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Mumford & Sons: el brillo y el brío del folk británico

Mumford & Sons: el brillo y el brío del folk británico
Mumford & Sons: el brillo y el brío del folk británico

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Artista(s)

03/Oct/2012

Mumford & Sons

Babel

Universal

2012

El merito inicial de esta banda consiste en haber llamado la atención del gran público a través de una propuesta completamente acústica que dio una relevancia inusitada al folk británico (como parte del movimiento del Oeste de Londres). Mucho banjo, guitarra y un bombo que se toca de pie, y la estructura estaba completa (en su fase inicial).

Sigh No More convirtió en un disco del que se hablaba no sólo en las tapas de las revistas especializadas o los diarios, en torno a él existía un importante boca a boca entre músicos y conocedores. No era posible pasar por alto que no se trataba de un grupo con un sonido pastoral que nos remitiera a los prados y al ganado sino que son más bien una actualización de los ecos de antaño, utilizados para crear un discurso actual.

No debe ser sencillo vivir un estallido mediático entorno a tu propio grupo –al que considerabas modesto- y que muy pronto trepó a los lineups de los grandes festivales para terminar siendo auténticamente bendecidos por San Bob Dylan, quien les permitió alternar con él durante la memorable entrega de premios Grammy del 2010.

El reto real consistía en no perder el piso y no ser devorados por la fama. Se nota que los cuatro integrantes Mumford son tipos con férreas convicciones, les gusta acercarse a la gente común y corriente sin ningún tipo de pose y aprender de aquellos que conocen los secretos de las músicas de raíces ancestrales.

Tenían demasiados distractores como para salir con un segundo disco complaciente y repetitivo; a fin de cuentas tenían muy a la mano la fórmula del éxito de su propuesta, pero vaya, no es que cambiaran radicalmente, sino que se convirtieron en mejores ejecutantes, las vivencias les dieron más tablas para la composición y trabajaron en las mejores condiciones posibles.

Así, Babel destaca por la fortaleza de su parte musical y por la garra y el brío que tienen las canciones. Las llenaron de melodías y coros mucho más efectivos que alternan con una manera de cantar poderosa y sensible. Nada de cursilerías o himnos new age para el siglo XXI. Aquí hay folk que presume de su naturaleza 100% orgánica y una creencia en la paleta sentimental a la que se ha recurrido y el tipo de historias que se cuentan. Creo que si hay que resumir el álbum en una sola canción, me quedaría con “Lover Of The Light”, que concentra todas las virtudes del grupo.

Aunque habría que mencionar que nos entregan 15 piezas –muy en contra de la actual tendencia reduccionista y poquitera-; por una parte no se muestran nada medrosos y por otra exhiben que no andan escasos de buenos temas, como lo confirman “Whispers In The Night” y “I Will Wait” (un ejemplo de los vasos comunicantes con el country norteamericano).

Pero el tema inicial que le da nombre también posee suficiente energía. Se trata de algo instantáneamente emblemático. Por otra parte, quien busque hallar las novedades, podrá quedarse con el piano que aparece en “Ghosts That We Knew” y la extraordinaria “Hopeless Wanderer”.

Los muchachos no tienen dudas acerca del potencial de su nuevo material. En una entrevista con el periódico The Sun no se anduvieron por las ramas: “Los desconfiados se pueden ir a la mierda. Creemos que este nuevo disco llegará a una nueva audiencia, lo que es bastante excitante. Más gente nos verá”.

Babel es un disco lleno de variaciones en la intensidad; puede subir y estallar –rozando la épica- o disminuir la velocidad buscando más intimidad y delicadeza. En cada uno de los extremos existe un brillo peculiar que nos deslumbra y fascina.

No es una revista, es un movimiento.