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A Perfect Circle — Eat The Elephant

8

A Perfect Circle
Eat The Elephant

BMG / 2018

Artista(s)

A Perfect Circle

Tras casi 15 años de su última entrega, A Perfect Circle estrena disco. Con poco hard rock y mucho piano, la banda regresa con un muy buen disco, un tanto difícil de digerir.

Los tiempos de la industria musical no encajan con las ideas del vocalista de A Perfect Circle, Maynard James Keenan. En un año en el que su banda de culto Tool, ha entrado al estudio tras 12 años del lanzamiento de su último LP 10, 000 Days, A Perfect Circle estrena material de estudio después de 14 años de su última entrega eMOTIVe (2004), que esencialmente se forma de covers anti-bélicos.

La ausencia duró casi una década. En octubre del 2013, A Perfect Circle dio a conocer el sencillo “By and Down”, corte que fue incluido en el álbum de grandes éxitos de la banda: Three Sixty, placa que incluye a los tres grandes bateristas que han conformado al grupo hasta hoy: Tim Alexander (Primus), Josh Freese (NIN, Devo, Weezer, entre otros) y el actual Jeff Friedl (Puscifer, Ashes Divide, Filter). Cuatro años después, la banda lanzó “The Doomed”, unos días antes de su primera visita a México, en el marco del festival Knot Fest 2017.

Ese gran ayuno de un material de larga duración termina con un platillo exótico: Eat the Elephant. La portada nos presenta por primera vez en la discografía del grupo a los cerebros de la banda hechos una misma persona que nos ofrece un pulpo recién mordido en color azul y rojo, a manera de corazón.

Solo da la mordida

El trabajo de estudio –que cuenta con un box set de lujo que incluye lo que se ha llamado "el primer disco-holograma del mundo"– nos recibe con un piano sencillo y una batería vintage. Se presenta una de las varias facetas vocales de Maynard, nostalgia pura. Eat the Elephant” se inspira en una expresión metafórica en donde sería inconcebible ignorar a un elefante en una habitación (elephant in the room) y su letra es un llamado a enfrentar los problemas y no ignorarlos aún en su obviedad. Un tema relajado guiado siempre por las teclas con un mensaje de acción; una buena apertura que nos da un panorama de lo que vendrá.

Adictos a lo inmediato

Con “Disillusioned” —segundo single del álbum— se agudiza la crítica de Maynard, una sociedad condicionada al más puro estilo del perro Pavloviano dopada por cuestiones materiales que nos han desconectado de nuestra esencia. La guitarra de Billy Howerdel toma lugar en la primera parte de la canción. El coro regresa al sosiego del tema anterior con la belleza de unas notas simples de piano. Un buen tema que nos mantiene serenos, pero atentos.

Tan cálido y calculado como la heroína

Sale a la luz la temática política con “The Contrarian”. Maynard advierte a tener cuidado de los personajes manipuladores cuya habilidad de engañar se esconde detrás de una cordial sonrisa. Con una postura pública de desprecio al actual manejo de gobierno de Norteamérica, el vocalista describe aquí a un tipo de demagogo “abogado de nadie”. Con un intro lúgubre, el tema se mantiene en una atmósfera oscura que sirve de marco perfecto para la voz. Uno de los mejores temas de la entrega.

¿Qué pasa con los piadosos, los puros de corazón, los pacíficos?

El primer adelanto de Eath The Elephant, "The Doomed" –con una sencilla, pero gran introducción en la batería de Jeff Friedi– es una crítica a uno de los temas predilectos de Maynard: la religión. Esta vez al discurso en donde el humilde que sufre será recompensado por un Dios que en realidad solo vela por los más pecadores. Respecto a la música, por fin llega el APC de riffs poderosos, aunque el intermedio vuelva a ser apacible. La canción parece abrir el camino al hard rock, pero no es así.

Todos los delfines se han mudado

“So Long, And Thanks For The Fish” es un tema difícil de digerir. Esto por el sonido tan distinto a lo que nos ha presentado APC. Compuesta en tonos mayores, la canción —escrita por Howerdel y planeada originalmente para su banda Ashes Divide— es un tipo de homenaje a las personalidades de la cultura pop que fallecieron en 2016  (Gene Wilder , David Bowie, Prince, Muhammad Ali y Carrie Fisher) y toma el nombre de la novela homónima del escritor inglés Douglas Adams. Una canción un tanto alegre que nos pone a dudar sobre lo que seguirá.

No seas el problema, sé la solución

El tercer sencillo del disco va de parte del letrista para los hipócritas y de nuevo llama a la acción y a un despertar; a una filosofía de la praxis que vaya más allá de solo abrir la boca. El piano comienza a sonar y nos hace pensar en otro tema tranquilo, pero llega el APC denso y lleno de distorsión. La potencia en la voz de Maynard se asoma aquí. “TalkTalk” es otro de los grandes temas del LP.

Buscando tus ojos por humildad

La banda nos presenta una versión un poco modificada del mencionado “By and Down”. El tema abre con piano y violines. La voz melancólica de Maynard regresa y el ambiente sombrío llena nuestros oídos. Llega el primer solo de guitarra del disco. Hay un corte potente y regresa el coro. La canción –como dice la letra y como lo hace Maynard en el escenario– se mueve dentro y fuera de las sombras. Si bien ya conocíamos el tema, no deja de ser un bello y triste deleite.

Justicia poética consumada

Dedicada a la arrogancia y al placer que puede causar ver al soberbio fracasar, escuchamos en “Delicious” un poco del hard rock (con guitarras acústicas de respaldo) que parece olvidado en la placa. La batería sobresale. El intermedio añade violines a la guitarra acústica y da inicio al cierre instrumental con los ya clásicos slides de guitarra de Howerdel. Una canción respetable.

“DLB” son las siglas Don't Look Back y el nombre del único tema instrumental de Eat The Elephant. Una canción a piano que bien podría servir para cualquier cortometraje cuyo tema tenga que ver con la aflicción.

Reloj de arena roto

El inicio “Hourglass” da la apariencia de que escucharemos dark wave. Al entrar otros instrumentos nos damos cuenta de que se tratará de un tema industrial. Entra Maynard y ahora sabemos que viene otra letra de política. Escuchamos en el coro una voz de robot que nos anuncia que todos los sistemas de gobierno se quebrarán y que no hay esperanza en la cuenta regresiva de la bomba que está por estallar. Hay un juego en la voz que nos demuestra la versatilidad del también cantante de Puscifer. Las guitarras y el piano dan un final enérgico y robusto. Este es, junto al track 7, el mejor tema del LP (a opinión personal).

Ojos de secretos, tormenta e historia 

Una canción que habla sobre vernos iguales. Un panorama en donde todos pesemos igual. El verso es acompañado de un piano que nunca abandonó ninguna canción, siempre melancólico. Howerdel deja aquí una guitarra que se queda en la cabeza. “Feathers” es la antesala del final de este recorrido que se fue forjando, cual paso de elefante, lento pero firme.

Tenemos montañas por escalar

El círculo se cierra con un experimento. Líricamente, “Get The Led Out” da continuidad a la línea de Maynard, en donde una parte del disco presenta problemáticas sociales que al final tienen solución y de nuevo convoca a una movilización que destruya la apatía. Musicalmente, la banda nos deja una canción que parece de relleno, un ensayo que no termina por encajar. Un desenlace un tanto insípido.

En resumen, el prolongado regreso de A Perfect Circle nos deja un disco satisfactorio. Un material que recurre poco al hard rock tan característico y añorado del grupo y, en cambio, presenta al piano como gran protagonista. La crítica aguda con toques de nihilismo de Maynard James Keenan sigue ahí; la versatilidad en su voz también. La composición en las guitarras de Billy Howerdel nos queda a deber.

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