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Entrevista con My Morning Jacket

Entrevista con My Morning Jacket

Recuperando conexiones.

"Es gracioso, seguramente todas las bandas dicen esto todo el tiempo: siempre estamos mejorando, y siento que es la realidad en nuestra banda, en cierto modo nunca hemos estado tan cercanos como ahora, personalmente, siento que este nuevo disco es en muchas formas, quizá no el mejor, pero sí uno de los mejores. Muchos momentos fueron improvisaciones que representaron muy cercanamente nuestro sonido en vivo”.

Bo Koster reposa en un sillón, menciona que ha estado lloviendo, sincronía cósmica, comienzan a caer las gotas de una extraña lluvia vespertina mientras comenzamos nuestra charla retrasada por problemas de conexión en su ubicación, lo bueno es que solo lleva aproximadamente una hora platicando con diferentes medios, así es que con un gran ánimo responde las preguntas al respecto de el más reciente disco de su banda, My Morning Jacket, el cuál será homónimo. 

“Este disco lo hicimos nosotros mismos, no necesitamos de un productor, tampoco ingenieros de audio, es un gran cambio comparado con lo que habíamos hecho antes”. Un brillante nuevo tema llamado “The Devil’s in the Details” me lleva a cuestionar cuáles son los detalles que harán de este noveno disco un material especial. “Volvimos a lo básico y tomamos en cuenta nuestra propia inspiración y habilidades musicales, hicimos lo mejor que pudimos, y eso hizo de este disco algo muy auténtico, suena como somos nosotros”. 

A 23 años de su fundación, My Morning Jacket tuvo que adaptarse a la misma realidad confusa, preocupante y desoladora que en menor proporción sigue aquejando el panorama mundial. “Fue difícil estar aislados, trabajamos en este disco durante el inicio de la pandemia, haciendo grabaciones a distancia y cosas por el estilo, realicé algunas grabaciones en casa en mi propio estudio, Jim trabajó mezclando, escuchando, editando y decidiendo qué canciones eran las mejores, fue un proceso interesante porque fuimos obligados a estar separados, estuvimos juntos grabando y separados ajustando los últimos detalles de la mezcla”.

Al respecto de su trabajo individual, Bo enfatizó las ventajas y penurias de permanecer en aislamiento. “Te permite tener tu propio espacio para trabajar cosas contigo mismo, parecía que como músico estaba destinado a hacer tour y grabar discos y a no crecer como artista. Personalmente creo que la pandemia permitió a muchos músicos crecer artística y espiritualmente. Lo malo es no poder conectar con la gente, el encierro es difícil para los artistas porque nuestra labor consiste en conectar con la gente, es nuestro rol en la sociedad, crear las conexiones para acercar a las personas”. 

My Morning Jacket es, en esencia, a la par de ser una banda siempre innovadora en el estudio, un acto en vivo que debe presenciarse por lo menos una vez en la vida, y así como nosotros añoramos volver a verlos en un escenario, Bo extraña el ritual energético de presentar su talento en directo.

Extraño estar en el momento y conectar con la gente, siempre ha sido una experiencia increíble, y hacer giras durante esta situación es difícil por las restricciones, y la ansiedad por si alguien se enferma y se cancela el tour, es difícil tratar de no sentir la presión de estar en el escenario y que todo se disipa y se vuelve catártico y hermoso, la unión de los fans en ese preciso momento de tocar en vivo hace que valga la pena”. 

En el plano de las influencias, Bo menciona que tanto pianistas como guitarristas o saxofonistas han sido inspiración para el sonido que emana su inventiva: “Podría mencionar cientos de nombres de músicos, comencé a tocar el piano a los 5 años, después en la escuela descubrí algunos teclados Casio baratos y el Fender Rhodes, ese instrumento en especial me gusta porque puedes adaptarle pedales de guitarra para jugar con los sonidos, me gusta usar wah’s, whammy’s y reverbs”. Y en cuanto al sonido de My Morning Jacket en conjunto, tal y como se puede apreciar a lo largo de su vasta e increíble discografía, las reminiscencias y aprendizajes del rock de Led Zeppelin, el sonido de Marvin Gaye, el jazz de Herbie Hancock son esenciales, sin dejar de ser complementadas por sonidos del R&B, Motown y hasta un poco de funk al estilo de Kool & The Gang.

Somos chicos de los 90, crecimos en los 90, cada banda de los 90 tenía su sonido distintivo, Nirvana no sonaba como Red Hot Chili Peppers, definitivamente fuimos influenciados por esos tiempos”.

En cuanto a sus primeros recuerdos musicales, Bo enfatiza en la influencia familiar y sus propios descubrimientos. “Mi padre escuchaba música clásica, crecí en Cleveland Ohio donde el rock ocupa un lugar muy especial, recuerdo haber escuchado 'Maggot Brain' de Funkadelic en el radio, Pink Floyd, los inicios de Genesis, todo aquello tuvo un gran impacto en mi, siempre he sido fan de la música, desde lo que aprendí en el conservatorio hasta descubrir el rock”.

Del 2 al 5 de marzo de 2022 se llevará a cabo una edición más de One Big Holiday con la presencia de la banda durante 3 noches y acompañados por Lord Huron, Brittany Howard, Black Pumas, Sharon Van Etten y demás talento en la Riviera Cancún. El nombre de este mini-festival refleja perfectamente la gran diferencia entre otros shows de My Morning Jacket: “nunca repetimos el setlist, tratamos de hacer cosas especiales, covers, viejas canciones, colaboraciones con integrantes de las bandas que nos acompañan, los asistentes son muy fans de la banda, es una celebración de My Morning Jacket y sus fans, me gusta la expresión One Big Holiday porque eso significa, nos juntamos y celebramos la gran conexión con la música”. 

“Fuckin epic”, 2 simples palabras para describir la experiencia de Bo trabajando en el tour Us + Them de Roger Waters: “Hubo momentos durante el show en los cuales me escurrían las lágrimas compartiendo el mismo sentimiento de los fans, para mi fue un sueño hecho realidad, trabajar con Roger fue encantador, el es un gran artista, un círculo que lo contiene todo: emociones, habilidades, el ser más inteligente en la habitación, el más sensible y empático, creativo, político, el mejor curador, el observa el panorama de todas las cosas y elige las mejores piezas. Trabajar con el es como trabajar con un maestro, y uno se convierte en el aprendiz de un gran maestro, no pienso en el como músico sino como un gran artista”. 

Después de un breve silencio y una sonrisa ante la última pregunta, para Bo es difícil ponerle nombre a una película que relate la historia de My Morning Jacket: “Que buena pregunta, no lo sé, tendré que pensar en la respuesta y meditar por un largo tiempo”. Existen planes de realizar un podcast que cuente la historia de la banda aunque ellos en sí no sean muy extrovertidos.

Tenemos una interesante historia que contar, aunque somos muy introvertidos, no nos encanta la atención o que nos tomen fotos o tener cámaras detrás de nosotros todo el tiempo, pero nuestra historia es interesante, espero que un día la gente pueda conocerla”. 

Después de más de 15 minutos de charla Bo dice adiós no sin antes mencionar que espera volver pronto a la Ciudad de México donde la banda ha ofrecido shows memorables, y en efecto, ante la larga espera por volver a presenciar música en vivo y los anuncios de regreso de festivales y bandas, esperamos de nueva cuenta tener un One Big Holiday en medio de la selva de concreto, y reconectar con la música, ante las fallas de conexión orgánicas que nos obligan a esperar por su restablecimiento, y el regreso a esa cierta normalidad que tanto extrañamos. 

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