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La cumbre borrascosa de Hans Laguna

La cumbre borrascosa de Hans Laguna
La cumbre borrascosa de Hans Laguna

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Artista(s)

19/Jun/2014

Hans Laguna

Deletrea

El Genio Equivocado

2014

El amor es una experiencia abrumadora y después de dos producciones (Primeras Marcas, de 2012 y Oteiza, de 2013) el cantautor español Hans Laguna puede presumir haber trazado un camino creativo ascendente que lo ha llevado a estar muy cerca de expresar musicalmente las turbulencias del afecto y el apego, sin perder clase ni elegancia. “Hay tantos bailes que puedo aprender, De imaginarlos me duelen los pies”.

Deletrea, su más reciente álbum, es un trabajo que se gestó en 2013, durante un proceso de derrumbe personal del autor. Los nueve cortes resultantes comparten un aura melancólica y transmiten una sensación de nudo en la garganta.

Las líricas abstractas y alegóricas de Laguna dicen más a través de lo que no está escrito; su sencillez basta para evocar la densa bruma de las conquistas que desembocan en pérdida irreparable y anunciar la afectación de una balsa que, en busca de un nuevo continente, terminó naufragando en mar abierto. En este trabajo asistimos a la caverna lúgubre que, como en todos nosotros, también vive en el corazón de Hans. “Sólo tengo ojos para ella… Y para todo lo demás, Soy ciego. Soy ciego”.

El material está impregnado de un sentimiento trágico que a ratos nos recuerda los abismos alcanzados por Standstill en Adelante Bonaparte; una adolorida canción de cuna. En general, luce una atmósfera homogénea excepcionalmente producida, derivada de la experiencia que significó Oteiza, aquél experimento sonoro inspirado en el escultor vasco del mismo nombre.

Multitud de instrumentos (guitarras, banjo, piano, trompeta y efectos de sintetizador) confluyen alternadamente con aportes simples que mantienen una melodía tensa, agridulce y llena de ecos durante todo el disco. El acento que permea la obra es el continuo uso de dos o tres notas básicas que se repiten como arpegios, alternándose, en canciones como "Mis Días", "La Red", "La Ùltima Vez" y "Preguntas y Respuestas". De esa técnica tan sencilla emana la personalidad del disco, una inquietante sensación de nerviosismo y discordia.

Todas los cortes del álbum comparten el mismo compás lento y contemplativo. La voz de Hans Laguna entrega sus versos a cuentagotas, lentos e hipnóticos, como rumiando y saboreando la ironía de su búsqueda siempre infructuosa. “No lo sé. -Quédate. -No lo sé”.

Ahí está Deletrea para quien se anime a revivir los recuerdos dolorosos del pasado buscando aprendizaje. Aunque la enseñanza de Hans Laguna sea que el amor es distinto cada vez, el dolor es siempre nuevo.

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