165873
Entrevista con Aaron Beckum

Entrevista con Aaron Beckum

La pirámide de Aaron: canciones de reflexión con (hu)amor.

Para algunos, la vida va cuesta abajo, no encuentran la salida y la situación actual les parece un castigo; para otros, la pandemia está siendo una oportunidad para reinventarse, para apreciar las pequeñas cosas y salir de la rutina tan ajetreada que muchos de nosotros teníamos antes de esto. Sea cual sea tu enfoque, disfrútate como solo tú sabes hacerlo; ese fue el mensaje que el artista multifacético Aaron Beckum nos transmitió en una plática reciente sobre su proyecto andante, lanzando su álbum Songs from a Triangle Room, el primero producido formalmente, en colaboración con Jason Lytle (Grandaddy, Band of Horses). Durante esta época insólita de reflexión forzada, hablamos con Aaron sobre este álbum, sus sueños como artista, su carrera multifacética y cómo pasa estos días enclaustrado en California.

“Mis días nunca son normales, más bien diría atípicos; ninguno es igual a otro y trato de hacerlo a propósito, así puedo trabajar en diferentes proyectos. Viajaba mucho y me llegaban ideas y sentimientos distintos que buscaba expresar ya fuera escribiendo, componiendo, creando un filme o tocando en shows. Crecí en diferentes países, así que no siento que encaje en un país en específico y escribo sobre ello, el sentido de pertenencia que no está necesariamente en un lugar. Disfruto mucho hacer música y también he hecho comerciales para Microsoft, Facebook y demás, pero no creo que hacer eso tenga mucho de mi esencia, es algo que hago a veces para pagar las cuentas (ríe). Francamente, hacer cortometrajes es muy personal, es un arte que reúne las cosas que amo, como la música, la escritura, la actuación y la fotografía. En la música, todo lo que hago es poder conectar la tristeza que trae que te rompan el corazón en una manera no tan cursi; busco que mi trabajo venga directo del corazón, sino, se vuelve un comercial de televisión”, bromea el artista.

Aaron Beckum nació en Kansas City y radica actualmente en California, aunque es un trotamundos; él dice amar EEUU y la música country folk americana, género en el que encajaría Songs from a Triangle Room. “El nombre del álbum viene de la canción ‘Whiskey Pyramid’, que habla de estar encerrado en un cuarto triangular (la forma de la pirámide); sin duda, no es literal, habla de estar atrapado en nuestros propios recuerdos y ahogado en la miseria propia, de no ser capaz de abrirse. Las canciones del disco hablan sobre rupturas, empezar de nuevo o terminar algo, pues traté de cerrar ciclos no de manera cuadrada y bromear con ello.; mis canciones favoritas de este álbum, ya que tenía EPs no producidos formalmente, son ‘Mountains’ que nunca había grabado o lanzado, y por supuesto, ‘Whiskey Pyramid’”, nos dijo.

A un amante de la carretera, de los cielos, de otros mundos le es fácil tener mente abierta y perspectiva distinta, y cuando le preguntamos a Aaron Beckum si pudiera viajar en el tiempo, sea al pasado o al futuro, él no dudó en su respuesta. “Sin duda, preferiría ir al futuro, creo que yo mismo he viajado mucho a mi pasado, demasiada depresión; me gustaría ver qué me depara el futuro, en mi carrera, en mi vida, ¡en mi salud! Y me gustaría saber cuándo y cuánto voy a vivir. Pienso que si cambias algo de tu pasado, técnicamente ya no eres quien eres ahora, tal vez me arrepiento no haber viajado tanto como hubiese querido; tengo 38 y ya no me siento tan joven, pero después de todo esto, viajar será una de mis metas y no un arrepentimiento”, expresó animoso.

El proyecto de Aaron es interesante porque trata de inyectar sus cualidades personales al talento que la experiencia le ha dado al multipremiado artista. “Como cantante, hice esto en la sala de mi casa, en un par de fines de semana con la ayuda de Jason y resultó muy íntimo; en lo personal, trato de ser humilde, que lo importante sea realmente importante, como la gente que me rodea, el amor que comparto y el arte que puedo crear con eso. Me gusta reír, no me gusta tomar todo muy serio, me gusta disfrutar y reír en los momentos buenos y malos. Mi carrera se fue dando, solo seguí lo que quería hacer, para mí nunca fue una opción hacer otra cosa; sé que suena fácil, pero si se hace lo que se debe hacer para seguir, en verdad no hay otra opción; era un sueño trabajar con Jason Lytle y se cumplió, creo que ahora pienso en hacer más música, el siguiente álbum con más músicos, poder conectar con la gente a través de esto; seguiré la corriente a donde me lleve, quiero hacer shows en vivo y todas estas metas que tengo sin duda se cumplirían al tocar en un festival, quiero cerrar una fecha en México este año, ya veremos qué pasa”, concluyó el cantante.

No es una revista, es un movimiento.