Ciudad: CDMX

Backyard, tu plan para los domingos

Conoce toda la información sobre Backyard.

¿Que pasa cuando tenemos intenciones de seguir la diversión en domingo? La respuesta a esta interrogante está en Backyard, una fiesta cuya única finalidad es reunir a las buenas amistades para convivir en un ambiente lleno de excelente música y exquisita comida.

En cada evento, contaremos con los mejores talentos tanto nacionales como internacionales en una mezcla de propuestas musicales que exploran varios géneros, como funk, rock, electrónica y fusión de ritmos latinos. La primera edición de Backyard se llevará a cabo el próximo 14 de mayo a las 13 H en el Foro Indie Rocks!

Disfrutaremos de la presencia de Pat Lok por primera vez en la Ciudad de México, quien llevará su fusión de soul y R&B. Este DJ ha llevado su sonido a las pistas de baile de distintas partes del mundo, como España, Reino Unido Colombia y ahora la CDMX.

Otro de los actos que se unirán a esta fiesta, será Dapuntobeat, proyecto mexicano nacido en 1998 que ha conquistado e incendiado los escenarios en los que se presenta. Hace algunos meses, lanzaron "1979", nuevo sencillo que seguramente no faltará ese día.

Otro de los proyectos que tendremos el gusto de presenciar, es Future Feelings. Previamente se ha presentado en diversos escenarios y festivales como House Of Vans, Lunario, EDC, TAGmx, Trópico, y muchos más. No te lo puedes perder.

Este evento será solo para mayores de edad, así que debes de llevar una identificación oficial. Puedes reservar tu entrada gratuita a través de Boletia, de no hacerlo, el día del evento podrás comprar tu boleto por $100 –con una cerveza incluída–.


P R O M O C I Ó N

¡Si eres el afortunado en ser el registro número 200 para el evento, te llevarás un par de tenis cortesía de Asics Tiger e Indie Rocks!

También, los medios aliados de #BackyardMx regalarán un par de Asics Tiger cada 200 registros, es decir al no. 400, al 600, etc...

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Opeth en el Teatro Metropólitan

La música tiene la capacidad de reparar el alma de quien se deja envolver en las notas y acordes de una melodía. Lo sabemos todos los que hemos sentido un hoyo profundo, frío y oscuro en el pecho; una desolación desgarradora, un final inminente y, abrimos paso a la canción correcta para mitigar el dolor.

La melodía empieza a viajar desde tu cerebro, pies y manos; recorre cada célula de tu cuerpo hasta llegar al corazón para brindarte un poco de sosiego. Aunque ese sentimiento es instantáneo, te permite entender que la vida está frente a ti, esperando a que brilles y ames profundamente. Amar un chingo y entregar el corazón es de valientes.

La cita en el Teatro Metropólitan fue a las 8:30. La mezcla de sonidos era mágica a los oídos de quien prestaba atención. Voces, coches, risas, pasos, cumbia y vendimia, envolvían la euforia de todos los asistentes; así sonaba la bienvenida a lo que sería una noche diferente.

Primera llamada, segunda... tercera: las luces azules del escenario custodiado por dos guardianes se encendieron al ritmo de los golpes de la batería de Axe para dar inicio. Mikael Åkerfeldt caminó al frente y Opeth estalló frente a nuestros sentidos con “Sorceress”. La gente gritaba y cantaba. La atmósfera vibraba.

Mikael se presentó frente al público como solo él lo sabe hacer; “Ghost of Perdition” arremetió contra todos. Guturales, percusiones imponentes y acordes de guitarra que impregnan la piel fueron parte de ese instante.
“Demon of the Fall” bailó a través de luces, reverbs y guturales; la guitarra recitaba poesía para nosotros y las manos se convirtieron en aplausos que seguían su ritmo.

“The Wilde Flowers”, canción de su último disco Sorceress, continuó con el hechizo a través de un solo de guitarra majestuoso mientras el público les entregaba el alma. Cuando la oscuridad acaparó los latidos, “Face of Melinda” se postró. “Found where she sacrificed her ways, that hollow love in her face” declaró la voz de Mikael, mi corazón se devoraba sus palabras en forma de lágrimas.

“In My Time of Need” se materializó a través de los acordes de una guitarra, el rasgueo lento de un bajo, y el movimiento de los platillos de una batería verde que resaltaba en el escenario. Los recuerdos brotaron y los fantasmas del pasado de más de tres mil personas caminaron por los pasillos del recinto en busca de, nada.

El rugido de las guitarras retumbó, los platillos de la batería temblaron frenéticamente, el bajo de Martín Méndez buscó el camino... “The Devil’s Orchard” sentenció que Dios estaba muerto en voz de las personas que presenciaban el momento. “Cusp of Eternity” renació de entre las cenizas e hizo explotar el tiempo y el espacio. El riff penetraba las sombras, las cabezas volaban en un headbanging pasional, todos coreaban. El solo de guitarra de Fredrik Åkesson quedó perforado por la luz y, el misticismo sonrió a todos.

Los titanes acudieron al encuentro y sus pasos resonaron a través de “Heir Aparrent”; ello dio pie a un “ensayo en vivo” -como lo nombró Mikael-. Un medley de “Bleak”, “Hope Leaves”, “Advent”, “Porcelain Heart”, “The Moor”, “Burden” y “Harvest” llenó de sentimientos, intimidad y respuestas sobre el universo a ese dolor.

“Gracias México, los amamos”, dijo el uruguayo Martín Méndez, y levantó el corazón de todos los presentes.

La noche caía profundamente en nuestros brazos, el sonido de la guitarra inundó el aire para regalarnos “The Drapery Falls”. Para terminar y suturar el corazón, “Deliverance” nos llenó de poder, furia, desamor, guerra, calma, dudas y oscuridad. Una melodía llena de progresivo absoluto; ejecución perfecta de la que nunca me cansaré. Una de sus grandes obras maestras.

Recordé el inicio de los tiempos, tu rostro me sonrió y te dejé ir sin más; sin expectativas, sin amor, solo te dejé ir. Hoy, mi alma camina hacia la luz envuelta en las notas de una banda que sabe curar.

Morrissey en el Palacio de los Deportes

Morrissey: El regreso de la leyenda de Manchester.

La noche empezó sin el cantante, con una enorme tela que cubría todo el escenario y en la que proyectaron metrajes de bandas como Ramones, Sex Pistols, New York Dolls e incluso James Brown. Al principo las cintas evocaron gran interés, e incluso exaltación, pues en momentos muy específicos era como ver un portal al Soho de los años 70 o echar un vistazo en la gran época del CBGB de Nueva York, toda esa esencia de locura emanaba del público en general. Sin embargo, para algunos terminó siendo demasiado, lo que causó que el público se dividiera en dos: la gente impaciente que exigía la aparición del intérprete y aquellos que disfrutaban con cada cinta. Morrissey nos estaba abriendo su mundo a través de imágenes, compartiendo sus influencias musicales y su pasado, pues debemos recordar que el ex integrante de The Smiths fue un periodista musical en su juventud, que vio a grandes agrupaciones del punk emerger durante esos años.

Cuando el telón por fin se abrió, o más bien descendió, la silueta del músico británico emergió del escenario con un saco de lentejuelas. Demostrando que no se iba a andar con juegos empezó a tocar uno de los temas principales, “Suedehead”. Los gritos de la gente hacían que cualquiera se estremeciera, además de que coreaban con tanta fuerza que el Moz a penas sobresalía entre todo el estruendo. Al terminar con su entrada triunfal, la primera flor, un clavel rojo, había caído al escenario e incluso se había presentado un intento de un fallido por irrumpir en el escenario, dejando claro que los seguidores del ídolo de Manchester son como pocos.

 

Antes de lo esperado pudimos escuchar el primer tema de The Smiths con "How Soon Is Now?", causando una gran sorpresa, pues aunque el intérprete no se movía con la misma euforia, no había perdido la gracia y caminaba por el escenario como si fuera en el mismo Top Of The Pops. Este fue uno de los aciertos del músico durante su presentación, ya que mantuvo el entusiasmo de sus seguidores con una buena elección de temas: "First Of The Gang To Die" y "Kiss Me A Lot". Claro que los ánimos llegaron a caer, pero no era nada que el británico no pudiera solucionar, retomando energía al poco tiempo con "Speedway".

Dejando a un lado la música, algo faltaba, y es que Morrissey aún no había dado muestra de los comentarios ácidos que tanto lo ha caracterizado. Esto llegó con "World Peace Is None Of Your Business", dando unas palabras en contra de Donald Trump y alterando la letra para agregar el nombre del magnate en la canción. Aunque en realidad. el cantante dejó ver su verdadera esencia antes de cantar "The Bullfighter Dies", contando entre falasas carcajadas que esa mañana había recibido la noticia de que un torero había sido corneado corneado justo en el recto.

Por supuesto que los momentos que causaron más impresión fueron con los clásicos de The Smiths, "There Is A Light That Never Goes Out" y "Meat Is Murder", pero con este último exhibió grotescas imágenes de maltrato animal, con las que seguro sacudió a más de uno. Hizo esto anteriormente con "Ganglord", donde mostró una recopilación de vídeos que evidenciaba el uso excesivo de la fuerza policial, creando sin ninguna duda, un magnífico espectáculo audiovisual.

Con el final ya cerca y un piso lleno de flores, el músico siguió fascinando al público y jugando con el cable de su micrófono mientras interpretaba "Everyday Is Like Sunday", "Let Me Kiss You" y "You Have Killed Me". Todo indicaba que iban a cerrar la noche con "What She Said", uno de los temas más enérgicos de The Smiths, pero para la sorpresa de todos, Morrissey volvió para tocar una última canción.

Muchos especulaban "The More You Ignore Me, The Closer I Get", pues era lo último que faltaba en su arsenal, sin embargo quedamos asombrados cuando sonaron los acordes de "Judy Is A Punk", un clásico de Ramones, que nos incitaba a la furia. Ya no había más por agregar, y así fue como el cantante dio por terminada una noche inmejorable y que será difícil de olvidar.

James en El Plaza Condesa

James pudo ver nuestras almas.

El tono lento de “Out To Get You” fue la bienvenida perfecta. El final de una larga espera, el regalo ideal de James y el preludio de una noche ferviente: “Is what I need, what I need is you, I need you”. El canto profundo entre la música emergiendo lentamente para terminar en el gran eco de una orquesta colosal. Tan pocos músicos en escena y tanta estridencia; trompeta y melodeon, un par de voces en el escenario contra un par de miles que apenas afinaban su garganta.

Una pequeña falla en la introducción de “To My Surpise”; un show completamente humano como lo da a entender la banda al mirarse unos a otros y sonreír para volver a comenzar y así inducir los primeros pasos de baile. Las respectivas ofensas a Donald Trump que se están volviendo costumbre entre los artistas que nos visitan demuestran simpatía por nosotros. Tim Booth brincando hasta la barricada en “Curse Curse” para cantar lo más cerca de la gente y dejarse caer de espaldas para hacer crowdsurfing.

Una aparente calma con “Ring The Bells” y es que ante cada nota la necedad de permanecer en movimiento. Nada importa, ni la mitad de semana, ni escuchar las voces que dicen que alguien es demasiado viejo para disfrutar un concierto; al contrario, las nuevas generaciones en los hombros de sus padres cantan lo que han aprendido, disfrutan el mismo momento, hablarán de ello cuando los invada la nostalgia.

“Interrogation” para poder apreciar la calidad instrumental del ensamble que devanea entre instrumentos y beats. “Moving On”, las luces que siguen nuestros pasos y aplausos, el fan entrañable que canta un tema que quizá nunca pensó escuchar en vivo. Los ojos cerrados, el momento ideal. “Say Something” para estallar en júbilo y recordar, tal vez aquella primera vez que los vimos en Corona Capital o para guardar el momento de ésta, su noche estelar. Sin multitudes curiosas, solo fans que aprecian las versiones acústicas. En “She’s A Star” emularon el tono casi inalcanzable de su coro; “Just Like Fred Astaire”, su gran melancolía.

De nuevo a emprender el movimiento con “Surfer’s Song”. La sorpresa al escuchar “Sound”, cuya lírica reposaba en hojas que leía Tim en el suelo. “Attention” para mostrar la nueva música y “Tomorrow” para volver a los grandes hits. “Come Home” para mantener el ánimo enardecido; “Something” para que pudieran ver nuestras almas; “Nothing But Love” de parte de los presentes ante la despedida, y James sin querer decir adiós: “Waltzing Alone” en honor a una última gran ovación. “Sit Down” como gloria definitiva entre reverencias y aplausos incesantes, el grito del nombre de la banda por la multitud que fue opacado por las luces de la sala.

Y aunque algunos esperaban escuchar “Getting Away With It (All Messed Up)”, o “Laid”, descubrimos que una cita con James nunca es suficiente, que su legado va más allá de sus grandes éxitos y que su versatilidad y encanto radican en su emoción por seguir tocando como si fuera su primer show, sin temor a equivocarse, sin pretensiones, únicamente pasión.

La Beriso se presentará en el Foro Indie Rocks!

No te pierdas a La Beriso en la CDMX.

Es una de las bandas más populares de Argentina y ha teniendo sold out en todas las fechas en su tierra natal.

Como parte de una gira por el continente visitarán Estados Unidos, Panamá y... México. La Beriso tocará el próximo jueves 30 de Marzo en el Foro Indie Rocks! Vienen a presentar su material discográfico Pecado Capital y los boletos ya se encuentran a la venta a través del sistema Boletia y en la taquilla del Foro.

La banda ya es bien conocida por el público mexicano. Compartió escenario con Bronco y Los Caligaris en la edición pasada del Vive Latino. En este reencuentro regalarán su CD en la compra del boleto. El evento será solo para mayores de edad, por lo tanto es indispensable presentar identificación oficial.

El boleto tiene un costo de $400 pesos y el acceso comenzará desde las 21:00 horas.

Mientras tanto:

la beriso
 

 

Low Roar regresa a México

La banda presentará en directo su más reciente álbum: Once in a long, long while.

Luego de tocar por primera vez en México -Foro Indie Rocks!, julio del 2015-, la banda islandesa de folk con tintes electrónicos, regresará a la capital para presentar su nuevo material. La cita con Low Roar es el próximo jueves 6 de abril a las 21:00 horas. Los asistentes al Foro Normandie serán los primeros en escucharlo íntegramente antes que nadie, pues el álbum saldrá a la luz de forma global hasta el 14 del mismo mes. ¡Afable dádiva para sus seguidores mexicanos!

Bajo el sello de Pedro y El Lobo Records armaron esta gira de celebración. Posterior al encuentro en la Ciudad de México, la siguiente parada será en Guadalajara el sábado 8 de abril. De ahí en más, continuarán por el resto de Norteamérica.

Once in a long, long while esta compuesto de "canciones honestas que te pueden acariciar el alma o romperte el corazón dependiendo de la hora del día". Hasta el momento, Low Roar ha lanzado dos adelantos: "Bones" y "Waiting". En el primero se cuenta la historia del final de una relación, “tú no quieres que se termine, pero la otra persona sí”, señala Ryan Karazija, líder de la banda.

México ha sido parte fundamental en el proceso de producción. El resultado, de principio a fin, será mostrado pronto en su concierto. Mientras tanto, un adelanto:

Björk en el Auditorio Nacional

Confrontando tu nivel de atención desde 1965.

Existen personas que te sitúan dentro de un espacio manufacturado por ellos mismos; controlan lo que sucede desde cualquier cualidad que el espacio disponga. Dígase poner una silla por ahí, acomodar una mesa de cierta forma, hasta controlar qué sensaciones deben ser provocadas.

El Auditorio Nacional fue, durante una noche, el espacio que Björk utilizó para situarnos dentro de su atmósfera. Iluminación tenue, distribución de los músicos a su periferia, pantallas para acentuar las expresiones y movimientos performáticos conformaron su presentación. El Auditorio se convirtió en una habitación íntima, independientemente de los 10,000 presentes.

El espacio y sus limitadas cualidades físicas exigían una atención plena a lo que ocurrió en el centro del escenario. En continuas ocasiones, la seguridad del recinto pidió al público guardar sus celulares, sin importar que fuera para enviar un mensaje o escribir una nota. Björk solicitó a los organizadores que se encargaran de cumplir esta regla, o de lo contrario, ocasionarían lo que ella evitó con tanto esmero: distraer.

Acompañada por una orquesta de cuerdas de 32 elementos -dirigida por Bjarni Frímann-, Björk dividió la noche en 2 actos con una necesaria pausa entre ambos. Inició el primero con "Stonemilker" seguida de "Lionsong", "History of Touches" y "Black Lake", todas de Vulnicura (2015), su último disco. Éste se destinó a entrenarnos para lo que vendría en el segundo.

La presentación fue envolvente desde la primer pronunciación. La potencia vocal que la mantiene presente en la industria resaltó dentro del espacio. Es así como demuestra que, independientemente de su creatividad y habilidad compositiva, Björk es un instrumento y esta noche giró en torno a él.

Si bien ella construyó la atmósfera desde días antes al planear y ensayar, el público se notaba aún desconcertado. Existió una solicitud inconsciente respecto a expectativas que el público creó durante los primeros minutos. Cuando se notó que, lejos de hacerte bailar o cantar al unísono, ella buscaba tu máxima atención, el público reaccionó: silencio y respeto total a su presentación. Nos tenía comiendo de su control espacial.

Pero, ella no es el tipo de persona que disfrute tu tortura... Utilizó el espacio del intermedio para descansar y dejar descansar al escucha. De no haber sido así, la digestión del producto que esas 34 personas transformaban, segundo tras segundo, se hubiera complicado; soltaron una bomba y dejaron que el efecto se implantara en la zona.

Atendiendo a su proyecto actual, el setlist se concentró en el presente más que en revivir el pasado. Vulnicura aún es latente a pesar de sus 2 años de vida y trajo consigo una ramificación multidisciplinaria del mismo.

La distribución estratégica de sus canciones se destinó a complacer con el menor margen de error: "The Anchor Song" y "I've Seen It All" despertaron a todos los fans de antaño; "Jóga" y "Bachelorette" revivieron a aquellos que se sentían dispersos en el trance.

La orquesta mexicana, por su parte, ejecutó cada una de las canciones con toda la entrega que su capacidad les posibilitó. Cada interpretación tuvo un momento especial; destacan "Vertebrae by Vertebrae" y "Pluto", donde, a falta de un Mark Bell o un Arca para sonorizar, los violines agregaron el drama y la violencia respectivamente.

El contraste entre la presentación del Auditorio a la que ocurrirá el sábado primero de abril en Ceremonia es definida tanto por el setlist como por la disposición del espectador. Justo contrasta por su total diferencia; no habrá punto de comparación en ambas. El Auditorio se llenó de cuerdas mientras que el Centro Dinámico Pegaso será atacado por la energía que surge entre Arca Björk.

No hay duda alguna del talento y esplendor de Björk, ni de sus altos estándares de calidad al presentarse en vivo. Fue un concierto incapaz de ser reconstruido, al ser su primer presentación en la CDMX en el recinto por excelencia (acústicamente hablando). Su atuendo fue digno de una introducción a la ciudad. La iluminación exaltó la intimidad. La orquesta sorprendió y rebasó las expectativas. Ellos se encargaron de todo; solo debías navegar a la orden de los violines y el intimidante rango vocal de Björk.

Depeche Mode se presentará en el Foro Sol en 2018

No te pierdas el regreso de Depeche Mode a la Ciudad de México.

Depeche Mode regresará a la Ciudad de México el próximo 11 de marzo de 2018 para dar inicio a una gira por Latinoamérica. También visitará ciudades como Bogotá, Lima, Santiago, Buenos Aires y Sao Paulo para presentar su nuevo álbum de estudio: Spirit.

Además, se anunció que la banda invitada que fungirá como telonero será Rey Pila. La banda mexicana, tal vez sea una de las más prolíficas actualmente en nuestra época. Firmados por la disquera de Julian Casablancas, Cult Records, han girado con el artista en distintas ocasiones, han abiertos shows en Europa para Albert Hammond Jr. se han presentado en un par de ocasiones en Austin City Limits y acompañado a The Strokes en shows en Nueva York. Y ahora, le abrirán al padre del rock electrónico en su visita a México.

Este imperdible concierto tendrá lugar en el Foro Sol. La preventa exclusiva para tarjetahabientes citibanamex será los días 28 y 29 de marzo de 2017. Los boletos estarán disponibles para el público en general a partir del 30 de marzo de 2017 en taquilla y a través de la red ticketmaster. Mira los costos sin cargos a continuación:

$1,650  pista entrada general
$750   pista B entrada general
$2,200 Naranja A
$1500  Verde A
$1100 Naranja B
$850 Verde B
$550 Naranja C
$400 Verde C

Consigue tus boletos para que no faltes a esta presentación

Actualización: Depeche Mode abrió una segunda fecha para el 13 de marzo de 2018. La preventa dará inicio el próximo lunes 3 de abril a través de Ticketmaster.

Horarios Martes 13 de marzo del 2018:

Acceso: 17:00 H.
Rey pila: 19:45 H.
Depeche Mode: 20:45 H.

depeche mode cdmx

Placebo en el Pepsi Center WTC

Melancolía y muchos éxitos de Placebo llenaron el Pepsi Center WTC.

En punto de las ocho y media salió al escenario Felipe El Hombre, con temas como “Sin Frenos”, “Espejismo” y “Más”. Vigorosos riffs y un baterista incansable encendieron los ánimos de los asistentes. Después de un breve set y aplausos disfrazados de ansiedad por ver a los originarios de Londres, el proyecto mexicano se despidió.

Veinte minutos pasadas las 9:00 PM, se apagaron las luces, se proyectó en pantalla el video musical de “Every You Every Me” y la gente se volvió loca aunque aún no había salido ningún miembro, al concluir sonaron los primeros acordes de “Pure Morning”.

A este tema le siguió “Loud Like Love” y a pesar de que el disco del mismo nombre no fue uno de los favoritos de los fans, no hubo quien no gritara el coro. “Hermanas y hermanos, bienvenidos a nuestra fiesta de cumpleaños”, dijo Brian Molko y a esto siguieron canciones como “Jesus’ Son”, “Soulmates” y “Special Needs” (la cual no había lugar al que voltearas sin ver a alguien cantándola).

Por mucho, uno de los momentos más emotivos de la velada fue cuando interpretaron “Without You I'm Nothing”, melodía que tuvieron oportunidad de grabar en 1999 con David Bowie. Imágenes de él aparecieron en el fondo mientras se escuchaba muy tenue su voz a la par de Molko. Al terminar, los presentes no dejaban de gritar el apellido del Duque Blanco.

Para recordar su debut, Placebo deleitó a su fiel público mexicano con “36 Degrees” y “Lady of the Flowers”. A esto le siguió una ronda casi interminable de ovaciones. Incrédulos ante el cariño de la audiencia, Brian y Stefan se quedaron inmóviles, y tras de esbozar una sonrisa, Molko replicó “Me ponen muy nervioso”.

Al culminar los aplausos, el líder de la agrupación dijo: “Es hora de la fiesta”. Así es como una ráfaga de éxitos hizo vibrar el piso del recinto de la Nápoles. “For What It's Worth”, “Slave to the Wage” y “Special K” se escucharon como si no hubieran pasado los años. La gente sacudía sin cesar su cabeza, puños y cualquier extremidad posible al ritmo de estos temas. “Song to Say Goodbye” y “The Bitter End” siguieron, nada importaba si conociste a Placebo en la primaria, en la secundaria o hace un mes, nadie dejaba de cantar al unísono. Al terminar el sencillo extraído de Sleeping with Ghosts, la banda bajó del escenario. A pesar de que no se prendieron las luces, algunos de los presentes pidieron esquina y salían poco a poco de la multitud.

Minutos después la alineación regresó con “Teenage Angst”. Para avivar todavía más la nostalgia del primer álbum, Stefan Olsdal cambió de guitarra por una con la bandera de la comunidad LGBT y la elevó, “Nancy Boy” era eminentemente la siguiente canción en la lista, con el cual recordamos el look andrógino de Brian que identificaría al grupo por mucho tiempo. Pero esto aún no llegaba a su fin, Placebo tenía preparada otra bomba extraída de Meds, “Infra-red”, todos brincaban y gritaban “Forget your running I will find you” a lo que daban sus pulmones.

Nuevamente la agrupación se retiró para dar paso a un infinito loop del intro de su versión de “Running up that Hill” y aplausos al ritmo del latido del corazón fueron el preámbulo para que Placebo volviera al escenario y tocar este cover a Kate Bush, un momento en el que todos quisimos hacer un pacto con Dios para que no borrara está increíble noche de nuestras mentes. Al finalizar, Brian Molko comenzó a calibrar alguna especie de artilugio para así poder ver en pantalla una imagen de una cajetilla de cigarros con la advertencia “Seriously harms you and others around you” y una foto de Donald Trump.

Con un setlist casi impecable de lo mejor de su trayectoria, Placebo repasó 20 años de trayectoria a través de sus siete discos con los cuales cada una de las almas que abarrotaron el Pepsi Center WTC se ha sentido identificado. Un concierto que no dejó un solo espacio vació, probando que el pasar de los años ha afectado muy poco o casi nada en la calidad de su ejecución.

 

The Plastics Revolution se presentará en el Foro Indie Rocks!

No te pierdas de la premier de lo nuevo de The Plastic Revolution.

La agrupación mexicana The Plastics Revolution presentará su próximo EP Seres Extraordinarios totalmente en vivo por primera vez en el Foro Indie Rocks!

La cita es este 31 de marzo en calle Zacatecas #39 en la colonia Roma, este evento será para todas las edades. Los boletos ya están disponibles a través del sistema Boletia por solo $150 pesos.

Ellos fueron los encargados de encender los ánimos previo al concierto de Two Door Cinema Club en el Pepsi Center WTC. Recientemente estuvimos con The Plastics Revolution en una de nuestras convivencias digitales en directo desde la casa Indie Rocks!, puedes checar la platica que tuvimos aquí.

A esta celebración se unirá la banda Big Big Love, alineación del sur de la Ciudad de México que se caracteriza por sus enérgicos shows, escúchalos a continuación.

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