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Porridge Radio — Every Bad

9

Porridge Radio
Every Bad

Secretly Canadian / 2020

Artista(s)

Aprender a cantar emociones.

No es fácil ponerle palabras a eso que sucede entre la cabeza y el corazón. ¿Emociones? ¿Sentimientos? No es simple decir me siento triste, enojado o nostálgico. Primero reconocerlo y luego poder decirlo en voz alta. Como un ejercicio de autodescubrimiento, el nuevo disco de Porridge Radio explora esa capacidad humana de mostrarnos vulnerables y expresar emociones.

La forma ha cambiado con el tiempo… desde cartas hasta ir a terapia o mandar stickers de WhatsApp en la madrugada. Porridge Radio lo hace a través de un sonido pop punk lo-fi, ruidoso con guitarras distorsionadas y letras muy directas e intensas, de esas con las que cualquiera nos podemos identificar.

“Gracias por dejarme. Gracias por hacerme feliz”, canta desde las entrañas Dana Margolin, líder de la banda. Al cerrar la primera canción, repite la frase 47 veces como si hablara con su consciencia tratando de descifrar qué siente realmente. El estilo recuerda a Dolores O'Riordan con The Cranberries, una de las influencias de la banda.

Dana Margolin comenzó como una solista autodidacta. Tomaba el escenario en sesiones de open mic en el puerto de Brighton, Inglaterra, para presentar canciones que componía en su adolescencia. Una de esas noches terminó tocando con sus actuales compañeras; y así, sin conocerse, descubrieron que ya eran una banda.

Porridge Radio ha pasado de ser considerado un proyecto de la escena DIY, a una de las bandas revelación en la industria británica. Grabaron sus primeras canciones en un ático, con más impulso creativo que experiencia. Por eso, Every Bad es propiamente su primer álbum de estudio y publicado por el sello discográfico Secretly Canadian.

Su vocalista ha relatado que odiaba la idea de compartir temas personales, le parecía aterrador exponerse. La intención al componer el disco fue descubrir su relación con los demás y procesar emociones; cómo ser vulnerable y cómo mostrar sus sentimientos. Tiene tres ejes: la depresión, la empatía y el mar.

Como una ola catártica de emociones, cada canción explora inseguridades, relaciones, estereotipos, decisiones, todas desde la fuerza de la repetición, el principal recurso en sus letras. El momento clímax del disco es la balada “Pop Song”, que cuestiona la relación con el hogar. Con el mismo tema, “Homecoming Song” repite sólo 5 frases: “Voy a casa. Déjenme en paz. Necesito irme. Me estoy hundiendo. No hay nada en el interior”.

La contradicción es otro recurso fundamental en la narrativa de la banda. “Te digo que te amo aunque en realidad no siento nada. No confíes en mí. Por favor confía en mí”, cantan con la profundidad del auto tune en “(Something)”. ¿Sinceridad o sarcasmo? Ambas, pues las emociones (y las canciones) no son únicas ni definitivas.

La Organización Mundial de la Salud estima que en el mundo hay 300 millones de personas que enfrentan depresión, la mayoría sin tratamiento. Expertos del organismo explican que la salud mental ha sido históricamente relegada por estigmas y discriminación. Las generaciones más jóvenes tenemos la oportunidad de cambiarlo.

La música de Porridge Radio nació a la orilla del océano y allí encuentra alivio. “Quiero que seamos mejores. Quiero que seamos más amables. Con nosotros mismos y con los demás”, es el mensaje central de “Lilac”, una de las canciones que cierran el disco entre gritos. En seguida, “Circling” con un tono más dulce habla sobre explorar los sentimientos hasta agotarlos… como sumergirse en la inmensidad del mar buscando paz.

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