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Jake Bugg — Hearts That Strain

9

Jake Bugg
Hearts That Strain

EMI / 2017

Artista(s)

Jake Bugg

Hearts That Strain: Una estrella ha muerto.

Para artistas como el británico, joven y con una notable fama desde su debut, las cosas son claras si quieren mantenerse arriba tienen que darle gusto a la gente y no cometer errores, por lo menos en sus primeros tres discos. Es obvio que el cantante prefiere arriesgarse con nuevos estilos sin importarle mucho el éxito, sin embargo también es evidente que su carrera está en un bache, sobre todo por su anterior álbum de estudio.

Ahora, con un nuevo material el músico tiene la oportunidad de recuperarse con un triunfo comercial, e incluso si no lo logra seguirá siendo del agrado de muchos, pero estará muy lejos de ser el headliner de festivales y la estrella que todos esperaban que fuera. De lo que no hay duda es que este será un trabajo muy interesante, ya que es el primero en ser grabado en Norteamérica y cuenta con la colaboración del vocalista de The Black Keys, Dan Auerbach, quien hace poco publicó un álbum en solitario y produjo lo nuevo de The Pretenders. Cabe mencionar que el intérprete siempre ha expresado una gran admiración por algunos géneros y cantautores nacidos en Estados Unidos, tales como Don McLean y Phil Ochs, además de que desde sus inicios fue comparado con Bob Dylan.

Comenzamos con “How Soon the Dawn”, un tema difícil, pues aunque a muchos no les gustan ciertos elementos, tiene una gran calidad melódica. El músico se mantiene dentro de esa especie de folk pero ha enterrado esos toques de blues de su álbum debut. Le sigue “Southern Rain”, que tiene un estilo parecido al de su segundo disco por los tonos alegres y las vocales. Tiene muchas características que se mezclan con suavidad, como el piano, el bajo y casi unos imperceptibles coros.

La canción “In The Event of My Demise” es de lo más destacado, pues se puede percibir algo de rock psicodélico, parecido al de The Zombies, e incluso llega a tener un sonido beatlesque. Sobresale el trabajo de la guitarra, que recuerda mucho al bluegrass. Algo muy diferente a “This Time”, pues baja lo vivaz aunque no la calidad, con un ritmo acompasado y asistido por un chelo.

Llegamos a “Waiting”, una canción que ha dado mucho de qué hablar por su colaboración con Noah Cyrus, debido a que esta es hermana de la cantante Miley Cyrus y Jake Bugg siempre se ha expresado en contra de las estrellas pop. Aquí se puede ver una influencia del soul por la cadencia pausada y los instrumentos de viento, aunque da mucho que desear con las vocales.

Pasamos a “The Man on Stage”. Aquí Jake Bugg busca evocar a la nostalgia y tristeza a través de una penetrante letra, así como con el uso de violines. Este es el tema que presenta más elementos de cuerda.

Por fin se aparece el tema que le da el nombre al disco. Sin embargo, es un tanto decepcionante, pues aunque debería ser prominente, aquí es cuando el cantante muestra un lado plano y desordenado.

“Burn Alone” es el tema más enérgico y uno de los que recuperan el viejo estilo del británico. Algo parecido hace en “Indigo Blue”, pero el blues se mezcla con algo de country y se cambia la intensidad por la solidez.

Cerca del final tenemos a “Bigger Lover”, que tiene un gran intro con piano y un estilo que puede ser comparado con el de Fleetwood Mac y el dinamismo inquieto del dúo Simon & Garfunkel. Este es la última muestra interesante del disco, pues de “Every Colour in the World” no hay mucho que mencionar.

Como en todo buen disco, hay que concentrarse en los detalles. Jake Bugg hace un resumen de todas sus influencias norteamericanas para darnos un trabajo muy completo y con una calidad instrumental impresionante. Pero solo conociendo el contexto para la concepción de este álbum uno lo puede llegar a apreciar, por lo que entiendo si la crítica no le da más de seis por este esfuerzo. Es evidente que no es un disco para todos y sin duda no es bueno para la carrera del británico. Su éxito comercial está acabado, pero eso no es necesariamente malo, pues cada proyecto que siga de este será para él y para sus seguidores, como siempre quiso y como siempre tuvo que ser.

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