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#CC13conHP Día 2 - Cierre con broche de oro

#CC13conHP Día 2 - Cierre con broche de oro

Cynthia
Flores y Pablo Navarrete

14/Oct/2013

El segundo día del CC13 llegó y se fue prácticamente sin que nos diéramos cuenta. La jornada inició con fuerza desde antes de las 2 en el escenario Corona con la presentación de Ice Age, banda que provocó el primer circle pit de todo el festival, mientras que del otro lado, Deap Vally hacía de las suyas hipnotizando a quienes que se acercaban sigilosamente en espera de Jake Bugg, quien levantó suspiros y eufóricos aplausos de una asistencia 80% femenina.

Con el sol en su punto más alto, mismo que auguraba la ausencia de lluvia nuevamente, The Black Angels subió al escenario sin sus característicos visuales, pero sin que esto le restara encanto a su presentación. Canciones como "Indigo Meadow" y "Twisted Light" desataron la psicodelia, provocando cadenciosos movimientos de cadera y que más de uno se quitara los zapatos para bailar sobre el húmedo pasto.

La increíble actitud de Matías Aguayo hizo bailar a los que ya se encontraban en la carpa del Bizco Club para poner en alto su nombre ante la ausencia de John Talabot. Una increíble sesión de beats que eran imposibles de dejar sin bailar.

Inmediatamente después, el guitarrista texano, Gary Clark Jr., tomó el escenario Corona Light ante una considerable audiencia y bajo unos rayos solares que seguro causaron estragos en el rostro de todos los presentes. Éste jóven cantautor dejó en claro cómo se debe hacer blues hoy en día y nos recordó aquello que trataron de hacer The Black Keys en el lejano 2003 pero que perdieron en el camino.

Aún no llegaba a su fin la presentación de Clark cuando subió al escenario del Bizco Club el dúo Mueran Humanos, uno de los pocos actos hispano parlantes de esta edición. Con solo un bajo, cajas de ritmos y canciones como "Cosméticos para Cristo", lograron conquistar a los pocos que se dispusieron bajo aquella carpa, quienes decidieron perderse a Capital Cities para darle una oportunidad a este proyecto argentino.

Jimmy Eat World por fin visitó nuestro país y reunió, literalmente, a sus pies, a cientos de nostálgicos fanáticos que se empeñan en no dejar ir su adolescencia. Sin duda, su presentación fue una de las más emotivas del día, aunque no necesariamente por la banda, sino por la entrega de sus fans. Al mismo tiempo, del otro lado del inmenso recinto, el carisma y energía de Matt & Kim lograba reclutar a más seguidores entre sus filas.

A las 5.50 en punto, una de las bandas más esperadas tomó el escenario Capital; Stereophonics se presentó por primera vez en suelo mexicano y lo hizo de la mejor manera. Canciones como "Local Boy in the Photograph", "Superman", "Maybe Tomorrow" y "Dakota" fueron coreadas de manera desesperada por muchos que no creían estar viendo por fin a esta banda frente a sus ojos.

Por su parte, Miles Kane, con camiseta de la selección mexicana de futbol incluida, hizo gala de su talento y elegancia en temas como "Rearrange", "Inhaler" y "Give Up", la cual incluyó un snippet del clásico de The Rolling Stones, "Sympathy for the Devil". El sol estaba empezando a caer y el escenario Capital se volvía un mar de gente que esperaba con ansias el regreso de Vampire Weekend y que pretendía alcanzar un buen lugar para la presentación de Artcic Monkeys.

Mientras unos aprovechaban el tiempo muerto que dejó Fun. tras su repentina cancelación para comer, otros se dirigieron al Bizco Club, donde se impuso Fuck Buttons, agrupación que no necesitó nada más que su música para convertirse en uno de los mejores actos electrónicos del festival.

La hora marcada había llegado, era cuestión de echar un volado para decidir si ver a Savages o a The Breeders. A las 7.40, con un halo de misticismo y un reducido público a comparación del presente en Fuck Buttons, Jehnny, Gemma, Ayse y Fey dieron inicio a su set con "City's Full" y canción tras canción, fueron enamorando tanto a devotos como escépticos de esta banda ingles; una de las tantas que han surgido en la nueva ola del post punk que poco a poco nos ahoga.

Del otro lado, ante una audiencia también reducida, puesto que más de la mitad de la asistencia del festival al parecer moría por ver a Alex Turner y sus secuaces, las gemelas Deal deleitaron a los emocionados presentes interpretando en su totalidad el álbum Last Splash de The Breeders. La felicidad de los integrantes de la banda era honesta y lograban contagiarla, aunque su set fuera cortado abruptamente minutos antes de las 10 de la noche.

Inmediatamente, el escenario Corona Light se inundó de cálidas luces que envolvieron la mágica presentación de Sigur Rós. Muchos recordarán la desafortunada visita de esta banda islandesa en 2006 que por cuestiones de salud de su baterista, se vio obligada a reducir su set; cuestión que fue pagada con creces. Canciones como "Glósóli", "Sæglópur" y "Hoppípolla" provocaron abrazos e incluso conmovidas lágrimas.

Por fin, los rompecorazones de Sheffield se presentaron en un escenario mexicano sin siquiera un año de espera pero con material nuevo bajo el brazo ¿Cuantas personas no encontraban este como el verdadero plato fuerte del festival? Una enorme masa de veinteañeros se entregaron ante una banda con la que han crecido y que sin importar el tiempo, no dejarán de amar y corear cada que suene "I Bet You Look Good on the Dancefloor", "Brainstorm" y "Fluorescent Adolescent". El set que será recordado como el más intenso y el más difícil de soportar, por el quorum, pero el más especial ya que, como muchos auguraban, subió Miles Kane al escenario para cerrar con "505".

El día estaba a punto de llegar su fin, el escenario designado para recibir a Josh Homme lucía vacío y expectante. Poco poco, la gente comenzó a arremolinarse en el lugar y a intercambiar sus expectativas en relación al concierto que estaba a punto de suceder, ¿De verdad QOTSA iba a tocar frente a nuestros ojos? ¿Por fin había terminado la espera? Sonrisas nerviosas, gritos eufóricos y palmadas en la espalda fueron el preámbulo perfecto para una presentación que se podría catalogar como una de las mejores en la historia del Festival Corona Capital.

En el segundo exacto en que el show de Sigur Rós se apagó, una a una salieron a escena las figuras que componen ese mounstro que conocemos como Queens Of The Stone Age. La locura se desató con los primeros acordes de "You Think I Ain't Worth a Dollar, but I Feel Like a Millionaire" y siguió creciendo a lo largo de un devastador combo que incluyó "No One Knows", "First it Giveth", "The Lost Art of Keeping a Secret".

Incluso los temas de su nuevo álbum fueron coreados y bailados, tal fue el caso de "My God Is The Sun", "I Sat By The Ocean", "If I Had a Tail" y "Smooth Sailing", pero las canciones que seguirán vibrando en nuestras cabezas por muchos días serán "Mexicola", "Better Living Through Chemistry" y "Go With The Flow".

Tras un pequeño encore, la banda volvió al escenario y en un perfecto español, Josh Homme agradeció al público recalcando que eran sangre de su sangre. Había pasado ya hora y media que se fue como agua, era muy poco tiempo para saldar una deuda que aumentó año con año desde hace más de una década. "A Song For The Dead" fue el último tema que se escuchó en México de Queens Of The Stone Age, ¿Cuánto tiempo más volverá a pasar para tenerlos de regreso? ¿Cuánto más aumentará esa deuda?

Rostros embargados de satisfacción desfilaron hacía las diferentes salidas mientras que uno que otro despistado se dirigió hacia el Bizco Club, donde Giorgio Moroder recetó, pésimamente mezclados, los éxitos más obvios de la música disco de los 80's.

La cuarta edición del Festival Corona Capital resultó airosa tras la serie de cancelaciones que nublaron el panorama días atrás. Si bien se extrañaron las participaciones de Death Grips y Conor Oberst, por ejemplo, no es para nada arriesgado asegurar que ninguna persona fue infeliz en las casi 24 horas de música que se vivieron este fin de semana. 

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REDACCIÓN:


Editorial

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