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Misfits en SALA, Ciudad de México

Misfits en SALA, Ciudad de México

Osiris
Priego

21/Feb/2016

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SALA

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The Misfits y su impresionante regreso de la tumba.

El camino llevaba a un sólo lugar. En la calle de Puebla 186 de la Colonia Roma ya se encontraba una larga fila de fanáticos impacientes. Apenas el reloj marcaba las 6:30 p.m. y en las inmediaciones del recinto se respiraba una emoción especial.

Se observaban souvernirs impresos con ese famoso logotipo que todos hemos visto en algún aparador. La noche iba cayendo y la larga fila avanzó con cierta fluidez.

Una banda tan influyente merece tener teloneros de altura. Los organizadores contaron con la participación de tres agrupaciones mexicanas de gran trayectoria. La difusión y apoyo que brindaron a sus integrantes es un aspecto digno de destacarse. Las bandas fueron Exxecutor, con 30 años de experiencia en el trashcore, death metal; Garrobos y su hardcore que celebra su aniversario número 20 y Seis Pistos, viejos conocidos de la escena punk, que si bien no fueron tan bien recibidos por el público, supieron cumplir.

A las 10:00 p.m. en punto el momento que todos estaban esperando llegó. La aparición de Crimson Ghost encapuchado y con una lámpara en la mano enloqueció a los asistentes, dando pauta a que comenzaran a formarse los primeros círculos de mosh pit. Un estallido de furia crujió cuando Jerry Only, Jerry Caiafa Jr., y Eric “Chupacabra” Arce hicieron sonar las primeras notas de “Static Age”, álbum emblemático que tocaron de principio a fin y que da nombre a su más reciente gira.

Entre saludos y agradecimientos a los fanáticos mexicanos, la banda proveniente de New Jersey ofreció un show equilibrado complaciendo tanto a sus fans más arraigados como a las nuevas generaciones. “Scream” fue coreada de principio a fin entre voladores espontáneos y stage divers, del mismo modo que “American Psycho” y “Dig Up Her Bones”. El panorama era inspirador.

Un sólo grito. “Skulls” y “Zombies” consolidaban la noche cercana a terminar. No se olvidaron las históricas “Helena”, “Die Die My Darling” y “Halloween”, que sellaron la participación de la banda pionera en el horror punk. Un momento de emoción colectiva se dio cuando Jerry Only invitó a un niño a subir al escenario para tocar a su lado, recordándonos nuestras primeras alegrías en el rock.

El público quedó satisfecho, pero se dieron algunos inconvenientes en la salida por lo angosto de sus dimensiones, lo cual provoca dudas sobre la capacidad del venue para albergar conciertos de este tipo. Cabe mencionar que el evento fue sold out.

En algunos momentos, SALA hizo del mosh pit algo peligroso por un suelo con pequeños escalones. Aunque este factor no impidió que la gente viera un buen show, no hay que restarle importancia a aspectos como este. Al final, nos quedamos con la certeza de habernos marcado la memoria por mucho tiempo, al menos hasta que Misfits decida regresar a tierras aztecas.

REDACCIÓN:

Marco
Yirel Ruiz

FOTO:

Osiris
Priego

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