Del Vulgar Dulce Hogar al Bisnesworld.
La banda mexicana de punk, De Nalgas, se presentará en el Foro Indie Rocks! el sábado 23 de mayo para celebrar el décimo aniversario de Vulgar Dulce Hogar, el álbum más emblemático de sus 16 años de trayectoria musical. A propósito de esta fecha tan especial y del lanzamiento del álbum Bisnesworld, platicamos con Jimmy y Karel sobre las sorpresas de su próximo show, la importancia de la merch en una banda y la situación actual de los conciertos en México.
Indie Rocks! Magazine: Parece que el Bisnesworld tiene mucho tiempo que salió porque tiene canciones que ya son familiares. Pero, ¿qué nos pueden decir de este nuevo material?
De Nalgas: Sí, como dices, se estrenó en enero y para nosotros ha sido como una eternidad, porque se grabó hace como dos o tres años. Fue cuando entró Jimmy a la banda y, pues, es el álbum… o sea, además de que regresamos a componer LPs y no solo sencillos, fue el primer disco de Jimmy. Fluyó muy fácil también sacarlo. Ya teníamos muchas ganas de hacer algo después de sacar puro sencillo, puro EP y así. Ya teníamos ganas de algo de larga duración.
Lo produjo un amigo que se llama Estanis Figueroa, de España, al cual no conocíamos, y eso nos gustó mucho porque creemos que la chamba de un productor es como la de un psicólogo, en términos de que mientras menos te conoce más se va a decir la neta. Todos nuestros discos anteriores los había producido Paco Ayala; por ahí produjo uno Diego Solórzano, de Rey Pila, que era muy cercano a nosotros, era un amigo. Entonces, como que no fue tan cruel a veces. Y, pues bueno, Ayala también, ya teníamos una relación de amistad y de trabajo, entonces a veces ya no nos podía decir nuestras verdades.
Y con Estanis fue totalmente nuevo: una persona nueva que nos podía mandar a la chingada y le terminamos haciendo caso. Y, pues, más allá de eso, las rolas siguen tratando un poco de mantenernos en la línea política, aunque también ya nos da un poco de hueva hablar siempre de política. Sabemos que todo en el mundo está de la chingada, entonces también abordamos temas que nos laten, como el desmadre de la peda o temas sociales.
Entonces, la verdad es que salió muy fácil, muy orgánico, aunque también por temas de presupuesto y de estrategia siempre se atrasa mucho. Y como bien dices, salió en enero y ahorita ya parece que salió hace dos o tres años. Y, pues, muy felices de venir aquí a presentar también al Indie Rocks! el próximo 23 de mayo.
IR!: Al momento de armar un nuevo álbum, ¿cómo saben cuáles canciones se quedan y cuáles no?
DN: Nosotros, por lo general, lo que hacíamos era guardarlas en un disco duro y escucharlas 16 años después, que es lo que íbamos tocando con la banda, y decíamos: “esa está chida”. Pero ya cuando tienes a un productor que no conoce nada, que las escucha y te dice “esto sí, esto no”, incluso hicimos fusión de un par de canciones, pues se pone bastante chido.
La verdad es que la chamba de un productor, insisto, es como la de un psicólogo. Le quieres decir: “en esta canción quiero expresar esto”, y te dice: “no, yo la entendí de otra manera”. O la talacheamos para que se entienda lo que quieres expresar o la talacheamos para que se entienda lo que yo entendí de la canción, que creo que es lo que el público quiere. Entonces ya cada quien le da sus matices.
IR!: En estos 16 años de trayectoria, ¿con qué se quedan y qué han quitado de la banda?
DN: Pues nos quedamos con los buenos recuerdos, con las buenas experiencias, con el buen aprendizaje. Es increíble poder trabajar y compartir escenario con nuestras influencias, con las personas que veíamos desde chiquitos.
Nosotros fuimos una generación de escuela, porque todos nos conocemos desde los siete años, entonces crecimos con lo mismo. Todos veíamos las mismas bandas, escuchábamos la misma música, las mismas caricaturas, videojuegos… Y entonces viene eso: por ejemplo, los videojuegos. Veíamos que en Tony Hawk salía Bad Religion y de repente ya estás tocando con Bad Religion y de repente tienes una rola en un videojuego.
Entonces son cosas muy chidas: la experiencia, los tours, cuando la pasamos poca madre girando. No nos aburre, no nos cansa. Pues ahorita ya con esposas, con familia. Pues ya está padre que nos acompañen y también nos pongan un límite.
Pero, pues, la verdad es que todo eso es con lo que siempre nos quedamos.
Con lo que no nos quedamos, pues obviamente es con las malas vibras. Envidias —no hacia nosotros, de que todo el mundo nos envidia, claramente nada de cierto—, pero sí con el rollo de esas ondas que a veces puedes escuchar: que el rock está muerto, que el punk no deja, que no sé qué… que todo es cierto. Pero también que te lo digan en la cara es como de: bueno, deja vivir al chavo su sueño.
Hace 16 años que empezamos y es algo con lo que siempre hemos vivido. También con la mala onda de que cerraran tantos venues. Antes podías iniciar tu carrera aquí en el circuito de la Ciudad de México: en El Imperial, en Caradura, en un chingo de bares que ya empezaron a cerrar. Por toda la mala onda de que la gente no va, no consume, no paga un boleto.
El clásico “méteme en lista”. Justo queríamos hacer una idea en el ensayo de sacar un tour que se llamara Méteme en Lista Tour. Y la segunda parte era: “¿A qué hora tocan?”. Porque son totalmente las palabras que menos quieres recibir de parte de tus amigos o familia: “méteme en lista” o “¿a qué hora tocan?”.
Pero también está chido ver cómo ha crecido todo, ver cómo han salido un chingo de bandas. Ver cómo el punk se ha posicionado de cierta manera: el punk rock, punk pop, punk trap. Ver que el Warped Tour llega a México después de un chingo de años. A nosotros nos da mucha alegría, aunque no nos hayan invitado. Pero ver que eso está pasando está poca madre.
Ver que Chingadazo de Kung Fu va a hacer un Lunario, aunque tampoco nos hayan invitado, está poca madre. Nosotros nunca lo hemos visto como una competencia, sino como que todos vamos contra corriente. Y ya vimos que alguien logró salir del río y lo está haciendo muy bien.
Entonces, la verdad, nos quedamos con esa parte.
Otra parte muy chida es ver que han salido nuevos venues. Pero sí es agüitante cuando ves para atrás y ves las bandas que se quedaron un poco en el camino. Nosotros empezamos tocando con bandas con las que coincidíamos en festivales y ahora ya están en otras bandas o trabajando para otras bandas. Y ya no poder platicar o compartir escenario de banda a banda, sino desde otros lados. Es chido, pero también agüita muy cabrón.
También ha existido esta búsqueda muy cabrona en el rock nacional por encontrar a los nuevos Café Tacvba, los nuevos Molotov, los nuevos Fobia, la nueva Julieta Venegas, los nuevos headliners de festivales. Y aunque somos una generación muy musical, creo que a todos les agüitó ver cómo era realmente el mundo de la música. A esas bandas les echaron las ganas que les echaron. Entonces yo creo que por eso seguimos teniendo a los mismos headliners siempre.
IR!: Y aparte hablamos de un México de contrastes. Mientras hay festivales con boletos que llegan a costar más que el salario mínimo, hay muchos conciertos donde la entrada es barata pero a veces la gente no la paga. ¿Ustedes cómo lo ven? ¿Qué está pasando ahí con el consumidor de conciertos en México?
DN: Híjoles, es de la verga y agüita. O sea, puedes ver ahorita que la gente está pagando medio millón de varos por un boleto para el primer partido del Mundial.
Yo recuerdo que mi jefe me platicaba que fue a la inauguración del Mundial del 86 cuando no pagaba eso. Realmente nunca fuimos millonarios. Lo pagaba como ibas a la taquilla y comprabas un boleto y ya.
Y ahora también pasa mucho eso de que el boleto cuesta 200 pesos. Pones la publicación y la gente te empieza a comentar el típico “GPI”. Pero, bueno, son cosas que regresando un poco a la pregunta anterior, agüitan.
Aunque también está chido ver a las nuevas generaciones. Ver morros en un show está chido. Desgraciadamente en México es muy difícil tener un show para todas las edades, pero ver que un morrito quiere ir y que incluso se preocupan más, que leen el flyer —porque la gente ya ni lee el flyer— está bien loco.
Y bien lo dices: con festivales grandes, con el Vive Latino, que nos encanta, ver que pagan 30 mil varos por una suite presidencial y no pueden pagar 300 pesos por estar enfrente de la banda, sí agüita.
Yo lo veo mucho con amigos. Cuando hay shows gratis, todos vamos. Dicen: “sí, vamos”, sea el género que sea. Vamos en bolita y va. La gente sí quiere divertirse, entretenerse, lo que sea.
Y luego pasa que preguntas: “¿cuánto está el boleto?”. “No, pues 250 baros”. Ellos saben que no es caro, pero luego hay gente que dice: “ah, no mames, sí lo armo, pero déjame pasar”. Y les digo: “ah, pero no fuera uno de Junior H porque ahí sí pagas 3 mil varos”. O no fuera una peda en tu departamento porque ahí sí pagas eso en chelas.
También algo que nos ha ayudado es que en cada show llevamos merch distinta y merch especial para el show. En este caso, el 23 de mayo aquí en Indie Rocks!, vamos a traer un show especial de los 10 años de Vulgar Dulce Hogar: stickers diferentes, pins, playeras… tenemos hasta platitos para el agua de los perros. O sea, así tenemos peluches, cobijas… y las cobijas se vendieron cañón en el Bazar de Bandas. La verdad es que el fanservice en cuanto al merch es algo que nos preocupa mucho.
IR!: Claro, pero también su propuesta de merch es muy interesante. Siempre han ido más allá de la típica playera…
DN: De hecho, aquí en el Indie Rocks!, me acuerdo cuando quería sacar el papel de baño. Lo teníamos como idea porque en un Bazar de Bandas alguien se cagó.
Entonces acababa de pasar ese suceso. Me acuerdo que aquí se concretó esa idea con Cha!, de Fobia. Le platiqué que estábamos aquí, no me acuerdo qué evento había, y le enseñé el diseño y todo. Y me dijo: “lo tienen que hacer ya”. O sea, es algo que no se ha visto en ningún lado.
Y justo él, que fue de las personas por las que empezamos a clavarnos tanto en la parte gráfica de una banda, me dijo algo así como: “eso nunca lo he visto en ningún lado de los lugares a los que he viajado”.
El papel de baño, los peluches, la manera en la que ustedes manejan el merch, es algo que sí está muy cabrón. Y sí, realmente le echamos a veces más ganas al merch que a las rolas. O que a la promo del show del 23 de mayo.
IR!: Justamente pasando a ese tema, ¿cómo ha ido madurando en estos 10 años Vulgar Dulce Hogar, que vienen a presentar completamente en vivo de principio a fin?
DN: Ha madurado bien. Más bien no ha envejecido. Nosotros lo vemos todavía de una manera muy vigente. Lo hemos platicado en otras entrevistas y con amigos: los temas siguen precisos.
El primer tabique de ese disco fue “Vergaviota, yo no voté por ese güey”. Fue algo muy natural. Estábamos muy morros cuando lo hicimos. Hicimos las cosas sin filtro, sin miedo a la cancelación.
“Pare de sufrir, pare de mamar” lo hicimos después de ver todas estas funas e intentos de cancelaciones. Ver que las bandas sí se apoyaban entre ellas, pero que también había mucha hipocresía.
Empezamos a meternos más en un circuito donde sabíamos que tal banda hablaba mierda de tal banda y luego se abrazaban o en redes se tiraban buena onda. Ahí viene el verso de “Pare de sufrir, pare de mamar, cuál escena, qué pinche pena ajena”.
Con “Malas Mañas” también pasó eso: agarramos todas las malas mañas de la industria teniendo dos años en ella. Y “Punk Distroy” también es un tema contra la autoridad, contra los policías. No dudo que haya policías buenos que hagan su chamba, pero esa pinche rabia que te da cuando te detienen por cualquier pendejada también sale de ahí.
Creo que fue un disco que envejeció bien, o que no envejeció. Y en vivo, ahora que lo hemos estado ensayando —hay canciones que Jimmy nunca había tocado—, nos mantiene con un oxígeno bien chingón acordarnos del momento preciso en el que escribimos esas canciones.
Sin querer, escribimos algo para redes sociales, no siendo tan directos como “Like Like” o “Nepo Baby”, pero me da un chingo de gusto ver a ese carnal de 23 años componiendo todavía con analogías y no siendo tan directo.
Y ensayarlas, tocarlas, volverlas a tocar y presentarlas ahorita en vivo… sacamos el archivo para hacer un show chingón el 23 de mayo y encontramos fotos viejísimas, ideas bien chidas. Lo compusimos a los 23 años, se grabó cuando teníamos 26 y ahora tenemos 36. Te da mucha energía de: “ay no mames, estamos bien pinches loquitos, quiero volver a hacer lo mismo”.
También me daba cuenta de que cuando tocábamos una rola de Vulgar Dulce Hogar que no sonaba desde hace rato, la gente se prendía cabrón. Y uno también se prende y dice: “¿por qué no habíamos tocado esta?”.
IR! Para cerrar la entrevista, ¿con qué mensaje invitan a la banda a caerle al show del 23 de mayo?
DN: Va a ser un show único. Tenemos muchas ideas que no sabemos si se van a poder concretar, muchos invitados… por el tema de que no nos salen las canciones. Va a ser la única vez que lo vamos a tocar completo y le estamos echando muchísimas ganas.
Caíganle. Estamos muy emocionados. Y se viene —perdón, perdón, exclusiva Indie Rocks!— el vinil del disco. No va a estar para ese día, pero puede existir la posibilidad de una preventa o algo así.
Son los 16 años del disco que más nos gusta, yo creo que nuestra masterpiece, y les va a encantar. Hay fanservice, vamos a empezar a soltar encuestas sobre qué otras rolas quieren que toquemos y también del Bisnesworld.
Va a ser nuestro mejor esfuerzo por tocarlo completo. No prometemos nada, pero la vamos a pasar chido. Va a haber merch limitada, el lugar está céntrico, está muy accesible el boleto.
La neta, va a ser un show irrepetible. Quién sabe cuándo se vuelva a tocar completo este disco, entonces queremos compartirlo con ustedes. Y pues nada, vamos a estar muy contentos de tener aquí a toda la gente celebrando con nosotros. La neta sí va a ser un show muy, muy chido.
No te pierdas a De Nalgas en el Foro Indie Rocks! este sábado 23 de mayo. Consigue tus boletos aquí.
Mantente pendiente de Indie Rocks! para más detalles.