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Opeth – Sorceress

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Opeth – Sorceress
Opeth – Sorceress

Nuclear Blast Entertainment / 2016

Artista(s)

Opeth

14/Oct/2016

Rumbo al Knot Fest México 2016, escucha el nuevo disco de Opeth.

La música evoluciona con el paso de los años, y con ella las personas que la imaginan y componen. Dicen que las notas que vuelan en el aire son el reflejo del alma que las dejó ir, y virtuoso es aquel que logra cambiarlas y hacer esta transición musical haciendo que el público acepte las condiciones del nuevo contrato auditivo.

En 1989, una banda de death metal progresivo sueca decidió dejar su huella en la historia y empezó a hacer música. 27 años después, con una larga trayectoria,  más de 12 discos, miles de presentaciones, festivales internacionales, un nuevo sello discográfico Nuclear Blast—, un nuevo disco y una próxima presentación en el Knot Fest México el 16 de octubre, Opeth, banda formada por Mikael Åkerfeldt, Martín Méndez en el bajo, Martin Axenrot, Fredrik Åkesson en la guitarra y Joakim Svalberg, nos regala una montaña rusa de sonidos, acordes, estilos y solos de guitarra.

Hace ya cuatro años y dos discos —Pale Communion de 2014 y Heritage de 2011— que Mikael dejó las voces guturales y el metal extremo, apostando por una voz limpia, melódica, y un sonido que cada vez era más cercano al metal progresivo con elementos notables de jazz y rock psicodélico. Sorceress, el nuevo disco de Opeth, llegó a nuestros oídos para quedarse y hacer honor a la evolución de una banda que ha sabido dejar de ser para convertirse en algo nuevo e intrigante.

“Persephone” abre con los acordes de una guitarra acústica que llora por amor y nos da la bienvenida. Un órgano oscuro y excéntrico empieza a emitir su sonido seguido por el riff de dos guitarras enfurecidas que se acompañan y el ritmo de la batería de Erik Martin "Axe" Axenrot. El hechizo de “Sorceress” hace efecto mientras que Mikael recita “Can you confess that you thrive in chaos? You're a sorceress and your eye is on the lost”

El ritmo marcado de la batería se hace presente y “The Wilde Flowers” continúa con el hechizo a través de una gama de estilos, mientras que el solo, que inició fondeado de un platillo,  terminó siendo una muestra de virtuosismo absoluto. Otra guitarra acústica suena en el alma de la Hechizera y “Will O The Wisp” llega a nuestros nostálgicos oídos. El solo de guitarra lento y la lírica que remonta al Damnation, alimentan el corazón que está aprendiendo a soltar.

El pasado y presente del progresivo hacen aparición frente a nosotros en una síntesis musical, y "Chrysalis" muestra la versatilidad notable de la banda. El teclado de Joakim Svalberg evoca a Deep Purple y guía la psicodelia hacia un lugar más tranquilo lleno de solos y reverbs.  

“Sorceress 2” como un grito desesperadamente bajo, se acompaña de una guitarra que narra una historia de amor eterno. Las cuerdas de una cítara empiezan a llenar el ambiente, las percusiones le dan ritmo y al muy estilo de Led Zeppelin, Opeth nos regala "The Seventh Sojourn" con un poema corto para finalizar. “Strange Brew” explota con un riff y tempo progresivo magistral guiado por una voz decadente que grita “There is a void surrounding me”.

El hechizo seguía jugando con los sentidos de los mortales. El solo melódico de “A Fleeting Glance” hacía su aparición en el álbum, la fuerza demoledora del órgano, batería y guitarra de “Era” hacen que las notas del inicio se vean opacadas por la furia y “Persephone (Slight Return)” cierra el álbum con muy pocas palabras.

El ritual ha finalizado, el hechizo surtió su efecto.

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