Blondie y su reveladora selección de clásicos inéditos.
A casi medio siglo de que Blondie se consolidara como una de las propuestas más destacadas y eclécticas del rock en Nueva York, encabezados por la icónica Debbie Harry, al fin lanzan un box set que hace justicia a su prolífica carrera de entre finales de los setenta e inicios de los años ochenta.
Sin lugar a dudas Against the Odds: 1974 – 1982 será del gusto de los seguidores más acérrimos de Blondie ya que contiene interpretaciones inéditas y remasterizadas de sus primeros seis álbumes de estudio, desde el homónimo Blondie hasta The Hunter, lo cual, representa un recorrido auditivo por la época dorada de la agrupación.
La colección lanzada en plataformas digitales consta de tres apartados; en el primero de estos hay sesiones, demos, tomas inéditas de clásicos como “Heart Of Glass” y principalmente de su primera producción Blondie, algunas interpretadas y ejecutadas de forma minimalista y orgánica, en donde, además, dejan ver un poco otras de sus influencias musicales que prevalecieron discretamente en el estilo de la banda, algo que nutrió lo que posteriormente se conocería como new wave.
La segunda parte de este lanzamiento es un recorrido por distintas tomas del enérgico disco Plastic Lettersy otras tantas del emblemático Parallel Lines en diferentes versiones, entre estas, un par del productor Mike Chapman. La tercera parte de esta producción muestra al escucha los temas más memorables de Autoamerican, Eat to the Beat y The Hunter, el cual contiene demos de Giorgio Moroder (productor de “Call Me”), mixes electrónicos del guitarrista Chris Stein y algunos home tapes.
Sin temor a equivocaciones,Against the Odds pese a ser un compilado de diferentes versiones de temas representativos, es una fidedigna y muy sincera biografía sonora de lo que es y fue Blondie, no sólo en esta etapa sino incluso actualmente: la fusión de géneros de una banda que siempre ha sido visionaria en su sonido pese a lo que la crítica pudiera traerles. Esta mezcolanza en sus influencias expandió el rock hacia otros horizontes, algo que fue notorio en la evolución de este y otros géneros en aquellos años.
La paradoja de la vida y el descubrimiento de llegar a algún final.
UTO es un dúo francés de dream pop, que añade toques trip hop y descritos como witchpop. Este 2022 nos trae su primer material de larga duración, titulado Touch the Lock; es una mágica combinación de la nostalgia electrónica de los 90, fusionada con voces expectantes con destellos de hip hop. Esta vez intercalando canciones en francés e inglés.
En 2017 lanzaron su primer sencillo “The Beast”, que se caracterizó por su extenso uso de sintetizadores, voces suaves y elementos de un ambiente sereno.
En octubre de ese mismo año, su primer EP vio la luz, Shelter for the Broken, con cinco canciones con temática sobresaliente con una experimentación de sonidos. En 2019 su segundo EP The Night’s Due, directo a encaminar a UTO un poco más al estilo que los definiría.
En marzo de este año nos sorprendieron con “Windmills of Your Mind”, un sencillo que despertaría la expectativa de nueva música. Y en abril anunciaron el estreno de su nuevo álbum, en el mes de agosto, que sería el último con InFiné Music y la primera colaboración con Pain Surprise.
¡Sigue leyendo para remontarte a la nostalgia noventera a través del dreampop de UTO!
El disco abre con “Délaisse” (abandona), con un intro tranquilo, que te invita a relajarte y al mismo tiempo dejarse llevar con la atmósfera conformada por unos sintetizadores.
El desenfreno se hace presente con “Row Paddle” con un guiño al misterio y al desahogo, acompañado de unos secuenciadores que incrementan estos sentimientos de necesitar una guía o incluso una salvación.
“Souvent parfois” (a menudo, a veces), conserva la nostalgia de los recuerdos, con una letra que profundiza en ese algo o alguien que ya no forma parte de tu vida y recurres a las mínimas señales para tenerlo presente.
Dirigido a las personas con un corazón duro “Heavy Metal”. Siguiendo una línea tranquila al principio, para después desatarse en un camino que detiene el sentimiento de querer.
Con una emoción que retoma la melancolía llega “Behind Windows”, incorporando una discreta base de piano que transmite a la perfección dichas emociones. Pero de pronto, regresa el lado misterioso con “Steps in the Dark”, tratando de convencer de ir a lugares poco convencionales. “À la nage” no se queda atrás y pasa a ser uno de los tracks más enérgicos del disco.
“Take It All” y “This New Phase” van de la mano, uniéndose a una ola de experimentación de sonido. Mientras que, “Lock Myself Inside the Dream” pasa al lado soñador, con melodías tranquilas, pero que logran hipnotizar junto con “Elisa”, pura instrumental aterrizando al track final con “Full Presence” que fusiona la idea general de este material de larga duración, con los distintos niveles de emoción.
El disco sigue dos patrones, por un lado, la soledad y añoranza y por el otro, la rebeldía y el desenfreno hacia el camino del misterio, intercalando en los tracks. UTO centrándose en la paradoja de la vida y la atmósfera fantasmal.
Reivindicar la nostalgia como dosis de vitalidad y energía.
Existen momentos que transcienden la cotidianidad del ser, emociones que brindan otra perspectiva de la vida y experiencias que revolucionan la forma de ver y percibir al mundo que sí o sí influyen en nuestro día a día. La nostalgia es, sin duda, una de las más trascendentales, pues es aquella sensación sepia de recuerdos, anhelos y sentimientos del pasado que nos regala un dosis de vitalidad y energía para seguir adelante.
Bajo esta premisa, Daniel Quién halló, entre otras cosas, componentes claves para reivindicar su travesía y proyectarlas en composiciones armoniosas y poéticas de su andar por el mundo. Un proyecto musical que llamó Aroma A Nostalgia y del cual nos sumerge en el lado introspectivo y sentimental del amor, donde las historias del pasado y el presente convergen para ver la vida de otra manera.
Cada una de sus líricas expresan lo abstracto y complejo que pueden ser los sentimientos, sin darle una interpretación específica y clara como lo solemos hacer, tal es el caso de los temas "Aroma A Nostalgia”, “Lo Supe de Ti”, “Poetas en las Cuevas”, “Otros Colores”, “Luces de Ti” y “Hubiera".
“Desde el momento en el que pensé en hacer Aroma a Nostalgia en álbum, quería que estuviera enfocado no solamente en las letras o melodías, sino en todas las capas de sonido que podían involucrarse o envolver al oyente (...) tiene esos aires líricos de estar contando historia, de venir de algo minimalista pero que de pronto se convierte en cosas gigantes que no te esperabas (...) En el aspecto del amor, me di cuenta que no estaba romantizando las letras, pues se puede dedicar a cualquier persona; no caben en una sola situación o persona”, comentó el artista desde la comodidad de un estudio Daniel.
Lo que al principio empezó como simples tracks nostálgicos y mezclas eufóricas de pop psicodélico y art folk, más tarde se convirtió en la esencia principal de su álbum, pues los sonidos, texturas y matices de las canciones evolucionaron a un plano íntimo de su ser y que, si bien, le generó una explosión introspectiva e inmersiva desde que salió el disco en la primavera de 2021.
Sí ha cambiado mi visión en las canciones, porque por ejemplo las de desamor, yo las había escrito por las historias de otras personas, pero en este punto de mi vida, sí hay letras con las que yo mismo me relacioné y que en el tiempo en que las escribí no las sentía, entonces en ese aspecto sí cambió mi relación con ellas”, indicó.
Con el paso del tiempo, este proceso creativo le otorgó a Daniel Quién las bases claves para cimentar sus objetivos y abrir la puerta a nuevas propuestas musicales que dediquen su tiempo y talento a una vertiente lítica completamente diferente. La reivindicación de su esencia estaba a punto de comenzar.
La Magic Experience Band: el resplandor de los conciertos en vivo
El esfuerzo, la pasión y la energía que plasmó el cantautor mexicano en cada una de sus composiciones fue el motor principal de La Magic Experience Band, producción colaborativa que yace en la euforia de los conciertos en vivo y que ahora se plasma en su nuevo EP. Una sensación que sí o sí dará un giro de 360 grados para transportarnos a la magia de los escenarios.
La idea de este EP surge porque hace un año hice un concierto en CDMX en el Foro Indie Rocks!, donde las personas sienten la música de una manera muy particular. Fue así como conceptualicé el concierto como si hubiera una banda imaginaria aparte de Daniel Quien. Todos éramos una banda y estábamos tocando canciones que ya existían, es darle al público la experiencia de que viniste a ver no a un solista o a artista solamente, sino a un conjuntos”, destacó.
Este se posicionará como su próximo material discográfico mediante seis piezas electrizantes y cósmicas que te mostrarán el lado B de Daniel Quién arriba de la tarima y la introducción a su nuevo resplandor. Una idea que reveló hace algunos días en medio de una cálida tarde de verano para el equipo de Indie Rocks!
"Va a ser sonoramente una experiencia mágica , vas a poder sentir que estás en el momento, donde la música implicará estar fuera de ti. Así que ensayamos el show y las canciones para poder tener elementos muy hipnóticos y que hiciera sentir a las personas como una experiencia deslumbrante. Siento muy disputable y revelación artística al trabajar este álbum”, mencionó.
A minutos de dar la una de la tarde y la temperatura en aumento, Daniel Quien se acerca al final y nos relata su sentir respecto a su regreso a la tarima y el próximo concierto que dará en el Lunario del Auditorio Nacional el 12 de noviembre, donde el art rock y regional mexicano tomaran protagonismo: “Creo que este año es la primera vez que siento que ya estoy en los escenarios, sigue siendo algo nuevo para mí. Por el momento dar conciertos es mi parte favorita de ser artistas (...) Y en ese show pueden esperar mucha magia, de alguna forma es una despedida digna al Aroma A Nostalgia", comentó como despedida.
Eventos tan legendarios, que aún hacen eco en la memoria de miles de mexicanos.
Arrancamos el mes patrio con las ganas de seguir echando gritos en todos los conciertos y festivales que quedan para este gran cierre de año. El 2022 se ha caracterizado por ser el año de nuestro regreso triunfal a los eventos masivos, que tanto nos hacen disfrutar de la vida. Anuncios de conciertazos a diestra y siniestra desde el inicio del calendario 2022 y con muchos grandes eventos aún pendientes para cerrar este gran año de la mejor manera.
La grandeza de los conciertos proviene de su característica única e irrepetible de compartir un momento con miles de desconocidos, mientras todos entonamos al unísono nuestras canciones favoritas. Los venues se vuelven un espacio en el que convergen la música y público, para lograr fusionarse en un solo ser que expresa su felicidad a través del baile incontrolable, desde el primer acorde, hasta el último.
Nuestra bella tierra mexicana ha sido recinto de un número incalculable de conciertos, dejando experiencias y recuerdos invaluables en cada uno de sus asistentes. Entre tantos eventos, podemos encontrar una estirpe privilegiada de conciertos que alcanzaron el reconocimiento de memorables, ya sea por ser una primera visita a nuestra nación, un evento con un número masivo de asistentes, o solo por el simple hecho de que la presentación fue tan asombrosa que no se puede ni describir. A continuación, recordaremos algunos de los conciertos que pueden ostentar el título de memorables, mientras nos preparamos para este tramo final del año:
The Cure – 2013
Comenzamos fuerte y con uno de los conciertos más legendarios de la década pasada. Fue el 21 de abril del 2013, cuando The Cure y Robert Smith tomaron el escenario del Foro Sol para entregar uno de sus clásicos conciertos maratónicos. Ese día, se interpretaron 50 canciones en un lapso de cuatro horas y media, siendo el setlist más largo de la banda británica de su gira latinoamericana que celebraba sus 54 años de carrera.
Con canciones que exploraron la trayectoria de la banda, desde su formación, hasta nuestros días, junto a sus himnos, The Cureentregó una presentación digna de ser recordada y que aún resuena en las gradas del Foro Sol.
Foo Fighters – 2022
Este concierto aún lo tenemos fresco en la memoria, ya que fue de los que inauguraron este gran año de presentaciones. Un evento que congregó a una gran cantidad de aficionados al rock y a Foo Fighters, quienes tomaron el escenario con una energía inigualable entregando un concierto que superó las tres horas de duración y que recorrió distintas épocas del proyecto. Además, presentó versiones de clásicos de la música moderna como “Somebody to Love” en voz de Taylor Hawkins.
Otro factor que agrega valor emocional y misticismo a esta presentación, es el lamentable fallecimiento del legendario baterista Taylor Hawkins. Lo que le deja a este concierto, el legado de última presentación, fuera de un festival y en solitario, con Hawkins en el kit de batería. Sin duda, la banda de Seattle nos entregó una noche inolvidable.
Manu Chao – 2006
No podíamos redactar un artículo de conciertos memorables, sin hacer una parada en el Zócalo capitalino, y uno de los eventos que más nos han volado la cabeza fue el magnífico concierto de Manu Chaoen el año de 2006. Un concierto que reunió a más de 180 mil personas en la plancha del Zócalo, para disfrutar de una jornada llena de talento hispanohablante y una vibra cargada de lucha social, junto a prestaciones de La Maldita Vecindad y Los Hijos del Quinto Patio, Panteón Rococó y Los Estrambóticos.
Manu inició su concierto con un mensaje de protesta recitado por la voz del subcomandante Marcos del EZNL, dando pie a un setlist de 34 canciones en las que el artista interpretó los más grandes éxitos de su carrera, junto a varias canciones de su paso en Mano Negra. Destacamos el momento en el que los 180 mil asistentes entonaban “Clandestino” al unísono, simplemente increíble.
Paul McCartney- 2012
Sir Paul McCartney tiene un lugar asegurado en este recorrido por los conciertos más memorables del país, por su concierto en el Zócalo capitalino en el año de 2012. Volvemos a este espacio en la capital, que ha servido como escenario para los eventos más grandes del país. Solo dos días después de su concierto con lleno total en el Estadio Azteca, Sir Paul McCartney le dio un regalo al público mexicano con una presentación gratuita que congregó a más de 200 mil personas.
Presentando su On The Run Tour, el músico británico nos permitió experimentar un concierto con las mejores canciones de su carrera, incorporando temas de todas las bandas en las que participó y sus himnos como solista. Podrán ocurrir mil conciertos más, pero pocas cosas se podrán comparar a vivir una noche musicalizada por un ex Beatle.
U2- 2011
Uno de los conciertos que subió los estándares del entretenimiento en nuestro país y en el mundo del espectáculo en general, fue el U2 360° Tour en el año de 2011. Un concierto que presentó dos fechas con lleno total del Estadio Azteca, uno de los estadios deportivos más grandes del mundo. Lo primero que sorprendió del concierto, fue la estructura en forma de garra con más de 50 metros de altura, la cual contenía más de 400 bocinas que permitieron escuchar cada uno de los acordes y voces de una manera exquisita.
Si a lo anterior, le agregamos la espectacularidad que otorga un escenario giratorio, el cual permitió una visión privilegiada a cada uno de los asistentes, podemos determinar que este fue un concierto que superó por mucho las expectativas de todo el público mexicano. Sin lugar a dudas, un concierto que nos gustaría mucho volver a vivir.
Ramones – 1992
Viajamos al siglo pasado para recordar uno de los conciertos más interesantes de la década de los noventas, el cual que hizo reventar el oriente de la Ciudad de México con una de las bandas más icónicas del punk internacional. Ramones, fieles a sus principios contraculturales, llegaron al recinto que servía como la casa del punk en la ciudad, el Balneario Olímpico de Pantitlán. Sí, un balneario. Las chamarras y botas punk se encontraron con sandalias y trajes de baño, para dar vida a un evento que sigue retumbando en la memoria de los habitantes capitalinos.
Con dos fechas en el icónico recinto,Ramonesarmó un desmadre legendario, con una de las tocadas punk más grandes (hasta ese momento) del país. Uniendo a toda la banda que vivía el este movimiento contracultural a flor de piel. Con un setlist de 37 canciones, un espacio lleno de humedad por el agua de las albercas, y un slam frenético, el concierto cómodamente tomó su lugar en el olimpo de conciertos legendarios en México.
Nirvana-1991
Regresan las bandas de Seattle a la lista, y no puede ser otra más que la icónica Nirvana. Fue en 1991 cuando Kurt Cobain, Krist Novòselic y Dave Grohl, llegaron a la ciudad de Tijuana para presentarse en el escenario del Iguanas. Esta presentación está cargada de misticismo y miles de rumores, ya que fue en una etapa previa al gran éxito de la banda dentro de la escena del rock mundial.
A pesar de esto, llegaron semanas después de estrenar el álbum Nevermind (1991), con la alineación icónica y a una ciudad que ha funcionado como puerta de acceso a nuestro país para el talento norteamericano de la escena alternativa. Sin duda alguna, un concierto que muchos daríamos todo por tener la oportunidad de vivirlo.
Café Tacvba- 1999
No podía faltar una de nuestras bandas más representativas de las últimas décadas. Café Tacvba se hace presente con su memorable concierto de 1999, en la plancha del Zócalo, con el que y recibieron el nuevo milenio, mientras celebraban su décimo aniversario como proyecto. Esto ocurrió durante una época en la que los conciertos masivos pasaban por una época sensible, en la que cualquier excusa los daba por terminados. Pese a esto, el ambiente creado por la banda de Satélite fue inmejorable. Manteniendo un gran ritmo e interpretando sus clásicos primigenios, junto a sus más recientes lanzamientos, que, en aquella época, salían del Revés/ Yo soy, le otorgan a esta primera presentación la etiqueta de memorable.
Este fue un concierto que abarrotó la plancha del Zócalo capitalino, fusionando la historia de nuestra nación con el sonido de Café Tacvba cargado de elementos vernáculos, cumpliendo el sueño de sus miembros, junto al de miles de seguidores, de congregarse a echar el grito en uno de los espacios más representativos y simbólicos de México.
La calidad de conciertos en nuestro país, aumenta presentación a presentación, abriendo una gran posibilidad de que el número de conciertos memorables en nuestro país aumente, hasta posicionarnos como uno de los mejores países para disfrutar de este tipo de eventos masivos. Estamos ansiosos por vivir los grandes conciertos que nos esperan en este cierre de año, con la esperanza de que todos se vuelvan referente icónico.
Una lluvia de hits que superó cualquier adversidad.
Anoche vivimos una fiesta constante donde los anfitriones serían Franz Ferdinand y The Vaccines, todo esto dentro de un Palacio de los Deportes que albergó a miles de fanáticos con la ilusión de revivir sus temas preferidos.
The Vaccines comenzó a hacernos vibrar. “I Can’t Quit” encabeza el recital seguido de “Wanderlust”, tema tocado por primera ocasión en esta bella ciudad. “Teenage Icon”, “Post Break-Up Sex” y “Wetsuit” continuarían con el show, reviviendo historias de hace 10 años. Se sabe que Justin ama a México, pero al parecer no ama del todo las nuevas tradiciones del público mexicano como lo es aventar peluches del Dr. Simi, pues en cuanto uno de estos muñecos llegó al escenario, lo pateó previo a continuar su presentación.
“Your Love is my Favourite Band”, “Headphones Baby” y “I Always Knew” desataron los gritos de emoción del público que, pese a no demostrar dominio del repertorio musical, eran cautivados por el gran espectáculo de esta banda. “Handsome” congregó las palmas del público previo al rápido desenlace de esta presentación, la que concluiría de mano de “All My Friends Are Falling In Love”,“If You Wanna” y la maravillosa “All in White”.
Luego de una pausa de media hora, Franz Ferdinand tomaría posesión del escenario. En esta gira su promesa fue cumplida al infestar nuestra cabeza con una ráfaga de hits que arrancó con “No You Girls”, “Walk Away”, “Evil Eye” y “Right Action”. Alex Kapranos lució una camisa llena de estrellas que enaltecería su presencia sobre la tarima, interactuando constantemente con su público que enloquecido disfrutaba bailando “Do You Want To” y perdiendo la razón cuando “The Dark of the Matinée” se hizo presente, desatando una lluvia de vasos y líquidos a lo largo y ancho de la pista.
La electricidad de esta agrupación detonaría la pantalla, o al menos eso parecería pues perdimos total visibilidad de los coloridos visuales que en ella se proyectaban, dejándonos ver únicamente patrones multicolor que denotaban que las cosas no iban del todo bien. Esto no era pretexto para que el show no continuara, pues “Always Ascending”, “Glimpse Of Love”, “Lucid Dream” y “The Fallen” no nos daban espacio a descanso alguno.
Momento de sacar los pasos prohibidos con “Love Illumination” y “Michael” que lograron divertirnos tanto que nos olvidamos por completo de los problemas técnicos de la pantalla, que para este entonces ya ni siquiera producía alguna imagen y no conforme con eso, las fallas constantes de audio y mala ecualización de los instrumentos empañaba el gran ambiente que se vivía en este concierto. Finalmente, “Take Me Out”, “Ulysses” y “Outsiders” concluían el primer parte de esta oleada de temas.
Posterior a que la banda tomase un descanso, nos deleitarían con “Billy Goodbye”, uno de sus más recientes temas que mantiene la esencia de la banda aún luego de tantos años de trayectoria. Pareciese que intentaron corregir los errores técnicos de una forma rápida mas no efectiva, pues pese a que la pantalla principal por fin nos regresaba detalle de lo acontecido frente a nosotros, denotaría una clara desincronización con un audio cuyo volumen ahora era demasiado y molestaba bastante.
Con todo y los enormes fallos técnicos, Franz Ferdinand era el menos culpable, pues su magnífico desempeño sobre el escenario impidió que cualquier anomalía interrumpiera su show, el cual culminaría con “Darts of Pleasure”, “Jacqueline” y “This Fire”, siendo este último tema el que volvería a provocar un ambiente de locura en el que el público perdería el control.
Chetes se presentó ayer en el Auditorio BB con un repertorio variado e invitados de lujo como Christian Jean, Fermín IV, Tessa Ia y Erik Canales, quien además fue el telonero del show.
Una larga espera llegó a su fin para los fans de Chetes que, después de tres años, pudieron disfrutar de la música del artista regiomontano en la CDMX. Ayer por la noche se presentó este talentoso músico en el Auditorio BB a lado de grandes invitados de otras bandas, incluido Erik Canales de Allison, quien presentó su proyecto como solista y que fue bien recibido por los fans de su música. Canales inició su set alrededor de las 20:10 H y pudo tocar en vivo temas como “Circulo De Fuego”, “El Sonido Del Desierto”, “Soltar Con Amor”, “Florecita de Culiacán” y un clásico de Allison como lo es “Baby Please” en una versión más apegada a esta etapa de solista de Erik.
Los fans se impacientaron por el tiempo que pasó entre el final de Erik y el comienzo de Chetes, aunque solamente fueron unos cuantos minutos, las ganas de ver al ex vocalista de Zurdok eran muchas. Algo que siempre destaca en un concierto de Chetes es que las canciones elegidas son de todos sus discos y algunas veces de sus otros proyectos (Zurdok y Vaquero) y ayer no fue la excepción. El set del regiomontano inició con “Aullando A La Luna”, canción que forma parte del más reciente álbum del músico titulado Odisea Magnética, posteriormente desfilaron canciones de todas las épocas de los más de 23 años de carrera que tiene Chetes entre las que destacaron “Alto Riesgo” , “Perdí La Cabeza”, “Ecos Y Ruido” y una de las favoritas de los fans, “Arena”.
“16 De Febrero”, no se sintió igual que cuando Meme ha acompañado a Chetes en otras ocasiones, aun así los asistentes se encargaron de corear la canción a un nivel de ruido que por momentos opacó el micrófono de Chetes. El primer invitado de la noche fue Fermín IV y dejó a todos sorprendidos por la canción que se subió a cantar, uno esperaría que por ser un exponente de alto nivel dentro del rap mexicano elegiría algo como “Gallito Inglés” o “Platiqué Con Mi Pistola”, canciones de Zurdok que tienen cierta influencia de Control Machete, pero no, Fermín subió al escenario a improvisar unas rimas a la mitad de “Regresa”. Christian Jean fue el segundo artista invitado y la canción que interpretó a dueto con Chetes fue “Que Me Maten” y se sintió muy natural, el vocalista de Reyno hizo suya la canción y todos agradecieron con aplausos y gritos. El momento romántico de la noche llegó con un combo de tres canciones: “El Sonido De Tu Voz”, “Querer” y “Si Tú No Vuelves”, esta última en compañía de Tessa Ia, a quien los nervios la traicionaron y tuvo algunos errores en la letra de la canción.
En la recta final del concierto fue cuando Chetes nos llevó al principio de este milenio con dos temas de Zurdok, “Estático”y “Abre Los Ojos”, temas que ya se han vuelto una constante en los conciertos de este compositor. Las canciones que dieron el cerrojazo a este concierto fueron las emblemáticas “Completamente” y “Efecto Dominó”, aunque en medio de estas, Erik Canales regresó al escenario para cantar “Mi Culpa”, temade su autoría que produjo Chetes. Al final, tal era el júbilo de los fans de Chetes que aun cuando el músico se despidió, nadie se movió de su lugar por al menos 10 minutos, muchos pensaron que este final se trataba de un encore o algo parecido, pero la desilusión llegó cuando los miembros del staff comenzaron a recoger los instrumentos del escenario y entonces sí, todos comenzaron a abandonar el recinto.
Ese ser inabarcable, de nacionalidad francesa por nacimiento pero ciudadano del mundo por elección, en sus propias palabras “Yo vengo del hoyo…”, ese que rehúye de la fama, pequeño pero correoso, ese con un larguísimo “vagaje” en sus pies y profundo bagaje en su cabeza, ese que es de los pocos artistas que son verdaderamente antisistema. Ese que lo vetaron de México por meterse en asuntos políticos y por la “ …fama, mala fama” que lo va persiguiendo . Ese ser es el elocuente Manu Chao, que hace 15 años nos deleitó los oídos con La Radiolina, su cuarto álbum como solista, que en italiano hace referencia a las pequeñas radios viejas de transistores pero que suena como una orda enérgica de esas que se manifiestan por las calles del mundo exigiendo justicia y libertad.
La fiesta de La Radiolinadura ,como dice la canción, "13 días" (o más), en21 canciones que duran escasos 53 minutos el ex Mano Negra nos da una tajada de su música camaleónica cantada en español, francés, ingles, italiano y portugués brasileño, logra hacernos sentir en un roadtrip de “infinita tristeza” y también ¿por qué no? de felicidad. Parte de esta historia fue puesta en cámara por el genial Emir Kusturica en el videoclip de "Rain’in Paradize", el primer sencillo del álbum, donde en un bus con Manu al volantedamos un trágico paseo por el mundo.
En el "El Hoyo" visitamos la distópica Ciudad de México, Tepito y su fayuca también el mercado de Sonora y Jamaica. Manu nos cuenta su experiencia viviendo en las grandes ciudades del mundo y nos demuestra con sus letras que, desgraciadamente, todas comparten la horrenda enfermedad llamada capitalismo y su consecuencia la explotación, sin embargo, esas calles no son anónimas ni tampoco sus habitantes, "Me llaman Calle" es un homenaje “a la Puri, a la Carmen, Carolina, Viviana, Pereyra, Masa, Baby , Marcela, Jenny, Tatina, Rudy, Monica, Maria….” mujeres que trabajan y habitan esos lugares donde la calle es hogar, es tristeza, es nobleza, es sufrimiento pero también es fiesta.
En "Otro mundo", Manu nos hace confidentes de sus más nobles sueños en los que otro mundo es posible, en "¿Y Ahora Qué? " se caen las ilusiones y la realidad terrenal toma su doloroso lugar pero no todo es tristeza y pide ayuda a la naturaleza en "Mama Cuchara".
Para entender un poco este alejamiento y desencanto del mundo actual y en específico del stablishment musical es crucial revisitar el momento en el que Manu fue telonero de otro músico al cual admiraba de sobremanera: Iggy Pop. Así lo contó al suplemento Tentacionesdel diario El Pais: “Con el aprendimos la dura ley de showbusiness. Nos boicotearon el sonido, prohibieron a los del catering darnos de comer, a veces hasta nos prohibieron tocar. Y, al final, el numerito. Cuando alguien de la seguridad –a veces el propio hijo de Iggy, que trabajaba en la gira-, empujaba a algún tío que intentaba subirse al escenario, Iggy decía: ‘¡Eh, tú, hijo de puta, no toques a mi público!’. Y toda la sala pensando: ‘Qué tipo más enrollado es Iggy”.
Uno de los momentos cumbres del disco es "La Vida Tombola", tema que dedicó al gran Diego Armando Maradona, en el que reconoce, muy a pesar de sus detractores, la historia del gran astro del fútbol, Manu comenta "Algunos piensan que Diego es una especie de Dios, otros dicen que es como el Diablo. Hay tanta presión a su alrededor, tanto amor... mi primera impresión fue que no es fácil ser Diego Maradona". por si fuera poco, este homenaje no solo se quedo grabado en el disco sino que nos dejó esta joya para los anales de la historia universal, el encuentro de dos grandes, uno rindiendo tributo y el otro recibiéndolo con todo el sentimiento a flor de piel:
José Manuel Arturo Tomás Chao Ortega como le pusieron sus padres, ya cumplió más de 6 décadas en este planeta, es un personaje crucial para poder entender el devenir de la música en los noventas y dosmiles, es nudo y puente entre la música europea y africana. Siempre se ha mantenido alejado de las drogas duras, prefiere beber licores en la sobremesa, fumar marihuana, disfrutar de comidas sencillas, conversar sentado en la banqueta con sus amigos, su casa en Barcelona no mide más de 80 metros cuadrados, prefiere tocar en bares para públicos pequeños y en ocasiones hasta se anuncia con seudónimos, compra su ropa en la segunda mano, ama el fútbol, corre, visita una vez al año a su único hijo en Brasil, apoya luchas sociales y defiende causas justas alrededor del mundo con su música y estilo de vida. Es un artista y persona sin igual, su legado en el mundo es innegable y muy sinceramente digo, en conclusión, que si yo fuera Manu Chao viviría como él.
Una noche legendaria y llena de emociones en el Wembley.
“Esta noche nos juntamos, familia, amigos cercanos, héroes de la música, leyendas aquí para celebrar la vida, la música y el amor de nuestro querido amigo, compañero de banda y hermano, Taylor Hawkins”, así comenzaba Dave Grohl el concierto en el Estadio Wembley frente a casi 90 mil personas.
Desde que los integrantes de Foo Fighters salieron al escenario, hubo un sentimiento agridulce al ver por primera vez a la banda reunida para presentarse, desde la pérdida de Taylor. Dave, por su puesto se mostraba como el más afectado, pero eso no le impidió dar la bienvenida a todos los asistentes y luego de pedir al público, con mucho entusiasmo que gritaran tan fuerte como pudieran para Taylor, presentó al primer invitado de la tarde, Liam Gallagher, quien entonó “Rock n Roll Star” y “Live Forever” con Dave en la batería, poniendo emocional a más de uno. Que deleite ver al ex baterista de Nirvana hacer tremenda presentación.
Nile Rodgers y Josh Homme se subieron al escenario para interpretar “Let’s Dance” de David Bowie acompañados por su baterista (de Bowie) revelando además, que estaba planeado que ellos tocaran junto a la banda en su concierto en Bogotá, el día que Hawkins falleció, haciendo aún más especial esta presentación.
The Coattail Riders, el proyecto secundario de Taylor, también estuvo presente junto a Justin Hawkins de vocalista y Kesha, quien subió al escenario para sorprender a todos con la interpretación de “Children of the Revolution” y darle paso más adelante a otra gran sorpresa de la noche, como lo fue la participación de Wolfgang Van Halen, quién deleitó al público con un increíble trabajo en la guitarra, a lado de Josh Freese en la batería y el mismísimo Dave Grohl en el bajo, algo que no se veía desde hace mucho.
Y como una noche que homenajeó la música y las leyendas, Olivia Newton-John también estuvo presente en el concierto, su cara apareció en la batería como un tributo y una despedida.
Otras celebridades como Elton John, Chad Smith, Guns N' Roses, Billie Eilish y Finneas, entre otros se hicieron presentes mediante una serie de mensajes grabados donde compartían historias de Taylor, como cuando compró materiales e instrumentos para los jóvenes y niños aprendices de batería, y algunas palabras para los presentes.
Dave y su hija Violet Grohl se unieron para traernos su versión de "Last Goodbye", de Jeff Buckley, que nos dejó conmovidos. Supergrass, Pretenders y el baterista de The Police, Stewart Copeland también sumaron increíbles presentaciones. Además tuvimos la fortuna de contemplar en vivo la reunión de Them Crooked Vultures para tocar “Gunman”.
La noche seguía avanzando y conforme fue menguando el sol, los ánimos se levantaron, el público quien hasta el momento, según la perspectiva de quien lo veía desde casa (quizá alguien en Wembley pudiera diferir), estaba un poco pasivo, comenzaba a calentar motores y parecía finalmente comprender la magnitud del evento que estaban viviendo.
Dave Grohl, más que líder de Foo Fighters, estaba en su papel de mejor amigo, orgulloso y emotivo, repitiendo sin parar que el concierto sería legendario. Y no mentía, pues no tardó en aparecer nada más y nada menos que Brian Johnson vocalista de AC/DC para tocar “Back in Black” a lado del baterista Lars Ulrich de Metallica y los miembros de Foo Fighters.
A este punto, el concierto ya calificaba de legendario, pero nada es suficiente para demostrar el amor y la admiración de quienes conocieron a Taylor pues lo que vendría a continuación nos dejaría en claro la clase de leyenda que es Hawkins.
Una vez más, fuimos sorprendidos al contemplar al baterista de Queen, Roger Taylor, Brian May y el hijo de Roger, Rufus Tiger quienes aparecieron para tocar algunas clásicas de la banda y más tarde el guitarrista se posicionó en el punto más alto del escenario para interpretar “Love of My Life” dedicada al protagonista de la noche, asegurando que es lo que le habría gustado a Freddie. Un momento sin duda mágico.
Sir Paul McCartney y Chrissie Hynde, hicieron posible lo imposible, y terminaron de dejar la vara por los cielos cuando interpretaron “¡Oh Darling!” de The Beatles, con Omar Hakim, otro gran amigo de Hawkins, en la batería.
Tras una montaña rusa de emociones, se acercaba el fin de la velada, y era momento de dar paso al setlist de Foo Fighters, donde pudimos ver el lado más vulnerable de Dave, quien conmovió a todos con su llanto antes de comenzar “Times Like These”, por primera vez sin Taylor a su lado. Verlo ahí, recordando (y quizá despidiendo) a su mejor amigo nos rompió el corazón a más de uno. A lado de Travis Barker de Blink-182 en la batería, entre otros grandes bateristas, Foo Fighters siguió deleitándonos con los clásicos de la banda.
Pero sin duda el momento que se llevó la noche fue la última presentación, cuando el hijo de Taylor, Shane Hawkins, se subió al escenario para tocar “My Hero” con solo 16 años, en la batería de su padre, dedicandole su presentación. Un momento memorable, que seguro pasará a la historia y que probablemente sea el inicio de otra gran figura de la música.
Así, la noche llegó a su fin pero las emociones, las leyendas que vimos reunidas y todo lo que se vivió esta noche en el Wembley durará para siempre en los corazones de los que estuvimos presentes en este momento mágico, ya sea en el estadio o desde casa, llevaremos siempre la legendaria noche que tuvo vida hoy en memoria de la leyenda Taylor Hawkins.
Ritmos demoledores y oleadas de emociones desbordadas, inundaron el foro con la llegada de la banda estadounidense.
El verano trae consigo una energía singular, las ganas de soltar el cuerpo y dejarse llevar por la música entre la multitud, parecen incrementar entre el húmedo calor veraniego y el frescor citadino tras una inesperada lluvia de septiembre. Así inició otra noche de viernes en el Foro Indie Rocks! que, en punto de las 20:30 H, empezó a llenarse de fanáticos y amantes del baile que no podían esperar un segundo más para escuchar a YACHTen vivo.
Vestidos tintineantes, peinados exuberantes y una vibra absolutamente festiva podía sentirse entre los asistentes del evento. Para calentar motores, iniciamos con un Vinyl Set con la mejor selección de clásicos retro que iban desde Lipps Inc. hasta David Bowie. Canción tras canción, el recinto era llenado por un público variado. Había quienes iniciaban su velada con una cerveza para comenzar la fiesta y quienes llegaban directo a la pista de baile.
La noche avanzaba y el foro estaba casi a su máxima capacidad, era la hora de escuchar a YACHT. La banda no se hizo esperar y en punto de las 22:00 H, hicieron suyo el escenario con la energía que los caracteriza. Desde el inicio la vocalista Claire Evans se robó los reflectores y conquistó al público con su intensa actuación, ya que, no conforme con su formidable interpretación vocal, la artista no dejaba de danzar por todo el escenario y de acercarse a la audiencia que la recibía con gritos y ovaciones.
Fue así como la banda de dance pop inició su esperado show con “(Downtown) Dancing” un potente tema que de inmediato provocó una lluvia de aclamaciones y la inauguración de una danza espacial que fluyó como olas a través de prácticamente todos los asistentes de la noche.
Los minutos se sentían como segundos para los fans que no paraban de corear los temas de YACHTque parecía que ganaban más energía con cada track. “Hologram”, “Sad Money” y “Blue On Blue”, son algunos de los imperdibles que la banda no podía dejar de tocar esta noche. “Este no es cualquier show, es un show especial, de los primeros desde que tuvimos que dejar de tocar en 2019” comentó Claire emocionada a su audiencia en un descanso entre canciones.
El show iba a la mitad y YACHT no daba espacio al silencio, ni auditivo ni visual. El performance tanto de Claire como del resto de la banda, derivó en una noche profundamente catártica que se regodeaba entre los flamantes riffs de guitarra, sintetizadores futuristas y la voz de Evans que a ratos se tornaba robótica. Temas como “SCATTERHEAD” y “Second Summer”, nos encaminaron hacia el final de la noche.
Como acto sorpresa la banda, que ya se había retirado del escenario, volvió para darnos una última dosis de post pop. Para sus canciones finales, YACHT no titubeó en desbordarse a través de uno de sus tracks más aclamados, “I Thought The Future Would Be Cooler”, su inconfundible intro hizo vibrar al público que, a partir de ese momento, no paró de saltar al ritmo de YACHT.
Los asistentes, entusiasmados no paraban de pedir temas, ante lo cual, Claire compartió una breve reflexión: “Lo único que tenemos es el presente, así que disfruten de esta última canción” para posteriormente compartir su icónico “Psychic City” que fue coreado y bailado hasta el final. YACHT nos regaló una noche única y los mejores recuerdos sonoros para la posteridad.
Siddhartha vuelve a iluminar el Palacio de los Deportes.
Por segunda noche consecutiva, Siddhartha agotó todas las localidades del Palacio de los Deportes, en la presentación de su Tour 00:00 en la CDMX. Con gran emoción y entusiasmo, miles de fanáticos se dieron cita para disfrutar de un magno concierto, siendo este el escenario más grande en nuestra ciudad donde el jalisciense haya interpretado todos sus éxitos musicales.
Valsian iniciaría las acciones de esta noche, incitándonos a unir nuestras palmas al unísono para generar energía positiva para recibir al acto estelar. Luego de que se vocearan la primera, segunda y tercera llamada, se le daría la bienvenida a Siddhartha y al resto de su banda con un breve mensaje donde se usarían los títulos de muchas de sus canciones.
El fin es apenas el comienzo, “No es antes ni después” inaugura hoy el concierto que desde muy temprano ya desgarraba las gargantas de los asistentes. Los nuevos temas continuaban de la mano de “Cardúmenes” y “Huracanes”, no sin antes congregar a los fanáticos de antaño con “Ser Parte”, “El Aire” y “Fuma”.
Siddhartha agradece la entrega del público, invitando a Eunice de Valsian para interpretar junto con él “Mapa”. Las emociones continúan fluctuando en nuestro interior al escuchar “Náufrago” y “Bacalar”, después “A la Distancia” ilumina cada resquicio del domo de cobre ayudado por las luces de los teléfonos de los asistentes y “El Chico” lleva de vuelta a casa a nuestra memoria.
“Aunque todo este en la mente, quien manda es el corazón”, se corea fuertemente cuando “Me Hace Falta” fue interpretada. La constante en el público fueron los gritos y cánticos a todo pulmón, principalmente cuando sonaron temas como “Respiro”, “Tarde” o “Algún día”, y a su vez, nuestro ser experimentó gran emoción al escuchar por primera vez “Suburbios”, “Paraíso Lunar” y “Brújula”.
Luego de una pausa, el concierto se reanuda desde el centro de la pista donde se montó una pequeña isla, en donde Siddhartha tomó su guitarra acústica e interpretó “Extraños”, uno de sus temas emblemáticos y que sorprendió a muchos de nosotros que sabíamos que no era parte del setlist de esta gira. Después, tomó asiento en el piano que estaba situado ahí mismo, para interpretar en solitario “El poema y la caja” y un breve cover de “Don’t Let me Down” de The Beatles, siendo este uno de los momentos más catárticos de la noche. Finalmente hicimos un viaje largo en el tiempo para recordar sus inicios como baterista, pues ahora se disponía a tocar la batería a la par que “Control” fue interpretada.
Se dio lugar a un segundo encore, previo a encaminar a Siddhartha de regreso al escenario principal, mismo camino que fue guiado a través de un trompetista que llegaría también desde el centro de la pista hasta el escenario donde un amplio conjunto de mariachis ya le esperaba para interpretar el tema ícono de esta gira “00:00”, erizando nuestra piel al escuchar los ritmos típicos de la música mexicana inmersos en esta melodía. Finalmente, agradeciendo nuevamente todo el apoyo que el público le brindó a Siddhartha esta noche, el concierto concluyó con “Únicos”, dejándonos un grato sabor de boca tras poco más de dos horas de concierto que nos llevó por un vaivén de emociones que hizo memorable esta noche.