33710
Brainkiller: Tres superhéroes verdes y descoloridos

Brainkiller: Tres superhéroes verdes y descoloridos
Brainkiller: Tres superhéroes verdes y descoloridos

/

Artista(s)

26/Sep/2013

Brainkiller

Colourless Green Superheroes

RareNoise Records

2013

En 2010, un trío de habilidosos superhéroes decidió unir fuerzas para formar un organismo dedicado a combatir el mal al que llamaron Brainkiller, quizá decidieron utilizar ese nombre porque disfrutaban de matar zombies en sus ratos libres, o tal vez sea un juego de palabras, lo importante es que, después de tres largos años de espera y una fantasmal aparición en el Vive Latino 2012, por fin están de vuelta con una segunda producción que contiene las historias de sus increíbles aventuras.

Mr. Pacman, poderoso peleador de lucha libre que goza de perseguir fantasmas, es también un fenomenal percusionista que detrás de la máscara no es nadie más que el celebre músico de origen argentino Hernán Hecht. Con unos enormes lentes de pasta color azul, Jacob Koller se transforma en Otaku, experto en métodos clásicos para la composición de impresionantes piezas en el piano, cuya arma principal es un Fender Rhodes. Knoernschild, el hombre libre más salvaje de todo el universo; usa un trombón para destruir con su sonido a todo aquel que trate de frustrar sus planes y remueve el pelambre blanco sobre su cabeza y los lentes oscuros para revelarse como Brian Allen.

Este álbum es tan original, extraordinario y complejo, aunque su grabación trajo muchos problemas para nuestros súper héroes: Otaku hizo gala de sus extraordinarios poderes de experimentación en temas como “The Vindicator Returns”, en el que hace maestría de su armamento empapando de mugre los sonidos que produce. En ocasiones como “Scribble”, Mr. Pacman tuvo problemas al imitar el movimiento de las olas y terminó en el suelo sin poder controlar la impresionante velocidad de sus manos. Cuando Knoerschild consigue que sus manos le obedezcan, logra crear melodías suaves y preciosas como "Empty Words" y "Top of the World". Como dato extra, al final de la grabación se dice que Otaku se volvió adicto a las tortillas de harina.

De regreso a la aventura, a Mr. Pacman le costó tanto trabajo mantener un equilibrio entre los movimientos sonoros de sus dos compinches que tuvo serios problemas de personalidad al creer que él era Otaku; mientras tanto, Knoernschild se mantuvo en calma, generando grandes estruendos con la intención de plasmar su habilidad para controlar cerebros en el álbum, pero al ser tan libre y salvaje, escapó en un par de ocasiones para ser encontrado de árboles.

En una bastante entretenida, lúdica y sobre todo, inventiva mezcla de jazz, funk, acid, punk y fusión que, al final del camino, nuestro cansado trío de superhéroes decide que termina en un intrigante "To Be Continued…".

No es una revista, es un movimiento.