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Top 11: Los mejores actos en festivales

Por: Editorial

¿Cuál es el acto más recordado de todos los festivales que tuvimos en México en este 2017 que está por terminar? Mira nuestro top a continuación...

Actualmente en México gozamos de una amplia oferta de festivales de música: Ceremonia, Vive Latino, Knot Fest, Corona Capital, Pa'l Norte, MUTEK, Bahidorá, NRMAL y su nueva variante NRMAL Baja, Hellow Festival, Semana Indie Rocks!, HIPNOSIS, Aural, CoordenadaFriendstival, Machaca y muchísimos más. Sin embargo, no siempre disfrutamos del lineup completo ya sea porque el horario se empalma con otra banda, porque no llegamos a tiempo o simplemente porque no nos gustan todas las bandas y solo queremos ver un acto en particular o al headliner.

Es por eso que hemos hecho este top 11: los mejores actos en festivales, para recordar los shows más destacados, las bandas que jamás nos imaginamos ver en nuestro país –como el caso de Kendrick Lamar en Hellow Festival, A Perfect Circle en Knot Fest, The Brian Jonestown Massacre en NRMALGodspeed You! Black Emperor en Aural– y esos momentos inolvidables que nos hicieron vibrar en este 2017.

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Björk había dejado una deuda a medias después de su no tan afortunada presentación en el Sonofilia de hace 10 años. Quien tuvo la oportunidad de verla en el auditorio el miércoles pasado salió bastante satisfecho, pero los que queríamos verla en un formato de festival no quisimos hacernos ilusiones y que nos spoilearan la magia. Funcionó. Desde los primeros instantes su ensamble de cuerdas y sus visuales naturalistas/grotescos convirtieron los tramos de carreras y el camino empedrado del lugar en un bosque encantado. La islandesa gritaba, bailaba y sollozaba mientras sonaban “Lionsong”“Come to Me”“Jóga”“You’ve Been Flirting Again” y “Bachelorette”, entre otras. Una clara evidencia de la excelencia y profesionalismo de una artista consumada, la adoración de su público mexicano y que el concepto de un show bien desarrollado se puede desempeñar con la misma belleza tanto en un foro más íntimo como en un espectáculo masivo. Deuda saldada.

Justice cerró esta edición, y vaya que fue un gran cierre. Sus beats electrónicos no decepcionaron, siempre es bueno acabar el Vive con la pila hasta arriba. Este año, el padre de los festivales modernos en México, cumplió 18 ediciones. Durante casi dos décadas se ha dedicado a romper moldes y dejar los prejuicios a un lado. El camino no fue fácil, pero hoy se puede presumir que hubo quien escucho reggae, son, ska, metal, hip hop, punk, rock y electrónica el mismo día y la pasó bien, algo impensable 10 años atrás.

Una manta blanca gigante cubría el escenario. Tras varios minutos de espera, los tonos de “The Package” sonaron mientras en la manta veíamos las sombras de los integrantes, con Maynard James Keenan en el centro. Al caer la manta, en la parte de la canción donde explotan las guitarras, el grupo completo se dejó apreciar, con los gritos del público de fondo. Siguió “The hollow”, uno de los temas consentidos, y la melancolía de “The Noose” enmarcada por la noche del Estado de México. “Weak and Powerless” después, con un previo “Gusto en conocerlos” de Maynard (de traje negro y peluca) . Al finalizar “Rose”Billy Howerdel agradeció con señas al los seguidores más cercanos a la tarima. El primer cover de la noche, “Imagine” puso a cantar a la mayoría. “By and Down” dio una idea del gusto por el también vocalista de Tool por las sombras del escenario, al desaparecer varias veces. “Thomas”, seguido del segundo cover, “People Are People”  de Depeche Mode. Después de temas como “Magdalena”“Stranger” o su propio remix de “3 Libras” el final se acercaba. La penúltima pieza fue a la vez la más nueva de su repertorio: “The Doomed”, recién estrenada. El cierre del set y del Knot Fest México de este año llegó con el poder “The Outsider”. Así, su primer concierto en nuestro país nos dejó una ejecución impecable y la presencia escénica única y armonía en voz de la dupla Maynard-Howerdel (en conjunto al apoyo de Iha, McJunkins y Friedl (también baterista de Puscifer). Un gran debut en nuestro país que esperamos no sea el único.

La noche cayó sobre el Autódromo Hermanos Rodríguez a la par que uno de los actos más esperados ocupaba el escenario Corona Light. Junto a su conjunto caracterizado como banda de guerra, PJ Harvey vino con cantos de ataque llenos de encanto y sensualidad. Esta configuración, con todo y tambora, marimba, trompetas y acordeones, le dio el punch esperado a temas emblemáticos como “The Ministry of Defence”“The Glorious Land” y “The Words That Maketh Murder” al mismo tiempo que reinventó éxitos como “To Bring You My Love”“White Chalk” y “Down By the Water“. Uno de los mejores momentos de todo el festival.

¿Recuerdas el video de “Swoon” (2010) de Chemical Brothers, donde texturas están impuestas sobre formas corporales? La presentación audiovisual del británico volvió esa experiencia realidad, al incluir su cuerpo como parte de la composición gráfica de su set. Y no solo vino a compartir su fina selección en su catálogo personal de drum n’ bass; su IDM, breakcore y glitch acompañaron su corto set de una hora. MUTEK no había tenido una experiencia visual tan importante desde Amon Tobin en 2013, y Squarepusher apenas es competencia para la inmensidad de aquella presentación, pero no dista de ser la excelencia de este año. Dimensiones digitales, bloques informativos, estrobos coloridos, la mejor experiencia sensorial del cartel de este año creada por una de las leyendas y engranes clave en la construcción de la escena experimental, fomentada por su sello Warp, donde Squarepusher es uno de los artistas que merecen un registro en la historia musical británica; su visita realmente fue un honor y una necesidad en nuestra solidificación digital, socialmente hablando.

A pesar de lo difícil que es bailar en la arena, Tayhana hizo a que nos esforzáramos por lograrlo con algunas joyas del pop fusionadas con agresivos beats como “Wannabe” de las Spice Girls y “Believe” de Cher pasando por “Si una vez” de Selena y “Hasta que te conocí” de Juan Gabriel. Un muy buen preámbulo para lo que nos esperaba con la electrónica de la canadiense Jessy Lanza. Su set varió entre lo bailable, con temas como “It Means I Love You” y “Never Enough” hasta lo etéreo, con “Kathy Lee” y “Could Be U”. Un show que disfruté más que en su pasada visita a Morelos a principios de 2017.

Del otro costado del Fundidora, Kendrick Lamar sin mucho esfuerzo logró dar el set del festival. El artista de Compton ofreció un set humilde, a diferencia del que ha dado en festivales como Coachella. La escasa hora asignada al acto, provocó que el rapero se reservara a cantar rola tras rola, sin intros en video o demás parafernalia. El secreto del explosivo show del californiano es simple: su música tiene un poder intrínseco para levantar masas. Desde “DNA”, hasta “Swimming Pools”, los covers de “Collard Greens” y “Mask Off”, hasta “Humble”, prendieron el Hellow en fuego.

Con temas de sonido house que se escuchan en su disco MirageDigitalism inició una fiesta musical de un poco más de dos horas, y es que, el dueto conformado por Jens Moelle e Ismail Tufekci, tienen una lista suficientemente amplia de canciones y remixes que no dejaron descansar al público ni un momento.

El plato fuerte estaba a la vuelta de la esquina, por fin Black Rebel Motorcycle Club regresaba a México. Los hijos bastardos del rock empezaban su setlistcon el single de este año “Little Thing Gone Wild” y “Let the Day Begin”. Y tal vez en la banda no exista un frontman o un comandante en jefe. Robert Levon Been, Peter Hayes y Leah Shapiro se han encargado por años de conjuntar una familia, una obscura y distorsionada familia. La catarsis seguía con temas de todos, todos sus discos. Sonaron clásicos que emanan dolor como “Love Burns”, temas que escupen country añejado y áspero como “Ain’t No Easy Way”, y también tracks repletos de rebeldía como “White Palms” y “Berlin”. Se les veía cómodos, se sentían en casa. Los de San Francisco no han perdido la oportunidad de tocar pistas de su próximo álbum en su gira en curso, ejecutando “King of Bones” y la sutil “Question of Faith”. El descontrol se consumo en el cierre, claro, “Spread Your Love” y “Whatever Happened to My Rock ‘n’ Roll (Punk Song)”. Y sí, con Black Rebel Motorcycle Club pareciera no pasar mucho pero pasa todo. No cambian, pero siempre evolucionan. Mantienen una línea sonora, pero nunca dejan de sorprender. Una banda que se necesitaba en México. Una fiera que no se guarda nada. Un vigilante que protege al rock como una piedra preciosa. Una vieja guardia que abriga la ideología y que con rigor, no la dejará morir mientras siga de pie.

La emoción comenzó con las primeras notas y las proyecciones antañas y difusas, a partir de ese momento ya no pudimos movernos, ni hablar, ni pedir silencio porque estaríamos callados e inertes dejándonos llevar por cada nota, solo observando la aplicación de cada ejecutor con su instrumento. La precisión, el detalle, el modo artesanal de jugar con el reverb, las cuerdas como hilos de un fino telar, la pasión y constancia por lo que se ama, porque Godspeed You! Black Emperor es un ser errante que vaga por el mundo, una comunidad de gitanos que predican con la música una esperanza que tanto nos hace falta.

Shirley Manson y compañía se apoderaron del escenario Indio. Garbage abrió con su más reciente sencillo “No Horses” y siguió con éxitos como “#1 Crush”“I Think I’m Paranoid”“The World Is Not Enough”“Only Happy When It Rains”“Push It” y “Vow”.