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Silent — Modern Hate

9

Silent
Modern Hate

Three One G / 2021

Artista(s)

Silent

Una llamarada de furia y disonancia.

Después de un estruendoso debut con A Century Of Abuse, la banda originaria de Mexicali, Baja California, regresa con lo que supone uno de sus álbumes mejor ejecutados. Modern Hate es el segundo esfuerzo del cuarteto que se ve conformado por miembros emergidos de bandas míticas del subsuelo como Maniquí Lazer; sin embargo Silent, es un truco de magia aparte, una llamarada de furia y disonancia.

Modern Hate marca a un Silent mucho más maduro, el cual pareciera estar en una efervescencia sónica donde la importancia auditiva se ve como una prioridad en manos de César Cossio (Insite, Accidentes), el cual resalta el trabajo de la banda.

Acompañados de nuevo bajo el manto del legendario sello californiano Three One G, la banda promulga un sonido oscuro y portentoso donde el discurso se encuentra por guitarras disonantes, baterías claras que marcan patrones traslúcidos en cada segundo, lineas de bajo que se incrustan en la cabeza del escucha y que hacen que esa influencia clara del post punk y que recuerda a un sinfín de bandas, sirva como arquitectura principal para la letanía que Silent lleva consigo y que hace de ella, algo auténtico y personal.

Ejemplos como “A New Slave” o “Death Is Not An Option” resaltan dentro de la placa, donde se encuentran la lírica confrontativa de Jung Sing, junto a la gran mecánica sonora que la banda contrapone y que llena en sí misma de grandes momentos lúgubres, y que refleja lo conflictivo que representa vivir en tiempo tan inciertos como los presentes. La sombra que la banda dibuja alrededor de la placa pareciera permanecer intacta, cubriendo con un manto oscuro todo el disco el cual plantea ciertos cuestionamientos sobre el futuro y la realidad que se dibuja como un ente distante.

Por otra parte, “The Witness” y “No Heaven” son cortes que se acercan a cerrar el disco, los cuales ponen un candado a la epifanía que la banda traza en este LP. Ambos tracks resuenan como piedras chocando contra el metal, frías de temática, casi pesimistas. La ira con la que la banda afronta dicha perspectiva pareciera salir de una bruma densa y pesada que desencadena en la locura, completando así, uno de los mejores momentos de toda la placa donde la lentitud y la euforia se encuentran en un solo lugar.

A Century Of Abuse es un trabajo sólido que cimienta las bases de una banda joven pero experimentada con una visión negra de la realidad que pareciera salir de las tinieblas. Un álbum fuerte que resiste al paso del tiempo y que deja clara una manifestación sonora de lo que representa la banda hoy por hoy. Un álbum consistente y que resonará como una épica ante la existencia, ante cuestionamientos que se plantean, y la tónica con la que la banda arroja unos de los mejores lanzamientos del año.

No es una revista, es un movimiento.