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Woodkid — S16

8

Woodkid
S16

Island Records / 2020

Artista(s)

Woodkid

Woodkid: De la fantasía a la cruda realidad.

Yoann Lemoine, mejor conocido como Woodkid, llegó hace más de un lustro al panorama musical como una especie de cuenta cuentos de la era moderna. En The Golden Age (2013) sus historias encontraban espacio, acompañadas de una sinfonía electrónica provista de todo artilugio posible y una producción, por momentos excesiva, pero siempre puntual.  Todo esto acompañado de visuales que mostraban otro de sus talentos: darle imagen a la música.

Luego de colaborar en los videoclips de Lana Del Rey, Drake y Harry Styles; un exitoso concierto en el Montreux Jazz Festival y colaborar en la banda sonora de la película Desierto de Jonás Cuarón; Lemoine regresa con nuevo disco: S16. La fantasía continua, pero desde una visión más madura, Woodkid se ve obligado a poner los pies en la tierra y reflexionar acerca del amor y como este hace replantear su existencia y todo lo que le rodea.

En esta aventura no está solo, en el departamento de letras co-escribe con Ryan Lott (conocido por su proyecto Son Lux), la arreglista Sally Herbert se encarga de la parte orquestal y en la producción su mano derecha es Tanguy Destable, ex integrante y productor de la agrupación francesa Yelle, pese a ser un equipo numeroso, S16 se siente mucho más austero en arreglos e incluso por momentos acústico.

El disco abre con “Goliath”, tema de crítica social ante la problemática ambiental. En "Pale Yellow" la adicción y la lucha por mantenerse resiliente es acompañada por sonidos industriales, intentando reflejar el interior de una máquina, el ser humano en este caso. Así durante 11 tracks, Woodkid nos habla de pedir ayuda ante el caos mental (“Enemy”) a falta de valentía para afrontar el amor (“Drawn to you”) y como una persona se transforma en el “químico” para seguir vivo (“So Handsome Hello”). El punto cumbre llega en “Reactor”, dónde un coro de niños acompaña Woodkid en un canto lleno de oscuridad y el aire cinematográfico que tanto busca su música. El disco cierra con la favorita de los fans “Horizons Into Battlegrounds” dónde admite que tal vez el problema es él mismo y “Minus Sixty One” dónde reflexiona acerca de tenerlo todo y no poder ser feliz. Mucho más oscuro, arriesgado y por momentos de difícil escucha, así se puede definir a S16.

En una época donde el hedonismo se convirtió en la herramienta perfecta para evitar caer en la locura, Woodkid nos invita a ser valientes, mirar hacia adentro, enfrentar nuestros propios demonios y encontrar el equilibrio en medio del caos.

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