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NRMAL 2020 en el Deportivo Lomas Altas

NRMAL 2020 en el Deportivo Lomas Altas

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NRMAL 2020: Con adversidades, siguen las sorpresas

Son 10 años de un gran esfuerzo que nació en Monterrey pero que encontró un lugar especial en CDMX, en donde brinda un espacio a la música independiente y que cuya magia se encuentra en descubrir sorpresas sonoras, en eso nunca nos fallan.

Para esta ocasión, NRMAL se volvió compacto, con solo 10 bandas en dos escenarios. La actividad en vivo comenzó a mediodía de forma ruda con el metal de Fumata y terminó a las 21:00 H con la magnifica presentación de Juana Molina, para darle paso al DJ Set de Ruiseñor. La intención fue dejar a un lado la experiencia de festival masivo y hacerlo mas cómodo, como ir a un picnic musical.

Pero hubo adversidades para que se lograra, Flying Lotus, que fungía como cabeza del cartel y el único talento que se reveló con mucha antelación, canceló su participación un día antes del evento por motivos personales, un golpe duro que no cayó nada bien a cierto público, pero que para otros no fue impedimento para disfrutar y apoyar a una gran iniciativa que siempre buscó mostrar talentos emergentes y vanguardistas, ávidos de ser descubiertos. 

Y vaya que lo ecléctico es su sello característico, contando con la onda eléctrica y experimental de Jackie Mendoza, para pasar al primer gran momento con Belafonte Sensacional, que un día antes hizo pasar a segundo plano la adversidad de lo de Flying Lotus con el Trending Topic de #BelafonteALas8, que aunque al final no sucedió, es señal de que hay un headliner en proceso, quizá por eso hicieron mofa de anunciarse como Flying Lotus al iniciar su participación. Fue un show potente y ameno, cuya buena vibra se transmitió al respetable que cantaba, brincaba y armaba el slam con los temas del Soy Piedra, disco que le brindó una atención bien ganada y que se demuestra con el acto en NRMAL de Israel Ramírez y compañía.

La variedad sonora seguía con la onda tropical y folclórica del ecuatoriano Mateo Kingman, con su show excéntrico que nos remitía a El Guincho; el post rock debrayante de Wand y la experimentación sonora vibrante de Bea1991, con un outfit particular de overoles, ventiladores en el escenario y videos variados de animales y modelos en 3D, una elaboración visual en el escenario que parecía una exposición de arte contemporáneo, como si Zona MACO conociera al Festival MUTEK.

Regresábamos al post rock viajado con The Sea And Cake, con su propuesta al estilo de The Whitest Boy Alive o Yo La Tengo, para llegar al momento de electro y high energy de Byetone y seguir con el rock de Bush Tetras, con una frontwoman de mucho poderío, que pese a que las bocinas del escenario dejaron de funcionar por un instante durante el show, salió avante.

Y finalmente, se llegó a la apoteosis con el universo sonoro de Juana Molina, que mostraba tanto su versión punk como su característico lado experimental, cuya improvisación en vivo es muy efectiva, nos puso eufóricos y al borde del colapso, para darle fin a una edición mas.

Una iniciativa como NRMAL es necesaria y vaya que el público respondió a su llamado para darle vida, al final como experiencia no queda a deber, a pesar de ese vacío llamado Flyng Lotus del cual se espera que se cubra en 2021. La clave para que el festival persista ante la fuerte oferta de shows es la identidad que solo le brinda su cartel, mas la comodidad de su sede, la duración y el horario. Es una década de sorpresas, no te vayas nunca NRMAL.

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