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BALA — Maleza

9

BALA
Maleza

Century Media Records / 2021

Artista(s)

Bala

Del caos a la resurrección en 24 minutos.

La decadencia se apodera de la gran ciudad mientras el humo cubre las bóvedas de los edificios. Ha sonado la alarma por mucho tiempo, mas si prestas atención, escucharás el eco de un barullo. Las calles se miran vacías, con sus ventanas rotas y pintura raída. Pero entre las grietas del concreto, bajo los restos de un automóvil, se asoma el rastro de una incipiente maleza.

Tal es el nombre del álbum con el que las gallegas Anxela Baltar y Violeta Mosquera continúan la historia de BALA, un dueto forjado bajo la tutela del punk y el sludge que ha marcado el nuevo rostro de los géneros extremos en la música hispana. Así quedó plasmado en Human Flesh (2015) y su apocalíptico sucesor Lume (2017). Maleza, su primer álbum con el reconocido sello Century Media, es la continuación lógica de esta búsqueda por un sonido abrasivo y atronador, donde las mujeres optaron por diluir aún más los límites entre el punk, el metal y la inevitable rebeldía.

“Agitar”, tema escrito a partir de un poema de Lúa Mosquetera, arranca el álbum con un claroscuro entre la furia de la voz y la de los potenciómetros de la guitarra. Da paso a “X”, canción donde BALA roza la vena más vertiginosa del hardcore punk, cuyo video se mantiene como una celebración al queer. Más bien, a todo aquello que, marcado por la letra ‘x’, ha sido señalado como tabú por los ojos inquisitivos de la sociedad.

“Rituais” se distancia del punk y se acerca a un stoner más ortodoxo. Lo que la convierte en uno de los momentos más catárticos del álbum, empero, no es el estilo de sus guitarras, sino el homenaje que Anxela y Violeta hacen a sus raíces con una interpretación en gallego sobre las meigas, nombre dado a las brujas en Galicia: “vendrán muchos más aquelarres y rituales; con la sangre de las heridas que nos infligen, ellos dibujan su final”. Pese a su temática ocultista, es una de los cortes que más exhala fuerza en este álbum.

BALA cerró su álbum anterior con “Humo”, una lírica desgarradora sobre la muerte de una ciudad. Sin embargo, Maleza resignifica estas fatídicas imágenes y las utiliza para sembrar la esperanza en aquellos que, al soñar con un futuro mejor, abrazan la resistencia. La misma que impide a una rama quebrarse entre las fauces de un depredador o a una planta perecer entre el concreto. La misma cuyo mensaje se convierte en el mañana deseado: “venimos de una selva, en la que un día estuvimos en la mierda, y ahora nadamos, caminamos y reímos. Espabilamos; no todo está perdido”.

Anxela y Violeta se han consolidado como dos de las más grandes promesas para el sludge, no solo para España, sino para el resto del mundo. Desde luego, será interesante conocer su desenvolvimiento creativo si un día decidieran alejar su sonido del metal. Sin embargo, los seguidores acérrimos de la música extrema agradecemos que no suavicen su propuesta, sino que continúen la búsqueda de nuevos caminos para mantenerla emocionante.

Este es el nuevo rostro del sludge metal. Y es femenino.

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