio”, el escenario recibió Adán, ataviado de un elegante traje negro y los labios pintados de rojo pasión. En un ligero parpadeo, Adán ya había hecho gala de su carisma, locura y talento para contagiar los esqueletos tiesos de aquellos tímidos que poco a poco se fueron contagiando de las coreografías del músico y sus coristas, quienes al compás de los sintetizadores ochenteros de “I Don't Love You" y "Crossing the Line" hicieron sudar las frentes de los presentes con lo candente de sus bailes.

En un repaso musical que dio lugar a sus primeros hits, “El Ídolo”, canción que fuera la que lo puso en la órbita musical de nuestro país, sonó con el consagrado ídolo y su guitarra. También hubo un espacio para Amador, mismo que se dio con “Me siento solo”, además de repasar otro clásico de El Ídolo con “Estoy mal”, que rasgó las gargantas de un Lunario que estaba a los pies del más pequeño de la dinastía Jodorowsky.

Regresando a la parte glam, "Sexual Feeling" y "Rock Me” contagiaron a todos de la cadencia de un personaje que transpira sexualidad y transporta en el tiempo, con las bases rítmicas que son herencia de gente como James Brown, Earth Wire and Fire y David Bowie en el disco Let's Dance. Dichos temas ya habían hecho gelatina las rodillas de los asientes, quienes convirtieron el Lunario en una enorme pista de baile disco.

La parte más sensual llegó con "Would You Be Mine", y mientras algunos recordaban su video con la bella Stoya, la canción se fue alargando poco a poco, hasta que se convirtió en un enorme jamming que se prestó para que cada integrante de la banda fuera dando muestra de su talento. Aplauso de pie y monumento en Reforma a los dos coristas de Adán; fueron enormes, un poco más y se roban el show. Si todos tuviéramos el 2 % de su talento vocal y carisma para bailar, el mundo sería un lugar mejor para vivir.

Por fin llegaba el momento esperado de la noche, la muerte de Adanowsky.

Realmente fue más chusca y que interesante, un Adanowsky prendiendo incienso en el escenario, amarrando un lazo a su ombligo y aventando el lazo al público para que después de una cuenta hasta veinte jalará de él y así dieran paso a su muerte. Bañados en luces púrpuras, la cuenta llegó. Adanowsky cayó, pasó cinco minutos en el suelo y se levantó gritando: "¡Hola a todos, yo soy Adán!". ¡Y boom! "Let's Bring It Back" otra vez ponía el movimiento de pelvis a su máxima expresión.

El show cerró de manera emotiva con “Déjame llorar”, canción que Adán aprovechó para despedirse de esta nueva etapa y agradecer a todos sus fans por estar con él.

Adán demostró cómo no se necesita tener una gran producción de luces, ni pirotecnia y papelitos, para dar un enorme show, solamente se necesita carisma, sencillez y talento para dar un espectáculo que encienda la libido en el corazón de las personas. Adanowsky murió de una de las maneras  más divertidas que deben existir, murió bailando.

Adanowsky en el Lunario

El multifacético Adanowsky llega al Lunario del Auditorio Nacional como parte de su gira Ada Tour.

En su nueva faceta como Ada, el siempre camaleónico Adanowsky llegará a las instalaciones del Lunario del Auditorio Nacional para presentar lo mejor de su repertorio y su más reciente producción, Ada (2014), con la que concluye la trilogía musical que dio inicio con El ídolo (2008) y posteriormente con Amador (2010).

Ada es el tercer material discográfico de Adán Jodorowsky —mejor conocido en el ámbito artístico como Adanowsky—, quien ahora simplemente es AdaAda es el resultado de su nuevo trabajo, tercero en su carrera como solista, y último en una trilogía que ha editado el sello madrileño dirigido por Javier Liñán.

Con Ada, el hijo del afamado escritor Alejandro Jodorowsky subirá al escenario como mitad hombre y mitad mujer, debido a una anécdota personal del músico en la que relata que sus padres estaban deseosos de tener una hija a la que llamarían Ada, pero que finalmente nació un varón al que nombraron Adán.

La gira Ada Tour iniciará en México con tres presentaciones, siendo una de ellas el Lunario del Auditorio Nacional el próximo 23 de octubre. Posteriormente, visitará otros países de Latinoamérica como Ecuador, Argentina, Chile y Colombia. La banda que acompañará a Adanowsky en sus presentaciones será Gush, grupo oriundo de París.

A través de las redes sociales, Ada ha compartido algunos videos en donde se le puede ver ensayando y preparándose para lo que será esta gira. La venta de boletos ya se encuentra disponible a través del sistema Ticketmaster y en las ventanillas del inmueble. Si eres fan del músico camaleónico, entonces no puedes perderte este evento, ya que será el último concierto que ofrecerá bajo el nombre de Adanowsky y la última gira de Ada, así que será un espectáculo único.