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Desert Daze 2018 presentado por Aeroméxico

Desert Daze 2018 presentado por Aeroméxico

Más que una experiencia, un estado mental: Desert Daze 2018 #LaMúsicaTeHaceVolar.

La idea en escrito es muy buena: un cartel que abarque lo más trascendente y atractivo de los géneros actuales, una locación de ensueño en las afueras de California y una puesta en escena psicodélica. ¿Que podría salir mal? Solo la madre naturaleza nos podría parar…

Una reserva natural preciosa con las montañas por un lado y por otro la playa resguardó la séptima edición de este festival, fue adornado de una manera mágica con artefactos psicodélicos como totems gigantes y tipis enormes que al entrar te llevaban a experiencias sónicas inimaginables. Se trató de un festival de comunidad con una vibra uniforme a diestra y siniestra, desde el bazar con tendencias hippie, hasta los asistentes caracterizados con outfits curiosos, o con playeras de los grupos que querían presenciar. No es un festival para cualquiera, solo para los verdaderos amantes del rock que desean aventurarse al desierto por un fin de semana sublime.

El primer día en Desert Daze dio mucho de qué hablar, era imposible conocer Moreno Beach y no enamorarte de la inmensidad de las montañas que rodean y la vibra desértica que sentimos al dar los primeros pasos dentro del festival. Alcanzamos a ver unas cuantas canciones de las españolas Hinds en el escenario The Block, quienes ya tienen un show montado y por lapsos sincronizaban sus pasos de baile durante canciones, el grupo ofreció un set divertido.

El tiempo volaba conforme nos movíamos de un escenario a otro, y con ello se acercaban las nubes grises, bajo ese contexto salió Pond con la canción "30.000 Megatons" para abrir su set. El grupo atrajo a una gran cantidad de espectadores y nos cautivó durante una hora aproximadamente, el recibimiento y la vibra era tan épica, que Pond debutó canciones en vivo como "Sixteen Days" y "Burnt Out Star".

Posteriormente, Jarvis Cocker nos presentó su show solista JARV is, en una variación psicodélica, los visuales de luces líquidas en la parte trasera del grupo potencializaron los sentimientos que Jarvis profesaba a través del micrófono con su elegancia característica. El cantante tomó en su totalidad de su catálogo personal y solo cubrió "His N' Hers" por parte de Pulp.

En el mismo escenario The Block, Uncle Acid & the Deadbeats reventó tímpanos, sesos y todo lo que se les puso alrededor, desde el primer riff distorsionado, todo entró en sincronía: los visuales, la música y la gente presenciando al grupo. Desde "Waiting For Blood" hasta "No Return" el lugar retumbó por la energía y decibeles con los que tocó, de nuevo los visuales elaborados por el Mad Alchemy Light Show aportaron una vibra electrizante a la presentación.

Por último del primer día y como acto estelar de la noche, Tame Impala tomó el escenario The Moon (principal) con "Nangs" para introducir su show, la noche estaba en su plenitud y las gotas de lluvia empezaban a caer, las pantallas se apoderaron de la atención del público y los asistentes hipnotizados presenciamos a la banda más popular del rock psicodélico actual… pasaron a su segunda canción "Let It Happen", sencillo de su álbum más reciente donde hubo confeti y el show tomaba una vibra más de fiesta, hasta que el cielo se tornó color blanquiazul, los rayos nos ahuyentaron y procedieron a evacuar el lugar por riesgo de una tormenta eléctrica.

El amanecer del segundo día nos hizo olvidarnos de lo sucedido, el paisaje era nuboso, el frío se había apoderado del día y lo que en su momento era un regocijo de alegría, tomó una vibra misteriosa.

Llegamos al comienzo de Boogarins, los brasileños tocaron ante un escenario principal con un gran número de seguidores bailando y tarareando canciones en portugués, su entrega en el escenario fue un tanto mágica, experimentaban con nuevos sonidos durante su set y con mucha emoción entregaron un show memorable para la audiencia californiana.

El rock alternativo y psych rock chocaron con Mercury Rev, que logró animar al público a un sentimiento de felicidad. La banda neoyorquina revisitó su álbum Deserter's Songs como parte del 20 aniversario de la placa.

Chelsea Wolfe trajo las tinieblas a Moreno Beach con su característica aura tétrica y terrorífica en la noche del 13 de octubre, la puesta en escena atrapó todos nuestros sentidos y nos hipnotizó con temas de toda su carrera, como "Feral Love" y "House Of Metal".

La noche continuó con Kikagaku Moyo, que mostró su maestría instrumental en el escenario The Block, de nuevo los visuales de aceites añadieron un sentimiento especial a la presentación. El sitar, las guitarras y sus largas improvisaciones volaron la cabeza de los asistentes.

Para finalizar la noche vimos a tres grupos seguidos: King Gizzard & the Lizard Wizard que tocó un set similar al de su gira mexicana y no llevó a los asistentes al frenesí completo como en tierras aztecas, Beak> propuesta krautrock de Geof Barrow (miembro de Portishead) que en una pequeña carpa logró una presentación catártica con una audiencia de no más de 500 personas, y la monstruosidad de A Place To Bury Strangers, que literalmente destruyó tímpanos e instrumentos por su energía en el escenario.

El festival llegó a su cierre con un domingo cálido, como había iniciado, la gente se acercaba a la playa para nadar, Preoccupations sonaba a lo lejos con su angustia y ruidos estruendosos.

Este día vimos a Earth, que nos mostró la importancia de ensamblar un acto en vivo sin error alguno y dominando la ejecución instrumental, su vibra fue ideal para el entorno, mientras contemplábamos como desaparecía el sol y nos preparábamos para una noche gélida.

Death Grips voló nuestros oídos y ganas de sobrevivir con su presentación violenta y sus actitudes fuera de serie, íbamos de una propuesta sónica a otra y el lineup del festival no te dejaba quedarte estancado en un solo subgénero musical.

Earthless nos regresó al planeta stoner, pero My Bloody Valentine no nos dejó escaparnos de la onda shoegaze/experimental, al grado en el que el audio era tan pesado, que empezaron a regalar tapones para los oídos.

Por último y para cerrar el festival, Ty Segall & White Fence nos deleitaron con sus genialidades en la guitarra y cerraron The Block con su distorsión fuzz característica, de una manera muy sutil y estruendosa.

Sutil, pero estruendoso; caóticamente bello, así describiría a Desert Daze: un estado mental.

No es una revista, es un movimiento.