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Havalina: Los coches se estrellan, la música destella

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Havalina: Los coches se estrellan, la música destella
Havalina: Los coches se estrellan, la música destella

El Lado Izquierdo / 2015

Artista(s)

Havalina

“Cristales rotos sobre el asfalto mojado” en un camino que comienza lento y transfigura en frenesí, un rasgueo constante como advertencia de lo que nos depara, la voz que nos guía y guarda por este viaje introspectivo y poético. Havalina y otro gran disco desde sus entrañas, otra de esas bandas que nos conmueven y que tanto necesitamos en estos a veces frívolos tiempos para la música en nuestro idioma.

havalina

Islas de Cemento está basado en un libro de poemas titulado Manual para conductores borrachos y escrito por el hermano de Manuel Cabezalí, voz y guitarra de la banda, el mando y escrupuloso autor de este trío madrileño que se tira un clavado en el lago helado del shoegaze para sacar piedras que servirán para romper ventanas. “Un reloj de pulsera con la esfera rota” para pisar el acelerador, el eco hiriente, el bajo trepidante, “La voz de él” en la densa bruma del dark ochentero, Robert Smith estaría orgulloso.

“Ya va siendo hora” de calmarnos y que esta melodía nos sirva para detener el tiempo, “El olmo centenario”, mudo testigo de lo que hemos olvidado, los días donde todo era más fácil y la música era para resistir y no para subsistir, los devaneos de la guitarra entre arpegios dislocados, riffs y pequeños solos, cuerdas al fondo para alentar la nostalgia, una pieza perfectamente maquilada.

“Luces” cegadoras del auto que viene en contraflujo y que da la vuelta para perseguirnos, la distorsión que se acerca y la voz que nos detiene en seco: ‘te dedicas a jugar con las palabras’, pero nos significan tanto. “Dónde” y se reactiva el torque del motor, llegamos al “Cementerio de coches”, el andar nos ha dejado desvalijados pero aún aptos para un poco de destrucción, pieza notable, furiosa y digna para romperse la voz, parafraseando al autor de esta lírica filosa y de profundis.

Llega la “Lluvia en el cementerio de coches” para limpiar nuestras heridas, queremos despertar pero la pesadumbre lo impide, un álgido pesar nos mantiene bloqueados, el tipo de atmosferas que ya poca música nos provoca en estos días. La larga letanía funciona para comprender que este trío está en búsqueda más que haber llegado a una cima, de lo poético a lo instrumental, de lo salvaje a lo evocador. “Ulmo” es un bello hasta pronto, quedamos agradecidos por discos tan inspiradores como este, larga vida y obra para Havalina.

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