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Lollapalooza 2018: Día 4

Lollapalooza 2018: Día 4

Moisés Hipólito
Diego Campuzano

Diego
Campuzano

06/Ago/2018

Electrizante Día 4 de Lollapalooza 2018: El cierre.

Tras tres días de soportar un calor infernal, Lollapalooza había llegado a su cierre. El festival nos brindó variedad musical alrededor de cada escenario y su último día fue uno de los más contundentes.

Comenzamos nuestra aventura con un favorito del público del público, The Vaccines. El grupo inglés nos aventó una ráfaga de éxitos en su presentación, uno tras otro; comenzó su show con la canción "Nightclub" y desde allí conectó con la audiencia a través de una hora de concierto, pasaron por hits como "Post Break Up Sex", "Norgaard" e "If You Wanna".

Tras terminar, corrimos al escenario Lake Shore, donde Kali Uchis estaba por empezar, al igual que el día pasado (con Bomba Estéreo), la población latina dentro del festival ocupó gran parte del público. A pesar de que el viento estaba prácticamente desmantelando el escenario, la cantante colombiana/estadounidense salió al escenario con un traje blanco con adornos por doquier. Su aura inspiraba sensualidad con su baile de movimientos ondulares y al combinarlo con su voz nos dejó boquiabiertos. Durante cada una de sus canciones la cantante y compositora no paraba de dar vueltas por el escenario y nos deleitó con cada uno de sus éxitos, como: "Loner", "Tyrant" y "After The Storm".

Del otro lado de la extensión donde compartían lugar el escenario Lake Shore y el Grant Stage, la gente se empezaba a mover al segundo, era el turno de otra cantautora por el nombre de Lykke Li. La sueca salió vestida de negro y en lo que parecía una vestimenta de cuero, comprometida con su look y sin tomar en cuenta la temperatura en el termómetro, deslumbró el escenario principal. Durante una hora de show, la cantante hipnotizó a sus fans con su vibra pop/synth/electrónica para cerrar con la afamada "I Follow Rivers", la cual fue coreada desde el corazón de cada uno de sus fans.

Continuamos de vuelta al Lake Shore Stage, donde estaba cayendo el sol y era el turno de Manchester Orchestra. El grupo oriundo de Atlanta fue una de las sorpresas más gratas que nos llevamos, con su rock melódico con tintes sureños movió con guitarrazos agresivos los corazones de sus fans. Andy Hull cantaba sus líricas dolorosas con mucho sentimiento y conectaba con los corazones de quienes asistieron al show, con canciones como "Shake It Out", "I’ve Got Friends" y "The Gold", sentimos mil emociones al son de riffs desgarradores. Probablemente se trató, musicalmente hablando, del show con mayor cohesión musical que presenciamos.

De vuelta al escenario principal, todas las personas que se habían dado cita para el show de Manchester Orchestra se trasladaron a ver Portugal. The Man, el grupo abrió con un video de Beavis & Butt-Head que los llamaba la mejor banda de la existencia, para después arrojarnos un “popurri” que comenzaría con “For Whom The Bell Tolls” de Metallica, pasaría por “Another Brick In The Wall” de Pink Floyd y terminaría siendo "Purple Yellow Red And Blue", esta combinación fue la más extraña que hemos escuchado en mucho tiempo, pero que forzosamente hizo a todos prestar atención y de hecho logró llenar el escenario en cuestión. Con ritmos pegajosos y bailables, la audiencia de Lollapalooza se notaba cautivada por el acto en escena, un detalle curioso fue que el grupo utilizó las pantallas del escenario para proyectar sus posiciones políticas y apoyo a causas trascendentes dentro de la sociedad norteamericana. Con "Feel It Still" la agrupación puso a bailar todo el que ocupaba un espacio del Grant Stage, en el poco espacio que tenía disponible la audiencia, cerró su presentación con broche de oro.

A lo lejos se escuchaba que iniciaba un beat, en el escenario Lake Shore estaba por comenzar Chromeo, que durante una hora seguida abrió la pista de baile. Con su synth pop/rock característico y un show de luces mágico nos puso a recordar la época dorada para el baile, la década de los ochenta. Inició con "Come Alive", del álbum White Women, pasaron "Over Your Shoulder" y cerraron con "Fancy Footwork".

Por último y para cerrar de la manera más épica Lollapalooza, era el turno del último rockstar en existencia, desde cómo se vestía el crew técnico se notaba algo distinto, con camisas, corbatas y sombrero empezaron a poner en escena el show de Jack White. 10 minutos antes del comienzo una cuenta regresiva secuestró las pantallas e invitó a la audiencia a acercarse al escenario principal. Los últimos segundos de la cuenta fueron gritados por la audiencia y el grupo de Jack White saltó al escenario, para después ser acompañado por el guitarrista. Con una improvisación introductoria, para después pasar a "Over and Over", de su álbum más reciente, el guitarrista de Detroit comenzó a conducir a su grupo. El cantante de proyectos como The White Stripes, The Raconteurs y The Dead Weather exploró su catálogo entero, bajo luces color azul tenue el oriundo de Detroit retó a la audiencia con improvisaciones sónicas electrizantes por una hora con quince minutos, el cantante pasó por canciones como "We Are Gonna Be Friends", "Steady As She Goes", "I Cut Like A Buffalo" y "Love Interruption" por mencionar algunas. Jack White parecía un conductor más que un rockero, prolongaba canciones con sus improvisaciones en la guitarra y hacía señas a sus músicos para marcar inicio y final de las canciones. Lo más sorprendente es cómo modificó sus canciones de modo que en vivo tengan pasajes inexistentes y que a veces parecieron el comienzo de una canción completamente distinta a la que se encuentra interpretando. Los momentos más impactantes de su set fueron cuando tocaba canciones de The White Stripes, ya que nos sorprendió con "Icky Thump", "Fell In Love With A Girl" y el cierre más esperado "Seven Nation Army", la cual fue coreada a todo pulmón. Así cerramos nuestra cobertura de Lollapalooza 2018.

Moisés Hipólito

REDACCIÓN:

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Diego Campuzano

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