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Instituto Mexicano del Sonido — Distrito Federal

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Instituto Mexicano del Sonido
Distrito Federal

Soy Sauce / 2021

Artista(s)

Instituto Mexicano del Sonido

Te extrañamos Distrito Federal, pero el Instituto Mexicano del Sonido ya lo trajo de vuelta.

Hablar del IMS, MIS, o el Instituto Mexicano del Sonido es sinónimo de originalidad, mexicaneidad y baile. A lo largo de sus 15 años de carrera (El álbum Méjico Májico salió en 2006, ya estamos viejos) ha conquistado terrenos que pocos grupos nacionales han pisado.

Su nueva producción discográfica lleva el nombre de Distrito Federal un lugar, que, cambió de nombre, se gentrificó y ahora es la CDMX. Un lugar que nos ha hecho amarle y odiar al mismo tiempo, uno que si has vivido y tolerado, sabes que no podrías vivir sin él, aunque te vayas a otro lado.

El IMS de la mano de Camilo Lara y una serie de invitados brutales te hará viajar y recordar ciertos pasajes sonoros a lo largo de 10 canciones, 33 minutos de visitar el extinto Distrito Federal que seguro sonará en toda la CDMX y en cualquier otro lado donde se le extrañe.

Pero no es nostalgia lo que se escucha, de eso, sólo tiene el nombre. Y para eso está el primer track “Se compran”, sí, el de los colchones pero en un mantra, mezclado con unos coros bastante coloridos. Es una frase que cualquier mexicano conoce, que ha conquistado a propios y extraños, recordemos la canción que compuso Beak>.

La canción número dos, “Dios”, es una oda a la gastronomía callejera mezclado con una pregunta existencialista ¿tú que le pediría a Dios si te lo encontraras? ¿Realmente dios es quesadilla y el diablo chicharrón? Todo esto con un ritmo popular que la hacen una canción buena, pero no es lo mejor del disco, eso está por venir.

“El antídoto” suena a sonidero es un ft. con La Perla y al escucharla, si cierras los ojos podrás imaginar más fácil. Calle cerrada con unas camionetas, una lona en medio de la calle, mesas, luces, baile con “saltito”, parejas bailando dentro de un circulo sacándole brillo al piso. Brutal.

Y del barrio nos vamos a un salón o a un auto con “La luna de noviembre” la voz de Camilo Lara suena y nos remite a una cinta del cine mexicano con una historia digna de ella. Podría quedar en el soundtrack de una película Mauricio Garcés llegando a la playa.

Para el track “Vamos” los raperos originarios de Los Ángeles BIA y Duckwrth le ponen todo el “fuego pa’ la casa” y es un tema que tiene bien tatuado el sonido del IMS con las influencias que han rodeado a Camilo Lara a lo largo de su carrera.

Quizá la canción que sigue sea una de las mejores del disco, no sólo porque es una colaboración con Graham Coxon, sí, el de Blur. Sino por lo que dice “My América Is Not Your América”, un tema coyuntural que se podría traducir como:  América es un continente, no un país, como lo ha declarado Camilo en diferentes entrevistas. Además, lanzó este tema previo a las elecciones de Estados Unidos ¿más a tiempo? imposible.

De viajar con Graham volvemos al centro de la ciudad, con una canción que arranca suave “La Balada de la Aspirina” y sí, el baile lo cura todo, mejor que la pastilla. Seguida de ésta, continua “Cruzando el río” con la voz de Joe Crepúsculo, sinceramente tiene sabor y siempre es bueno escuchar artistas saliendo de su zona, como en el caso de Joe.

Si algo ha caracterizado a Camilo Lara es que puede remitirse al pasado en ciertos sonidos, pero su visión y su camino están mucho más allá de lo que ven nuestros ojos. La siguiente colaboración la realiza con Cuco y así es como lo escuchamos cantando “Paloma” una balada, como si fueran los ochenta pero con un músico actual que está conquistando otras latitudes.

El punto clave en la carrera del IMS es la visión que mencionaba anteriormente, no sólo es hacer colaboraciones por hacerlas, cayendo en lugares comunes, en este disco cada una tiene un lugar específico y llega a distintos mercados.

Y para cerrar este disco, “The Lunatics” quizá te recuerde un poco a Nortec, pero es una banda de viento de Oaxaca llamada La Banda Misteriosa, excelente para terminar un disco que tiene temas diversos y que sin duda valdrá la pena escuchar en vivo.

Y sí, el título del disco nos hace extrañar el Distrito Federal, pero sólo es el nombre, su esencia permanece y el IMS lo trajo de vuelta no para añorar, sino para escuchar todos los sonidos que nos ha dejado.

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