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A 10 años del ‘Further’ de The Chemical Brothers

A 10 años del ‘Further’ de The Chemical Brothers

El renacer de The Chemical Brothers con su álbum más personal y retrofuturista.

Cuando se piensa que música que provoque el baile inmediato, una de las primeras opciones en llegar a la mente es la dupla surgida en territorio inglés hace poco más de tres décadas. Tom Rowlands y Ed Simons, mejor conocidos como The Chemical Brothers, son responsables de varios de los himnos de la música electrónica contemporánea. Sin importar el lugar del mundo en el que se presenten, desatan fiestas interminables y eso incluye desde Coachella hasta el Vive Latino.

A su vez, el trabajo del binomio ha sido tan importante que ha logrado borrar las barreras entre la música electrónica y el rock. Su trabajo se alimenta de ambos y gusta por igual a los aficionados de los dos géneros. Pero al igual que ha ocurrido con otras agrupaciones de extensas trayectorias, sus trabajos no siempre son del mismo nivel.

Si la década de los 90 se tuviera que describir con música, al menos una canción de The Chemical Brothers aparecería en el top ten. Por otra parte, durante el cambio de milenio la situación se transformó y al igual que una llanta ponchada, la dupla perdió energía. El trabajo incesante sin descanso derivó en un bache creativo que se prolongó durante varios años. Sería hasta el lanzamiento del séptimo material de estudio en 2010 que Rowlands y Simons volverían a ser relevantes.

Un nuevo comienzo musical

Como primer sencillo del nuevo material se lanzó “Swoon”, un tema extenso que arranca con un pop amigable que se implanta en los oídos hasta expandirse de manera infinita. Contiene un aroma a los sintetizadores de los 80 que series como Stranger Things han traído de regreso. En el pasado siempre se encuentra el futuro.

Por su parte, al dar a conocer los detalles de Further, lo que más llamó la atención es que no incluye colaboradores. Si algo caracterizó a la pareja a lo largo de su trabajo previo es contar con cantantes de renombre en sus canciones. Desde Noel Gallagher de Oasis y Hope Sandoval de Mazzy Star hasta Bernard Sumner de Joy Division y New Order. Pero ahora nada de eso.

En esta ocasión no hay invitados especiales, salvo los músicos de sesión que aportan algunos coros. En primera instancia parecía una decisión arriesgada pero al escuchar el resultado final fue acertada. Las ocho canciones traen de regreso a la mejor versión de los Chimicarnales. 

La abridora “Snow” arranca con un repetitivo sonido que parce emular a un arcaico fax y posteriormente se integran los demás elementos hasta desembocar en “Escape Velocity” y sus más de 11 minutos de psicodélico viaje. La pieza hubiera sido ideal en las noches eternas de viaje descontrolado que caracterizaron al Madchester de los 80.

En cambio, el segundo sencillo que se desprendió del LP fue “Another World”, un electropop galáctico que de manera sutil muestra pleitesía hacia Kraftwerk y Pet Shop Boys. Escucharlo es el equivalente a viajar sobre un camino infinito de arcoiris acompañado de amigables nubes como en Mario Kart.

Música que también se puede ver

A manera de compensación por la falta de invitados en las voces, el binomio concibió el álbum como un trabajo audiovisual. Por lo mismo, los artistas Adam Smith y Marcus Lyall se encargaron de realizar animaciones para cada una de las canciones contenidas. De esta forma la música no solo se escucha sino que también se puede ver y así alcanzar una experiencia más enriquecedora.

Sin realmente crear discos mediocres, en algún punto de la carrera de The Chemical Brothers sí existió una notoria disminución en calidad. Fue hasta la llegada de Further que el dueto volvió a crear un material relevante que logró complacer a crítica y fanáticos por igual. Además también representó una nueva reinvención para el conjunto que mantiene un matrimonio permanente con las pistas de baile de todo el mundo.

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