Favoritos
Haz click en la banderilla para guardar artículos en tus favoritos, ingresa con tu cuenta de Facebook o Twitter y accede a esta funcionalidad.

Patricio Rey y Sus Redonditos de Ricota
08/Jun/2026
Llanto, pogos, poemas en pancartas y decenas de miles esperando en Avellaneda para ver un ataúd vacío. Carlos Alberto el 'Indio' Solari murió y la Argentina le lloró este fin de semana a uno de los artistas más influyentes de su historia, recordando que, como dice Juan Román Riquelme, leyenda de Boca Juniors, "tener poder es que la gente te quiera".
Nació en 1949 en la provincia de Entre Ríos, específicamente en Paraná, ahí donde está el río al que le cantaron Rosario Bléfari, Jáime Dávalos, y más recientemente Milo J y Mercedes Sosa (en sus audios que grabó para La Sole y que retomaron para La Vida Era Más Corta). De joven se mudó con su familia a La Plata, donde estudió Artes Gráficas y tuvo sus primeros acercamientos a la poesía y a los colectivos artísticos, donde comenzó, de a poco y con las dificultades de la dictadura de Jorge Rafael Videla, la banda Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, conocida también como Los Redondos.
La banda fue fundada con ayuda de Eduardo Federico 'Skay' Beilinson y su pareja Carmen 'La Negra' Poli Castro, a quienes se sumó el 'Indio', que al inicio tocaba la guitarra, pero luego se hizo el referente en voz y ahí comenzó la banda que se volvió uno de los movimientos culturales más importantes de su país.
Su muerte no es la de cualquier otro artista, al Indio le lloraron como le lloraron a Diego Armando Maradona y a Evita Perón, y es una muestra de cómo los argentinos le lloran a quienes les dieron identidad, a quienes les regalaron la dicha de sentirse orgullosos de ser ellos mismos. Puede que desde la distancia no dimensionamos el impacto de lo ocurrido el viernes 5 de junio, pero estas son algunas de las claves para que conozcas a una de las bandas más masivas de Latinoamérica y a uno de los personajes más influyentes de su país.
Tras sobrevivir la dictadura, el rock argentino ya sonaba en toda la Argentina sin miedo a las persecuciones, y mientras Soda Stereo, Charly García, Virus y otras bandas se acercaban con el respaldo de la industria a distintos países latinos, al fondo se gestaba en Los Redondos una banda que atraía a la gente de forma peculiar, que no generaba fanatismo sino un estilo de vida y lo que ellos mismos llamaban "una familia".
Los Redondos crecieron tras acercarse a ciertos grupos marginados de personas, conocidos en su país como 'fisuras', y que hicieron suya la complejidad de las letras del Indio Solari para después generar un movimiento social capaz de mover a miles de personas en caravana con tal de ir a un recital, así fuera en un bar local de alguna provincia o en un estadio.
Durante décadas, estas personas casi que peregrinaban con tal de ir a un show de Los Redondos. Son incontables las historias de personas que dormían en las calles para ir a lo que llamaban una 'misa ricotera', conocidas así en parte por la pasión que sentían hacia esa música y también por lo elevadas que eran las convocatorias.
Mientras el show más grande en la historia de The Strokes fue para 90 mil personas y el de Oasis para unas 250 mil personas en Knebworth Park, las misas ricoteras alcanzaron a congregar a 500 mil personas. Se volvió un fenómeno tan grande que los estadios les quedaban chicos y que los conciertos a veces se detenían por bengalas u otros incidentes.
Pero lo mejor de todo es que este fenómeno se desató sin que las disqueras tuvieran algo que ver. Los Redondos creció como agrupación gracias a los cassettes copiados, a que sus canciones pasaron de boca en boca o a que las personas acudían a sus conciertos porque no eran tan caros como otros con un factor en común: no eran cientos los que se enganchaban, eran cientos de miles, y esto fue clave para que el movimiento se volviera una bola de nieve de masificación.
Fue así que Los Redondos giró por más de 15 años por todo el país, con una postura crítica y dando la bienvenida a todos los que llegaran a verlos, lo que provocó que la música de la agrupación se volviera parte de la identidad de los argentinos, siempre patriotas pero al mismo tiempo sensibles.
¿Recuerdas los foros de Yahoo!? Ese espacio de internet que fue la base de lo que hoy son los foros de Reddit tenían la discusión sobre si Los Redondos eran una banda grande, debido a que no los conocían en Chile ni en México; sin embargo, aunque no pisó otras naciones, su influencia sí llegó a través de otros artistas, y sus canciones cruzaron las fronteras sin necesidad del apoyo de una transnacional que se beneficiara de ello.
Gulp!, Oktubre y Un Baion para el Ojo Idiota marcaron la pauta de cómo la agrupación se plantaba frente a la sociedad. En todo momento hubo política, pero al mismo tiempo había poesía, protesta y un constante acercamiento a nuevos sonidos, pero sin dejar la esencia de rock puro, con solos de guitarra o de saxofón, y una presencia en el escenario que enloquecía.
Andrés Calamaro narra en el documental Rompan Todo, de Netflix, que "hay dos escenarios de rock que trascienden la realidad, algo que nunca habíamos visto: Soda en Latinoamérica, y Los Redondos en Argentina", no como una rivalidad, sino como el impacto que generaron ambas bandas en distintos contextos en los que tuvieron un sentimiento popular único debido al poder de convocatoria.
Canciones largas, en su mayoría con armonías sombrías y letras difíciles de descifrar fue como la banda se volvió referente, quizás de la forma más difícil y frente al new wave que arrasaba las ventas. Temas como "Un Ángel para tu Soledad", "La Bestia Pop", "Vencedores Vencidos" y "Todo un Palo" reventaron grandes escenarios.
Pero fue "Jijiji" la canción con la que la banda pasó a la eternidad, esto debido a lo que llamaron "el pogo más grande del mundo", un momento en el que se abrían círculos monstruosos entre el público y al momento en el que estallaba el solo todos saltaban, en lo que parecía un mar de gente, agitado y sobre todo emocionante, a tal grado que Mick Jagger intentó apropiarse de ese término cuando tocó "Satisfaction" con The Rolling Sones, aunque la agrupación inglesa no estuvo cerca de mover a tantos argentinos al mismo tiempo.
Y lo mejor de todo es que no era música para las altas esferas, sino para aquellos a los que la industria no voltea a ver, a quienes no enfocan las cámaras porque no pagaron un boleto VIP. "El Indio puso a bailar a los filósofos y a leer a los ladrones", fue una de las frases dichas al aire en estos días de luto en Argentina.
Sin el poder de las grandes disqueras, el Indio Solari se convirtió en un referente cultural de gran peso en Argentina. Su nombre apareció en los programas más populares de televisión, los artistas famosos los mencionaban como un ídolo, y fue tan ícono que fue la propia industria la que necesitó de él y de Los Redondos siempre, no al revés.
Y más allá de escribir sobre esos grandes logros en los escenarios, el gran logro del Indio Solari fue con la gente.
El Indio me hablaba al oído, nos hablaba al oído... Nos habló directamente, a los borrachos, faloperos, chorros, lo que le tocaba a cada uno. Nos dijo, 'loco, eso para otro lado, pon tu rebeldía en algún lugar', y nos llevó a un lugar... Capaz que no lo entienden, para mí es distinto, no me importa que me juzguen, se murió mi papá. Yo creo que esta plaza no es porque se murió un músico, es porque está todo mal, y el Indio nos enseñó que si está todo mal hay que pararnos de manos", dijo a Gelatina una persona que acudió a despedirse del cantante.
Tal como lo mencionó, Solari fue un 'padre' para muchos, así lo decían quienes viajaban horas para acudir a las misas ricoteras. Su impacto fue tan grande que lo aprovechó en un buen sentido, para abogar por el cuidado de las infancias, por la justicia social, por concientizar a aquellos que sistemáticamente estaban distanciados de las causas de los demás.
La vida tiene que estar expuesta a la vida, desgraciadamente entiendo que en este caos que hay se corre peligro, pero aprendí en esta cultura que parte de vivir es el riesgo de vivir. La vida es decidir estar vivo", explicó el Indio Solari.
Ese mensaje era reflejado en sus canciones, que si bien llamaban a no permitir la injusticia, también fueron un llamado para tomar el riesgo, para arriesgarse a buscar algo mejor. Lo interesante de esto era que las personas le daban sus propias interpretaciones y lo volvían parte de su vida.
La vida del Indio Solari estuvo marcada por posturas críticas, polémicas a raíz de ello y al mismo tiempo de estar presente con sus seguidores y el contexto del país. 2016 fue el inicio del fin de su vida en el escenario, cuando anunció que tenía Parkinson, padecimiento que tardó 10 años en matarlo.
Su último show fue en marzo de 2017 en Olavarría, una despedida agridulce frente a 300 mil personas luego de que ocurriera una avalancha que dejó dos muertos y decenas de heridos debido a irregularidades en el cupo, lo que fue un cierre polémico a su carrera.
El Indio Solari siguió presente en la música pese a su padecimiento, y tras su muerte caímos en cuenta de que su legado va mucho más allá de Los Redondos y Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado.
En las pocas entrevistas que dio llamó a escuchar a los nuevos talentos, a apoyar a las mujeres en la industria, que eran quienes hacían cosas interesantes pese a que el medio es bastante machista. Viniendo de él, y aprovechando el micrófono, es algo que suma un montón, y una visión que le fue recompensada con los homenajes que le hicieron Barbi Recanati, Lula Bertoldi y especialmente Lali en el estadio de River Plate.
Otro de sus protegidos fue WOS, quien hizo una interpolación de "Luzbelito y Las Sirenas", de Los Redondos, para su canción "Luz Delito", a lo que el Indio llamó a apoyar al rapero y a no rivalizar géneros. Este fue el inicio de un vínculo que culminó en el regreso de Solari a cantar en álbum de estudio, cuando grabó "Quemarás" para Descartable, el tercer disco de WOS.
Hay muchos artistas que deciden callar ante los males de su industria, o incluso a defender su privilegio. El Indio Solari fue una excepción poderosa, que comprendió su lugar en la industria y que incluso con los males del Parkinson daba la cara y pedía posicionarse. Más allá de ser un padre ricotero, fue la voz de calma para una Argentina turbulenta, que en medio de los ataques de Javier Milei contra Lali pidió defenderla, que reclamaba públicamente las injusticias y que respondía por Instagram a quienes le pedían un saludo.
A kilómetros de distancia, desde México, su discografía te puede acercar a conocer la importancia del Indio Solari, pero más allá de la música, es su impacto en la gente lo que te invitamos a tener en cuenta, ya que la música sigue llegando más lejos que las plataformas de streaming, está en la política, en la ideología, en las revoluciones a partir de canciones de amor, y especialmente en que una persona se sienta viva gracias a ella. La derecha nunca tendrá ídolos de este calibre porque nunca hicieron lo que hizo el Indio: voltear a ver a quienes los escuchan y tenderles la mano para encontrar un rayo de sol que ilumine sus días.
Recomendado para ti