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Dead Meadow — The Nothing They Need

10

Dead Meadow
The Nothing They Need

Xemu Records / 2018

Artista(s)

Dead Meadow

Siempre necesitaremos de nuevos acordes.

“Keep Your Head”, atiende el eco de la voz que retumba en tu cabeza con ese tenue reverb que te dicta qué hacer, más no qué sentir. Todo estará bien, mantente en calma contigo mismo, que las notas de Dead Meadow vuelvan a cautivarte con el candor de una tierna brisa. 20 años de riffs emocionantes y solos para musicalizar viajes introspectivos se coronan desde la primera canción de The Nothing They Need, y es que cuando más necesitamos música que nos haga olvidar la miseria, aparecen estos tres sátiros inflamables para complacernos.

“Here With The Hawk” y esas reminiscencias que tanto nos faltan y que de repente encontramos en polvosos vinilos en huacales en Balderas: te extrañamos The Hollies, pero en tracks como este de repente te volvemos a tener, con más flanger, con esa cadencia que nos hace bailar discretamente cual go-go girl frente al espejo de un probador en Soho, un nuevo look que nos mejora el día, una melodía que nos acompañará en el andar diario.

“I’m So Glad” como soundtrack de un polvoso roadtrip por el desierto rumbo a un lugar mejor que la ciudad, caminos que imaginamos en caminos que necesitamos para llegar a donde finalmente no estamos tan cómodos. Pero la batería nos traza cierto remedio, la guitarra nos pone a pensar en sus extraños movimientos cual tentáculos que nos atraviesan los tímpanos, el bajo que nos mantiene en un buen ritmo cardiaco como en “Nobody Home”, de cierta aceleración a la calma necesaria, el simple ejercicio de dejarnos llevar por lo que dosifican los audífonos, los niveles perfectamente trabajados en la producción, la voz que se corta para darle paso a la atmósfera siempre precisa, a veces no hay que decir nada para expresarlo todo.

Foto por Black Willow

La cierta arritmia de “This Shaky Hand Is Not Mine” para cerrar los ojos y tornear la cabeza a su ritmo, el eco de un bolero con un toque siniestro, los bulbos de un amplificador como vehículo perfecto a la introspección, a cierta calma, a entender que la guitarra sigue siendo hasta nuestros días un objeto de aprecio, una extensión del alma, y ante los rumores de la bancarrota de Gibson, dicho instrumento seguirá trascendiendo eras tecnológicas y generaciones que entenderán que lo sólido y orgánico siempre será mejor que lo que tienes que emular con un software.

“Rest Natural” como sagrado preludio a “The Light”, pieza ideal para comprender que se fueron 20 años pero la esencia no se ha perdido, que este material implica no solo la reunión de todos los integrantes que han pasado por Dead Meadow a través de su historia, sino también la capacidad nunca perdida de invocar al diabólico Black Sabbath, al sagrado Pink Floyd, y para enmarcar el cuadro perfecto, Led Zeppelin como el arcángel blandiendo la espada que media la batalla entre el bien y el mal. “Unsettled Dust” para cerrar un capítulo más en una historia de gran música que ha superado etiquetas, la indiferencia de las masas que se siguen emocionando con Tame Impala, y la esperanza de que esa ansía por crear perdure por muchos años.

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