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Liars — TFCF

8

Liars
TFCF

Mute Records / 2017

Artista(s)

Liars

10/Oct/2017

TFCF: El octavo pasaje en la obscuridad de Liars.

La soledad y el desamparo que imprime Angus Andrew en el último tomo de Liars resulta devastador. Y es así porque Liars no ha sido un grupo sólido, al contrario, ha sufrido la disolución de aquel cuarteto de punk con tintes funk, pasando por la reinvención en un trío, la mutación a un dúo con bases electrónicas y a su posible desenlace, con un Angus en solitario encargado de manejar un proyecto que cae en la categoría de inclasificable.

Cada miembro ha dejado la banda por distintas razones, pero es Aaron Hemphill el último que lo ha hecho y tal vez el que más ha dolido. Desde la portada de TFCF, se retrata a un frontman vestido como novia, abandonado por aquella mancuerna de creación y proyección artística, donde se creaban discos gigantes como aquel inolvidable WIXIW.

Pero así como Liars no funge como una creación sólida, sus discos tampoco lo hacen. TFCF puede ser un tributo a toda la trayectoria de la banda, creando misticismo con guitarras acústicas pero también aunando en su lado más industrial. Llevando al escucha en un viaje de subidas y bajadas, mostrando el lado más humano de Angus y la reinvención de una agrupación que tal vez necesite descansar.

El prólogo con “The Grand Delusional”, es un síntoma general del creador del proyecto, en donde la desesperanza es la pieza fundamental de la pista. El disco sigue y “Staring at Zero” muestra la estructura synth pop en la que Liars se basó desde hace algunos años, pero la decepción y el pesimismo sigue plagado en su discurso, mostrando a un artista desilusionado por la dirección que ha tomado su creación.

Pero no todo es una gran desgracia, con “Emblems of Another Story” se convoca a la lucha y a dejar el miedo atrás, denotando el espíritu y la visión que posee Angus en este momento. “No Tree No Branch” y “Cred Woes” son las pistas que más se acercan a lo manufacturado por la agrupación hace algunos años, ejecutando ese sonido característico en los teclados y creando un recuerdo sobre los tintes sonoros de sus antiguas placas.

El desenlace con “Ripe Ripe Rot” y la instrumental “Crying Fountain” nos dice mucho sobre todo el disco y sobre los sentimientos que se dejan entrever a lo largo de los 11 tracks. Creando una atmósfera de paz, donde soltar las cosas con un fin inevitable siempre termina siendo lo mejor.

TFCF no es un material sencillo, pues es difícil digerir cada extracto por el mensaje plasmado en cada minuto. Tampoco es un disco para entretener, ya que la fractura sufrida es el tema principal de cada pista. Pero si es una placa que requiere un análisis y una celebración, por la sintonía en su estructura y el guiño a cada record lanzado, homenajeando los 17 años de vida de Liars.

Y sí, resulta ser un álbum indefinible, como la misma banda, donde cada material rompe el esquema de alguna concepción previa. Mostrando la versatilidad y evolución de un sonido, concibiendo un proyecto que no es granulado, pero que tiene adherido la obscuridad en su ser, creando un paisaje único en cada obra.  Así es Liars, una agrupación que ha creado con mentiras una verdad en la música, convirtiéndose en una de las agrupaciones menos convencionales de nuestra época.

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