130598
Babasónicos en la Carpa Astros

Babasónicos en la Carpa Astros

Edwin
López

09/Jun/2018

Detalles

Organización

Producción

Ambiente

Lugar

Carpa Astros

Artista(s)

Los desfachatados vs los tlaloques en la Carpa Astros.

En tiempos prehispánicos, los tlaloques, almas de niños pequeños ofrecidos en sacrificio, eran los fieles ayudantes de Tláloc, deidad de la lluvia y la fertilidad, que a través de sus jarrones repletos de agua solían romperlos generando truenos, para así provocar la lluvia. La tarde-noche del pasado viernes dio pauta a uno de los miles de mitos que tiene nuestra mitología, y que puso en predicamento a una ola de gente que se dio cita en la Carpa Astros, singular recinto de Calzada de Tlalpan.

Una tormenta que por más de 40 de minutos descontroló la zona sur de la Ciudad de México fue el primer obstáculo que miles de fanáticos de Babásonicos tuvieron que superar para llegar a la cita. En medio de descontrol y enormes charcos dentro del recinto se intentó controlar la situación, siendo muchas veces intentos fallidos por desviar el cauce del agua.

Sin embargo, las cosas pudieron regresar poco a poco a la normalidad gracias a la introducción de las dos bandas invitadas para abrir el show de una de las mejores bandas argentinas en la actualidad, siendo Patterns los encargados de tocar las primeras notas arriba del escenario y dejar un gran sabor de boca al público, para después dar paso a Banda de Turistas, que cada que regresan a nuestro país se van con más y más cariño de sus fans, y ¿Por qué no? Complacerlos con un pedacito de “Culpable o no” a su manera, aprovechando que agarró su segundo aire como hit.

El primer punto a destacar es el gran sonido que aporta la Carpa Astros a sus eventos, teniendo una fidelidad digna de felicitarse. Si bien este venue no cuenta con la mejor ubicación y distribución de sus componentes, si aporta un excelente audio que hace que se disfruten más los conciertos dentro de sus instalaciones. Lastima que ante situaciones criticas como la que nos regaló el clima, las reacciones sean descoordinadas.

Pero el acto principal de los oriundos de Buenos Aires, Argentina, fue la verdadera explosión de todas las emociones en la gran mayoría de los asistentes. Con un sold out y la garantía de ver a esta agrupación en vivo siempre va a ser motivo de emoción para aquellos que portan sus chamarras y jerseys de la selección argentina, y camisetas blancas recordando la grandeza e influencia de Infame en más de una  generación. Aquellos hombres de presencia mágica, amantes de lo erótico y reyes de la desfachatez, se aventaron un round con los mismísimos tlaloques, amenazantes por querer inundar la noche. ¿Quién crees que ganó?

En un foro donde se detuvo el tiempo y no había pantallas para poder ver más de cerca, siendo como en antaño, donde la atención siempre está al frente –como debe ser– se dio inicio a un show que refleja la exitosa y siempre revolucionaria trayectoria de Babasónicos, un espectáculo diferente, enérgico y variado. Dejando en claro que en cualquier foro donde se paren son capaces de seguir conquistando audiencias y de dejar al público con ganas de más.

Los acordes de “Saturno” fueron los responsables de crear un descontrol tan placentero que pocas veces se logra ver, a su vez anunció entre líneas lo variado que al final seria el setlist. Una pena para los que pensaron que tocarían lo mismo.

“¿Y qué?” y su descarada, pero verídica anécdota, seguida de “Los calientes” hizo recordar las grandes épocas, y a su vez la importancia de Jessico en el rock en español, fueron cargas de genuina dinamita para los oídos de los asistentes.

Sin muchas pausas, la agrupación continuó soltando destellos de excelencia, siendo “La Lanza”, “Putita”, y “Microdancing” un festín de varias gargantas desgarradas y de paso uno que otro brindis entre compas.

Aunque la propuesta en este concierto fue claramente diferente los clásicos no faltaron casi al final de la noche, como “Carismático”, “Yegua” y “Pendejo”. Cabe destacar la gran labor de Babasónicos al refrescar constantemente sus versiones, a siempre traer algo distinto debajo de la chistera, ganándose a pulso el cariño incondicional de sus fanáticos mexicanos, que siempre agotan sus fechas.

Al llegar a este párrafo es lógico que ya sepas quien ganó la batalla después de todo. ¿Cuántas veces hemos visto que pese a los climas excesivamente hostiles el público siempre saca la casta? Por lo menos el viernes 8 de junio de 2018 quedó claro quienes le ganaron la partida a los discípulos de Tláloc. Una banda como Babasónicos es capaz cambiar de esta forma el ánimo de un público históricamente exigente. Bajo la luz carmesí del hotel de enfrente la gente se retira muy satisfecha, y aunque a más de uno le entró agua a sus zapatos, lo bailado nadie se los quita.

No es una revista, es un movimiento.