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The Strokes — The New Abnormal

9

The Strokes
The New Abnormal

Cult Records / RCA Records / 2020

Artista(s)

The Strokes

20/Abr/2020

"The Strokes quiere encarnar una idea, ser parte de una continuidad", su nuevo disco tiene su esencia, canciones "cojonudas".

Cargábamos las mochilas con botellas de licor como si se tratara de municiones para ir a la guerra, aunque más bien se trataba de una revolución, una revolución personal, sentíamos que estábamos luchando contra un sistema. Éramos ingenuos. Nos colocábamos afuera de la escuela cerca de una pared mientras alguien más hacía lo mismo del otro lado para recibir las mochilas. “Con cuidado porque se pueden romper”. Se escuchaba un golpe. Después entrábamos como siempre, la camisa fajada, los zapatos brillosos, el cabello hacia atrás con mucho gel. Nos revisaban y no traíamos nada. No había cámaras como las hay ahora. Era la época posterior a la caída de las torres gemelas en Nueva York, no entendíamos qué significaba ese suceso. Es-cuchábamos Is This It? de The Strokes. Nos divertíamos. Algunos recuerdos se fragmentan hasta volverse irreconocibles, no se sabe qué fue verdad y qué fue mentira. Han pasado casi veinte años de esto. En 2020, The Strokes está de nuevo en nuestros oídos con su sexto álbum, The New Abnormal. Este año también lo recordaremos por mucho tiempo, por la pandemia, la cuarentena, la ansiedad, la probable caída de la economía y sí, el regreso de los neoyorquinos con un gran material.

En el libro de Lizzy Goodman, Meet Me In The Bathroom (lo siento, es casi imposible no pensar en este libro cuando se menciona el rock de los 2000 y Nueva York), son muchas voces que hablan de The Strokes como una banda que encarnaba una idea, una continuidad de bandas setenteras y una esencia de rebeldía, una agrupación que sabía producir canciones directas, breves y "cojonudas". Sus integrantes eran estrellas de rock mucho antes de quemar nuestros ojos con sus presentaciones en MTV. Tenían porte y tenían la actitud. Algo sucedió en el trayecto que hizo que perdieran su "fuego" y, sin embargo, seguimos tan pendientes de ellos que sus discos siguen siendo un tema a comentar. Lo que crearon con su debut es tan grande como el sol.

En The New Abnormal quien lleva el mando del sonido es Julian Casablancas, los tonos retro de los 80 y una estética de synths electro lo prueban. Asiduo a explorar esa ruta ya sea en su faceta individual como en “11th Dimension” o en composiciones de Angles o Comedown Machine, la postura del frontman es clara, su pasión está en el garage, pero profundiza en la década de 1980. Probablemente sea el grunge lo que lo empujó al borde de la creatividad, pero es en el look de los videojuegos y el nacimiento de la tecnología en donde le gusta pensarse. Además, en sus nuevas canciones desembarcan en otro puerto, no son temas breves ni urgentes como al principio. La estructura es más parecida a la de First Impressions Of Earth. Y aunque no son pocas las voces en que lo citan, no encontramos la similitud con The Voidz, no hay ese deseo de la experimentación ni de la caída libre y salvaje. La pieza en general sigue siendo la genética enérgica de su sonido, la suma de guitarras que le dan cuerpo y detalle a los temas, la voz de un Casablancas que se aleja en declive o que canta como si estuviera borracho o drogado o tímido o enojado.

Nuestros padres pronto descubrieron que rompíamos algunas normas al consumir “vino” en la escuela. Ja. Así le decían, “vino”. La directora los llamó cuando por envidia de alguien se enteró de nuestras reuniones al fondo de las canchas de fútbol. Unos arbustos servían para ocultarnos. Años después de nuestra fallida revolución la postura de The Strokes en el primer tema embona perfectamente con el sentir de nosotros ahora que somos adultos. Es un discurso contundente, una manifestación de quiénes son ellos y una postura contra quienes los han criticado. La mejor producción de la banda de la mano del genio Rick Rubin, la guitarra rítmica de base, el bajo en el canal derecho y en el izquierdo, otra guitarra que hace un par de punteos. Dos requintos distintos en cada lado del sonido. “Nos han criticado, nos han crucificado y se han burlado de nosotros, no podemos ayudarlos si nosotros somos el problema, estamos intentando conseguir su atención”. “The Adults Are Talking” es un registro del mejor U2 y Echo & the Bunnymen mientras de manera soberbia ellos dicen aquí estamos.

“Brooklyn Bridge to Chorus”, el tercer sencillo, es una clásica canción de la banda, su forma, su fuerza, el verso y el coro están anclados en sus primeros temas, salvo que éste es mejor. El vibrante sintetizador ochentero es en realidad toda la canción. Aunque las guitarras impulsan, los mejores momentos están en la parte electrónica combinándose con los arreglos de esa misma década a la que cita recurrentemente. “¿Y las bandas de los 80? ¿A dónde fueron? ¿Podemos cambiar al coro ahora mismo?" Casablancas cita su alcoholismo y las falsas esperanzas que pudieron representar las bandas de los ochentas y a su vez, la “decepción” que tuvieron muchas per-sonas cuando The Strokes no fue la banda que ellos esperaban. Pero sí lo fueron. En "Bad Decisions" el crédito de Billy Idol debería ser también para New Order.

Hay grandes temas en The New Abnormal, grandes líneas, grandes historias, grandes momentos. Son muchos. La voz enfurecida de Julian en el coro "Eternal Summer"; la guitarra insistente y el requinto sentenciador en ese mismo tema, muy en una vibra de condena. El recuerdo de "Someday" en "Why Are Sundays So Depressing", la voz aguda, los arreglos catárticos de las guitarras, puntiagudas, electrónicas, demenciales, luego se robotiza la voz y prosigue el tema como si nada hubiera pasado, como si no se hubiera engradecido. Muy a lo Daft Punk. El falso inicio de "Ode To The Mets" en un agonizante final, el instante en que entra la batería y el tema comienza a despegar, Casablancas gritando una última vez, el órgano sosteniendo casi de milagro una canción que más que una oda, suena a despedida.

La portada del álbum es también una cita a los 80. La pintura "Bird on Money" de una leyenda en el arte contemporáneo y del grafitti de Nueva York, Jean-Michel Basquiat. Qué es lo que nos quieren decir los neoyorquinos... que existen los recuerdos y que algunas veces es imposible borrarlos, que ellos siguen esfórzandose, que no los den por olvidados porque su historia está más viva que nunca y que siguen siendo capaces de crear canciones "cojonudas".

A nosotros nos expulsaron. Frente a nuestros padres reconocimos que sí metíamos whiskey en nuestras mochilas. Uno que otro se quebró y lloró. Otro negó lo que sucedía. Nosotros nos quedamos con el regaño. Y pronto volvimos a hacerlo de nuevo, seguimos escuchando The Strokes y seguimos pensando en que algo había ocurrido con su música. 20 años después, seguimos convencidos de que sí ocurrió, con The New Abnormal sigue ocurriendo eso que está más allá de un análisis musical, de los méritos o de la composición. Está en su aura, en la vibra de cada canción, en una energía y una emoción que es inevitable contener. Así como los recuerdos... a veces no los podemos evitar.

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