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Portugal. The Man en El Plaza Condesa

Portugal. The Man en El Plaza Condesa

Michel
Trevilla

23/Oct/2017

Detalles

Organización

Producción

Ambiente

Lugar

El Plaza Condesa

Artista(s)

Con un bajista indomable, visuales alucinantes y un homenaje a la historia del rock, Portugal. The Man volvió a la Ciudad de México.

La banda liderada por John Baldwin Gourley, ofreció un show promocionando su más reciente placa de estudio: Woodstock. Los oriundos de Alaska volvieron a la Ciudad de México después de su presentación en Live Out en Monterrey, entregándose a su público a pesar de diversas fallas en el audio y algunos problemas en la pedalera del frontman.

En punto de las 18:45 H, The Chamanas salió a escena con un recinto a un tercio de su capacidad, el grupo del norte empezó su set compuesto de siete canciones. Con grandes éxitos de sus larga duración NEAOnce:Once, el público ovacionó cada canción ejecutada. Y no es para menos, pues Paulina Reza ofreció cátedra, exponiendo una de las voces más sobresalientes en la escena nacional. Con misticismo y folclor, la agrupación cerró su presentación con el tradicional “Corrido de Chihuahua”, fusionándolo con su versión de “Purple Yellow Red & Blue”, canción original de los estelares y que los fronterizos reinterpretan en español.

Después de 40 minutos de que los mexicanos terminarán su show y con al menos tres pruebas de sonido realizadas, Portugal. The Man se apoderó del escenario y empezó su set list con una vibrante ejecución introductoria de “For Whom the Bell Tolls” de Metallica, entrelazándola con “Another Brick In the Wall, Pt. 2” de Pink Floyd,  terminando el prólogo con su original “Purple Yellow Red & Blue”, canción con la que llevan abriendo sus conciertos desde hace varios años.

Los estadounidenses se veían cómodos en el escenario, –o casi todos–, pues mientras tocaban su aclamado éxito “Feel It Still” y "Number One", Gourley se quitó la guitarra y fue directo a la consola de audio a verificar algunos problemas con el staff. El espectáculo siguió e interpretando “So Young”, “So American” y “Rich Friends”, los estadounidenses acompañaban su live act con un increíble espectáculo visual (tal vez lo mejor del show). Destacando en las imágenes, algunas críticas contra acciones gubernamentales y sátiras a la piratería.

“Modern Jesus y “All Your Light” fueron los puntos más altos en la exhibición, pues fue durante el par de tracks que los integrantes de Portugal. The Man dejaron entrever con solos de guitarra y virtuosismo en la ejecución de sus instrumentos, que la psicodelia se puede apoderar de ellos y son capaces de llevar su sonido más allá (mucho más allá), de lo que es escuchar al grupo en estudio. Las extensas presentaciones en ese momento, se dan gracias a que empalman sus pistas con una reinterpretación de Ghostface Killah con "Kilo", y un cover de "I Want You (She's So Heavy)" de The Beatles.

Con un gran dominio en la técnica, visuales que nos transportaban por un minuto a Woodstock y una banda que suena mejor en vivo que en estudio, el quinteto volvió a tocar su hit veraniego “Feel It Still”, acción que sorprendió a propios y extraños. Ante tal rareza y sin agregar un arreglo o una nueva forma en la ejecución, a su show llegó otro sobrado cover, “Don’t Look Back in Anger” de los británicos Oasis. Con dicha canción de los hermanos Gallagher, la banda terminó su número.

Con un público entregado coreando el nombre de la banda, Zachary Carothers (bajista de la banda), regresó y pronunciando “Your City is Unreal, Thank You”, el resto de los músicos volvió y tocaron un par de temas adicionales como parte de un encore.

Es extraño ver que una agrupación con nueve discos bajo el brazo y uno de ellos en promoción, se aventuré a ejecutar tantos covers y toqué un sencillo dos veces en un mismo espectáculo. Con lo bien que ejecutan sus instrumentos en vivo (el bajista con un plus especial por su entrega en las tarimas), Portugal. The Man ya tendría que ser un consolidado y tal vez hasta un gigante en la música contemporánea. Y aunque la banda cumplió a su fanaticada, el show se tornó en ocasiones un tanto agridulce.

 

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