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The Brian Jonestown Massacre – Don't Get Lost

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The Brian Jonestown Massacre – Don't Get Lost
The Brian Jonestown Massacre – Don't Get Lost

A Recordings / 2017

Artista(s)

The Brian Jonestown Massacre

Perdidos en la densidad.

La vida de Anton Newcombe ha sido un continuo espiral de decadencia y explosiones. No nos referimos exclusivamente al prolífico repertorio y estilo musical de su mítica banda, The Brian Jonestown Massacre, sino a su anterior estilo de vida rebosante de hedonismo y sustancias ilegales. Hoy en día, Newcombe no bebe y está casado, pero los estridentes fantasmas de la psicodelia oscura siguen tocando a su  puerta creativa, para beneficio de todos nosotros. Don’t Get Lost es su más reciente prueba y no parece tener indicios de detenerse, aunque le falte un poco de aceite nuevo al motor.

Siendo su decimosexto álbum de estudio, Don’t Get Lost explora los nichos más oscuros y densos de la neo-psicodelia que los ha caracterizado, reminiscente al sonido de bandas más recientes como Moon Duo y Pop. 1280. Grabado en los estudios Cobra del propio Newcombe, el disco abre con un par de pasajes de krautrock instrumental que abren paso a la trastornada montaña rusa que el escucha está a punto de experimentar: “Open Minds Now Close” y “Melodys Actual Echo Chamber”, haciendo quizás referencia a aquél acto musical encabezado por Melody Prochet.

El viaje continua con altibajos de tono, como la tranquila “Charmed I’m Sure” y la estridente “Groove is in the Heart” poniendo este contrapunto interesante que abunda en el resto del material. Desde “Fact 67” y “Throbbing Gristle” hasta “Acid 2 Me Is No Worse Than War”, el disco se vuelve en esencia un intento de remarcar el legado de la banda y explorar confines sombreados, no tanto de explorar nuevos horizontes. Después de todo, la decadencia los puede llevar solo hasta cierto lugar, pero no es un punto en contra.

Al igual que el resto de su discografía, Don’t Get Lost tiene una abundancia saludable de artistas invitados, destacando Tim Burgess, Tess Parks y Emil Nikolaison de Serena Maneesh entre los talentos que engalanan las canciones. La presencia de influencias similares siempre ha ayudado a que continúe el debraye musical, pero nunca estaría de más buscar a alguien fuera de su zona de confort (léase Kate Moss con Primal Scream en su Evil Heat). Al final, podemos agradecer que una banda tan lóngeva como The Brian Jonestown Massacre abrace el tradicionalismo y que no deje que dichos fantasmas mueran ya que, podrán surgir enemil bandas con una estética sonora similar, pero ninguna con la misma personalidad.

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