Los Bunkers pasan de su Música Libre al estudio de grabación

Los Bunkers cuentan con doce años de trayectoria, seis producciones discográficas, y son una de las bandas chilenas más queridas por el público mexicano. INDRKS! tuvo la oportunidad de platicar con Álvaro López, vocalista de la agrupación, quien nos habló sobre el material Música Libre, disco en el que rinden homenaje a Silvio Rodríguez. También nos contó sobre su próxima producción discográfica.

¿Vendrá alguna segunda edición de Música Libre?

Álvaro: Sin duda la música de Silvio Rodríguez tiene que ver con nuestra historia personal, fue la música que escuchábamos con nuestros padres cuando éramos niños. Entonces creemos que el colador ya lo pasamos. A pesar de que nos encantaría hacer más canciones de Silvio, creemos que la obra ya la hicimos. Ahora queremos enfocarnos en nuestra música.

En estos tiempos, tanto en tu país como en México, se están dando movimientos sociales, principalmente por jóvenes universitarios ¿Qué piensas de esto?

Álvaro: Me enorgullece. En realidad me pone muy feliz todo lo que está sucediendo. Hace algún tiempo sentía que los pueblos latinoamericanos, y en particular la juventud latinoamericana, estaba dormida y esto que está pasando es absolutamente necesario, absolutamente enorgullecedor. Ver cómo los jóvenes buscan un cambio y buscan hacer cosas nuevas, es absolutamente necesario.

En tu país sabemos que mucha de la música que se hacía era música de protesta, música con tintes políticos, ahora se ha perdido eso ¿Qué nos puedes decir?

Álvaro: Yo creo que es por escepticismo. Obviamente en Chile la música está muy ligada a los movimientos sociales; lo que ocurrió en el 73 con la Unión Popular y Allende, la música en Chile nunca fue tan original, tan chilena de hecho, tan actual por así decirlo; los músicos en general sufren de escepticismo, no tienen "cojones". Yo pienso que es porque los músicos están esperando a ver qué pasa con todo esto.

Muchos quedaron sorprendidos al ver la portada del disco Música Libre porque decidieron tomarse una foto en uno de los lugares con un pasado importante para la historia mexicana: Tlatelolco. ¿Cómo surgió la idea de usar esa locación?

Álvaro: La idea surgió por el Director de Arte del disco que fue Quique Rangel de los Cafeta. Él lo propuso por que teníamos varias ideas de la portada para el disco. Estábamos buscando fotos de la Unión Popular, que estará muy ligada al realismo mexicano y que llegó a Chile en los 7o. Entonces Quique propuso tomar la foto en Tlatelolco, estábamos muy conscientes de lo que sucedió en ese lugar. Era la forma perfecta para cerrar este disco, las fotos las tomó Emmanuel del Real.

¿Qué nos puedes decir sobre el próximo disco de Los Bunkers?

Álvaro: Aun no te podría decir muchas cosas sobre el disco, lo que sí, es que siempre estamos tratando de agregar nuevos colores a nuestra paleta, de ir abriendo espectros sonoros del grupo. Hay una lista de temas, de ideas pero aun no la cerramos, no nos hemos juntado con el productor, entonces puede que cambie mucho la personalidad del disco. Lo que sí es seguro es que habrá una estética de sintetizadores.

¿Seguirán trabajando con Emmanuel del Real como productor, o cambiarán para este disco?

Álvaro: Para nosotros sería súper bonito seguir trabajando con Emmanuel del Real, pero estamos viendo si nos va a alcanzar la agenda. Eso en realidad está en veremos, no se sabe aún. Para nosotros sería súper bueno porque nos hizo súper bien en el disco anterior, pero vamos a ver la agenda de ambos.

Sin duda, fue una charla amena que tuvimos con el cantante, en la cual finalizó diciendo: "¡Esperen el nuevo disco ya estamos trabajando en el, un abrazo muy fuerte y un saludo!"


Bear in Heaven y su tibio viaje espacial

Artista: Bear In Heaven

Título: I Love You, It’s Cool

Disquera: Dead Ocean's & Hometapes

Año: 2012

Pues sí, algo habrán de tener para que los incluyeran en el festival de Portishead, que se llevó  a cabo en la sala Razzmatazz de Barcelona. Ese brebaje de electrónica y psicodelia no deja de poseer atractivo. Lo que si hay que precisar es que no cabe que los quieran hacer pasar por talento emergente, ya que llevan una década en la brega.

A estas alturas del partido, ya casi es un problema más que un beneficio el provenir de Brooklyn, una zona atestada de artistas y que se convirtió en el epicentro de la vanguardia musical del planeta. Siendo residentes de este Olimpo sonoro se les exige rozar lo más alto, algo que el grupo encabezado por Jon Philpot ya consiguió con Beast Rest Forth Mouth (2009).

El trío no abandona sus  fundamentos, pero de alguna manera busca que sus piezas sean más asequibles a un público más generalista. I Love You, It’s Cool preserva ese carácter de odisea sideral para la pista de baile (cuando bajan la velocidad pierden contundencia). Consiguen dosificar la experimentación, sin conceder demasiado a los estándares comerciales. Su concepto de la electrónica es elegante y pulcro.

Los prefiero cuando se muestran más sci-fi o cósmicos, como en “World of Freakout”, que cuando se emparentan con Hot Chip –sobre todo por el registro del cantante- o cuando nos hacen recordar a los Pet Shop Boys. Se trata de un disco ideal para que lo hagan suyo los fans de Depeche Mode y similares y conexos. No desmerece, pero tampoco fascina, aunque es mejor en su versión normal que en su formato llevado a la lentitud extrema y que lo hacía durar 2,709 horas. Así fue transmitido por un sitio de internet, trayéndoles buenos espacio mediáticos –más por su novedosa forma de promoción que por su parte musical-.

Los Bear In Heaven habían anticipado que este trabajo sería muchos más abstracto que sus antecesores, pero al final nos han engañado. “Cool Light” o “Idle heart” podrán estar bien a secas, pero no nos vuelan la cabeza. Lo mejor del disco se concentra en la efectiva “The reflection of you”, pero no ha faltado quien la considera como un derivado de “My girls”, original de sus vecinos de Animal Collective, estos si en la cúspide de lo experimental.

Estos neoyorkinos podrán sentirse muy cool, pero obtienen mayores dividendos intercambiando temas con Lindstrom para remezclarlos. En ese tipo de viajes sí son absolutamente expertos. No les vino bien tanta ambición, a la hora buena me dejaron insatisfecho.

School of Seven Bells - Más que una historia de fantasmas

School of Seven Bells

Ghostory

Vagrant Records / Ghostly International

2012

Más que una simple historia de fantasmas, toda una experiencia que vivir es lo que el nuevo trabajo de los neoyorkinos de SVIIB nos traen con su tercer disco. Ghostory es un álbum que cuenta la historia de “Lafaye”, que también es la canción más destacada del álbum y los fantasmas que la rodean; en un tono dream pop obscuro con tintes de shoegaze.

Desde el arranque del álbum con “The Night”, “Love Play” y “Low Times” se crea una atmosfera dream pop en donde la voz de Alejandra Deheza nos guía para iniciar este viaje acompañada de discretas guitarras y enérgicas percusiones, pero conforme nos adentramos en la historia/álbum esto va cambiando. Pasando por una zona de misterio con baladas obscuras como “Reappear” y “Show Me Love” en donde la música toma el control dejando la voz como un acompañamiento sacando a relucir el estilo shoegaze de la banda y mostrando la parte más sensible del álbum. Todo para llegar a un enérgico final en donde el los sintetizadores toman el control para traer de vuelta la esencia pop a la parte más abstracta de la historia “White Wind” y “When You Sing”.

Ghostory es el primer trabajo de la banda sin uno de sus miembros fundadores, Claudia Deheza, pero esto no parece ser un problema ya que independientemente de ser un álbum corto en tiempo y canciones; es un trabajo profundo y bien cuidado en donde cada canción tiene una razón para estar, logrando hacer un álbum que te encamina a llegar al final de la historia dejando una gran sensación al terminar.

Escucha "Lafaye" a continuación.

“Tocadas León” con Jumbo y La Banderville

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La gente se amotinaba a pesar de la torrencial lluvia que caía la pasada noche de viernes,  y es que como parte de la serie de conciertos denominados “Tocadas León”, cientos de seguidores pudieron asistir al Auditorio Blackberry a la presentación de Jumbo y La Banderville quienes compartieron un escenario lleno de coros y aplausos.

Durante el ingreso al auditorio, los asistentes podían disfrutar de un vaso espumoso de la cerveza patrocinadora, luego de unos minutos de espera se apagaban las luces para dar paso a los primeros acordes de La Banderville, agrupación conformada por Daniel (Voz y guitarra), Sofía (Bajo y voz), Danyx (Guitarra y coros), Ana (Teclado y coros), Cachi (Batería) los cuales llenaban de calor el escenario con temas de su álbum “Mutante Adolescente” del que se desprenden “Estudiante con Hambre” y “A la Distancia”.

Era el turno de los regiomontanos Jumbo integrado por Bugs (batería), Flip (guitarra), Castillo (voz-guitarra), Charly (bajo) y Eddy (teclados) quienes interpretaban con mucha energía y pasión éxitos como “Fotografia”, “En Repetición”, “Rockstar”, “Cada Vez Que Me Voy” y de su más reciente material “Alto al Fuego”.

Estos conciertos pretenden visitar varios puntos de la ciudad y de provincia con bandas como: La Lupita, Jumbo, Hello Seahorse, Románticos de Zacatecas y La Gusana Ciega, entre otros.

Los boletos para próximas presentaciones  se podrán conseguir a través de las redes sociales de la marca facebook.com/LeonOficial y @Cerveza_Leon en twitter.

La Banderville

www.labanderville.com

@LaBanderville

Jumbo 

www.jumbo.com.mx

@jumbo_Mx

20 Años de La Lupita: Dance All Night Baby!

Tras una larga pausa de más de una década, los integrantes de La Lupita, dieron cita a sus fans de toda la vida y nuevos seguidores para festejar sus 20 años de trayectoria en el Teatro Metropólitan, donde pudimos disfrutar de una noche histórica en la escena del rock nacional. En un ambiente completamente festivo la banda presentó su nueva producción: Te Odio.

Definitivamente fue un concierto lleno de sorpresas, la primera de ellas fue el acompañamiento de Jorge “Chiquis” Amaro (ex-baterista de Fobia) en “Maldito Amor” primer sencillo de Te Odio, y la presentación del tema inédito “No voy a volver” el cual reservaron como un obsequio exclusivo para esa noche, de acuerdo al vocalista Héctor Quijada. Llegó el turno de la segunda invitada: Jessy Bulbo quien saltó al escenario desatando la adrenalina de los asistentes con “Qué estas haciendo”. La noche apenas comenzaba, y en un momento lleno de emotividad se conmemoró a la Musa del rock mexicano: Rita Guerrero con el tema “Ombligo de la Luna”.

Llena de energía y con toda la actitud para seguir la celebración, fue la participación de los Liquits con “Te Odio”, la noche transcurría y  los asistentes impacientes aclamaban por la vocalista Rosa Adame a quien recibieron entre calurosos aplausos. Con la aparición de Rosa se hicieron presentes los clásicos como “El país de la lujuria”,“Antena”, "Supersónico” y “Ja ja ja” por mencionar algunos, todo transcurrió en un ambiente de total fiesta, y por supuesto Lino Nava aportaba esos acordes que tanto prendían al público.

Se equivocan si piensan que las sorpresas habían terminado pues Sabo Romo,  apareció entre una nube de humo para lucirse en “Camello”“El Rey León” y “Contrabando y Traición”, tema con el que incendiaron el recinto. Esa noche no hubiera estado completa sin “Paquita Disco” con la que cerraron espectacularmente, en donde los músicos invitados se congregaron en un estrambótico escenario lleno de luces y baile.

Sin duda, esta fue una celebración bien merecida, en la que el público fue el invitado principal, La Lupita se despidió como en todo buen aniversario con vals y pastel.

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CAIFANES:Tiempo Mexicano

Desde lo que bien se podría llamar su “segundo advenimiento”, el aire de la nostalgia es lo que llena los pulmones de los conciertos de Caifanes. Lágrimas de emoción, sobrias sonrisas que esconden algarabías incontrolables, brazos extendidos y una penetrante ilusión en ojos es el bello panorama que,  más importante aún: sin edad, sexo, credo o estatus social, Saúl, Alfonso, Diego, Alejandro y Sabo son cómplices y culpables de su suscitación.

Retando la fortaleza emocional del quorum, apelando a sus recuerdos en el estado más puro y complaciente a modo de un concierto estrictamente cronológico, Caifanes interpretó temas de sus cuatro discos en orden de lanzamiento, en un longevo recital de más de 30 canciones durante dos horas y cuarto en el Coloso de Reforma, lugar que abrió sus puertas a esta banda hacia exactamente 22 años. Desde la aparición de Diego Herrera en los teclados para dar inicio a “Viento”, hasta la ultima reverencia de la banda frente a una audiencia que se los comió en ocasiones con sus unísonos cánticos y porras, Caifanes principió la primera de sus tres fechas en el Auditorio Nacional como una inolvidable noche que a su vez, se anexara a los anaqueles de los recuerdos más especiales de los presentes, ya fueran seguidores, novatos, o concurrentes.

Dirigiéndose hacia el público con su tradicional “raza”, con un sincero y marcado tono de humildad por parte de Saúl es otro de los factores por los que termina ganándose a un público que a pesar de estar, por decir, acostumbrados a estas figuras locales y nativas de esta ciudad, portadas de revistas, notas en el periódico y un sinfín de videos en televisión, aun pueden inspirar pasión al estar reunidos y presentes en carne propia. ¿Quién lleva la cuenta de la edad de estas canciones? “El Elefante” y “Amanece” aún pueden ensordecer y “Miércoles de Ceniza” y “Nos vamos juntos” conmueven. En sí, todavía sorprenden en escena con temas raramente interpretados como “Quisiera ser Alcohol” o “Metamorfeame”. Una avalancha de emociones y sentimientos desciende cuando se inaugura un nuevo ciclo de pequeñas introducciones de lo que fue “Caifanes”, “El Silencio”, “El Diablito” y “El Nervio del Volcán”, anunciando el transcurso de un álbum a otro. Imágenes del tiempo transcurrido, del Siglo XX que ha ido, conciertos en los desaparecidos Tutti-Frutti y Rockotitlán, sus primeros demos, pósteres y boletos: memorias.

Lo dicho es, mientras la banda no componga nuevo material, el estelar en estos shows siempre será la remembranza a un tiempo que se ha ido, sin importar los recuerdos personales o globales que nos traigan sus canciones.Una comunión es convocada por la añoranza de un tiempo ido, o inclusive una época que algunos ni siquiera vivieron; sea cual sea la justificación de la existencia de Caifanes en el 2012, es irrelevante con la dicha y gracia que infieren a su audiencia, que eternamente agradecidos abarrotan y abarrotarán cualquier foro en que se anuncie su nombre y la promesa donde todo tenga sentido en esta caótica existencia mexicana se de por entendida en algo que se entiende como “concierto”.

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Garbage - Not Your Kind Of People

Artista: Garbage

Título: Not Your Kind Of People

Año: 2012

Disquera: Stunvolume

Después de 7 años, Manson y compañía vuelven con un disco para agradar a los fans y estar en el ojo del huracán. Sí, Not Your Kind Of People, no es el material que me esperaba después de este receso, pero se rescatan algunos temas que no han perdido la esencia oscura del rock, riffs destacables y la voz de Shirley haciendo contraste.

La nueva placa discográfica consta de 11 temas (15 si se trata de la versión deluxe); la mitad con la electrónica presente, otra mitad con guitarras distorsionadas que rescatan y acentúan el estilo de la banda y una que otra balada, siempre necesarias. El estilo de Garbage sigue, no en su abundancia, pero sigue; han querido evolucionar, quedándose estancados, el tiempo pasó y ellos no se dieron cuenta.

“Automatic Systematic Habit” y “Big Bright World” las dejo fuera de mis favoritas, cargar de sintetizadores ambos tracks no ha sido la mejor idea.  “Blood for Poppies”, “Control”“Battle in Me” y “Man On a Wire”, son mi combo ideal, donde se saborea las raíces de la banda: lo mejor de Not Your Kind Of People. “Sugar” y “Beloved Freak” son esos temas que endulzan la digestión auditiva de este disco. Le apostaron a una evolución, la cual pasó a la historia.

 Escucha el disco aquí

DE LA MANTEQUILLA AL CAOS

La banda post punk PiL (Public Image Limited), liderada por John Lydon, acaba de lanzar el mes pasado su noveno álbum de estudio: This is PiL, 20 años después de haber lanzado That What Is Not (1992). El regreso no fue fácil, ya que la banda no tenía contrato discográfico ni dinero, y por si fuera poco, Lydon (mejor conocido como Johnny Rotten), desató la furia de sus rebeldes y fieles  seguidores al aparecer en un un comercial de mantequilla para la televisión británica a finales del 2008. Muchos de sus fans se decepcionaron de él tachándolo de “vendido” y preguntándose cómo era posible que una figura del punk de la talla de Lydon participara en un comercial promoviendo el consumismo, algo totalmente opuesto a las creencias del movimiento punk. Afortunadamente, con la misma rapidez con la que muchos se apresuraron a criticarlo, se tuvieron que tragar sus palabras, ya que Lydon señaló - recientemente -  que el dinero que ganó con el comercial lo invirtió en financiar el regreso de PiL.

El álbum en realidad no aporta nada nuevo al historial de la banda, pero conserva el espíritu experimental que  le dio fama a finales de los 70. Hay varias canciones que valen la pena. Una de ellas es “One Drop”, en la que Lydon habla del orgullo de ser londinense de forma arrogante, apasionada y genuinamente punk. Luego está “This is PiL”, una rola cuya letra no dice prácticamente nada más que eso: this is PiL, en todos los tonos posibles reafirmando el  estilo experimental y caótico del grupo. “Lollipop Opera” sobresale por ser una canción con una letra totalmente ridícula  pero que suena muy bien e inconfundiblemente post punk, y es sólo por eso que se le perdona la letra tan absurda. Finalmente destaca “I Must Be Dreaming” que para mi gusto es la mejor rola del disco. Aquí, Lydon aprovecha para lucir sus habilidades vocales sobre un sonido medio noventero que evoca un poco a los Happy Mondays. El disco cierra con “Out Of The Woods”, una canción tan peculiar como su intérprete y que a la primera escuchada puede resultar incómoda o difícil de digerir, pero luego empieza uno a agarrarle la onda y termina uno amándola.

Los que no conocen a PiL escucharán el álbum y tal vez no entenderán nada. Los que ya conocen y extrañaban a PiL, lo disfrutarán y recordarán por qué son fans. Lydon sigue sonando enérgico, cínico y desequilibrado: como debe sonar un veterano del punk.

Para ver el famoso anuncio de mantequilla sólo denle clic al video que les presentamos a continuación.

La cara indie-pop del Japón

Hoy en día, estamos acostumbrados a escuchar sonidos en diversas formas occidentales porque a cada segundo se popularizan proyectos musicales por doquier pero ¿qué hay del otro lado del globo terráqueo? ¿Qué hay de los artistas asiáticos?

Bien sabemos que Japón es de los exponentes más sobresalientes cuando hablamos de generar fenómenos musicales desde la década de los 80, pero esta vez vengo a invitarlos a conocer a una de las bandas que forma parte de una escena muy poco reconocida en el país nipón, el indie.

Una agrupación que bajo un sello independiente y con un sonido que siempre busca tomar lo mejor de cada uno de sus elementos, logra una combinación ecléctica y limpia. Una banda con un estilo similar a los ya conocidos Advantage Lucy, pero mucho más lindo, con toques juguetones y hasta cierto punto, nostálgicos. 与 那霸 文 子 (Fumiko Yonaha) en la guitarra  y sintetizador, 大野 恭子 (Kyoko Ono) en la voz y teclados, y 武田 真 一 (Shin'ichi Taketa) en el bajo, son los encargados de darle vida a las melodías de Waffles.

Con una mezcla indie pop masculina y femenina desde el 2001, cuando estos jóvenes decidieron reunirse para hacer música en la universidad, se ganaron un lugar dentro de la escena y muchos seguidores.

Waffles ha sorprendido desde sus inicios con diferentes producciones denominadas mini-álbums. Pool en el 2003 y Orangery del 2005-2006 son los más conocidos, mientras que q cuenta con el privilegio de ser su primera placa de larga duración. Un compilado de melodías autenticas, limpias, con un toque enteramente femenino que corre a cargo de Kyoko. En 2009 llegan con Balloner, su segundo LP que comprende 13 melodías con un sonido lindo, bailoso y girly repleto de nostalgia pop que te harán querer seguir escuchando. Actualmente cuentan con un álbum que celebra sus diez años en la música y pueden escucharlo aquí.

Smashing Pumpkins de regreso

La primera vez que escuché a los Smashing Pumpinks con Siamese Dream (1993) quedé  tan impresionada por la furia y el poder de sus guitarras como por la emotividad de sus letras. Con ese álbum Billy Corgan nos dejó entrar en su mundo. Un mundo en el que, por lo general, imperan las sombras y la oscuridad, pero gracias al cual Corgan derrama en sus discos -de forma catártica- unas buenas dosis  de poesía, fuerza, coraje y un sin fin de sentimientos que entrega en forma de canciones que a muchos de nosotros, simplemente, nos encantan.

Con algo de reserva me dispuse a escuchar el tan anticipado Oceania a través de iTunes (el único sitio donde se puede escuchar el álbum completo hasta el 19 de junio, día de su lanzamiento), esperando que mis expectativas no fueran a ser demasiado altas y tomando en cuenta lo decepcionante que fueron los dos álbumes anteriores y que ahora el único miembro original de la banda es Billy Corgan.

La primera canción que se deja escuchar es “Quasar”, que abre el disco con ese estilo hard rock de la era de Siamese Dream y ese sonido agresivo que se va desdoblando como en capas tan característico de los Pumpkins; es sin duda, la perfecta introducción que de inmediato tendrá a los ansiosos fans pidiendo más. Después viene “Panopticon”, una rola que recuerda los buenos tiempos de la banda y que, a mi parecer, es una de las mejores del disco: tiene esas guitarras fuertes y poderosas que mencioné al principio pero es tranquila, melódica y pegajosa.  Después el tono se va aligerando un poco con “The Celestials”, para llevarnos gradualmente y casi de la mano a encontrarnos con “Violet Rays”, una canción tipo balada que exquisitamente mezcla guitarras con sintetizadores. De aquí hasta “Pale Horse” el álbum se torna por un rato lento, sutil y romántico. Los que esperaban mucho ruido de guitarras etéreas y esa energía cruda que llevó a la banda a la fama en los 90's, tal vez se desilusionen por esto, pero aclaro que Oceania es un disco que se tiene que escuchar con la mente abierta y el oído despejado y esperando casi escuchar a un grupo diferente.  Hay muchas vocales, muchas oleadas de sintetizador que van y vienen y poca batería en general, pero es un hecho que todas las canciones fluyen de forma natural ofreciendo una experiencia sónica rica e interesante. El grosor del sonido rockero de los Pumpkins regresa con “The Chimera”, la canción número 10, que es probablemente la única que suena como si estuviera incluida en alguno de los álbumes anteriores. “Glissandra”“Inkless” también recuerdan el sonido clásico del grupo, siendo “Inkless” la mejor rola del álbum para mi gusto. El puritito riff de guitarra y la voz de Corgan sostienen la rola de principio a fin sin esfuerzo alguno, antes de cerrar melancólica y poéticamente con “Wild Flower”.

Oceania es un disco bien armado descrito por el mismo Corgan -en una entrevista con la revista electrónica Stereogum-, como el mejor disco de la banda desde el galardonado Mellon Collie and the Infinite Sadness (1995). Así que abran sus oídos, sus mentes y sus bolsillos porque los Smashing Pumpkins están de regreso y en uno de sus mejores momentos.

The Smashing Pumpkins 

Oceania

EMI; 2012