156383
Cherry Glazerr en Galera

Cherry Glazerr en Galera

Detalles

Organización

Producción

Ambiente

Lugar

Galera

Artista(s)

Desenfreno total con Cherry Glazerr en Galera.

La banda de Los Ángeles ha crecido a pasos agigantados en estos dos últimos años. Su talento es real, su sonido es llamativo y tiene personalidad. Aunque no es la primera vez que pisa nuestro país, esta visita es importante para el grupo por ser el primer show que hace por su cuenta. Este es un concierto solo para fans, que nos dirá mucho sobre dónde está parado este proyecto y cómo funcionan las nuevas promesas del indie rock en México.

La cita fue en Galera, venue que a pesar de llevar poco tiempo ya ha recibido a importantes artistas. El sitio era inmejorable, pues no solo era pequeño e íntimo, también la estructura daba la sensación de que estábamos en cualquier warehouse europeo clandestino. Invitaba a la locura, a la espontaneidad y ser impulsivos.

El grupo dio comienzo rápidamente con “Ohio”, uno de los temas más agresivos de su repertorio. La canción, aunque punzante y provocadora, asentó bien el tono de la noche y sorprendió a varios de los asistentes.

Cherry Glazerr no se guardó nada y soltó sus cartas fuertes desde el principio. “Had Ten Dollaz” sonó solo unos minutos de haber iniciado el show. La canción encendió al público en Galera y avivó las cosas. La banda confía en lo que tiene y no depende de algunos singles.

Siguieron “That’s Not My Real Life” y “Self Explained”. La gente respondió bastante bien a los tracks de Stuffed & Ready a pesar de que este disco no tiene más de unos meses. Con su tercer álbum de estudio, la banda ha regresado mejor y más grande.

En todo momento Clem Creevy se mantuvo en un vaivén de emociones. Entre cada canción mostraba su alegría e impresión por el buen recibimiento del público, pero una vez que tomaba su guitarra se transformaba en esta figura mordaz y enfurecida. “Nurse Ratched” nos mostró el lado obscuro, mientras “White’s Not My Color This Evening” fue uno de los momentos más explosivos.

El punto más flojo de la noche llegó con “Grilled Cheese”, pero ya habíamos agotado las baterías antes con “Trash People”. Algunos conocían todas las canciones y los que no, estaban contagiados por la energía y actitud de Cherry Glazerr. Nadie podía quedarse estático, ni, aunque quisieran.

“Wasted Nun” jugó directo con nuestra imaginación. Ya no estábamos en Galera, estábamos en Los Ángeles viendo el nacimiento del fem grunge. El grupo toma mucha influencia de las all girl bands americanas de los 90, pero no es una parodia como Greta Van Fleet con Led Zeppelin. Cherry toma un concepto para ofrecer algo nuevo y, sobre todo, algo suyo.

La noche se hacía corta, llevábamos varias canciones, pero estábamos dispuestos a más. Nadie quería parar y el grupo aún tenía un par de sorpresas. “Daddi” fue la que más llamó la atención, casi tan aclamada con “Had Ten Dollaz”. La banda ya tiene verdaderos fans en México y al parecer les encantó el nuevo disco.

Antes del encore, la agrupación fascinó al público con “Apocalipstick” y “Sip O’posion”. Elllos ya habían cumplido, Clem y el público de la CDMX fue amor a… tercera vista. Mejor que Corona Capital, mejor que con Billy Idol; el show de Galera levantó la mano como la mejor experiencia que ha tenido Cherry Glazerr en México.

La mayor parte de los asistentes estaba pidiendo el regreso de la banda y otros, debo confesar, ya querían irse a sus casas, pero tampoco se movían hacía la salida. En general, creo que todos estábamos a la espera de más, aunque fuera una pequeña dosis.

Finalmente, el grupo volvió a subirse al escenario para tocar un cover de Nirvana. La referencia pasó bastante desapercibida, pero no la emoción del momento. Comenzó un mosh y la gente se estaba esforzando por disfrutar al máximo cada canción. Sabíamos que nos quedaba poco tiempo y mantuvimos el frenesí hasta la última nota de “I Told I’d Be With The Guys”.

Como dije, la noche en Galera ha sido la mejor de Cherry Glazerr en México, pero esperemos que su base de fans siga creciendo. No éramos pocos, pero tampoco muchos, y queda claro que esta banda merece reflectores más grandes. Si fuiste a verlos, corre la voz; si no los conoces, te invito a que lo hagas, para que sea mejor cada vez que vengan.

No es una revista, es un movimiento.