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Chvrches — Love Is Dead

8

Chvrches
Love Is Dead

Glassnote Records / 2018

Artista(s)

Chvrches

El pop sintético que se estancó: Love Is Dead de Chvrches.

Los procesos cíclicos en la industria musical suelen ser inevitables; cuando una banda con cierto renombre se propone comenzar ese ciclo, que para muchos da inicio con el proceso creativo de un álbum, las ideas deben estar claras en la cabeza para que, al ejecutarse, todo esté en sincronía. Hace unos meses pudimos platicar con Lauren Mayberry sobre su tercer álbum de estudio Love Is Dead, un nombre seco que dice mucho del contenido. Los 13 tracks de este LP son dispersos, tanto en sonido como en lírica y parece que carecen cohesión; un gran problema fue que permitieron la inclusión, por primera vez, del productor de pop Greg Kurstin y no trabajaron de manera independiente, como sí lo hicieron en The Bones Of What You Believe (2013) y el aclamado Every Open Eye (2015).

“Graffiti” es quien abre la puerta para entrar en el trance de Love Is Dead; es una canción alegre, con mucho poder y portentosa lírica, lo colorido de la voz de Mayberry la hacen agradable e inocente, como una carta de amor de secundaria. Sin embargo, en “Forever”, la banda escocesa decepciona un poco, al poner letras repetitivas y coros un tanto predecibles; no parece haber una evolución en el sonido y la melodía es plana.

El primer sencillo, lanzado el 31 de enero, es “Get Out”, una canción atractiva que tiene la esencia de la banda, pero también muestra audacia en los sintetizadores que atrapan de comienzo. De nuevo, el punto negativo es la lírica repetitiva que, lejos de ser pegajosa, cae en lo monótono. El segundo sencillo lanzado es “My Enemy”, que presenta a Matt Berninger de The National junto a Lauren Mayberry; esta canción tiene tonos divertidos y lo que se le puede reclamar es no haber explotado el potencial del vocalista de la banda estadounidense y haberle dado un papel más importante a esta colaboración, de la cual se hubiera podido prescindir sin problema. La lista de cuatro sencillos la completan “Never Say Die”, cuya deficiencia en la creatividad puesta en la letra de nuevo es notable y se vuelve un tanto molesta; y “Miracle”, donde Mayberry se suelta, capta su propia esencia y da protagonismo a su voz, por encima del buen sintetizador y los cambios de ritmo, que le dan un toque especial.

Otros tracks destacados son “Heaven/Hell”, una canción que muestra una dualidad inclusiva casi imperceptible entre el sonido que tenían en el pasado y el presente; en “Really Gone”, la letra es emocional, se siente un toque personal e íntimo de la vocalista y se complementa con la vulnerabilidad de los sintetizadores. La más destacada es “Wonderland”, que ha sido ampliamente aclamada por la crítica, por la inclusión de la guitarra eléctrica y la batería constante; es descriptiva, cálida y tiene un coro atractivo; en general, el álbum no demuestra mucha evolución en el sonido y pareciera un retroceso.