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David Gilmour - Rattle That Lock

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David Gilmour - Rattle That Lock
David Gilmour - Rattle That Lock

Columbia / Sony Music México / 2015

Artista(s)

David Gilmour

Rattle That Lock: el regreso de David Gilmour.

Una tarde cualquiera del 2013, David Gilmour esperaba un tren en la estación de Aix-en-Provence —una comuna francesa ubicada en el sur del país—, cuando escuchó la melodía de la SNCF, la empresa pública de transporte ferroviario. Algo de esas cuatro notas que se repetían una y otra vez llamó su atención, por lo que decidió sacar el teléfono y grabarlas para no olvidarlas. Un tiempo después, el jingle publicitario que le había provocado ganas de bailar lo inspiró para componer Rattle That Lock, el tema que le da nombre a su primer disco de estudio en nueve años.

El cantar de los pájaros y un piano épico empiezan a preparar la atmósfera. A los pocos segundos, la Gibson Les Paul Gold Top de Gilmour se hace presente y comienza a puntear un solo con el estilo tan personal que lo caracteriza, mientras que una segunda guitarra toca un arpegio suave que le sirve de colchón. Si uno cierra los ojos  puede imaginárselo arriba del escenario —parado, tranquilo, triunfante—, con el instrumento que lo consagró entre sus manos anunciando su regreso. Eso pasa en el inicio de la instrumental “5 A.M”,  que sirve como carta de presentación y al final se desvanece en fade para darle lugar a “Rattle That Lock”, el corte de difusión en el que participa el coro de expresidarios Liberty Choir. Se trata de un grito de protesta contra la apatía que habla de lo bien que nos sentiríamos al enfrentarnos a las cosas, incluso aunque no tengamos éxito.

Después de escuchar “5.AM”, encontrarse con “Rattle That Lock” sorprende y provoca cierta desorientación, algo que ocurre varias veces al pasar de un track a otro. Gilmour se permitió juntar canciones de diferentes estilos y unirlas mediante el piano, la guitarra y su voz, pero por momentos eso no es suficiente y la conexión entre los temas se siente débil. Por otro lado, los puntos más altos se encuentran en algunas de esas piezas independientes que brillan por sí mismas como “Faces of Stone” —un vals melancólico que trata sobre el punto donde coinciden el final y el comienzo de la vida—, “The Girl In The Yellow Dress” —un acercamiento al jazz más puro, con Jools Holland en piano y un exquisito solo de saxo de Robert Wyatt—, y “In Any Tongue” , en donde Gilmour interpreta el mejor solo de guitarra de todo el álbum al estilo de “Comfortably Numb” en The Wall.

Otra vez, Gilmour volvió a hacer equipo con Phil Manzanera —encargado también de la coproduccción de On an Island (2006), su trabado anterior—, y con su esposa, la novelista Polly Samson, que escribió la letra de cinco canciones. Si bien los tres venían trabajando en este proyecto  hace tiempo, su lanzamiento se tuvo que postergar para que pudieran concretar The Endless River (2014), la obra final de Pink Floyd, y un homenaje al tecladista del grupo, Richard Wright, a quien se vuelve a recordar en “A Boat Lies Waiting” de Rattle That Lock . Este tema —dueño de una textura sonora pinkfloydiana— cuenta con la colaboración de David Crosby y Graham Nash en voces, y tiene como protagonista a una grabación de Gilmour tocando el piano hace 18 años, en la que se puede escuchar a su hijo cuando era un bebe.

En el final, “And Then” —la segunda parte de “5 A.M”— cierra el disco con la misma eficacia con la que inicia, pero a esta altura del recorrido las expectativas no son las mismas. Rattle That Lock tiene lo suficiente para acercar a Gilmour a aquellos que no son fanáticos de sus trabajos anteriores, pero también para volver a traer al presente los mejores recuerdos de los seguidores más nostálgicos. Tal vez no logre conformar del todo pero hay algo que es seguro: tener a David Gilmour devuelta siempre es una buena noticia.

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