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El Último Vecino – Voces

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El Último Vecino – Voces
El Último Vecino – Voces

Club Social / 2016

Artista(s)

El Último Vecino

La clarividencia sagrada de la esfinge herida en lo nuevo de El Último Vecino.

Crisis
Del lat. crisis
1. f. Cambio profundo y de consecuencias importantes en un proceso o una situación, o en la manera en que estos son apreciados.

Estás destrozado, las cosas no salen como quieres, las cosas que te apasionaban de repente se transforman en demonios hambrientos que te acechan alrededor de tu cama. ¿Qué hacer para salir? Depende qué tan fuerte seas: se necesita de voluntad y de cierta audacia. Es aquí donde nos encontramos con Gerard Alegre Dòria, artista visionario de origen español, un hombre que superó sus barreras creativas y decidió burlarse de aquellos entes malignos haciendo lo que más le apasiona: la música.

El Último Vecino resurge de las cenizas con Voces, una mirada profunda a la intimidad del artista. El disco nos transporta a una galaxia a bordo de sintetizadores cósmicos que esquivan columnas griegas a gran velocidad. Los nueve tracks de este LP muestran el alma en cautiverio manifestada de manera insólita en un atrayente tecno-pop cargado de vivencias y consignas.

Soy partidario irrefutable de aquellos álbumes que meten toda la carne al asador desde el principio y parten con base en coros certeros y melodías bailables. “Antes de Conocerme” provoca una colisión esplendorosa, una metáfora de superación que nos grita “anda, levántate, que la vida es corta”. Siguiendo el mismo ritmo apresurado, “La Noche Interminable” abre aún más el sentido auditivo presidiendo unos teclados dulces que cautivan.

De manera fortuita nos tropezamos con “Nubes Grises”, una declaración mitológica de idolatría llena de guitarras y atmósferas que van desde Enya pasando por The Smiths hasta llegar a New Order: santa fascinación. Como el cruce por un cinturón de asteroides llega “Una Especie de Costumbre”, clímax anticipado por la fuerza que toma el disco. Emocionante y ambicioso, es una excelsitud impulsiva digna de un pasaje de La Odisea.

Con valentía temeraria, el cierre de esta nueva producción nos llena de sorpresas. Con “Mi Amiga Salvaje” se da un crossover de lo armónico a lo oscuro con toques retro; “Mi Escriba” brinda una estructura más apegada a una balada, donde el clamor de la esfinge en dilema es dominado por un anhelo.

Un rayo de luz se cruza cuando “Tu Casa Es Mi Coraza” suena precipitadamente, mientras que “La Entera Mitad” indaga en la inocencia amorosa y la timidez. Por ultimo, “La Selva” deja el buen sabor de boca de una producción rotunda (la expectación nunca flaquea). Un álbum muy personal donde El Último Vecino obtiene un efecto favorable y destacable: la capacidad de transformar la catástrofe en bonanza.

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