Fotografo: Jaime Fernández

Viajar es el mejor estilo de vida y la Música es lo que nos conecta.
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NRMAL X

Amor por la música, respeto y diversidad en NRMAL X.

Existen pocos lugares donde te puedes sentir libre, expresarte sin miedo a ser juzgado, donde no existe la violencia, donde te sientes feliz y con ganas de sonreír, donde no tienes que actuar o fingir algo, donde todos son parte de una misma comunidad y lo único que se puede apreciar alrededor es amor, paz, euforia, creatividad, energía, hermandad, diversos colores que se complementan, y ganas de vivir. Esa vibra la hemos sentido muchos en Nrmal, un festival que durante 10 años se ha convertido en un espacio para descubrir y disfrutar de artistas nacionales e internacionales, para amar la música y transformarnos con ella, para escaparnos de la realidad por unas horas y salir empapados de nuevas experiencias y sonidos, para hacer nuevos amigos, para compartir historias y capturar momentos y así bailar hasta morir. Hoy se cumplen 10 años de una idea que ha florecido y  nos ha hecho parte de ella y eso hay que celebrarlo siempre bajo el mantra: amor por la música, respeto y diversidad.

Durante 10 años hemos podido ver bandas y artistas como Grimes, Blood Orange, Kelela, Porter, She’s A Tease, Battles, Rebolledo, MacDemarco, Sky Ferreira, Porches,  Banda de Turistas, Rebolledo, Algodón Egipcio, GIRLS, Ariel Pink, DIIV, UMO, Juan Wauters, San Pedro el Cortez, Magical Cloudz, Las Robertas, HEALTH, Destroyer y otras que nunca creímos ver en nuestras vidas como Slowdive, The Brian Jonestown Massacre y Swans. Nrmal ha hecho posible el sueño de muchos de nosotros de poder apreciar un show en vivo de nuestros ídolos y ahora cada una de estas presentaciones y el recuerdo que tenemos de ellas forman parte de una memoria colectiva que perdura en nuestros corazones. Este año Nrmal más que nunca se hace presente como un festival de culto con las presentaciones de leyendas como Mazzy Star, Spiritualized, Gang Gang Dance y Frank Bretschneider, pero donde perdura esa esencia de traer artistas de la escena underground y propuestas que frescas que siempre terminan dejándonos un buen sabor de boca.

Para muchos de nosotros es difícil encontrar propuestas musicales latinas o mexicanas. Por suerte, cada año Nrmal tiene una selección que siempre nos deja satisfechos. Ale Hop fue la encargada de abrir el festival, con una presencia misteriosa, desde el primer momento que pisó el escenario se trasladó a otro mundo, uno creado alrededor de la distorsión. Junto con su guitarra micrófono y sintetizador, Ale Hop se dejó llevar por el extasis de la experimentación, a través de géneros como la  electrónica, rock, música árabes y ritmos tropicales. Mientras que El Shirota cautivó al público con una derrocha de energía y poder en el escenario Azul con un estilo rock psicodélico, que por momentos pegaba en lo hardcore. “Somos El Shirota” dijeron antes de despedirse colgados de las estructuras del escenario entre sudor, slam y headbanging.

Vyctoria es un proyecto que pega entre la música drone, el rock experimental y la improvisación, donde hay claras referencias a bandas como Godspeed You! Black Emperor y Swans. Se nota la concentración que tienen al tocar, generando atmósferas ambientales oscuras que se sienten como campo de energía alrededor de ti. Del otro lado del festival en el escenario Musikplatz, una de las mayores sorpresas fue Canalón de Timbiquí, que llegó a Nrmal con toda la vivacidad y fuerza del Pacífico, para hacernos bailar hasta el cansancio con sus ritmos afro-colombianos. El aura que la banda transmite te hace gozar y sentir la emoción, pasión y alegría de la tradición colombiana.

Canalon de Timbiqui Nrmal 2019

Michelle Blades juntos como su banda Los Machetes, demostraron su experiencia musical por medio de una exploración de géneros como el blues, rocanrol, pop, y psych-rock. Entretanto, Sexores con una presentación muy íntima nos hizo sentir los sonidos dulces y estelares de su synth rock.

Una de las más esperadas era Rubio. La intérprete chilena logró complacer con su synth pop orquestal, donde se pueden observar partes de dramaturgia en su manera de interpretar la música y expresiones. Sinjin Hawke y Zora Jones nos transportaron a un ambiente futurista mezclando componentes de la electrónica popular, footwork, trap y club music complementados con visuales coordinados por sus movimientos. Atrapados en dos universos paralelos, ambos artistas nos mantuvieron hipnotizados.

Lamentablemente John Maus canceló su presentación por problemas de salud. Pero esto nos permitió ver completo el show de Beak>. Desde Bristol llegaron para robarse el corazón de México. Ambas partes parecían muy a gusto, disfrutando cada segundo, por ejemplo cuando Geoff Barrow puso la famosa grabación del “fierro viejo”. Así mismo, la banda mostró simpatía con nuestro país sobre la discriminación a los inmigrantes por parte del gobierno estadounidense al decir “Fuck Trump, fucking Orange Trump” y nos dieron una cátedra de su rock con música electrónica. Se nota que disfrutan tocar, y de ahí su ejecución exacta y  magistral de canciones como “I Know”, “The Brazilian”, “Blagdon Lake”, “Eggdog” y “The Meader”.

Nunca había escuchado a Frank Bretschneider, y tuvo una presentación satisfactoria. El productor conocido por trabajar con ruido blanco y ondas sinusoidales, tomó la más pura esencia de estos elementos para transformar el escenario negro en un espacio denso techno y drum & bass incorporando sonidos robóticos y clics. Spiritualized regresó a nuestro país para demostrarnos el verdadero valor de la música, purificando nuestra alma con la melancolía y perfección de su música. Comenzaron con “Come Together” de su álbum Ladies and Gentlemen We Are Floating in Space y así nos mantuvieron, flotando entre las diferentes capas de distorsión, coros, teclados y demás arreglos que terminaron por hacernos llorar en “So Long You Pretty Thing”. También sonaron otros hits como “Stay With Me”, “The Morning After”, “I’m Your Man”, “Damage”, “Soul On Fire”, para terminar con “Oh Happy Day”.

Frank Bretschneider Nrmal 2019

La chispa que transmite Gang Gang Dance es única. Liderados por la interminable sonrisa de su vocalista Lizzi Bougatsos se robaron nuestro corazón. Su show en vivo es más experimental que en sus discos, extienden las canciones, agregan otros elementos de world music a su base electrónica, suenan más orgánicos. Parece que están en un estudio tratando de pasarla bien y eso se transmite, irradian alegría e inevitablemente tu cuerpo comienza a moverse. Sorpresivamente no interpretaron ninguna canción de su última producción Kazuashita, y se basaron en canciones como “MindKilla”, “Glass Jar”, “Chinese High” y “Thru and Thru” con la que terminaron.

Vivimos en un sueño con el concierto de Mazzy Star, la belleza, sutileza y armonía con la que tocan nos elevó a un universo de estrellas donde la voz de Hope Sandoval era la que brillaba más. Fue una hora hermosa en la que todos nos atrevimos a soñar junto con la banda. Fue un viaje maravilloso a través de su discografía: “Fade Into You”, “Flowers In December”, “Blue Light”, “Disappear”, “Ride It On”, “Lay Myself Down”, entre otras.

Todos sabíamos que Death Grips venía a destruir todo y así fue. Eran los últimos minutos de Nrmal y se desvanecían junto con nosotros entre la locura, la liberación de energía, empujones, golpes, cosas volando, sudor, gargantas secas y hasta sangre. Death Grips transformó Nrmal en un escenario de completa demolición, Stefan Burnett parecía tener convulsiones y no dejaba de moverse por todo el escenario y la gente respondía de la misma manera todo el tiempo saltando y gritando.  Y así, “I’ve Seen Footage”, “Lost Boys”, “No Love”, “System Blower”, “Guillotine”, “Death Grips is Online” y “The Fever (Aye Aye)" dieron fin a una edición más de Nrmal.

Una vez más Nrmal demostró por qué es el favorito de muchos, con un gran oferta de música, comida y formas de divertirse y pasarla bien en un ambiente amigable en el que convergen el público, artistas, organizadores, equipo de producción, y demás elementos que hacen de Nrmal una experiencia inigualable en el país. Sigue teniendo esa cualidad de hacernos querer regresar el siguiente año con la misma emoción. Mientras tanto, felices 10 años Nrmal.

Morres Tour en el Foro Indie Rocks!

Deconstrucción y punk rock.

Señor Kino, Sgt. Papers, y Los Diabólicos, actos principales del Morres Tour, inundaron el Foro Indie Rocks! con guitarras distorsionadas y mucha buena onda en la tercera fecha de su tour por el interior de la República Mexicana.

Después de un show sold out en Guadalajara, las bandas originarias de Hermosillo ofrecieron un concierto all ages, por que nos queda claro que no hay edad para el punk.

Las puertas abrieron a las 17:30 H., y la banda encargada de abrir el show fue The Froys, un joven proyecto de la escena garage en la ciudad de México que enseguida nos puso a sacudir la cabeza con su característico sonido lleno de fuzz, distorsión, y visuales viajantes.

The Risin' Sun, fue la agrupación que reemplazo a Sei Still de último momento en line up del evento y a decir verdad fue una muy agradable sorpresa, incluso al finalizar su set los asistentes pidieron una más. La banda de psych mexa cumple 10 años de ser unos aferrados, y eso nos hace muy felices. Son esos tíos que no deberían de sentarse.

La noche se iba haciendo presente, y llegó el turno de Los Diabólicos, que a pesar de ser una banda relativamente nueva, ya comienza a generar mucha expectativa. Los fans estaban ansiosos por guitarrazos cuando la banda de Hermosillo hizo estallar “Tío Punk”, el slam era inminente. Su canción “Muerte y Destrucción” puso a los jóvenes entusiastas del garage rock a bailar y corear. Definitivamente esta joven agrupación tiene mucho potencial, y nos estará dando mucho de que hablar.

El descontrol no paraba, y Sgt. Papers se apoderó del escenario. El power duo de los hermanos García se encargó de llevar la energía del lugar al límite. Todos los asistentes se pusieron a brincar y cantar con canciones como “Fuiste tú” y “Pank” convirtiendo al pista en un mar de caos, donde el slam y crowd surf no faltaron.

Sgt. Papers Morres Tour Foro Indie Rocks 2019

Los hermanos de Hermosillo nos presumieron temas de su material por venir, como la canción “Luis Pacheco” donde hacen referencia al guitarrista de Los Diabólicos, quien hizo una aparición especial en el escenario. Ahora estamos verdaderamente ansiosos por su nuevo material de estudio.

El momento más esperado por el público más joven llego, Señor Kino subió al escenario. La banda de surf proveniente del norte nos puso a cantar y a bailar sus temas más icónicos de sus álbumes Limonada Rosa, y Colores.

El frontman de la agrupación de Hermosillo, Karl Neudert, se entregó a su publico desde un inicio, con su energético baile y canto contagió a todos de su euforia. Algo de admirar de la banda es la gran conexión que genera con su publico, y el afecto mutuo entre la banda y sus aficionados.

El paso del Morres Tour, por la Ciudad de Mexico fue una pequeña probada de el gran momento que vive Hermosillo actualmente con respecto a su escena musical. Hoy en día el norte del país es uno de los principales exponentes de bandas que ponen en alto el rock mexicano.

Los Espíritus en SALA

El ritual del baile a través del sonido espiritual porteño.

Los integrantes de Los Espíritus salne al escenario con sus guitarras y bajo en la mano, sacan estos instrumentos de los estuches, se conectan, afinan rápidamente, sueltan los dedos, la voz y  comienzan su música que enseguida pone a todos en vuelo. Media hora antes, Felipe el hombre se  presentó con un muestrario rapidísimo de su propuesta, que suena con mucha influencia del indie argentino y chileno. Su tema “Otro día” sorprendió a más de uno en el público, ahí donde varios tuvieron su primer encuentro con la banda hecha en el norte de México.

“La crecida” es el tema de apertura de Los Espíritus, Santi Moraes ya está arriba de energía, baila y busca llevar su voz bien lejos. Se mira con Maxi Prietto pero en verdad hablan con gestos y acordes. Buscan arrimarse al fogón que están creando, para que, desde ahí, sean los chamanes de esa noche. En el cuarto tema, ya bien logrado el calor y el comienzo del ritual, lanzan una canción nueva, como para tentar el recibimiento, que es mucho y es bueno. Una canción de nombre desconocido donde la voz de Moraes se luce junto a las guitarras de Maxi y Miguel Mactas.

Las luces que los acompañan en el escenario son principalmente rojas y anaranjadas, como para recordar la portada de su disco Agua Ardiente, dibujada con estos colores. El uso del hielo seco más de lo habitual, seguramente responde al contexto, pues parece que Los Espíritus vienen de un sueño o de la noche para conducir a su público (durante dos horas) a una atmósfera de paz y alegría. Logran ser chamanes en el escenario, la gente en la quinta canción ya está entregada, guiada por las percusiones, bajo y voces de la banda porteña. Si tomáramos a una persona del público: con sus bailes como en trance, los ojos cerrados, el pelo largo, un jorongo multicolor; y lo pusiéramos en Woodstock, pasaría desapercibido entre todos tus iguales.

Los Espiritus

Aquí las luces pasan al azul y blanco, pues anuncian otra etapa del trance. “El pibe mira al hombre y le aguanta la mirada” suena “La mirada” que une a todos en un canto que quita el estrés de los días. Aquí, el chamán es Maxi. La banda se luce con largos pasajes instrumentales, algunos de ellos quizá improvisados pero siempre logrados a la perfección. Las percusiones son clave, la unión del sonido del cuero y la madera con las texturas eléctricas de las guitarras se fusionan para abrir otro mundo desde el escenario, al que todos, sin excepción entran bailando.

Llega el turno de “Perdida en el fuego”, una canción con guitarras muy profundas, que despiertan animales, despiertan besos, bailes tranquilos y extiende el ritual. Las luces van al techo, buscan dejar escenario y público en total oscuridad, un dato no menor, una acción que responde a la búsqueda de ese ritual que se logra.

Hacia el último bloque una conjunción de temas viejos como “Negro chico”, de su disco Gratitud, levantan las energías de los seguidores hacia un final que llega muy arriba, como para que la noche se extienda, el trance no termine y la gente siga bailando