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The Drums — Brutalism

9

The Drums
Brutalism

Arts & Crafts México / 2019

Artista(s)

The Drums

Con Brutalism, The Drums nos lleva en una exploración emocional para redescubrirlo como artista.

Hace dos años Jonathan Pierce nos sorprendió con Abysmal Thoughts, su cuarto álbum de estudio. Aquel material fue una prueba importante en su carrera, ya que fue el primer disco que grabó completamente en solitario, tomando crédito en toda la composición y hasta la producción.

El cambio se notó con la salida de Jacob Graham, pues los temas de The Drums eran más personales y el sonido mostró una enorme influencia por el estilo de los 80, con relucientes guitarras y cajas de ritmos. Sin embargo, la formula de Pierce funcionó y Abysmal Thoughts se convirtió en uno de los discos favoritos de sus seguidores.

Ahora, el músico llega con un nuevo álbum y bajo las mismas condiciones. Jonathan Pierce nos hará saber si tiene algo nuevo que mostrar o seguirá con la misma receta. Pero, a pesar de la seguridad de éxito, Brutalism no es un disco que carezca de relevancia en la carrera del cantante, pues este es el disco que define a The Drums como proyecto en solitario.

El disco comienza con “Pretty Cloud” y ya se nota una enorme diferencia. Se mantienen las cajas de ritmo pero ahora tienen un ritmo enérgico y que incita a bailar. Los sintetizadores también muestran un estilo que se apega mucho al sonido de los 80. Jonathan Pierce está manteniendo sus ingredientes pero hace a un lado las guitarras, quitando el indie de su indie pop.

Luego de esa inesperada sorpresa tenemos a “Body Chemistry”. Aquí vuelven a sonar las guitarras y tenemos esa combinación a la que estamos más acostumbrados. Pero la mutación de The Drums permanece en los detalles. Esto es diferente a lo que escuchamos en su anterior material, la melodía y los elementos nos remontan más a cierta etapa de The Strokes, menos afable y más activo.

Otro de los sencillos promocionales del disco, “626 Bedford Avenue”. Parece que Jonathan Pierce está probando con todos los elementos que tiene a la mano, pero es difícil fallar cuando tu estilo se ha convertido en casi un asunto de instinto natural. Pero es bueno ver al músico probar cosas diferentes y esforzarse por darnos algo nuevo y novedoso.

Llega el tema que le da nombre a este disco. Todos los elementos se hacen pequeños para abrirle paso a las melodías vocales, ya uso sintetizadores, cajas de ritmos, guitarras y ahora la voz toma la dirección. Es una canción diferente de The Drums, con una letra que habla de amor apasionado, no hay que dejarse llevar por el título. Hasta ahora, el cantante está dando muestra de todas sus capacidades.

Volvemos a la intensidad de los ritmos con “Loner”, solo que aquí sí aparecen las guitarras. Los riffs no resplandecen, se sienten vertiginosos, pero la combinación es muy interesante. Perdemos al Jonathan Pierce que conocíamos por uno que se arriesga y no teme explorar nuevo sonidos.

“I Wanna Go Back” es una combinación de los dos lados de The Drums. Tenemos un ritmo más acompasado y el track aún depende mucho de lo vocal, pero también tenemos guitarras distorsionadas y una atmósfera que evoca a la nostalgia.

Con “Kiss It Away” tenemos otro cambio, es la canción más dinámica del disco. Brutalism es un álbum con muchas emociones, que llegan de repente pero con naturalidad. Este disco en verdad es una representación de la mente de Jonathan Pierce y su universo.

Cerca del final tenemos a “Nervous”, un tema donde The Drums lo entrega todo mientras nos da increíbles imágenes. El sencillo toca fibras delicadas, pero tiene un final desolador. Sin embargo, la tristeza se disipa con “Blip Of Joy”, un último destello de brillo en este material. Jonathan Pierce no quiere darle final a este disco con el desconsuelo habitual, sino con euforia y la promesa de que cosas buenas pasan.

Brutalism puede parecer un disco disperso, caótico e incoherente, pero esa es la naturaleza humana. Cada canción es un pensamiento o sensación que se expresa sin aviso y puede detonarse con cualquier cosa. Pero lo importante de este material es que Jonathan Pierce sabe canalizar esos sentimientos y plasmarlos de una manera en la que podemos sentirnos identificados. La inspiración es personal, pero su expresión es para el colectivo.

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