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Oneohtrix Point Never — Good Time (OST)

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Oneohtrix Point Never
Good Time (OST)

Warp Records / 2017

Artista(s)

Oneohtrix Point Never

Una bestia salvaje de tonos que (aún sin haber visto Good Time) funciona como un álbum por sí solo.

Las aguas de Daniel Lopatin llevan agitándose bajo el nombre de Oneohtrix Point Never desde 2007. Su horizonte es basto, comprende lo que se encuentre entre la vanguardia electrónica y la música experimental, ya sea trabajando solo o colaborando con diferentes músicos como Anohni, Antony and the Johnsons, Autre Ne Veut, Nine Inch Nails y Brian ReitzellCon este último produjo parte del soundtrack de la película de Sofia Coppola The Bling Ring en 2013. Lopatin ha creado música para otros films, en 2015 Partisan y en 2007 el cortometraje The Replacement Child. En 2017 presenta la música de la película Good Time, por la que ganó el premio a mejor soundtrack en el Festival de Cannes de este año, una obra de alto calibre que ha sido celebrada como una alerta máxima en su discografía.

Good Time es dirigida por el bicéfalo cinematográfico Safdie, los hermanos estadounidenses Joshua y Ben; protagonizada por Robert Pattinson y Jennifer Jason Leigh; un thriller visualmente trepidante sobre dos hermanos que roban un banco y cuyo camino por salir vivos de ese atraco se vuelve sinuoso y violento. Un camino musicalizado por la electrónica vertiginosa, también agresiva de Oneohtrix Point Never.

Hijo bastardo de scores como Terminator  (Brad Fiedel), Halloween (John Carpenter) o Blade Runner (Vangelis), el de Good Time es vibrante, a medio camino entre lo futurista, lo industrial, el minimalismo y lo retro. Pulsión, tensión, velocidad. Un torrente de sonidos electrónicos. Los sintetizadores son luces que se mueven cinemáticamente, cristales pristinos de tonos que proyectan su eco para guiar alguna persecución o conducir a un punto de quiebre, como lo hace Clint Mansell (Requiem For A Dream, Black Swan, Black Mirror), alcanzando la emotividad que logra Max Richter en la serie Letfovers o el film Walz with Bashir.

Siempre hay quienes hablan de un “buen soundtrack” cuando se trata de una compilación de canciones que cumplen con los gustos del público, temas que sobreviven a la imagen, puesto que las canciones existen desde antes como piezas pertenecientes a otros entornos. Pero no es más que un suma de temas que han gozado, en los mejores casos, a una curaduría. Hay una diferencia entre el score siendo todo los sonidos de un film, incluso aquellos que no son propios de la representación de la imagen, y el soundtrack, que define los temas musicales dentro de la narración fílmica. La música compuesta por Oneohtrix Point Never es una bestia salvaje de tonos que (aún sin haber visto Good Time) funciona como un álbum por sí solo, una suma de temas volátiles e incendiarios, alejados de lo etéreo a lo que nos acostumbra Daniel Lopatin. Beats abrasivos y una potencia sonora que corre a toda velocidad y que llegado el punto culminante, camina muy lento, de la mano de Iggy Pop:

“El amor me limpia,

El amor me toca, me cura

Los puros siempre actúan desde el amor

Los malditos siempre actúan desde el amor (…)

La verdad es un acto de amor”.

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