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Underworld & Iggy Pop — Teatime Dub Encounters

7

Underworld & Iggy Pop
Teatime Dub Encounters

Caroline International / 2018

Artista(s)

Underworld & Iggy Pop

Teatime Dub Encounters: Remanentes de una nostalgia metamoderna.

En una época en la que no existían las Instagram Stories nuestros sentidos eran absorbidos por los excesos, era una época en dónde ebullía el eclecticismo –teníamos un pie en el pasado y el otro apuntando al futuro– nuestro instinto voyeurista era saciado por MTV, y las fiestas subterráneas, toda una escena emergiendo en medio de la crisis, que parece ser el común denominador de esta generación nacida en los ochenta. De pronto nuestros televisores fueron asaltados por un par de chicos pálidos corriendo por las calles de Edimburgo; el silencio se rompe con el estruendo sincopado de una batería, el enfrenón de un auto, ritmos llenos de adrenalina que parecen haber sido concebidos bajo la influencia del speed, la enunciación del manifiesto: Choose Life, y al fondo la voz de Iggy Pop surge como un mantra que proclama su sed por vivir: "Lust for Life". 1996, no había nada fuera de lugar, nada era políticamente correcto. La primera edición de Trainspotting nos transporta en un viaje lisérgico que refleja la decadencia de la época, sin embargo este cuadro no estaría completo sin la intervención de Underworld para cerrar este film épico con "Born Slippy (NUXX)" portando en su ADN la escena techno, la cultura clubbing, la revolución de la música electrónica, la filosofía PLUR y todos esos elementos, que ahora suenan a nostalgia metamoderna. Trainspotting significó el renacimiento de Iggy Pop, y el paso a la fama para Underworld que todavía interactuaba la escena underground.

No obstante tuvieron que pasar 22 años, para que Trainspotting se asomara nuevamente, en una versión más diluida, y confabulara para que estos dos grandes –en sus respectivos géneros– pudieran coincidir en la misma órbita, pero esta vez en una atmósfera menos enteógena.

2018 ya no hay que demostrar nada a nadie, en Teatime Dub Encounters, no hay manifiestos, solo la narrativa postmoderna de Iggy enunciando un Apocalipsis rosa.

"Bells & Circles" es el primer track de esta fusión en donde el techno y el punk rock, se unen para crear este híbrido que en conjunto y de primer oído no alcanza esa alquimia que pudiéramos esperar, Iggy expresa su inconformidad ante la actual libertad condicionada, ya no se puede fumar en el avión, todo se rige por las leyes del Karma y el buen comportamiento, ésta pieza de ocho minutos, que porta un tinte fílmico nos deja claro que el mundo ya no es “loquera”; por el lado de Underworld podemos apreciar un remanente del primer sencillo de su última producción: "I Exhale", y si nos atrevemos a ponerle mute a la voz de Iggy Pop, podemos encontrar un gran tesoro. "Trapped" es el siguiente corte que nos remonta de una manera sutil a aquellas épocas oscuras del electro punk, sostiene un espiral hipnótico que te atrapa hasta el final. En "Lust for Life", Johnny traía el alcohol y las drogas, 20 años después tiene una hipoteca y una casa, está atrapado.

"I’ll See Big", el segundo sencillo de esta producción, entra pausada rompiendo con la adrenalina de los dos primero tracks, Underworld crea una atmósfera onírica, con suaves reverberaciones eléctricas que le aportan un highlight emocional, la pieza se desarrolla tenue con coros etéreos y espaciados, la letra está inspirada en una conversación entre Pop y Danny Boyle, sobre la amistad, las expectativas y la pérdida de la misma, que resulta ser no solo uno de los ejes de la secuela de Trainspotting sino un reflejo autobiográfico del llamado padrino del punk.

En el último track, Iggy Pop no ha perdido la cabeza, le han robado su camisa, lo que resulta irónico es que este ícono del eterno torso desnudo, la reclame de vuelta, más allá del significado metafórico de "Get Your Shirt", Underworld la describe como un lamento por malas decisiones, estafas e idiotas no queridos. Un cierre pegajoso upbeat con reminiscencias dance y texturas electro dark que no debe tomarse muy en serio porque resultaría decepcionante y caótico.

No es una revista, es un movimiento.