Cynic y Dark Lunacy: Música de culto en honor a los muertos

Era la noche previa al día en el que se le rinde honor a la muerte y a nuestros muertos,  por lo que no hubo mejor preámbulo que una sesión de dos bandas que transitan por los caminos de la música de culto. La primera, Dark Lunacy, con un regreso al país que le ha abierto los brazos de un modo sorprendente, inclusive mejor que en Italia, su país de origen; y la segunda, Cynic, que han ocupado un lugar en lo más alto de la cima prácticamente desde su primer álbum, auún cuando estuvieron alejados de los escenarios por más de diez años.

Con The Day Of Victory bajo el brazo, álbum con el que consolidaron su veta death metal y su gusto por la temática rusa, Dark Lunacy subió a las tarimas de un Circo Volador que, aunque los recibió con emoción, eventualmente pareció dividirse entre quienes se decantaban por el death melódico y sinfónico de los italianos, y quienes esperaban con ansías el virtuosismo y experimentación de Cynic.

A pesar de ello, Lunacy gozó de una muy buena aceptación por parte del público mexicano, cuyas voces se unieron en más de una ocasión para entonar esos coros característicos de la música de los europeos. Sonaron así “Stalingrad”, “Through The Non-Time”, “From the Don to the Sea”, en la que destacaron los coros emulando el canto del ejército ruso, y por supuesto los clásicos “Dolls” y “Aurora”.

Tocaba el turno de Cynic y el Circo Volador pareció adquirir otro matiz, pero sin perder la energía que se ganó con la banda previa. Las luces iniciaron un juego distinto y bajo ellas apareció Paul Masvidal con su ya clásica forma de sostener su guitarra y una máscara cubriéndole el rostro.

El set abrió con “True Hallucination Speak”, primer corte de su último LP, Kindly Bend to Free Us, y tras ésta, los originarios de Florida hicieron un recorrido por toda su discografía: “Evolutionary Sleeper”, “Carbon-Based Anatomy”, “Veil of Maya”, “The Space for This”.

En su última placa, Cynic pareció hacer a un lado los riffs pesados y otorgarle un lugar preferente a los sonidos derivados del jazz y el rock progresivo. Sin embargo, en vivo su postura es distinta y las interpretaciones del nuevo disco parecen tener un tono más heavy, lo cual sin duda se agradece.

A diferencia de la gira anterior, la alineación que Cynic presentó en esta ocasión es lo más cercano que se tiene a la formación clásica, pues además de Masvidal en la delantera y Sean Reinert en la batería, Sean Malone fue el encargado de hacer vibrar las cuerdas de un virtuoso bajo y el siempre exótico chapman stick. Maravillosa sorpresa sin duda alguna, si consideramos que los tres son unos genios detrás de sus respectivos instrumentos.

Al final poco importó que la naturaleza de ambas bandas pareciera incompatible. La música ejecutada fue lo suficientemente efectiva que la noche sirvió como un perfecto preámbulo para la celebración de día de muertos. Un honorable culto para quienes ya no están entre nosotros.

"Ready Err Not", nuevo video de Flying Lotus

El nuevo disco del productor Flying LotusYou're Dead!, continúa revelado grandes sorpresas y ahora podemos ver el videoclip del tema "Ready Err Not", el cual parece que fue hecho específicamente para esta fecha, pues es una animación realizada por David Firth bastante sangrienta y perturbadora, algo que no quisieras ver mientras estás comiendo con la abuela.

 

Ya tiene video "Tape 2 Tape" de Aqualung

A mediados de septiembre, Aqualung presentó "Tape 2 Tape", primer sencillo que se desprende de 10 Futures, su nueva producción, que saldrá a la venta en enero del próximo año.

De este sencillo se editará un cassette edición limitada que puedes comprar aquí y por lo pronto ya puedes ver su videoclip, el cual fue realizado por Matt Saunders inspirado en el trabajo del cineasta polaco Zbigniew Rybczynski.

Nuevo video de The Orwells

Para estar a tono con el Día de Brujas y de paso seguir promoviendo su más reciente producción, Disgraceland, The Orwells publicó el terrorífico videoclip oficial correspondiente al sencillo "Norman".

Arcade Fire comparte cortometraje de terror

Para celebrar como se debe el Halloween, los canadienses de Arcade Fire compartieron un cortometraje de terror de 21 minutos de duración titulado Festi, el cual fue dirigido por Noreen Bauble, que es un viejo pseudónimo utilizado por la banda comandada por Win Butler.

La película habla sobre la gira de festivales que realizó la banda durante el 2011, en la que Butler festejó su cumpleaños 27 y las cosas empezaron a tornarse un poco extrañas cuando Tim Kingsbury es poseído por el espíritu enojado de Jim Morrison que busca a Win para matarlo.

Parte del elenco que participó en esta producción fue James Murphy (como un DJ triste), Fleet Foxes (como cantantes), Andrew Garfield (Spiderman) y los hermanos Dessner de The National como unos gemelos espeluznantes.

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SQÜRL estrena sencillo

Integrado por Jim Jarmusch, el productor Carter Logan y el ingeniero de sonido Shane Stoneback, el trío neoyorquino SQÜRL fue firmado por el sello ATP Recordings, el cual se enorgullece en anunciar el lanzamiento de un nuevo EP que formará parte de una serie de 3 entregas que estará disponible al mundo el 17 de noviembre de este año.

Para calentar motores, hoy fue estrenado el sencillo ultra-drone "Francine Says".

 

Todo menos un simple debut

Esa imperiosa necesidad de etiquetar todo es uno de los tantos errores a los que nos enfrentamos quienes escribimos de música. Catalogar las cosas da una sensación de poder y un cierto sentido de control. Cuando uno escucha música lo que debería de hacerse es simplemente disfrutarlo, y así sucede con Campo.

Citar a Juan Campodónico es hablar de una de las mentes musicales más interesantes de Uruguay, y por qué no decirlo, de todo el cono sur. Músico, compositor, productor y DJ, Juan puede presumir ser creador e integrante de El Peyote Asesino, Campo Bajofondo. Además, por si fuera poco, Campodónico ha sido productor de personalidades como Jorge Drexler, El Cuarteto de Nos, No Te Va Gustar, Ximena Sariñana y el propio Bajofondo. Tremendo currículum, ¿no creen?

Ahora al mando de su propio proyecto, Campodónico o simplemente Campo, presenta un delicioso compilado de diez tracks con lo mejor de su repertorio. Si bien el primer corte, “La marcha tropical”, da cuenta en su sonido de las intenciones del autor de ponernos a bailar, Campo es en realidad algo más que canciones para moverse. Existen melodías que nos hacen pensar en una buena cumbia, pero también en un hip hop bien elaborado, tanto en inglés como en español.

Es aquí donde las etiquetas son inservibles. La mezcla de estilos, si bien todos definidos y claros, resulta en un ambiente formidablemente homogéneo, cuya manufactura es impecable; Gustavo Santaolalla y Joe Chiccarelli (The Strokes, White Stripes) fueron quienes le ayudaron a encontrar un mundo propio en el cual existir.

Por si fuera poco, las colaboraciones pasan a otro nivel con nombres como Verónica Loza, Martín Ribero, Pablo Bonillay y Jorge Drexler, éste último probablemente el nombre más reconocido en nuestro imaginario musical.

Como resulta con todo buen material, pensado para escucharse de principio a fin, es injusto tener que mencionar uno o dos cortes; pero si empiezan a presionar, además de la deliciosa “La marcha tropical” recomiendo absolutamente “Viento”, melodía en la que es imposible no pensar en Bajofondo y en la cual encontramos electrónico, tango, pop y hasta jazz.

También vale la pena mencionar "1987", canción escrita por Jorge Drexler que toca las fibras más sensibles con su muy bien pensada construcción sonora.

Campo es una delicia, no hay más. Con toda la riqueza del cono sur y atmósferas que nos hacen pensar en la tradición pero también en la modernidad, este material es un espejo en el cual se reflejan las maravillas musicales de Uruguay. La experiencia de los años, de las producciones, de los tropiezos y los aciertos musicales, hacen que el primer disco en solitario de Juan Campodónico sea todo menos un simple debut.

El lado negro de Helado Negro

Algunas veces resulta un tanto irónico que el producto nacional sea más conocido fuera de su país que en el mismo. Roberto Carlos Lange, mejor conocido como Helado Negro es mitad ecuatoriano, mitad estadounidense, pero su música se ha posicionado mejor en el mercado anglosajón sobre el latino.

Hijo de inmigrantes ecuatorianos que llegaron a Florida del Sur, donde fue dado a luz, Lange creció entre un ambiente tropical, calor, color, y muchas de las tradiciones que conlleva la cultura latinoamericana.

Por eso tanto en sus LP’s como EP’s siempre predomina la experimentación que juega con sonidos y beats electrónicos como salidos del espacio, pero que tienen sus raíces en una mezcla de culturas. Estar de gira, no es algo nuevo para él, por lo que en entrevista para Indie Rocks! compartió los pormenores de su tour, en el que se presenta junto al artista británico de krautrock Sinkane, entre otras cosas.

“La gira va muy bien, los shows llenos, excelente. En fin, hay una escena bien bonita aquí”, compartió. Dicha gira corre con motivo de la presentación de su reciente álbum Double Youth, y comenzó a mediados de septiembre en Los Ángeles, pasando por lugares como San Francisco, Brooklyn, Phoenix, Nashville, por mencionar algunos, y que concluirá el dos de noviembre en Nueva York, para después dar inicio al tour europeo.

“¿Sabes la cosa que me dice la gente que no conoce mi música cuando termino un show?, me dice: That’s weird; y supongo que es por algo que les gustó y que quieren conocer más, pues encontraron algo interesante para buscar o ponerse más profundos en lo que he estado haciendo y eso es lo que me gusta.”, afirmó.

La música que hace Roberto es el resultado de un híbrido, por un lado utiliza su computadora y sintetizadores; por el otro espacios, capas y melodías, lo que lo ha llevado a destacar de entre otros artistas: “Creo que mi sonido es un poco diferente, sobre todo en las presentaciones; estoy solo en el show live, uso unas ideas y temas que he estado haciendo, como una gente en traje brillante para el stage” añadió.

El también productor, sostiene que todo lo que hace surge de manera natural, no fuerza las cosas para desarrollar un proyecto, sino que se alimenta de cada nueva idea que llega a su cabeza y que rendirá frutos para el personaje, porque realmente eso es: “Helado Negro es una idea, no es mi nombre. Es una forma de hacer algo fuera de mí como persona, aunque uso cosas mías, lo hago para poder compartirlas con la gente que me escucha”.

¿Cuál es el lado negro de Helado Negro?... después de dudar sobre la respuesta, entre risas contestó “Puede ser mi… ¿cómo se dice?, mi shadow”. En efecto, y no sólo de él, la sombra es el lado negro de todas las personas. Su nombre artístico es una metáfora que invita al público a experimentar, a no tener miedo de mezclar y jugar, con las emociones, con el lenguaje, con la música.

Helado Negro continuará con su tour Double Youth en Europa, con fechas -- por primera vez en solitario, aunque ya ha estado ahí antes -- en Holanda, París, Oslo, Madrid, Zaragoza, entre otros, donde presentará lo que afirma es su adicción: hacer música.

In Robert Alfons We TR/ST

Locura, sudor, mucho sudor, euforia, baile, casa llena. Eso fue un poco de lo que se vivió la noche de ayer en el Pasagüero, que recibió el proyecto electrónico de synthpop y darkwave TR/ST del canadiense Robert Alfons, quien por primera vez trajo su acto en vivo a nuestro país.

La llegada de TR/ST a tierra azteca era un momento esperado por muchos, y se notó cuando para antes de las nueve de la noche, una larga fila de gente esperaba por ingresar al recinto elegido para darle la bienvenida. Si fue la mejor opción de lugar o no, quedó en opinión del público quien, por lo que pude averiguar preguntándole a unos cuantos si se sentían contentos con esta selección, respondió negativamente, pues la cantidad de personas que había, provocaba cierta incomodidad, e incluso algunos se quedaron en el área del comedor o en la entrada. Así como el audio, que también dejo mucho que desear.

Lo cierto es que este aspecto no nubló en absoluto la entrega del canadiense y su crew, armado por una tecladista rubia y un joven baterista, quienes para las diez y media de la noche, cuando los ansiosos asistentes comenzaron a chiflar pues no podían esperar más por ver el espectáculo, inauguraron la noche con algo tranquilo como “Slightly Floating”, para después desatar la locura con “Sulk”.

A partir de ese momento, la música fue in crescendo, sonaron temas del primer disco homónimo, que grabó junto a Maya Postepski de Austra, cuando ambos eran TR/ST. Por ejemplo “Heaven” y “F.T.F.”, que hicieron explotar la pista de baile, también podía verse un bonche de celulares en lo alto intentando capturar una imagen de Alfons, que salió al escenario con un tipo blusón largo, negro y sin mangas, muy sencillo, pero también con mucha garra.

El show siguió e hicieron aparición canciones de Joyland, segunda placa de Robert, ya en solitario, y así fue que “Rescue, Mister” y “Capitol” se convirtieron en clave de la noche. Se estaba cuerpo contra cuerpo, de que casi cachete con cachete; el calor humano hervía en todo el lugar. Hay gente a la que le molesta el contacto físico con un desconocido, pero aquí simplemente era inevitable, para donde te movieras, tenías que rozar a alguien y podía ser no muy placentero. Aunque por otra parte, para los que son más desinhibidos, era un verdadero gozo, pues la fiesta estaba al tope: sin pudor y sí con mucho sudor.

El setlist estuvo lleno de temas muy esperados y que el respetable coreó sin chistar una sola frase, los más sonados: “Chrissy E”, “Dressed For”, “Candy Walls” y “Bulbform”. La entrega tanto de Alfons como del público es de destacar, simplemente hubo una conexión cósmica que hizo que el show corriera a la velocidad de la luz. Para cuando vi la hora, ya era casi medianoche, estábamos recibiendo Halloween mientras “Are We Arc?” arrancaba gritos del público.

Finalmente y después de tanto gozo, “Peer Pressure”, “Gloryhole” y “Icabod” despidieron no sólo un concierto, sino un verdadero espectáculo; uno de los mejores del año. El primero en nuestro país, y esperamos que no el último.

The Pains of Being Pure at Heart: Cuando el dolor se vuelve fuerza

El olor a dulces, flores, pan, y demás alimentos preparados especialmente para los muertos comenzaba a apoderarse de la ciudad y con ellos se asentaba la melancolía por el pasado y lo efímero de la vida. Como si fuera coincidencia, el Foro Indie Rocks! albergó la presentación estelar de una banda neoyorkina famosa por convertir la desolación en una energía revitalizadora: The Pains of Being Pure at Heart, que reunió a varios seguidores de sus nostálgicas melodías y a otros más que los escucharon por primera vez.

El frío no fue impedimento para conglomerar a varios melómanos en busca de pasar un buen jueves de guitarras. Eran las 23:00 horas y el público se encontraba ansioso por recibir a esta singular banda liderada por el carismático Kip Berman, que justo regresaba de una extensa gira por Europa. En medio de un tour por todo Estados Unidos promocionando su más reciente álbum, Days of Abandon, el quinteto ofreció un concierto incomparable que volvió locos a los presentes.

El regreso de esta agrupación a nuestra ciudad fue muy especial ya que no solo traían un nuevo material, sino que su arribo incluyó una alineación totalmente nueva que inclusive traía a la prima de Kip en los coros. Sonaron temas ya queridos por el público nacional, como “Young Adult Friction”, “Heart in your Heartbreak” y “Come Saturday”, además de no uno sino dos encores que dejaron escuchar una versión de pura guitarra “Ramona” y “This Love is Fucking Right!”.

Una hora exacta fue el tiempo en el que estos músicos se entregaron e hicieron vibrar el recinto, sin embargo, lo que más impactó fue que al finalizar la presentación, como cualquier mortal, Berman bajó a conocer a sus fans, se tomó fotografías con ellos y firmó uno que otro vinil, demostrando la nobleza de su corazón y el agradecimiento a quien les permiten seguir sonando.