87413
Torreblanca en el Lunario

Torreblanca en el Lunario

Yolotzin
Bravo

13/Feb/2016

Detalles

Organización

Producción

Ambiente

Lugar

Lunario del Auditorio Nacional

Artista(s)

El agua se tiene que evaporar

Caos: una ciudad de México convertida en una olla de presión por los cierres viales y los protocolos, a causa de la visita del Papa. Sin embargo, la jornada de conciertos sigue su curso. El Lunario del Auditorio Nacional se llevó a cabo el cierre de un ciclo en la trayectoria de Torreblanca, demostrando impacto en la escena y posicionándose como una de las propuestas musicales más frescas de nuestro país.

Un venue casi al máximo de su capacidad. Rostros de entusiasmo, de expectativa, compartiendo el mismo sentimiento que se manifiesta en esos últimos segundos cuando se apagan las luces y suenan las primeras notas musicales. “Jerónimo” da comienzo al vaivén de manos sosteniendo teléfonos celulares.

Juan Manuel Torreblanca, el Abuelo, Gerson y el Tío hipnotizaron de inmediato al publico con un repaso de su EP debut Defensa. “Parece Navidad” y “Nunca Acabo Lo Que Empiezo” construían un show especial, entrañable, un gran adiós a El Polvo En La Luz, el trabajo más reciente de la banda. A su vez, grandes amigos acompañaron a Torreblanca en el escenario, como Algodón Egipcio, Leiden, Paulina Sotomayor, Flor Amargo y Quique Rangel.

Complacencias y algunos lados B (como “Qué Esperas”) complementaron un setlist basado en Bella Época y El Polvo En La Luz . Además, se incluyeron éxitos como “1000 Fantasmas”, “Hubo Valor” y “Las Horas”, temas que fueron bastante coreados. La fluidez y la variedad contribuyeron a que fuera un concierto emotivo e insuficiente de tiempo, donde pudimos escuchar himnos como “Roma” y “Si”.

Bajo la consigna de que partimos todos de la misma blanca semilla, Torreblanca no quedó a deber nada a su publico. Se termina un proceso creativo y se cumple un objetivo esencial para todos los que disfrutamos de la música en vivo: la satisfacción de hacer valer una entrada.

REDACCIÓN:

Marco
Yirel Ruiz

FOTO:

Yolotzin
Bravo

No es una revista, es un movimiento.