Ciudad: CDMX

Los Amigos Invisibles en El Plaza Condesa

La banda venezolana consentida en México, Los Amigos Invisibles presentó su nuevo espectáculo que incluye músicos invitados y un par de coristas de la CDMX.

El letrero en luz neón verde que mostraba la portada de El Paradise —disco lanzado este año bajo el sello propio La Gozadera Records que Los Amigos Invisibles se encuentra promocionando— recibía al público que agotó las entradas del evento para formar parte de la rumba de la banda de Caracas. Pasados 10 minutos después de las 21:00 H, las luces del escenario se apagaron y los gritos recibieron al grupo multi nominado a los premios Grammy (en sus versiones norteamericana y latina).

Así, daba comienzo una noche llena de ritmos latinos, funk, pop y disco."Sabrina", tema de su último LP que presenta la colaboración en las voces del gran Oscar D' León —cantante y contrabajista ícono de la salsa— inauguró el set.

El vocalista Julio Briceño saludaba con un "muy buenas noches, gracias por venir mi México querido" y daba paso a "Sueño erótico", uno de los temas más coreados de la noche. Seguido a este, "Qué rico", acompañado de los brincos de algunos de los asistentes.

La banda que en sus inicios, de manera curiosa, llamó la atención del ex Talking Heads, David Byrne —y que formó parte de su casa disquera iba ligando canción tras canción, en un set casi libre de descansos. Siguió así "Viajero frecuente del amor", también de El Paradise. El baile seguía en la mayoría (un tanto insípido, por cierto). "Caliente" continuó éste show sin cortes armado a manera de DJ set.

El grupo –radicado desde inicios de siglo en la ciudad de Nueva York– siguió con dos temas en inglés: "Amor" (de Arepa 3000: A Venezuelan Journey Into Space, del 2000) y "Stay" del Repeat After Me del 2013, ambos coreados.

Aunque poco a poco el ánimo iba subiendolos asistentes no correspondían a la energía de la música; había la sensación de que faltaba más. Con "La vecina", mejoró un poco.

Si bien, la mayoría fue un público joven, el recinto también dejó ver un par de niñas en hombros (cantando a todo pulmón) y una pareja que sobrepasaba los 50 años de edad.

Siguiendo la promoción de su último LP, un par de tracks se escucharon: "Contigo" y "Dame el mambo", en este último que dejaba ver en algunos esos movimientos peculiares de quien no sabe bailar y no le importa— subió al escenario el primer invitado: McKlopedia, quien improvisó unas líneas en medio del tema.

Tras esto, el audio del lugar dejó escuchar el inicio de "You Give Love a Bad Name" de Bon Jovi para dar paso al intro de guitarra —al estilo de la vieja escuela del funk— de "Ultra-Funk". Los fanáticos, por fin, se pusieron a la altura del show e hicieron literalmente vibrar el piso.

Siguió "Anestesiada" (canción en la que colabora Kinky). Los músicos no descansaban, ni dejaban sus puestos. Un puente sonoro al final de "Diablo", que dejaba oír el clásico ochentero "Mr. Roboto" de Styx, sirvió para presentar uno de los temas más esperados: "Mentiras".

Después, la otra invitada de la noche, su compatriota Laura en los temas "Viviré para ti" (originalmente cantada junto a Natalia Lafourcade) y el reciente hit "Espérame" (grabado en conjunto a Elastic Bond).

La recta final del concierto llegaba y el único encore también. Con un inicio a piano y voz (apoyado por el canto de todos) llegó "El disco anal". Al bajar del escenario, los asistentes pedían "Ponerte en cuatro" y los sudamericanos, al subir de nuevo con la melodía "Conga" de Gloria Estefan de fondo— los complacieron en el clímax de la noche.

La noche fue cerrando con más éxitos: "Aquí nadie está sano", grabado junto a Los Auténticos Decadentes y "Cuchi cuchi" con una parte de "Bésame Mucho"

"La que me gusta" dio cierre al concierto que marcó el regreso de Los Amigos Invisibles a México, tras hacer acto en el festival Rockfest de octubre pasado, un espectáculo lleno de ritmos latinos que invariablemente pone de buenas. La parte inicial de "Smell Like Teen Spirit" de Nirvana dio la sensación de que los de Caracas interpretarían una canción más. Al apagarse las luces, nos dimos cuenta de que no sería así.

Con esto, una de las bandas sudamericanas consentidas en México mostró su energía y su mezcla de estilos que la han llevado a recorrer el mundo. El recinto, por su parte, cumplió en organización y audio. Cabe decir que el público, aunque tuvo momentos de mucho vigor, quedó corto a la calidad de la música y a esa etiqueta de uno de los mejores del mundo.

Aural 2017: Roscoe Mitchell y Chicago Underground Duo

Llega un viernes más, acercándonos al término del 2017, viernes de quincena y de free jazz en una fecha más del Festival Aural.

Con la ayuda de sonoridades del saxofón, clarinete, un salterio e incluso instrumentos tradicionales taiwaneses, Marcos Miranda logra mantener atentos a los espectadores ejecutando lo más oscuro de lo oscuro, sonidos inentendibles, disonancias estridentes y suaves melodías por momentos, interpretando un remolino esquizofrénico conteniendo todo tipo de emociones. ¿Qué tanto habrá comprendido, disfrutado o dormido el público en esta primera parte de la noche?

Chicago Underground Duo es bien conocido por sus movimientos poco convencionales en la música sincopada, donde por momentos suenan a acid, hard o incluso hasta cool, pero también hay momentos donde puede llegar a adentrarse en atmósferas un poco más experimentales, pero al juntarse con Roscoe Mitchell lograr cruzar completamente la línea de lo extraterrestre y llegan a seducir el término avant garde.

Roscoe es una de las más grandes leyendas de la música de experimentación y free jazz, así que al iniciar él toma el liderazgo del bosquejo de improvisaciones, un complejo estridente y desordenado, o más bien, controlado únicamente por impulsos, sensaciones y la interpretación sin impedir la liberación de su propio ser musical. Mitchell junto con Chicago Underground Duo tiene ese algo que lo hace muy diferente, más interesante y aún más extravagante que otros músicos experimentales, las pistas, las percusiones, el uso de samples en vivo y por momentos los metales del Duo que lo acompaña hicieron menos tediosa la musicalización que atacó nuestros oídos.

Al siguiente instante, Chicago Underground Duo toma el control de la presentación y comienza a sonar algo más agradable al oído, sonidos suaves y oníricos, por fin el Anfiteatro Simón Bolívar puede llenarse de música un poco más entendible, más convencional, pues claro, este Duo tiene otro tipo de educación y visión al componer música.

Esto es música que puede llenarte de mucha energía, que puede tomar tu conciencia y llevársela de viaje, transportarte a lugares recónditos jamás explorados, pero si no estás acostumbrado a este tipo de energías musicales puedes retorcerte de desesperación, puedes morir miles de veces y no encontrar la salida de este infierno o incluso desparramarte dormido, puedes sentir regocijo espiritual, una explosión emocional o solamente disfrutarlo como una expresión más de la música, pero al final sea como sea el free jazz te hace sentir.

Solo cabe imaginar que es lo que pasa por la cabeza de estos músicos, ¿qué es lo que controla los sonidos que salen de sus instrumentos?, ¿son sensaciones?, ¿recuerdos?, ¿escalas o rítmica?, quizás simplemente dejarse llevar y tocar sin pensar en absolutamente nada, instintivamente, eso solo lo sabrán ellos.

Sonido Gallo Negro en el Lunario del Auditorio Nacional

Vinilos y psicodelia para el alma: Sonido Gallo Negro.

Nada como un buen bailongo para quitarse este frío. Sonido Gallo Negro lo sabe así que mientras el resto de la ciudad sucumbía a las bajas temperaturas, el Lunario del Auditorio Nacional se convirtió en un oasis lleno de calor y baile perfecto para sobrevivir a este clima invernal.

La cita era a las 2100 H, sin embargo pasadas las 20:30 H, Ali Gua Gua subió al escenario para empezar a calentar el ambiente. Ali es una reconocida DJ de cumbia, famosa por haber pertenecido a la agrupación méxico-argentina: Kumbia Queers, misma que fue pieza clave en la explosión de la música guapachosa en nuestro país a finales de la primera década de este siglo. Dicho esto se puede decir que no había nadie mejor para calentar los motores de esta fiesta. Su repertorio está lleno de joyas cumbieras: canciones colombianas, peruanas, mexicanas, etc, todas ellas rarezas del género que logran que uno se pregunte: ¿de dónde demonios consiguió ese track?, algo muy importante para los DJ y que últimamente parece que se ha perdido. Por cierto, cabe mencionar que Ali Gua Gua utiliza vinilos para mezclar, es decir, que toda la música que pone es resultado de años de búsqueda en tiendas de vinilos, quizás en tianguis como la Lagunilla o tal vez como resultado de viajes a los países que se encuentran representados en su set. El público pudo no notarlo, pero estaban ante la presencia de una verdadera artista de las tornamesas.

Una vez que el recinto ya contaba con el aforo necesario, The Cavernarios subió al escenario. Este cuarteto lleva años dentro de la escena garage nacional y se puede considerar como una banda de culto. Uno podría pensar ¿qué demonios hace una banda de rock-garage en un concierto de cumbia?: ¡Todo! No hay que olvidar que fueron precisamente las bandas de este género las que arroparon a las primeras agrupaciones de cumbia “alternativa”. Hace unos años no era raro que Sonido Gallo Negro abriera a The Cavernarios en el Alicia, lo cual fue de gran ayuda para crearle una identidad a este naciente público.

En cuanto al set de The Cavernarios no hay mucho que decir, una banda poderosa llena de pasajes instrumentales distorsionados que ocasionalmente se ven interrumpidos por una voz rasposa, increíble para ciertos lugares pero no para el Lunario, esta banda necesita el olor a sudor y gente haciendo slam para poder sacar todo su potencial.

Pasaban las 22:30 de la noche y Sonido Gallo Negro subió al escenario. Su show es el de siempre con músicos geniales, increíbles visuales (muchos de ellos están siendo diseñados al momento por Dr. Alderete) y un ambiente psicodélico que permite que tus sentidos exploten. Gallo Negro está consiente de lo que son. Sus integrantes saben que marcaron un antes y un después al introducir esta música en la vida diaria de los rockeros. También saben que ya no están en el boom de su género, sin embargo esto no significa que baje su calidad, al contrario. Sus conciertos siguen siendo igual de intensos y con la misma pasión que los que daban en sus inicios en el Foro Alicia.

Al final todo pasó, Sonido Gallo Negro demostró que no se necesita mucho para ser una banda sobresaliente. Qué importa un Lunario a medio llenar cuando lo que haces cambia (o cambió) las cosas de maneras que realmente importan. Estos muchachos nos enseñaron a bailar y por eso, y solo por eso, debemos agradecer cada que se suben al escenario a ponernos la música que nos hace, por un momento, olvidarnos de todo y nos obliga a dejarlo todo en la pista de baile.

Aural 2017: Lightning Bolt en el Foro Indie Rocks!

Tras el cambio inesperado en la cotidianidad de la Ciudad de México y un superado desacomodo emocional y material que el temblor dejó a su paso, el Festival Aural retomó su sexta edición con una serie de conciertos y presentaciones enfocados en la música experimental y de culto.

La noche de ayer la cita se dio en el Foro Indie Rocks! con una de las presentaciones más exquisitas del año. El cartel, dedicado al noise y la experimentación se compuso por tres interesantes proyectos: (SIC) (MEX); Pandi Duo (HUN/JAP), y Lightning Bolt (EU). Aquí lo sucedido:

21:07 H abren puertas. El escenario luce lleno de diversas islas dispuestas para el feedback y los altos decibeles. (Parece ser que contrario a lo esperado Lightning Bolt dará su recital sobre el tablado). Dos baterías, torres de amplificación, pedales coloridos de múltiples tamaños se disponen como exquisita colección de artefactos de deformación sonora.

Me queda claro, esta noche no tendrá que ver con una lista de canciones, más allá de los nombres, lo verdaderamente significativo se alojará en aquello que produzca el sonido. No será el típico concierto, no habrá listado de canciones, el recuento tendrá que ver con la sorpresa del descubrimiento disonante.

De a poco el espacio se nutre. Viejos conocidos, caras que se han ido formando como cómplices de otros conciertos –desconocidos amigos de noches distorsionadas–. Los primeros golpes percusivos atraen al instante nuestra atención, la gente comienza a acercarse. Sobre el escenario uno de los proyectos más interesantes del país –(SIC) inaugura la noche. Dispuestos uno frente al otro Rodrígo Ambríz (voz) y el baterista Julián Bonequi se enlazan en un diálogo de palabras inexistentes: Sonidos guturales, voces rasgadas de impulso primitivo, texturas y exploración sonora.

Una tras otra, largas intervenciones de miradas cómplices van alimentando una provocación sin nombre que crispa los dientes y eriza la espalda. Algunos asistentes sacuden la cabeza en gesto aprobatorio, y sin saber cómo, la mayoría logramos identificarnos con su discurso de tintes pesadillescos.

Quizá se deba a que al final, todo ese aparente caos sónico fue construido de aquello de lo que todos estamos hechos: voz, diálogo, furia e instinto dislocado. Esa bestia que nos habita ineludiblemente.

22.20 H cambio de set.

En un espacio reducido, el montaje del siguiente proyecto comienza. Para este momento el recinto luce casi a su máxima capacidad. Entre penumbras Kazuyuki Kishino (KK Null) una de las figuras más importantes de la escena japonesa de noise desde los 80 –quien ha colaborado con artistas como Zorn– comienza a instalarse. En la batería el músico hungaro Balázs Pándi (Zu,Thurston Moore, Merzbow) también hace lo suyo. Estamos a punto de presenciar un set como pocos, en donde a través de los sonidos electrónicos y la improvisación, promete construirse una potente ola de ruido y ritmos exasperantes única en su tipo.

En punto de las 22.34 H Kishino nos da las buenas noches, y sin decir más la Pandi Duo comienza. Cada sonido dispara diferentes gatillos entre los asistentes, algunos miran con ojos muy abiertos, otros simplemente bostezan –la chica a mi lado se concede espasmos de risa y brincos retorcidos–. Alguien grita “¡masacre!” y a partir de ese instante los minutos transcurren violentos, sin pausa.

Null se muerde los labios mientras nos impacta con un arsenal de sonidos in crescendo. Balázs mantiene todo el tiempo una cara solemne y con la mirada perdida se entrega a ritmos que no cesan de deconstruírse. Pasada la media hora algunos comienzan a doblegarse y se refugian de las frecuencias cada vez más afiladas que perforan el tímpano sin clemencia. La intensidad baja de golpe solo para volver a crecer. Los ánimos comienzan a encenderse, brincas, agitas la cabeza, sonríes cínicamente: es la respuesta de los sentidos enervados.

El cuerpo duele, ladra palabras sin sentido. Náusea. Las caras borran su sonrisa porque el trance sonoro nos ha transportado a quién sabe dónde. Irritados, hay algo punzando dentro que busca catársis. Al terminar el set todos rugimos estupefactos. Durante una hora la estridencia tomó como rehén nuestros sentidos, al tiempo que nos mostró nuestra propia resistencia. Null, honorable, nos ofrece una reverencia con los ojos entrecerrados y antes de abandonar el escenario, él y Balázs sonríen satisfechos como quien ha superado un gran desafío.

23:38 H, comienza el seteo de Lightning Bolt el acto más esperado de la noche. En este punto los ánimos están a punto de desbordarse. Las dos horas anteriores se han encargado de poner a la concurrencia en un estado de tensión que pide a gritos ser liberado. Lo inesperado de su lenguaje, la falta de estructura, no aceptaban ninguna reacción conocida. Nada se podía cantar, ningún ritmo fue predecible…

El escenario luce limpio y tanto el baterista Brian Chippendale, como el bajista Brian Gibson apresuran el paso para iniciar lo antes posible. Tras más de veinte años tocando juntos han aprendido a leerse sin problema la premisa que los une: punk noise subversivo de dimensiones titánicas.

Gibson aparece en el escenario con su legendario bajo Music Man al que ha adaptado cuerdas de banjo para lograr el sonido guitarrístico que lo caracteriza. Minutos después Chippendale aparece. Ambos revisan a detalle su acomodo y tras asegurarse que todo está en orden, sin previo aviso, comienzan.

La olla de presión se destapa, en los primeros acordes la asistencia se identifica y todo aquello que no se pudo nombrar, que crispó al cuerpo, encuentra salida. Y el motín se desata. Una especie de ira con que al fin todos encuentran un protocolo de vaciado. La manera de tocar de ambos es sorprendente.

Chippendale se estira sobre la batería, en gesto desafiante. Su kick es tan fuerte que hace que el bombo se recorra. La multitud está excitada al limite y exige un aumento de volumen detonante. A diferencia de los actos anteriores, la sensación es de libertad comunitaria. Libertad subversiva, choque de cuerpos y rostros sonrientes. Es un momento de victoria, de resistencia sudorosa cómplice en la rueda catártica de los golpes. Puños en alto, voces desgarradas. Genuina exaltación.

Gibson va de lineas veloces y distorsionadas a arpegios melódicos de armonías extrañas. Su cuerpo rígido contrasta con el ondular de Chippendale. El sonido es impecable. Unos minutos antes de la 1 de la mañana, la noche termina. La espera valió la pena y el resumen de la experiencia nos muestra que la transgresión es necesaria, que el espíritu encuentra belleza en aquello que convencionalmente no es estético: esa belleza que produce la catarsis.

 

Matías Aguayo se presentará en Normandie

Disfruta de buenos beats previo al festejo de la Noche Buena con Matías Aguayo y compañía.

El año está por culminar, pero eso no significa que la buena música deje de sonar. Para que cierres este 2017 bailando el próximo 23 de diciembre se presentará Matías Aguayo en Normandie. Esto marca el regreso a nuestro país de este DJ chileno radicado en Alemania.

Aguayo se ha caracterizado por mezclar sonidos obscuros y ritmos latinos cargados del ambiente tropical combinados con su arma más poderosa, su voz. Esto le ha valido ser la sensación en lugares como Londres, Berlín, España, E.U.A. y gran parte de Sudamérica.

Recientemente dio a conocer Sofarnopolis, un trabajo junto a su proyecto The Desdemonas una agrupación cuyo género se ha denominado post krautrock.

Los boletos ya están disponibles en el sistema boletia y taquillas del venue ubicado en la Colonia Centro. El costo es de $300 MXN en preventa y $400 MXN el día del evento.

Previo a la presentación de la cabecilla de la disquera CÓMEME también podrás disfrutar de las actuaciones del talento mexa compuesto por Andre VII, Mijo y Los Mekanikos quienes pondrán en ambiente a los asistentes con géneros como el techno, house y deep house.

Siddhartha en el Auditorio Blackberry

Llega el Tour Únicos de Siddhartha a la CDMX.

Anoche, el Auditorio Blackberry se engalanaba con un evento especial, ya que Siddhartha daría su último show en la CDMX, además, este concierto sería grabado para su próximo material discográfico, siendo este su primer disco en vivo y en directo.

“Ser parte” de este evento fue bastante emotivo, pues a lo largo del concierto, la nostalgia, la melancolía y el romance se percibían en “El aire”. Una frase mortal abre las heridas, pues “Domingo” se hizo presente, mientras que “Tonight” generaba ese impulso animal para bailar libremente.

Propios y “Extraños” se abrazaron al cantar con un solo sentimiento, suspirando el dolor y la calma. Nos sentimos “Infinitos”, pues la interpretación de Siddhartha y sus músicos transmitía cada canción de manera intensa.

“Why You?”, canción homónima de su primer álbum, hizo cantar a los fans de antaño y conmovía a los recientes seguidores, quienes en contraste, corearon fuertemente “El poema y la caja” y “Nunca es nunca”, temas de su aclamado disco Náufrago. Siguiendo recordando los viejos temas, “El día” nos hizo revivir viajes y tristes despedidas, pero “Ecos de miel” nos enseña a emprender nuevamente el vuelo al volver a empezar.

Es hora de seguir, “Control” nos pone a bailar nuevamente, las luces y los visuales proyectados nos hipnotizan, siendo estos grandes aliados de la banda en escena. “Bacalar” fue uno de los temas que más fuerte se cantaron durante esta noche, aunado a “Fuma”.

Laura Sad nos acompaña nuevamente, pues “Náufrago” y “A la distancia” llenan ese hueco que queda dentro de nosotros cuando nos despedimos de algún ser amado. No todo es melancolía, pues el amor también te vuelve cursi y “Loco”, ya sea durante un concierto agitado o durante “Una noche tranquila”, el tiempo que se disfruta en pareja es invaluable, generando esa ansiedad por estar de nuevo  junto a ella, y que se nos haga “Tarde” por volver a verla.

Experimentamos sentimientos “Únicos”, tanto como estos temas que nos llevan por un vaivén de estados de ánimo, cumpliendo satisfactoriamente con las expectativas de este concierto, tanto para el público como para los músicos que agradecían sonrientes por la entrega del público.

Luego de una pausa, Siddhartha y compañía vuelven al escenario para interpretar su primer canción en un LP, “Volver a ver”, y para dar la estocada final, tocaron el último tema de su último disco, “El chico”.

Siddhartha agradece a todos por asistir a esta celebración de un año más de vida y de este tour que documentarían en esta noche, pidiendo que entregáramos toda nuestra energía al tocar nuevamente “Únicos”, para que al estar viejos y ver la grabación del concierto, recordáramos nuevamente lo vivido aquella ocasión. Sin grandes sorpresas ni invitados, pero con un gran ambiente y setlist, Siddhartha nos demostró nuevamente por qué es uno de los mejores exponentes de esta nueva generación de músicos mexicanos, dejándonos con una agradable experiencia y con ganas de conocer el fruto de esta nueva producción en vivo.

Aural 2017: Godspeed You! Black Emperor en SALA Corona

La noche que nos debía el desastre: Godspeed You! Black Emperor.

Avante ante los sucesos del mes de septiembre, el Festival Aural encontró en diciembre la reprogramación perfecta para sus eventos y finalmente la marquesina de SALA Corona anunciaba el show quizá más esperado con la agrupación que tal vez nunca soñamos ver en nuestro territorio.

Tajak presentó su ruidosa y altiva propuesta que podemos escuchar en su material titulado Amsterdam 211 editado este año, tintes de psicodelia, demasiado feedback y gran ejecución de la guitarra para después dar paso a la ecléctica presentación de Carlos Marks, quien literalmente desmembraba su slide guitar y un violín, celo y percusiones como agregado perfecto para un experimento sonoro que sorprendió a los presentes.

El loop del inicio de “The Dead Flag Blues” y su pulsión preparando nuestros tímpanos para lo que vendría, el preludio a la gloria, el inicio del camino, la discreta salida de la banda ante ovaciones disipadas por las bocas pidiendo silencio, el “shhh” cual sonido de grillos inertes a la luz de la luna en un jardín. La emoción comenzó con las primeras notas y las proyecciones antañas y difusas, a partir de ese momento ya no pudimos movernos, ni hablar, ni pedir silencio porque estaríamos callados e inertes dejándonos llevar por cada nota, solo observando la aplicación de cada ejecutor con su instrumento. La precisión, el detalle, el modo artesanal de jugar con el reverb, las cuerdas como hilos de un fino telar, la pasión y constancia por lo que se ama, porque Godspeed You! Black Emperor es un ser errante que vaga por el mundo, una comunidad de gitanos que predican con la música una esperanza que tanto nos hace falta.

“Bosses Hang” para rendir honores a Luciferian Towers, los pequeños detalles que se aprecian en los dedos en movimiento en el bajo, los elementos que a veces fallan en una escucha complicada con audífonos, la experiencia orgánica de apreciar la maquila, como si presenciáramos una cirugía a corazón abierto. Ni luces en nuestros ojos, ni estrobos como riesgo de epilepsia, vendedores de cerveza que pasan y que son callados y mal vistos, no necesitamos substancias, el éter resulta inservible, aunque un dejo de hierba nos pica la nariz, sabemos que cada quién disfruta la noche a su modo: en silencio y trance, con los ojos cerrados, con movimientos aleatorios.

“Anthem for No State” para llamar a la calma, a sorprendernos al descubrir como ocho personas emulan una colosal orquesta, los discretos pasos que llevan a un siniestro andar, la guitarra al final que recuerda alguna escena de western musicalizada por Ennio Morricone, piezas tan largas que parecen suspiros. “Fam/Famine”, otro ejercicio de apreciación como preludio al apocalipsis: “Undoing a Luciferian Towers”, los devaneos del saxofón, los discretos golpes a los tambores, el bajo al mando como conteo regresivo, nuestro ímpetu desbocado, la imposibilidad de reaccionar movilmente cuando internamente estamos desechos, intoxicados por cada variación de sonido.

“Moya”, momento glorioso para la gran mayoría de los que estábamos y no estábamos, de aquellos que esperamos un día ver el mundo arder al compás de este desgraciado réquiem que a la vez nos llena de una falsa esperanza, la luz al final del túnel, el atardecer de un invierno nuclear, esa flor que resistió el embate de los bombardeos y que furiosa se resiste a la extinción. El soundtrack perfecto para caminar entre los escombros, la ilusión que nos arrebató la desgracia regresó unos meses después para conmovernos hasta las lágrimas, por los que se han ido, por los que no estuvieron, por los que nunca llegarán.

“Blaise Bailey Finnegan III” y sus versos cual rumores, el réquiem por un instante perpetuo, nuestra memoria contusa hablará de esta noche por mucho tiempo, la gracia de Aural para mover nuestras entrañas, un respiro entre todo eso que debemos escuchar, la discreta salida de Efrim Menuck del escenario lanzándonos un beso al aire, la esperanza por todo y nada, la felicidad de saber que elegimos el destino correcto antes que una premiere o una plástica fiesta navideña. Pequeños conciertos que te cambian la vida.

Ty Segall secret show en Rabioso

Una energética ráfaga contra el frío.

Siempre que te digan que Ty Segall toca gratis tu tienes que decir sí a todo. Después de la gran noche de HIPNOSIS, este show era un toque de energía necesaria, el plan era perfecto para cerrar un fin de semana sensacional.

El músico californiano se presentó junto a The Mud Howlers y The Risin’ Sun en un establecimiento digno de una noche de rock, garage, slam y fiesta. Puntuales a la hora todos los asistentes entrábamos al lugar; un espacio para alrededor de 120 personas en donde solo una pequeña reja nos dividía del escenario, fue así como poco a poco la magia de rabioso comenzaba.

Entre las personas del lugar los ecos de la noche anterior seguían presentes, todos platicaban sobre lo hecho por Black Rebel Motorcycle Club y The Black Angels obviamente sin dejar atrás a GØGGS y a el poderoso y frenético Segall. Entre pizzas y cervezas desde sonora The Mud Howlers eran los encargados de abrir la jornada.

Nathan, Charlie, Norbit y Felipe lucieron emocionados y a través de sonido old school, el Swamp-A-Delic-Rock, manera en la que la banda define su música, se hizo presente con temas de su disco Timeliness. Con 45 minutos dentro del escenario la banda dejó el lugar para The Risin’ Sun.

Al filo de su presentación Pony, bajista de la banda, corría presuroso para subir al stage, pues gracias a esto la banda de la capital tuvo que esperar unos minutos más para comenzar su set. El mood de psych y rock 'n' roll fue el protagonista principal en el show; cada canción y riff era expresado de la mejor manera por Ro Desentis; mientras la batería sonaba seca y explosiva en cada golpe que Alex Weber le imprimía. Con un recorrido de sus dos trabajos de estudio The Risin’ Sun dejó todo caliente para Ty Segall.

Para describir este show todo es simple, es imposible no pensar el significado de la brutalidad al momento de la ver un show lleno de grandes riffs, un bajo ensordecedor y una batería ágil. Rápidamente la pequeña pista se desbordaba entre los empujones y slams que se estaban haciendo, esa reja que nos separaba del escenario cada vez lucía más frágil y la seguridad trataba a toda costa de reforzarla.

Mientras tanto el escenario cambiaba entre luces magenta y azules, Ty Segall lucía nuevamente todo de blanco y su banda lo acompañaba con esos outfits; detrás de ellos el bowl de skate lucía por momentos a algunos chichos hacer algunos trucos mientras el poder californiano nos seducía.

Con un set de nuevas y viejas canciones en las que pudimos escuchar algo diferente al set de HIPNOSIS, “Break a Guitar” fue el momento más explosivo de la noche. Los estadounidenses estaban conscientes del show que estaban realizando, es por eso que gracias a las ovaciones y aplausos la banda prolongó su set un poco más

Al filo de la medianoche todo acabo, el gran sabor de boca estaba hecho gracias a la dosis de rock y garage mostrada.

Entre el frió y la salida lenta algunos fans tuvieron la fortuna de tener un recuerdo del güero californiano que nuevamente nos dio una gran sesión de rock y calidad musical.

Snarky Puppy en el Teatro Metropólitan

Finas melodías y poderosos acordes para calentar el alma: Snarky Puppy.

Dos años después de su explosiva visita al Lunario, Snarky Puppy regresa para demostrar por qué su último disco les regaló otro Grammy.

Mientras afuera del Teatro Metropólitan el público, cubierto con toda la ropa cálida posible, platica muy emocionado acerca de lo que está a punto de ver, los revendedores tratan de ganarse la vida y se escuchan los gritos “Lleve, lleve su pulsera luminosa del evento”; adentro ya se muestra sobre el escenario todo el armamento que será usado para sacudir nuestras almas.

La gente todavía continúa acomodándose en sus lugares cuando de repente Michael League sale a un escenario lleno de neblina artificial para saludar y anunciar a sus visitantes –en perfecto español– que el agasajo ya se desató. A partir de este preciso momento es imposible no perder la cordura.

En instantes todo lo que se puede escuchar es una flora y fauna de escalas irregulares, polirritmias poco convencionales, modos griegos, acordes de séptima, disminuidos, acordes de sustitución, un sin fin de recursos jazzísticos complejos o quizás hasta oscuros, pero que salidos de las manos de Snarky Puppy suenan increíblemente agradables para los oídos.

Recibimos toda la descarga de “Gø”, “Tarova” o “Palermo” y los gritos salen de nosotros a veces sin siquiera avisarnos, nuestros brazos, piernas y cuello se agitan obedeciendo a sus finos ritmos de acid jazz. Esto no es más que una señal de que estamos pasando un rato de súper fábula, por supuesto… celebrando las canciones de su reciente disco Culcha Vulcha.

Entre canción y canción, como protocolo jazzero, se escuchan los obligados solos, que fueron lo suficientemente largos como para que los otros músicos prefirieran salir a tomar aire o quizás hasta comerse un sándwich, quién puede saberlo, en lo que el bajo, la batería, las percusiones, el teclado o quien sea terminara con sus 10 minutos de solo.

Al final, fue una noche sin igual. Su percusionista Marcelo Woloski recibió unas mañanitas entonadas al unísono por el público. Silvana Estrada, una excelente cantante nacional, fue invitada a interpretar “El agua y la miel/Milagro”, canción dedicada a las desaparecidas, al respeto a la vida de la mujer y el hombre por igual. Por supuesto, las canciones van a repetirse donde sea que toquen, pero los entremeses musicales, quiero decir, todas las improvisaciones, no se repetirán ni en un millón de años.

SOLD OUT: Nothing But Thieves en el Foro Indie Rocks!

Gracias a la gira promocional por su segundo LP Broken Machine, la agrupación inglesa debutará en México.

*ACTUALIZACIÓN: Los boletos del show de Nothing But Thieves oficialmente están AGOTADOS. Sierra León será la banda invitada para dar inicio la noche.

Nothing But Thieves es un quinteto conformado por el vocalista Conor Mason, el guitarrista Joe Langridge-Brown, el guitarrista y teclista Dominic Craik, interpretando la batería James Price, y el bajista Philip Blake. Formados en 2012 y con dos discos de estudio: Nothing But Thieves y Broken Machine, la agrupación inglesa visitará por primera vez la Ciudad de México.

Con bajos tentadores, una lírica armoniosa y la característica voz de Mason, Nothing But Thieves se ha puesto en el radar como una de las próximas grandes agrupaciones de nuestra era. Algunos medios especializados, han comparado el estilo musical de la banda con proyectos como Foals o The Neighbourhood.

El debut en México presentado por Major Tom tendrá lugar en el Foro Indie Rocks! el próximo 19 de abril. Los accesos podrán ser adquiridos a través de Boletia con un costo de $400 pesos que estarán disponibles a partir del 15 de diciembre, y el día del evento con un precio de $500 pesos en las taquillas del recinto. Cabe destacar que esta será una fecha única, por lo que resulta fundamental asegurar la entrada con anticipación.

La gira que emprendió Nothing But Thieves es impresionante, visitando Australia, Japón, gran parte de Europa y Norteamérica, incluyendo en el itinerario tierras aztecas. Un show imperdible.