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Foamboy — My Sober Daydream

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Foamboy
My Sober Daydream

Independiente / 2021

Artista(s)

Foamboy

07/Oct/2021

Honestidad acompañada de estética y perfeccionismo para sanar el alma. El dúo Foamboy debuta con una placa de enorme carácter.

Pocas cosas en el mundo son tan liberadoras como una buena charla entre amigos. Las posibilidades son infinitas, puede ser algo divertida, llena de risas o también puede ser profunda y con lágrimas. Parece que con esas personas tenemos una forma diferente de expresarnos, quizás un poco más noble y honesta que como sería con la familia o con cualquier otro tipo de vínculo. Considero preciso abrir desde este punto al pensar en el gran valor lirico del álbum debut de Foamboy, llamado My Sober Daydream.

Katy Ohsiek y Wil Bakula han demostrado su enorme talento anteriormente en Chromatic Colors, y el contexto de la pandemia les hizo unirse para crear una obra discográfica que se fue planeando de a poco, de forma remota y con la intención de brindar una atmósfera de especie poco convencional, que mezclara el indie pop con el dance, jazz y el funk, que fuera compleja y al mismo tiempo fluida y disfrutable. Lo peculiar de este trabajo son las múltiples narrativas que existen en las letras y el contraste que ocurre con la música, ya que Wil se encargó principalmente del diseño sonoro, mientras que Katy tomó las riendas de las historias que se narran.

Es así que nace el ambicioso My Sober Daydream, un álbum producido de forma independiente que llevó el acompañamiento de un enorme ensamble, conformado por Katy y Wil principalmente y acompañados de Yu Kiatvongcharoen, Nick Burton, Luke Broadbent, Chang Park, Henry Coba y Tina Glausi, ocho elementos que en vivo seguro será complicado yuxtaponerlos, pero será magnifico ver como se prueba el conjunto.

Foamboy__

Todas las alternativas que hay al alcance.

My Sober Daydream es toda una experiencia satisfactoria. Los dos integrantes de Foamboy aprovecharon esta unión para poder experimentar y llevar las canciones a límites poco conocidos, y lo mejor de todo es que aunque todo está tan bien ordenado en la obra y parece hasta arbitrario su sonido, se siente como si se estuvieran divirtiendo.

Es muy interesante lo espontáneo que es en el aspecto musical este álbum, sobre todo gracias a la serie de cambios de ritmo y de texturas que pueden ocurrir de un compás a otro. Y eso es un gran punto para Foamboy, ya que el conjunto aprovechó de elementos digitales y análogos en medio de una pandemia que no daba espacio para salir al estudio, y aún así el sonido está muy bien logrado, y así como podemos escuchar sintetizadores arpegiados que arrasan con todo, podemos sumergirnos en la nostalgia de instrumentos de vientos y suaves matices entre bajos, guitarras, baterías y violines.

Sorprende la facilidad de este dúo para adaptarse a diferentes géneros e incluso hacerlos convivir de forma tan concreta. "Hate Me Too" y "Stay Up All Night" representan por completo esta noción, donde la banda deja claro por completo el objetivo sonoro y da paso a la interacción entre ambientes convencionalmente lejanos. Más de la mitad de las canciones no pasan los tres minutos, y es curioso experimentar un sonido tan lleno y bien logrado en tan poco tiempo.

My Sober Daydream es, si me preguntan, lo que yo consideraría que debería sonar un proyecto de estos tiempos que no discrimina ningún elemento y que está dispuesto a buscar nuevos horizontes. Con esto no me refiero precisamente a algo completamente innovador, más bien es la búsqueda de algo fresco, con energía y al mismo tiempo con mucho perfeccionismo. Por último, la interpretación de Katy es bastante acertada, ya que toma protagonismo y fuerza cuando se le requiere y por otra parte logra aprovechar los silencios para darle mayor profundidad.

Foamboy_2021

Música contenta, historias no tanto.

El contexto lírico de Foamboy es completamente distinto a lo que plasma el diseño sonoro. Katy ha dicho en diferentes ocasiones que le cuesta trabajo sentarse y pensar en escribir sobre algo "bueno", y entonces hay canciones como "Alien" y "Logout" que abordan la idea de sentirse desplazados, de no querer estar en un sitio.

El track con el que se abre el disco, "Better", aborda una depresión que se puede mezclar con algunas críticas y agobios que provienen de un mundo capitalista invencible, que parece que nos llega a forzar a un estilo de vida. Todas las dudas existenciales que pueden llegar con esa noción aparecen en la pista.

Otras ideas aparecen en el álbum de una forma que no son precisamente cómodas; las relaciones, las dinámicas de género, las crisis identitarias y los problemas de un mundo que cada vez parece más ambiguo son narrados de una forma que llama mucho la atención, y justo ese contraste con el color de la música hace que tenga un contrapeso interesante, y que a la mitad de la canción el escucha comience a cuestionar cosas de las que vale la pena hablar.

Es curioso que las canciones se pueden resolver de forma cómica, al final de cuentas solo son unos minutos y el mundo continúa después. Aunque lo valioso de todo esto es el desahogo, ya que la forma de narrar esto es como una charla entre amigos, donde te sientes en confianza para expresar esas cosas que piensas con confianza y al mismo tiempo te sientes escuchado. Puede terminar con reflexiones, enojos o incluso con un chiste para cambiar de tema, pero al final eres escuchado y escuchas, y es un aprendizaje genial recibir todos los mensajes que tiene por aportar Foamboy.

My Sober Daydream es uno de los discos más interesantes en el año (quizás el único punto negativo es esa portada), tiene muchos contrastes que valen la pena por ser escuchados, y por otra parte es una experiencia musical que puede ser sumamente placentera para el oyente. Desde los sonidos más refinados hasta los más atascados, el álbum debut de Foamboy cubre muchas emociones y estilos, todo con mucha elegancia. No te pierdas las novedades de la banda de Portland y escucha su álbum debut a continuación. Obtén una copia en este enlace.

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