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Holy Fuck — Deleter

9

Holy Fuck
Deleter

Last Gang Records / 2020

Artista(s)

Holy Fuck

El álbum que busca resetearnos: Holy Fuck con Deleter.

Empieza un año, la nueva década y muchos estamos expectantes de lo que deparará a la música; recién comenzamos el veinte-veinte y recibimos el nuevo álbum de Holy Fuck para seguir bailando y olvidar que, sí, las vacaciones se nos acabaron. Deleter es el nombre del quinto álbum de estudio del cuarteto canadiense y se caracteriza por supuesto, por el ritmo vanguardista  electrodance que se ha vuelto una constante; el disco de larga duración contiene nueve tracks que nos dan el boost de viernes, con Deleter seguro hay fiesta en la casa.

El álbum presenta colaboraciones tan lógicas como extrañas; como en “Luxe”, con la participación del maestro del electro pop Alexis Taylor de Hot Chip, cuyo sonido es característico y puede notarse la mano de Taylor en la osadía y el ritmo pausado y repetitivo. Después, viene “Deleters”, una canción cuya lírica se escucha en el fondo y es la que acompaña a la música, no al contrario; esta rolita cuenta con la colaboración de Angus Andrew de Liars.

Una de los tracks más innovadores, vanguardistas o revolucionario, como cada quien le quiera llamar, es “Free Gloss”, que nos lleva a recordar la mejor rave que tuvimos, bailando sin podernos controlar y con un sonido pomposo, exaltado y brusco; en ella colabora Nicholas Allbrook de Pond. “Endless” es fuerte por sus transiciones, los teclados marcan el paso y no dejan espacio para la desviación; poco a poco, entra en lo tétrico y la batería termina por darle el complemento perfecto.

En “Moment” hay cierta expectativa desde el inicio y espero uno, justo el momento, en que termine por explotar; hay locura, despilfarro de energía, extasía y perdición, nos da cinco minutos de inyección de serotonina, este track es toda una experiencia. “Near Mint” es ochentera, hay un bajo pesado, obsoleto y estruendoso, bailable, muy bailable, créanme. Con el tecno de suspenso, aquel que una película de acción tendría en su escena más dramática, ahí está “No Error”, que no refiere para nada a la perfección, sino a la aceptación.

Holy Fuck es conocido en Toronto, su ciudad de origen, por ser una banda de sonidos minimalistas que rompen límites y es así como en “San Sebastian” permiten disminuir la brecha entre tiempo y espacio, logrando así acortar una distancia difícil de reducir; la batería que abre es dramática y muy potente, un sonido tecnicolor con matices oscuros. La vanguardia en “Ruby” presenta una felicidad tumultuosa, es una catarsis completamente alarmada, multinstrumental y exquisita, sin duda una canción poli rítmica digna de cerrar un compilado diseñado para no clavarse y disfrutar de la diversidad.

No es una revista, es un movimiento.