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Kali Uchis en El Plaza Condesa

Kali Uchis en El Plaza Condesa

Diego
Figueroa

24/Ago/2018

Detalles

Organización

Producción

Ambiente

Lugar

El Plaza Condesa

Artista(s)

De historias de amor y movimientos sensuales que hicieron vibrar al Plaza Condesa.

El sold out anunciado días previos al show debía de servirnos como aviso de lo que íbamos a vivir ayer por la noche. Al llegar a El Plaza Condesa todo era caos y júbilo: gente, en su mayoría jóvenes de menos de 30 años, hacía fila para entrar, esquivaban a los vendedores o se detenía para comprarles algún souvenir barato que seguramente terminaría arrumbado en alguna vitrina de mi abuela. Eran las 20:30 H.

Me acerco a la entrada, pregunto por la persona que me permitirá el acceso al lugar, me colocan una pulsera de papel con una impresión verde chillante y paso al lobby. Pido una cerveza y camino hasta hallar un lugar agradable para pasar lo que se convertiría en la mejor hora que he tenido en los últimos meses. Termino encontrándome con quienes había quedado para el show y después de cruzar unas palabras, abrazos y risas las luces bajan, el playlist se detiene y suben tres músicos a la tarima para que una Karly Loaiza enfundada en un vestido negro y un corset traslúcido abriera su show con "Dead To Me". La gente no se contuvo y estalló en un grito cuando los primeros compases sonaron a través de los altavoces. Desde ese momento lo que pasaba dentro de El Plaza era nada menos que una fiesta enorme.

Lo de Kali fue más que un concierto: fue un acercamiento directo con el público asistente y una muestra de cariño y agradecimiento para todos quienes hemos escuchado sus temas cuando menos una vez en la vida. Temas como "Rush" y "Nuestro Planeta" solo provocaron que las paredes temblaran y la temperatura subiera, de uno y otro lado podíamos ver cómo parejas consumaban miradas con un beso, amigos cantaban al unísono y el resto de nosotros bailábamos a ritmo sintiendo nuestro cuerpo ser poseído por un movimiento incontrolable. Pero nadie bailaba como ella, contoneos y el bamboleo de su cadera provocaban suspiros y admiración cuando su tersa voz no nos acariciaba plena y profundamente.

Siguieron algunas canciones más de su disco Isolation, el cual era el pretexto para que se consumara una cita que veníamos añorando desde su presentación en el Vive Latino 2018, las letras de "Tyrant" y "After the Storm" se cantaban o gritaban en cada una de las gargantas de las casi 2,000 personas que presenciábamos la imponente actuación de Kali Uchis.

Lo de sus músicos también era un espectáculo aparte: tres hombres a cargo de la música en vivo con una batería, sintetizadores y controladores hicieron que la presentación de la cantante de Virginia fuese 100 veces mejor. Nos regaló “Loner”, seguida de una interpretación magistral de su cover a “Sabor a mí”, algo que sin duda no podía faltar en la noche.

Después de eso, los ánimos habían entrado en un trance de melancolía y Karly aprovechó el momento para contarnos la historia de cómo conoció al hombre con el que comparte su vida y el cómo esto sirvió de inspiración para escribir una de las canciones más dulces y apasionadas de su álbum: “Flight 22”. Repetir que la gente enloqueció y cantó a todo pulmón es innecesario; la euforia en el recinto había alcanzado un punto del cual era muy difícil regresar y los que estábamos ahí solo pedíamos más.

El tiempo seguía y Kali se despedía, pero tenía una sorpresa más: sobre una silla que había sido colocada frente al micrófono y nos regaló un a capela de “Tomorrow”. Ese era el final.

Disfrutar de la voz de esta artista colombiana es simplemente magnífico, pero quizá lo que más aprecio del show de ayer fue la conexión que logró con sus fans ya fuera con un simple guiño de ojo, aventando pañuelos impregnados de sudor o haciéndolos partícipes del espectáculos y preguntándoles qué tema querían escuchar, lo que Kali Uchis logró en esta presentación suya en El Plaza Condesa va a quedar en la memoria de quienes lo vivimos por mucho tiempo.

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