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Pa'l Norte 2016

De nueva cuenta, el festival Pa’l Norte de Monterrey demostró que nuestros vecinos fronterizos también hacen bien las cosas.

Los festivales masivos de música me emocionan porque siempre resultan una oportunidad de combinar géneros, costumbres, gustos y experiencias. Por tercer año consecutivo, nos lanzamos al Pa’l Norte en Monterrey, para disfrutar, alejados de nuestra zona de confort en la capital del país, actos como 50 Cent, Two Door Cinema Club, Caifanes, Carla Morrison y León Larregui, por mencionar algunos.

Con pocas expectativas, ya que el cartel incluyó a bandas que recientemente se presentaron -o presentarán- en la Ciudad de México, llegamos al enorme Parque Fundidora en la capital regiomontana. Dos días fueron suficientes para darnos cuenta de que Pa’l Norte sabe, quiere y puede llevar a cabo un evento de esta magnitud.

Como prueba, la participación de patrocinadores de gran alcance tales como Levi’s, que montó una tailor shop en la que podías ir cualquier día del festival, hasta la medianoche, a "customizar"/personalizar tu prenda favorita con pines, parches, estoperoles e incluso bordado. Tal fue el éxito de este stand, que por allá se dieron la vuelta nuestros amigos de Hello Seahorse!, Siddhartha y Charlie Rodd, entre otros.

 

Lo primero a destacar de Pa’l Norte es la producción. La repartición de sus escenarios y el montaje de los mismos permitió a los asistentes un fácil movimiento entre ellos, lo que, obviamente, desencadenó en que pudiésemos presenciar más actos que, por ejemplo, en un festival de la CDMX, no es posible, debido a que se encuentran de extremo a extremo. Aún así, tendríamos que saber tele-transportarnos para lograr ver a todas las bandas, por lo que previo al inicio de los conciertos, tenemos que hacer una selección con base en nuestros gustos y tiempos.

El primer día, viernes 15, elegí ver a nuestros artistas en portada del mes: Hello Seahorse!, quienes con un apremiante sol, se presentaron con éxito en uno de los escenarios principales. La sorpresa vino después, cuando en conferencia de prensa del festival, Denise, vocalista, anunció a los medios que la banda se daría un tiempo para dedicarse a otras cosas. Sin embargo, agregó que esto no significa una separación definitiva.

Unos anuncian su descanso y otros se juntan para tocar. "Rock En Tu Idioma", proyecto liderado por Sabo Romo, también bajista de Caifanes, llegó a Monterrey para ofrecer poderosas interpretaciones de aquellos temas que fueran iconos en décadas pasadas, en cuanto al rock latino se refiere. Acompañando a Sabo, pudimos ver a Jorge Amaro “Chiquis” -Neón, Fobia-, Arturo Ibarra -Rostros Ocultos-, Leonardo de Lozanne –quien también se presentó en otro escenario junto a su banda, Los Concorde– y Gasú -Los Amantes de Lola-, entre otros. Lo cierto es que su participación en el festival fue de las más destacadas, ya que la gente reunida para verlos, se sabía las canciones de memoria y no dudaron en cantar mientras el atardecer caía.

Por otro lado y ya más llegada la noche, Natalia Lafourcade tomó la batuta de los actos nacionales para ofrecer la presentación de su reciente y multi-premiado disco, Hasta La Raíz. Fue un momento nostálgico y en el que muchos se entregaron a la música de esta talentosa joven –sobresalió la ejecución de "Palomas Blancas" como homenaje a Chavela Vargas–, gracias a la pasión de sus letras, que se te cuelan hasta por los huesos.

También presenciamos el show de Plastilina Mosh, quienes con canciones como "Mr. P-Mosh" y "Nalguita", intentaron encender los ánimos de los regios, que para ser sincera, quedan a deber en cuanto a júbilo se refiere. Enrique Bunbury dio uno de los actos más largos del día, y al igual que con Los Fabulosos Cadillacs, resultó de los más gozados del festival.

Para finalizar ese día, previo al show de uno de los más esperados, 50 Cent, uno de los actos sorpresas de la noche fue nada más y nada menos que Caballo Dorado, sí, los que cantan esa canción que suena en cada boda o fiesta familiar, "No Rompas Más" y "Payaso de Rodeo".

Después de ese momento de fiesta, por fin salió al escenario principal el rapero que recibiera múltiples balazos y viviera para contarlo. Claro, hablamos de 50 Cent. Rodeado de un crew de amigos rappers y su DJ, Cent fue prueba de que no todo lo que suena bien en disco: se traspasa a la realidad al momento de una presentación en vivo. Con múltiples fallas en la voz y sonido, sus éxitos como "Candy Shop" y "P.I.M.P." pasaron sin pena ni gloria.

El sábado 16, el clima mejoró, ya que un día antes, había estado entre nublado y caluroso. Ahora, con el sol como protagonista, aquellos que no estamos acostumbrados a vivir un concierto bajo estas inclemencias climáticas, la padecimos. Sin embargo, se trataba de disfrutar lo más posible y gracias a las presentaciones de Little Jesus, Clemente Castillo Siddhartha, lo conseguimos. Los dos primeros tuvieron buen público, aunque con quien fuera músico de Zoé, la gente comenzó a juntarse más.

Es lógico que en un festival que dura muchas horas, nos de hambre y sed, por lo que es aplaudible la organización en el área de food trucks -reconocimiento al Pipiripau que vendió las mejores hamburguesas del festival-, donde te atendían en menos de cinco minutos y te entregaban tu pedido en el mismo tiempo, a no ser de que hubiese mucha gente reunida. La disposición de las barras para comprar alcohol, fue donde sí se llegó a tener algún problema en cuanto a la espera, pero ya sedientos y con ese clima tan atenuante, era algo que poco importaba.

Ya para el momento en que Sussie 4 tomó su turno, se notaba considerablemente el aumento de asistentes, siendo este hecho prueba del rotundo sold out que originó el segundo día de Pa'l Norte que contaba con shows de Los Auténticos Decadentes y el reguetonero J Balvin como estelares en las tarimas principales.

Aunque en un escenario más pequeño, Technicolor Fabrics, hizo lo suyo con la entrega de temas como "Ceniza" y "Aviéntame". Incluso hay quienes consideran su presentación como una de las mejores de ambos días.

Para mí, uno de los home-runs del festival fue la participación de Moenia, que al ser un grupo de pop, cautivó al público con sus temas que han sido éxitos rotundos desde los 90. "Ni Tú Ni Nadie", "Manto Estelar", "Déjame Entrar" y "No Dices Más", destacaron  en una tarde que ya estaba cayendo en noche, y abría paso a algunos de los exponentes más fuertes del festival.

Si Carla Morrison y León Larregui, tienen algo en común, es la cantidad de gente que congregan en sus conciertos. Carla, quien se presentó el mismo fin de semana en Coachella, hizo uso de temas de su nuevo disco Amor Supremo, para ganarse no algunas, sino miles de voces de los ahí presentes. A su vez, Larregui, arrancó con la gira promocional de su recién salido álbum, Voluma, con una audiencia que no le reclamaba canciones de Zoé y entendía perfecto esta nueva etapa del músico.

Robin Schulz fue de los pocos actos electrónicos que se presentaron en uno de los escenarios principales. Ya entrada la noche, la gente quería bailar y eso se notó con el crowdsurfing que armaron varios aventureros cerca de las vallas de seguridad. Incluso, en las enormes pantallas del festival, se vio a una persona en silla de ruedas, ser levantado por múltiples manos, al ritmo del hit de Schulz, "Prayer in C".

Después de que el DJ –quien realmente solo le pone play a la música– terminará, era momento de una sorpresa. Los que estábamos esperando a Two Door Cinema Club en el escenario continuo, nos preguntábamos quién podría ser. De repente, en la pantalla se leyó el nombre "Vuela, Vuela" y supimos de qué se trataba.

Una de las boy bands más exitosa de los 90, Magneto, salió al escenario. Con considerables años encima, los miembros de esta agrupación hicieron lo que mejor saben: cantar su único hit, "Vuela, Vuela". Afortunadamente, el público de Monterrey es tan dócil, que el recibimiento para estos poperos, fue muy amable.

Ya terminado su acto y con el ánimo arriba, llegó el turno de una de las bandas que veremos el próximo fin de semana en el Vive Latino. "Este es nuestro regreso a los festivales, no hemos tocado en tres años", dijo Alex Trimble de Two Door Cinema Club. En este espacio, es importante mencionar que alguna vez aseguré que la música de TDCC me daba flojera, pero el verlos tocar en vivo cambió totalmente la percepción que pude tener.

Con múltiples cambios de instrumentos canción tras canción, la banda británica que sacó su último y segundo disco por el lejano 2012 -Beacon-, se entregó al público mexicano que coreaba desde "Sun", "Sleep Alone" y "Next Year", hasta "Something Good Can Work" y "Do You Want It All?" de su primer disco, Tourist History.

No había mejor forma de cerrar nuestro itinerario del festival que con el show de estos chavos, que en verdad, si tienen oportunidad de verlos, ¡háganlo! Ahora, estaremos pendientes de lo que Pa'l Norte preparará para su próxima edición.

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